
¿Qué son las características más importantes de la ciencia?
Las características más importantes de la ciencia son el conjunto de aspectos que permiten comprender el funcionamiento de las cosas y del universo. Entre ellas, están el análisis objetivo, la posibilidad de verificar los experimentos, la especialización, la utilidad práctica, la sistematicidad, la verificabilidad, la legalidad, entre otras.
La palabra “ciencia” viene del latín scientia, que significa conocimiento. Se le denomina ciencia al conjunto de conocimientos que se obtienen gracias a la observación, razonamiento y experimentación metodológica de hechos. Estas prácticas generan preguntas que luego construyen hipótesis que, de comprobarse o no, devienen en principios, leyes y esquemas para generalizar resultados.
La ciencia es el resultado de la curiosidad humana por conocer más sobre su entorno. Ejerce su curiosidad al ser observador, recolector e identificador de la realidad que lo rodea, describiendo sus características, dándoles nombres y descubriendo sus interacciones.
El ejercicio de la curiosidad produce conocimiento y, por ende, razonamiento y argumentos racionales. La ciencia no es infalible ni estática. Por el contrario, está en permanente revisión de los hechos, del descubrimiento de nuevos hechos y de nuevas condiciones que pueden modificar los resultados.
Un ejemplo notorio del dinamismo de la ciencia es que, de no serlo, aún en nuestros días seguiríamos dando por hecho que la Tierra es el centro del universo.
Características principales de la ciencia
- Es fáctica (se basa en hechos). Parte de los hechos y siempre vuelve a los hechos. El científico debe respetarlos y distorsionarlos lo menos posible con su intervención, sin olvidar que los hechos en sí son cambiantes y que pueden sufrir modificaciones que deberán ser contempladas por el investigador.
- Trasciende a los hechos. Va más allá de los hechos como tal, puesto que gracias a su análisis, puede aceptarlos pero también descartarlos y utilizar nuevos que expliquen con mayor precisión el objeto de estudio. El hecho científico no surge de una mera observación; también interviene la decisión del investigador para seleccionar los hechos que considera importantes, desechar los que no y plantearse hipótesis y teorías que arrojen luz sobre el tema investigado.
- Es analítica. La investigación científica aborda uno a uno los problemas y trata de fragmentarlos, dividiéndolos en pequeñas partes que faciliten el estudio particular de cada una por separado. A medida que explica cada segmento, va interconectándolos y también va explicando y recomponiendo poco a poco el todo. La ciencia estudia problemas parciales para lograr resultados generales.
- Es especializada. Con el paso del tiempo y la ampliación del conocimiento, la investigación científica abarca cada vez aspectos más específicos susceptibles de estudio. Esto ha traído como consecuencia la interdisciplinariedad de la investigación, donde numerosas áreas de estudio se complementan y aportan sus saberes. Sin importar cuál o cuáles sean las disciplinas involucradas en la investigación, y aunque sean diferentes sus grados de desarrollo o complejidad, o manejen diversas técnicas, el método científico se aplicará rigurosamente a todas para conseguir los objetivos perseguidos.
- Es clara y precisa. La ciencia se basa en estudios rigurosos que no admiten supuestos, opiniones ni entendidos. En la investigación científica, el registro de los datos o fenómenos debe realizarse con exactitud y los enunciados deben ser claros, así como sus resultados, sin olvidar jamás que siempre podrán ser falibles. Pero no debe dejar lugar a dudas, ambigüedades o malas interpretaciones. Esa es una de las principales cualidades de la ciencia, su claridad, su objetivo unívoco.
- Es comunicable. Es un hecho que la intención y razón de ser de la ciencia es lograr comunicar sus principios y descubrimientos para lograr avances y cambios en su campo de estudio. El objetivo de una investigación es poder comunicar y compartir sus hallazgos, si bien suele hacerlo en un lenguaje especializado que solo puede entenderlo aquel que esté capacitado para ello.
- Es verificable. Esta característica es la que diferencia el estudio científico del pensamiento filosófico o de cualquier otro tipo de estudio. Toda investigación (entendida esta como observación, experimentación, etc.) que arroja un resultado por primera vez, deberá realizarse muchas veces más para corroborar sus resultados. Solo entonces, los hechos podrán tomarse como verdades científicas, que a la larga se convertirán en teorías, principios y leyes. Esto es lo que se conoce como conocimiento objetivo, que analiza y verifica los hechos a través de la observación y la experimentación.
- Es metódica. Toda investigación que pretenda obtener resultados serios y verificables, requiere obligatoriamente la elaboración y seguimiento exhaustivo de una metodología científica planificada y rigurosa. Este método incluye el planeamiento previo de cada paso a dar para lograr el resultado planteado en la hipótesis previa. En esta planeación, el investigador utiliza técnicas que va perfeccionando constantemente y hasta podría recurrir de forma intencional a elementos y factores azarosos para observar si se suceden o no cambios en los resultados. Pero incluso estos recursos del azar deben estar previamente pensados. La seriedad en la aplicación de la metodología es lo que garantiza la veracidad de los resultados.
- Es explicativa. Intenta explicar los hechos en términos de leyes y principios; es decir, mediante premisas comprobadas e irrefutables. Todo científico se plantea preguntas a responder: ¿qué ocurre?, ¿cómo sucede? ¿Por qué sucede de esa forma? También intenta indagar si puede o no ocurrir de otra manera y por qué pueden (o no) suceder tales modificaciones. La respuesta a estas interrogantes es lo que permite que el conocimiento científico pueda generalizarse, difundirse y adoptarse como verdad.
- Es predictiva. La ciencia no solo estudia hechos del presente, sino que gracias a ellos puede imaginar o deducir cómo fueron en el pasado y también puede predecir cómo serán en el futuro, luego del análisis del comportamiento y los hechos a través del tiempo. Esta característica de la ciencia es particularmente visible y muy útil, por ejemplo, en la astronomía, donde pueden predecirse de manera más o menos acertada, aspectos como el clima (lluvias, nevadas, sequías), eclipses, movimientos solares, fenómenos naturales, etc., uniendo la observación actual con el estudio de los patrones históricos. La predicción siempre está sujeta a ser ajustada y perfeccionada, con lo cual se perfecciona también el conocimiento teórico.
- Es abierta. No se establece limitaciones previas. Ningún campo de estudio está vedado para la ciencia y echa mano de cualquier recurso o conocimiento que pueda ayudar al avance de la investigación. La ciencia no puede concebirse en compartimientos estancos ni como verdades monolíticas; por el contrario, un buen científico desconfía, refuta, erra y aprende constantemente.
- Es útil. Precisamente por la rigurosidad y objetividad de sus métodos, la ciencia es útil y confiable para otros estudiosos y para la consecución final de verdades y resultados aplicables en la vida cotidiana.
- Es sistemática. El conocimiento científico no es un cúmulo de ideas o estudios aislados e inconexos, sino un sistema interconectado que sigue rigurosos patrones de análisis y protocolos de experimentación que no pueden ser ignorados, alterados ni modificados en ninguna de sus etapas.
- Es general. La ciencia busca, a través de su análisis y experimentación, tomar los resultados y generalizarlos a casos, grupos o áreas de estudio más amplias. El resultado de un estudio realizado de determinada forma y bajo determinadas condiciones, puede extrapolarse a otros ámbitos, siempre que tenga las mismas o similares condiciones que el caso original. Esto es lo que permite que se produzcan leyes generales aplicables universalmente.
- Es legal. El conocimiento científico tiene como una de sus funciones la búsqueda de leyes y la aplicación de las mismas. Estas leyes están bajo constante observación y perfeccionamiento.
Otras características de la ciencia
- Es concreta. Estudia problemas específicos y no se anda por las ramas; por el contrario, cada vez focaliza más su objeto de estudio. La ambigüedad no tiene lugar en el método científico.
- Es empírica. Se basa en la experimentación, en la comprobación de la teoría para poder aceptar como ciertos los enunciados teóricos inicialmente planteados.
- Es objetiva. La ciencia está libre de prejuicios, valores o deseos y posee objetividad simple, ya que acepta los hechos tal y como son, y no como desearía que fueran.
- Es éticamente neutra. Su único interés es el conocimiento, y los valores del científico no pueden entrar en escena a la hora de investigar.
- Es fiable. El conocimiento científico se basa en la repetición de unas circunstancias, es decir, son reproducibles en cualquier momento y lugar. La casualidad no tiene ningún potencial en la ciencia.
Finalmente, existen muchas otras características del conocimiento científico: es controlable, abstracta, lógicamente consistente, contrastable, crítico, fundamentado y provisorio.
Temas de interés
Referencias
- Bunge, M. La ciencia. Su método y su filosofía. Ediciones Siglo XX.
- Guibourg, R. Introducción al conocimiento científico. Ediciones Eudeba.
- Díaz, E. Hacia una visión crítica de la ciencia. Ediciones Biblos.
- Davis, M. La ciencia, características y clasificaciones. Recuperado de monografias.com.
- Mbarga, G., Fleury, J.M. ¿Qué es ciencia? Curso en línea de periodismo científico. Recuperado de wfsj.org.