
¿Qué es el cubismo?
El cubismo es un movimiento artístico que nació en Francia en 1907, caracterizado por nuevas técnicas pictóricas que mostraban otros puntos de vista de la realidad. Se destacó por el uso de figuras geométricas, como el círculo, el cilindro y el cubo. Sus creadores fueron el español Pablo Picasso y el francés Georges Bracque.
Los pintores cubistas se negaron a crear obras donde las figuras estuviesen completamente definidas. Por ello, las pinturas realizadas por los cubistas –a veces– son difíciles de entender. Un ejemplo es Muchacha con mandolina (1910), de Picasso, que tiene la estructura de un rompecabezas que aún no ha sido armado.

Lo interesante de esa obra es que algunas partes del cuerpo están de perfil, mientras que las otras están de frente. La idea es observar cada pieza por separado y luego organizarlas como una totalidad.
El movimiento cubista se basó en un ejercicio mental, ya que los pintores no retrataban los objetos como eran o como se veían, sino como se los imaginaban. Por lo tanto, el cubismo valoró el desarrollo de las ideas modernas.
El término cubismo fue creado a principios del siglo XX por Louis Vauxcelles para nombrar a aquellas pinturas que consideraba inferiores, pues decía que los artistas que pertenecían a este movimiento solo dibujaban cubos deformes.
Sin embargo, fue esencial para que surgieran el futurismo, el surrealismo y otras técnicas abstractas.
Iniciadores del cubismo
El cubismo nació como una forma de no imitación de la naturaleza. Para que este movimiento artístico surgiera, fueron indispensables la influencia de la escultura africana, el desarrollo tecnológico y el pensamiento científico.
Gracias a la escultura africana, los pintores notaron que el concepto de belleza artística se podía modificar: las obras no tenían que ser perfectas para transmitir un mensaje.
El desarrollo tecnológico –especialmente el invento de la cámara fotográfica– hizo que los artistas entendieran que el mundo estaba cambiando, ya que las fotos sustituían a los retratos.
El pensamiento científico –específicamente, lo expuesto por Albert Einstein– fue fundamental para que los artistas comprendieran que las personas percibían colores, movimientos y formas de diferentes maneras.
Siguiendo esos aspectos, Pablo Picasso y Georges Braque decidieron diseñar algunas obras que se ajustaran a la nueva realidad.
Pablo Ruiz Picasso (España, 1881-1973)

Es uno de los pintores más conocidos del mundo. Nació en Málaga, España. Se trasladó a Madrid para estudiar en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando; pero en 1900 se mudó a París, donde continuó sus estudios.
Al principio, sus obras artísticas fueron clásicas, pero en 1906 comenzó a elaborar su cuadro Las señoritas de Avignon, el cual –según la opinión de los críticos– fundó el cubismo. Esta pintura fue exhibida en 1907 y está compuesta por 5 mujeres desnudas: cuatro están de pie y una sentada.

Aparentemente, 3 damas tienen el rostro desfigurado; pero cuando se observan detalladamente se percibe que llevan máscaras africanas. Esta obra sobresale por ser plana a primera vista; sin embargo, las líneas angulares le dan profundidad.
Las obras cubistas de Picasso tienen colores neutros, destacan el negro, gris, blanco y marrón, pero también utilizó el azul oscuro y el rojo.
Su finalidad era representar de forma distinta seres o elementos que consideraba que habían sido muy usados en el arte tradicional, por eso se enfocó en pintar mujeres y naturalezas muertas.
Georges Braque (Francia, 1882-1963)

Uno de los principales seguidores de Pablo Picasso, incluso se unió a él para desarrollar la pintura cubista. Nació en Le Havre, Francia. Su vida artística inició en el taller de su padre, donde se relacionó con los colores primarios y compuestos. En 1889 se mudó a París para estudiar en la Academia Humbert y en la Escuela de Bellas Artes.
A diferencia de Picasso, las pinturas cubistas de Braque son muy coloridas, ya que usó amarillo, verde y rojo oscuro. Su objetivo fue darles profundidad a las obras mediante el color, por eso contrastó los tonos brillantes con los neutros. Sus creaciones son difíciles de interpretar porque las líneas no son precisas, o unas están sobre otras.

Para este pintor, lo importante era que el espectador organizara la imagen con la imaginación.
A lo largo de su carrera, pintó paisajes marchitos, instrumentos musicales y objetos simples, como pipas, vasos, botellas y fruteros. Otro aspecto fundamental de sus pinturas fue que incluyó letras; es decir, algunas de sus piezas muestran un mensaje escrito.
Características del cubismo
– Representación desde múltiples puntos de vista. Los objetos no se muestran desde una sola perspectiva. Se representan varios ángulos al mismo tiempo.
– Formas geométricas. La realidad se descompone en figuras geométricas (cubos, cilindros, planos). De ahí proviene el nombre “cubismo”.
– Fragmentación de la imagen. Las figuras aparecen divididas y reorganizadas. Se rompe la forma tradicional de representar la realidad.
– Rechazo de la perspectiva tradicional. No hay profundidad realista como en el arte clásico. Se elimina el punto de fuga y la ilusión de tridimensionalidad clásica.
– Colores sobrios (especialmente al inicio). Predominan tonos ocres, grises, verdes y marrones. En etapas posteriores se usan colores más vivos.
– Inclusión de collage (cubismo sintético). Se incorporan materiales reales como papel, periódicos, telas. Se mezclan pintura y elementos externos.
– Enfoque intelectual. Más que representar lo que se ve, busca representar lo que se sabe del objeto. Es un arte más conceptual que imitativo.

Técnicas cubistas
- Efecto de la luz. Los cubistas no se preocuparon por utilizar el claroscuro, muy empleadp por los artistas renacentistas para destacar algún elemento o personaje. Lo que sí usaron los pintores cubistas fue el efecto de la luz, que creaban cuando unían los colores marrón y amarillo.
- Figura y fondo poco colorido. Al principio, en las pinturas cubistas se eliminó el punto de fuga. Es decir, los artistas no se enfocaron en crear profundidad, por eso los cuadros solían ser de un solo plano; solo se representaba la figura y un fondo poco colorido. No obstante, con el tiempo los autores comenzaron a utilizar líneas curvas y colores compuestos, que daban cierto grosor a los cuadros.
Etapas del cubismo
El cubismo rompió con las obras artísticas que se habían realizado anteriormente, en especial con las neoclásicas, cuyas pinturas sobresalían por ser copias de la naturaleza y su belleza.
Así fue como Pablo Picasso, decidido a no plasmar imágenes realistas, no solo se enfocó en estudiar el arte africano y los avances tecnológicos, sino que examinó detalladamente los cuadros del francés Paul Cézanne, cuyos trazos solían ser poco definidos.
Cézanne no aplicó la perspectiva y las figuras que destacaban en sus obras eran las esferas. Influenciado por esas ideas de representación, Picasso fue desarrollando el cubismo, que comprendió tres etapas:
- Cubismo primitivo (1907-1909). Muchos autores dicen que este período primitivo no se puede incluir dentro de las etapas del cubismo, porque solo fue un momento de experimentación. Sin embargo, durante esta etapa los pintores empezaron a definir las características que identificarían a sus cuadros, entre ellas:
- Negro y blanco. Se decidió usar únicamente los colores negros y blancos. Si se deseaba emplear otros tonos, entonces serían grises y marrones.
- Objetos y personas. Era preferible pintar objetos y personas en lugar de paisajes.
- Planas. No era necesario que las pinturas tuviesen grosor ni profundidad.
- Cubismo analítico (1910-1912). También llamado cubismo hermético, ya que era muy difícil entender la imagen y el orden de la pintura. En esta etapa los artistas se enfocaron en analizar los hechos cotidianos para recrearlos; es decir, observaban una escena específica, se la imaginaban de manera fragmentada y la pintaban. Por eso, los cuadros elaborados durante el cubismo analítico parecen rompecabezas.
- Plurisentido. Los artistas no buscaban que sus pinturas tuviesen un sentido único.
- Líneas curvas. El uso de las líneas curvas fue cada vez más común, elemento que la daba cierta profundidad a la obra.
- Tonos más coloridos. Se comenzaron a utilizar los tonos amarillos, verdes y azules para contrastarlos con los colores neutros.
- Paisajismo. En los cuadros se empezaron a incluir los paisajes.
- Cubismo sintético (1913-1914). También llamada cubismo de reintegración, porque los artistas ya tenían más libertad temática al momento de pintar. El autor más importante de esta etapa fue Georges Bracque, quien inventó la técnica del collage. Para darles textura a los cuadros y aumentar el valor de la decoración, Bracque recortaba trozos de papel y con pintura los pegaba en el lienzo. Eso hizo que los cuadros cubistas tuviesen mayor impacto en los espectadores. A partir de ese momento, los artistas no solo utilizaron las pinturas de óleo y acrílico para pintar sus cuadros, sino que usaron materiales como tela, arena y vidrio.
Representantes del cubismo y sus obras
El cubismo duró pocos años, pero su influencia fue fundamental para que nacieran nuevas expresiones artísticas. Por eso, se afirma que el movimiento iniciado por Picasso y Bracque no solo cambió la historia del arte, sino que demostró diferentes técnicas para pintar.
Pero Bracque y Picasso no fueron los únicos representantes del cubismo, también destacaron Juan Gris y Fernand Léger:
José Victoriano González Pérez -Juan Gris- (España, 1887-1927).
De 1904 a 1906 estudió en la Escuela de Artes y Manufacturas e hizo cursos en el taller de José Moreno Carbonero. Se mudó a París en 1906, pues estaba huyendo de los militares y del gobierno español. En esa ciudad consiguió hospedaje en el mismo edificio donde vivían Picasso y Bracque. En 1910 hizo sus primeras pinturas cubistas, que no fueron bien recibidas porque tenían profundidad. A partir de 1911 sus obras destacaron por ser coloridas y planas.
Gracias a este pintor se incluyó el efecto caricatura en los cuadros, e hizo que los retratos se vieran más anchos y largos. Un ejemplo es Arlequín con guitarra (1919), donde se ve la figura alargada de un hombre que tiene el cuerpo de frente, pero mira hacia la izquierda. La pintura está compuesta por rectángulos, triángulos y algunas líneas onduladas que dan la sensación de movimiento, como si el personaje estuviese tocando el instrumento musical.
Juan Gris también creó su propia técnica de collage, donde unió papel periódico con cartón. Entre sus pinturas más importantes se encuentran:
Retrato de Pablo Picasso (1912).

Arlequín con guitarra (1919)

Bodegón con persiana (1914).

Amadeo Modigliani (1915).

Fernand Léger (Francia, 1881-1955)

En 1900 se trasladó a París donde fue ayudante de arquitectura y estudió en la Académie Julián. Admiraba a Paul Cézanne y desde 1907 estudió sus obras.
Sus primeros cuadros cubistas los pintó en 1908, aunque su estilo no fue tan desarrollado como el de Juan Gris. Aun así, sobresalió por el modo en que usó los colores primarios, que utilizaba para resaltar las sombras de las figuras cilíndricas y dar textura a sus pinturas.
Otra característica importante de sus obras fue que no retrató a personas, sino que dibujaba robots y máquinas que iban consumiendo a la humanidad. Eso se ve en Desnudos en el bosque (1909), donde se observa un depósito lleno de objetos metálicos; las figuras geométricas que destacan en la obra son el cono y el cilindro.
En este cuadro no se encuentra ni un espacio vacío; es como si el pintor hubiese querido decir que el hombre estaba siendo sustituido por la tecnología.
Léger quiso pintar el inicio de un mundo nuevo, por eso utilizó tonos bronces y grises, pues eran los colores de las máquinas. Algunas de sus obras más importantes son:
El cruce ferroviario (1919).

Tres mujeres (1921).

Mona Lisa con llaves (1930).

Vitral Luz hacia el conocimiento (1954), realizado especialmente para la Universidad Central de Venezuela.

Louis Marcoussis (Polonia, 1878-1941)
Pronto se trasladó a París. Tras estudiar derecho, mostró interés por la pintura ingresando en la Academia Julian. En 1905 expuso por primera vez, siendo el inicio de una carrera bastante notable.
Tuvo la suerte de conocer a artistas como Bracque, Degas o Picasso, lo que influyó en que experimentase con el cubismo. Durante esta época presentó en varias exposiciones bodegones, paisajes de la costa bretona o vistas de París.
Además del cubismo, también desarrolló técnicas de grabado, ilustración o impresionismo, hasta su muerte en 1941.
Violín, botellas de Marc y cartas (1919).

El bar del puerto (1913).

El músico (1914).

Albert Gleizes (Francia, 1881-1953)

Desde pequeño era un niño bohemio que prefería pasar las tardes escribiendo poesía en al cementerio en lugar de jugar o ir a la escuela. Tras una etapa en el ejército, empezó como aprendiz de pintor en el taller de su padre, donde los paisajes fueron sus primeras obras.
Aunque su estilo inicial era impresionista, al relacionarse con los artistas de Montparnasse empezó a interesarse por el cubismo.
Se unió al Grupo de Puteaux y siempre estuvo muy vinculado a otros artistas, como Marcel Duchamp, Jean Metzinger o Jacques Villon.
Paisaje cubista (1914).

Retrato de Jacques Nayral (1911).

Figure Cubiste (1921).
Sitting nude (1909).