Cinetosis: Síntomas, Causas y Tratamientos

La cinetosis es una sensación de malestar causada por el movimiento, en especial durante un viaje. Los principales síntomas que aparecen son: náuseas, vómitos, palidez, sudoración, salivación exesiva, somnolencia, letargo y fatiga persistente (Zhang et al., 2016).

El término cinetosis fue introducido por Rosembach, para referirse a la sintomatología que aparece por las aceleraciones intensas o novedosas a las que una personas no está adaptada (Sanchez-Blanco et al., 2014).

cinetosis

Por lo tanto, su origen estaría en los movimientos bruscos y externos, como los provoca un coche acelerando y frenando, un barco o un avión (Organización farmacéutica colegial, 2016).

Es probable que al leer todos estos síntomas te sientas identificado y es que trata de un trastorno muy frecuente, especialmente en niños.

Se ha demostrado que, casi todas las personas sanas cuando se exponen a un estímulo en movimiento, pueden desarrollar mareo cinético (Zhang et al., 2016).

La cinetosis o el mareo cinético se trata de una respuesta fisiológica normal ante la percepción inusual de movimiento (Sánchez-Blanco et al., 2014). Es decir, se produce un conflicto entre la percepción visual y la percepción del oído interno, esencial en el control del equilibrio (Centre for Disease Control and Prevention, 2015).

Causas de la cinetosis

Nuestro cerebro constantemente integra información tanto del lugar donde nos encontramos, como de nuestro movimiento. Los ojos y el sistema vestibular son los encargados de realizar una actualización constante de esta información (Centre for Disease Control and Prevention, 2015).

Por un lado, los ojos proveen una imagen visual de nuestro entorno, mientras que el sistema vestibular, situado en el oído interno, se trata de una red de nervios, canales y fluidos, que se encarga de proporcionarnos una sensación de equilibrio o movimiento.

Cuando viajamos en un coche, nuestro sistema visual informa a nuestro cerebro de que nos estamos moviendo de forma rápida ya que los objetos de nuestro exterior se mueven a gran velocidad, sin embargo, nuestros músculos y el sistema vestibular informa de lo contrario, ya que realmente estamos sentados, sin movernos (Centre for Disease Control and Prevention, 2015).

Debido a la falta de coincidencia entre la información proporcionada por ambos sistemas, la actualización de la información acerca de nuestro estado y posición será deficiente y por lo tanto, podrá dar lugar a síntomas como náuseas y vómitos (Centre for Disease Control and Prevention, 2015).

Actualmente, se ha propuesto la teoría del conflicto sensorial y se acepta por tanto que, la cinesosis se desarrollará cuando se den desajustes en los patrones de integración de la información sensorial en virtud de los movimientos reales (Zhang et al., 2016).

¿En qué lugares puede aparecer la cinetosis?

Child Suffers From Motion Sickness In Car

Este síndrome se puede experimentar en diferentes lugares, dependiendo del medio de transporte desencadenante: barco, avión, coche, tren) e incluso su aparición puede asociarse con tecnología de realidad virtual (Sánchez-Blanco et al., 2014).

Sin embargo, el mareo y las náuseas también pueden presentarse mientras está en una atracción, ve una película o juega a un ritmo acelerado (Centre for Disease Control and Prevention, 2015).

Además, diferentes estímulos visuales como la línea del horizonte en movimiento o algunos olfativos (poca ventilación o exceso de monóxido de carbono), también pueden provocar muchos de los síntomas de este síndrome.

Síntomas

Los síntomas iniciales de este síndrome clínico de mareo en los viajes suelen incluir (HDS, 2016):

  • Palidez.
  • Sudor frio.
  • Mareo.
  • Incremento de la salivación
  • Náuseas Vómitos.

Además, algunas personas también pueden experimentar otros síntomas adicionales (HDS, 2016):

  • Respiración superficial y acelerada.
  • Dolor de cabeza.
  • Cansancio y somnolencia.

Cuando comienzan las sensaciones, es posible que aparezca la sudoración en tan solo 5 segundos tras el inicio de movimiento y generalmente es visible de forma evidente antes de que aparezcan las sensaciones de náuseas. Progresivamente se producirá un incremento de la salivación con movimientos repetidos de deglución.

Además, es posible que se produzca una respiración acelerada o hiperventilación que inducirá cambios en la distribución del volumen sanguíneo, predisponiendo al sujeto a una situación de hipotensión (Sánchez-Blanco et al., 2014).

Las náuseas y los vómitos podrán aparecer en un intervalo desde minutos a horas una vez iniciada la estimulación o tras el cese de ésta (Sánchez-Blanco et al., 2014).

Esta sintomatología básica puede aparecer tanto en viajes por el mar, automóviles, trenes incluso vuelos espaciales, puede alcanzar un grado tan elevado de intensidad que muchas personas refieren frases como: “nunca lo he pasado tan mal”, “estuve a punto de saltar por la borda”, etc (Sánchez-Blanco et al., 2014).

En general, los síntomas de este síndrome comenzarán a remitir de forma espontánea desde momentos u horas después del cese de la estimulación. Sin embargo, si el estímulo continúa, a medida que nuestro organismo se adapta a las condiciones ambientales y la repetición del estímulo, la sintomatología suele desaparecer en unos tres días (HDS, 2016).

Los síntomas también puede presentarse en tierra firme, especialmente tras un viaje en barco. El “mal del desembarque” o “mareo en tierra”, se trata de una impresión de movimiento, las personas la describen como un balanceo o sensación de inclinación y tambaleo.

Es normal que aparezcan síntomas transitorios tras el desembarco que tienden a desaparecer en las primeras 6 horas o en los días posteriores (Sánchez-Blanco et al., 2014).

¿Quién puede padecer mareo en los viajes?

Cualquier persona puede padecer mareo cinético cuando viaja. Sin embargo, su ocurrencia va a depender tanto de factores de susceptibilidad individual como de las condiciones estimulares a las que estemos expuestos.

Se ha comprobado que el sexo y la edad pueden ser predictores de este síndrome. Diferentes estudios estadísticos han mostrado que las mujeres son más susceptible que los hombres a este tipo de mareo en los medios de transporte. Además, el ciclo menstrual y el embarazo pueden acentuar ésta susceptibilidad (Sánchez-Blanco et al., 2014).

Las personas que padecen migrañas también pueden ser más propenso a experimentar el mareo por el movimiento y especialmente durante una crisis (Centre for Disease Control and Prevention, 2015).

Por otro lado, en relación a la edad es poco frecuente que el mareo cinético se presente en niños menos de dos años.

Algunos autores consideran que esto se debe a la ausencia de conflicto visuo-vestibular, ya que el sistema visual no comienza a emplearse plenamente para la orientación visual hasta que aprenden permanecer de pie y caminar solos (Sánchez-Blanco et al., 2014).

Generalmente, la tendencia al mareo va creciendo desde los primeros años, es común entre niños de 3 a 12 años (HDS, 2016), alcanzando un pico máximo entorno a los 10-12 años de edad y posteriormente desciende hasta los 20 años (Sánchez-Blanco et al., 2014).

Se espera que la tendencia natural sea la disminución progresiva con la edad, sin embargo, la susceptibilidad sigue estando presente en muchos individuos adultos (Sánchez-Blanco et al., 2014).

También se han identificado otros factores que pueden contribuir al padecimiento de este tipo de mareos: predisposición genética, ejercicio aeróbicoinfluencia psicológica, historia y exposición a experiencias (Sánchez-Blanco et al., 2014).

¿Cómo podemos evitar el mareo en los viajes?

Cuando las sensaciones comienzan a aparecer es complicado frenar su ocurrencia. Debido a esto, lo esencial es prevenir su aparición:

  • Evitar ingerir alimentos si vamos a realizar un viaje corto y/o realizar una comida ligera y poco pesada cuando el viaje se va a prolongar en el tiempo.
  • Es recomendable que evitemos realizar actividades que impliquen fijar la vista en un objeto del interior de nuestro medio de transporte: como leer un libro, leer el móvil, usar el portátil, etc.
  • La ventilación, la usencia de olores fuertes o de humo de tabaco permitirán que se realicen inspiraciones fuertes que pueden aliviar los síntomas de las náuseas.
  • Mantener la cabeza fija y la mirada en un punto lejano del exterior.
  • Evitar cambios violentos de velocidad, frenazos o tomar curvas de forma brusca.

Por otro lado, también hay posiciones específicas que pueden prevenir la aparición de los síntomas (Centre for Disease Control and Prevention, 2015):

  • Conducir el vehículo
  • Sentarse en los asientos delanteros de un coche o un autobús.
  • Sentarse en las ubicaciones del ala en un avión.

Además también son recomendables otras acciones (Centre for Disease Control and Prevention, 2015):

  • Reducción de la entrada sensorial cerrando los ojos.
  • Mantener la hidratación: consumo de agua en pequeñas dosis de forma frecuente.
  • Limitar el consumo de comida y bebidas alcohólicas o con cafeína.
  • Emplear métodos distractores como la música o caramelos con sabor.

¿Existen tratamientos?

En casos en los que los síntomas del mareo se presentan con una intensidad elevada, de forma recurrente o desempeñamos una profesión que nos otorga un alto riesgo de padecer mareo en los viajes de forma frecuente, es recomendable emplear algunas medidas terapéuticas farmacológicas y/o no-farmacológicas.

En el caso de las intervenciones no farmacológicas, se emplean medidas de adaptación tardía a través de la habituación a los estímulos que desencadenan el mareo.

Estas intervenciones se basan en la idea de que un estímulo que se establece de manera gradual va a generar menos síntomas y por tanto la adaptación va a ser más rápida que si aparece de forma brusca (Sánchez-Blanco et al., 2014).

En concreto, las técnicas de habituación son empleadas especialmente en militares o pilotos o capitanes, ya que la medicación está contraindicada por los posibles efecto secundarios de adormecimiento o visión borrosa (Sánchez-Blanco et al., 2014).

Aunque se produce una disminución de la sintomatología, el mecanismo de adaptación estimular es muy específico, es decir, si una persona se acostumbra a viajar en barcos de gran eslora, es muy posible que puede volver a sufrir sensaciones de mareo en buques pequeños (Sánchez-Blanco et al., 2014).

Las medidas farmacológicas son las más empleadas en el tratamiento del mareo en los viajes. Se suelen emplear medicamentos antieméticos para prevenir o reducir los síntomas, sin embargo, suelen producir somnolencia (Organización farmacéutica colegial, 2016).

Otros medicamentos que han sido empleados para el mareo son la escopolamina, medicamentos atidopaminérgios o benzodiacepinas.

Aunque en muchos casos los fármacos son efectivos, no son aplicables a todos las poblaciones. Algunos fármacos están contraindicados en niños y en embarazadas.

Conclusiones

El mareo cinético o mareo en los viajes es una situación bastante común. En mayor o menor medida casi todos hemos experimentado en alguna ocasión estas sensaciones.

Aunque no se trata de una condición patológica ocasione una sensación grave de malestar al que lo padece. En este contexto, resulta esencial la adopción de medidas preventivas de forma inmediata para evitar su ocurrencia o evolución.

Referencias

  1. CDC. (2016). Motion Sickness. Obtenido de Centers for Disease Control and Prevention.
  2. NHS. (2016). Motion Sickness. Obtenido de NHS Choices.
  3. Organización farmacéutica colegial. (2016). Mareo cinético, cinetosis o mareo de los viajes. Obtenido de Portalfarma.com-
  4. Sánchez-Blanco, C., Yañez González , R., Benito Orejas, J., Gordon, C., & Bautecas-Caletrio, A. (2014). Cinetosis. Rev. Soc. Otorrinolaringol., 5(28), 233-251.
  5. Zhang, L., Wang, J., Qui, R., Pan, L., Li, M., & Cai, Y. (2016). Motion sickness: current knowledge and recent advance. CNS Neuroscience & Therapeutics, 22, 15-24.
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Graduada en Psicología por la Universidad de Sevilla y estudiante de Máster Estudios Avanzados de Cerebro y Conducta.

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