Cómo Dejar a tu Pareja Sin Hacerle Daño: 8 Consejos

Saber cómo dejar a tu pareja sin hacerle daño es importante para evitar pasar por malos momentos; terminar una relación sentimental es uno de los momentos más delicados para una persona.

Tomar la decisión de separarse de alguien conlleva una serie de factores muy relevantes en la vida de las personas, por lo que puede ser muy benévolo para ambos integrantes de la pareja realizar este proceso de una forma adecuada.

cómo dejar a tu pareja

¿Por qué es importante saber terminar una relación sentimental?

A menudo pensamos que cuando tenemos una relación sentimental con una persona, lo que nos une a ella son una serie de sentimientos de apego y cariño.

De este modo, es habitual pensar que cuando este tipo de sentimientos desaparecen o se difuminan, terminar la relación es una tarea sencilla que se debe realizar sin miramientos.

Sin embargo, en muchos casos este análisis de la relación de pareja suele conllevar a error y puede desembocar en una mala ruptura que resulte muy difícil de superar para ambos integrantes de la pareja.

Cuando tienes una relación sentimental con alguien, es muy probable que las cosas compartas vayan mucho más allá que las emociones que sientes hacia tu pareja.

Normalmente, una relación sentimental implica una serie de costumbres, actividades, gustos y rutinas.

En definitiva, una relación de pareja suele configurar una forma específica de vivir, una forma de hacer las cosas y una multitud de aspectos relacionados.

De este modo, cuando se tiene una relación sentimental, hay que tener en cuenta que poco a poco, la relación se va convirtiendo en una parte de nosotros mismos.

La realidad de una persona no se explica si no se tiene en cuenta lo que tiene a su alrededor, por lo tanto, cuando se tiene una relación sentimental, la realidad de la persona no se explica sin todos los aspectos relacionados con su pareja.

Este hecho es un aspecto que se debe tener muy en cuenta cuando se decide terminar una relación.

Y es que es habitual que cuando una pareja no funciona adecuadamente o alguno de los dos integrantes no se siente a gusto, piense que la mejor solución sea terminar la relación y empezar una vida que le llene más.

Evidentemente, en muchos casos este razonamiento puede ser adecuado, y la decisión de terminar la relación debe ser de la persona que está involucrada.

No obstante, en esos casos es muy importante tener presente todo lo que implica una relación de pareja.

De este modo, es preferible evitar triunfalismos y pensamientos extremos en los que se plantea la situación posterior a la separación como idílica o altamente deseable.

Se debe tener en cuenta que el cambio que se decide realizar a través de una separación de pareja es importante y no hay que restarle importancia, ya que de hacerlo, la propia ruptura se puede volver en nuestra contra.

Así mismo, hay que tener en cuenta que cuando tenemos una relación sentimental no estamos solos en ella, es decir, hay otra persona que comparte esa situación con nosotros, nuestra pareja.

Por lo tanto, por muy por claro que se pueda tener a nivel individual que la relación debe terminar, es posible que nuestra pareja pueda pensar distinto.

Por todo esto, es importante realizar adecuadamente el proceso de ruptura, ya que si se hace de la mejor forma posible, las repercusiones del cambio pueden ser menores y más llevaderas.

Terminar adecuadamente una relación siempre es doloroso, pero realizar la ruptura de una forma óptima puede resultar clave para que los dos integrantes de la pareja puedan superarlo adecuadamente y adaptarse al cambio de sus vidas.

8 consejos para dejar a tu pareja

A continuación comentaremos 8 aspectos que pueden resultar relevantes en este tipo de momentos y que pueden ayudar a mitigar los efectos nocivos de la ruptura sentimental.

1. No destruías la relación previamente

El primer aspecto que se debe tener en cuenta para realizar un proceso de ruptura adecuadamente consiste en no destruir la relación antes de terminarla.

Se debe interpretar el momento de ruptura como una fase más de la relación sentimental entre las dos personas, por lo tanto, lo que pase antes es tan importante como el momento de terminarlo.

De este modo, si tienes claro que quieres terminar la relación hazlo, pero si no, no mantengas la relación con el objetivo de ir destruyéndola poco a poco.

Destruir una relación no tiene sentido, ya que en realidad lo único que se consigue en esos casos es crear sentimientos de odio y hostilidad entre dos personas que se separarán.

De este modo, tu actitud debe adecuarse a la realidad.

Si lo que quieres es salvar las adversidades y continuar con tu pareja, trabaja para reconstruir y fortalecer la relación.

En cambio, si lo que quieres es terminar la relación asegúrate de ello y hazlo, y ten siempre en mente que si tomas esa decisión estás ante un momento muy delicado, tanto para ti como para tu pareja, por lo que ir destruyendo la relación antes de que acabe puede resultar altamente perjudicial.

2. Siéntete seguro

Otro aspecto fundamental para realizar adecuadamente una ruptura consiste en estar altamente seguro de que se quiere hacer.

Volvemos a insistir en lo mismo, las separaciones son momentos altamente delicados en la vida de una persona y pueden acarrear un gran número de alteraciones y malestares psicológicos.

De este modo, la decisión de terminar una relación nuca debe realizarse a la ligera y se debes ser muy consistente con ello.

Las parejas que terminan su relación y vuelven a empezarla constantemente muy probablemente estén destinadas al fracaso.

Así mismo, las rupturas continuas en una relación suelen ser una fuente inagotable de malestar para ambos integrantes de la pareja.

Por todo esto, es muy importante que cuando termines una relación este muy seguro de que quieres hacerlo, ya que necesitarás mucha fuerza para realizar este proceso y para adaptarte a la situación a la que te llevará esta decisión.

3. Toma la decisión en un momento de calma

Es muy común que los deseos más elevados de terminar una relación sentimental aparezcan en momentos emocionalmente muy intensos que producen mucho malestar.

De este modo, cuando estamos enfadados, dolidos o exaltados son momentos en los que se nos antoja más sencillo tomar la decisión de terminar la relación.

Sin embargo, tomar la decisión en esos casos suele ser un error, ya que no estamos tomando la decisión en base a nuestro pensamiento normal sino en base a nuestro pensamiento gobernado por las emociones.

Tenemos que tener en cuenta que por mucho que en este momento nos sintamos de una manera determinada, tarde o temprano la emoción desaparecerá.

Así pues, si tomamos una decisión en un momento en el que la emoción se apodera de nosotros, posiblemente nos arrepintamos cuando esta haya desaparecido de nuestro pensamiento.

Por todo esto, es importante tomar la decisión de terminar una relación sentimental en momentos de calma, donde podamos pensar claramente qué es lo que queremos, qué consecuencias acarreará la ruptura y cuál es la mejor decisión que se debe tomar.

4. Expresa tus pensamientos

Una vez tengas claro que quieres terminar la relación y hayas concluido que es la mejor decisión que puedes tomar, debes expresar tus pensamientos a tu pareja.

Cuando se quiere terminar una relación, evidentemente es necesario expresárselo a la pareja para que esta lo sepa y lo acepte.

Sin embargo, no sólo debe expresarse la decisión de terminar la relación, sino que es importante expresar esos pensamientos que te han llevado a tomar esa decisión.

A veces se piensa que es mejor no dar explicaciones para no herir a la pareja, sin embargo, muy probablemente la otra persona las necesite para poder elaborar bien la ruptura.

A las personas nos cuesta mucho más entender y aceptar estas situaciones cuando no le encontramos explicación que cuando le podemos dar una argumentación a las cosas que han pasado.

De este modo, es mejor expresar los pensamientos por los que se decide terminar una relación que evitar hablar sobre los motivos de la ruptura.

5. Muéstrate receptivo con tu pareja

Del mismo modo que las explicaciones que realiza uno de la pareja pueden resultar útiles para que el otro pueda elaborar bien la pérdida, poder expresar los pensamientos que se tienen dentro suele ser un acto muy beneficioso ante una situación como esta.

De este modo, tal y como hemos visto en el punto anterior, a ti te servirá poder explicar y argumentar los motivos de la decisión que has tomado de terminar la relación, pero también tienes que dar la oportunidad a tu pareja de que exprese sus pensamientos.

Así pues, una vez le haya expuesto tus ideas, debes mostrarte receptivo a lo que te diga tu pareja y debes dejar que se exprese con total libertad.

Estos momentos pueden resultar dolorosos e incómodos, sin embargo, hablar sobre la ruptura puede constituir el primer estadio de aceptación y elaboración de lo que ha sucedido, y puede resultar clave para superar adecuadamente la separación.

6. Se honesto y responsable

Otro aspecto relevante a la hora de terminar una relación es la actitud que se toma en esos momentos.

De este modo, en esos momentos es más importante la actitud que muestras que las ideas que expresas o el contenido de lo que argumentas.

Es importante que seas honesto, por lo que cuando expliques el por qué de haber tomado la decisión de terminar la relación debes decir lo que realmente piensas y lo que realmente piensas.

De este modo, se trata de que digas las cosas tal y como son y tal y como las sientes, sin caer en tópicos o frases para quedar bien.

No obstante, es importante que no seas excesivamente cruel hacia tu pareja, por lo que debes mostrar también tu parte de responsabilidad.

Tomar este tipo de actitudes ante una situación de ruptura requiere una cierta valentía ya que lo más sencillo suele ser exponer las cosas que la otra persona haya hecho mal y que te han motivado a tomar la decisión de separarte.

Sin embargo, este tipo de argumentaciones no suelen ser ni ciertas ni justas, por lo que es importante que encuentres también tu parte de responsabilidad en lo que ha sucedido y la expreses a tu pareja.

7. Evita la discusión

Las separaciones sentimentales suelen ser un momento en el que la aparición de la discusión es más que factible.

Son momentos emocionalmente intensos y desagradables por lo que la evacuación de reproches, los ataques personales o las malas formas durante la discusión pueden aparecer con facilidad.

No obstante, se debe intentar, en medida de lo posible, que esto no suceda.

Para hacerlo, es importante que mantengas la calma, expreses tus pensamientos y tus sentimientos con claridad, seas honesto con tu pareja, no le acuses a ella de lo sucedido y muestres que este momento es tan complicado para ella como para ti.

8. Tomate tu tiempo

Finalmente, es importante que termines el momento de la ruptura de una forma congruente y consecuente.

En esos momentos suele ser habitual que te apetezca decirle a tu pareja que puede contar contigo para lo que necesite o que siempre estarás disponible si necesita ayuda.

Sin embargo, es aconsejable que cada uno se tome su tiempo después del momento de la ruptura.

Terminar una relación y seguir hablando o intercambiando pensamientos y sentimientos lo único que hace es impedir que cada uno de los integrantes pueda empezar a elaborar correctamente la pérdida.

Las rupturas sentimentales son momentos emocionalmente intensos, que producen sensaciones desagradables y que te obligan a adaptarte a una nueva y a menudo complicada situación.

Sin embargo, estos hechos no deben proyectarse como sentimientos de odio hacia la otra persona porque probablemente no haya sido ella la única responsable de la ruptura, sino que lo hayáis sido los dos.

De este modo, tomarse un tiempo en el que probablemente se esté anímicamente mal, suele ser necesario para elaborar estos aspectos de una forma saludable.

Referencias

  1. Agnew, Martz & Rusbult, C. (1998). Personal Relationships. Journal of the International Society for the Study of Personal Relationships.

  2. Bouchey, H. A., & Furman, W. (2003). Dating and romantic experiences in adolescence. En G. R. Adams, y M. Berzonsky (Eds.), The Blackwell handbook of adolescence (pp. 313- 329). Oxford, UK: Blackwell Publishers

  3. Maturana, H. La realidad ¿objetiva o construida? Santiago: Anthropos, 1996.

  4. Sánchez Aragón, R. & Díaz-Loving, R. (1999). Evaluación del ciclo de acercamiento-alejamiento. Antología psicosocial de la pareja. México: Miguel Ángel Porrúa. 37-107.

  5. Sternberg, R. A Triangular Theory of Love. Psychological Review, 1986; 93, 2, 119-135.

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Graduado en Psicología y Máster en Psicopatología Clínica del Adulto.

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