Cómo Salir de una Relación Tóxica: 10 Estrategias

Saber cómo salir de una relación tóxica es necesario para evitar males mayores, evitar alargar la situación y comenzar a vivir una nueva vida de mayor bienestar.

Cuando nos enamoramos es habitual idealizar a la otra persona y pasar por alto detalles o situaciones que de otra manera no toleraríamos. Por este motivo, una de las principales características de las relaciones tóxicas es que son difíciles de reconocer por parte de quienes la sufren.

cómo salir de una relación tóxica

Habitualmente las personas de su entorno sí que son conscientes de que esa relación no es sana, del daño que causa en la persona y del malestar que poco a poco la va minando. Pero los miembros de la pareja parecen no ser conscientes de esta situación.

Diferencias entre relaciones tóxicas y sanas

Las relaciones tóxicas tienen varias características que las diferencian de una relación sana en la que aparecen las dificultades y conflictos normales.

En este tipo de relaciones la persona siente mucha más insatisfacción y sufre más en comparación con el grado de felicidad y de placer que le aporta. Produce un elevado nivel de malestar en uno o los dos miembros de la pareja porque se sienten tristes, infelices y ansiosos la mayor parte del tiempo.

La persona deja de ser ella misma para centrarse en el otro, que se convierte prácticamente en una obsesión, todo gira en torno a él o ella.

Como explica la psicóloga Kristin Davin, cuando se está en una relación tóxica la persona no se siente libre de decir lo que piensa o siente. Se tiene la sensación de estar obligado a actuar o pensar de forma diferente con tal de ser aceptado por el otro.

Otra característica que de forma habitual aparece en las relaciones tóxicas es que la persona prefiera no pasar tiempo con la pareja porque estando solo o sola se siente mejor.

Al estar solo tiene la libertad para actuar como quiera sin los reproches o la desaprobación del otro. Incluso pueden llegar a fantasear con la idea de terminar la relación pero creen que no pueden hacerlo o no saben de qué manera llevarlo a cabo.

Además en estas relaciones se crea una importante dependencia emocional del otro. La persona cree que sólo tiene valor porque el otro se lo da. Por lo tanto, ante la sola idea de perderlo sienten un intenso malestar, ansiedad y confusión porque necesitan su aceptación y aprobación en todos los ámbitos de su vida.

Las personas que llegan a experimentar este nivel de dependencia no se sienten capaces de disfrutar de la vida ni realizar actividades placenteras cuando están solos, siempre necesitan al otro.

Aunque habitualmente cuando comparten estas actividades tampoco disfrutan de ellas. La dependencia emocional que se ha generado supone un problema importante cuando la persona no es capaz de hacer nada sin el consentimiento, el apoyo o el beneplácito del otro.

Otra de las señales que pueden ayudar a identificar una relación tóxica es si los celos y pensamiento irracionales aparecen de forma frecuente. En ocasiones de forma errónea identificamos los celos con una señal de amor, pero lo que suele haber detrás es la necesidad de posesión y control de la pareja.

Y por último, otra característica habitual de este tipo de relaciones es tener la sensación de no hacer nada bien, de que la pareja en lugar de animar y apoyar las decisiones que se toman, las critica y menosprecia de manera constante. La pareja se convierte en un lastre e impedimento en lugar de una ayuda para el crecimiento personal.

Estrategias para salir de una relación tóxica

1- Tomar conciencia de lo que ocurre

El primer paso para poder terminar con la relación es tomar conciencia de lo que ocurre. Reconocer que existe un problema y que no somos felices en esta relación.

Por mucho que las personas del entorno sean conscientes del daño que produce esta relación y se lo hagan saber a la persona, hasta que ella no es consciente y lo reconoce como tal no dará ningún paso para salir de la relación.

Desde fuera es muy fácil detectarlo, pero la persona que está en la relación tiene una serie de factores que le impiden reconocerlo. Como por ejemplo, que a pesar de todo esté enamorada de la otra persona, que mantenga la esperanza de que el otro va a cambiar, o que su baja autoestima le impida tener las fuerzas suficientes para terminarla.

2- Perder el miedo a las consecuencias

Una vez que se toma conciencia del problema el siguiente paso es perder el miedo a las consecuencias que puedan derivar de la ruptura. Muchas veces ese miedo es el que retiene a la persona en esa relación tóxica.

Puede ser útil pensar que aunque pueden existir consecuencias desagradables al dejar la relación, mantenerla ya está teniendo esas consecuencias para nuestra salud y bienestar.

3- Perder el miedo a la soledad

Otro de los miedos que es necesario perder es el miedo a la soledad. Hay que desechar la idea de que solo o sola no va a saber gestionar las dificultades que se presentan en el día a día.

Durante mucho tiempo la persona cree que los logros que consigue son gracias al apoyo del otro, pero pronto se da cuenta de que son gracias a sus habilidades, aptitudes o conocimientos, y que no es necesario el apoyo del otro para conseguir avanzar.

4- Cortar por lo sano

Una vez que se ha tomado la decisión de terminar la relación lo más adecuado es cortar por lo sano. Esto implica dejar de tener contacto con la otra persona, no buscarlo en las redes sociales para informarse de cómo va su vida, ni preguntar a personas comunes por él o ella.

Este “periodo de desintoxicación” es necesario para retomar las fuerzas y sobre todo evitar el peligro de volver a la relación cuando aún no se ha recuperado lo suficiente como para no volver con la persona que en la mayoría de los casos sigue queriendo.

5- Buscar apoyo externo

Pedir ayuda a los familiares y amigos es una cuestión básica y fundamental. Nos van a ayudar a superar el miedo, la tristeza y la confusión que sentimos en el momento de terminar la relación.

En los seres queridos es en los que tenemos que apoyarnos para seguir adelante. Además realizar actividades placenteras y de ocio con ellos nos va a ayudar a descansar física y mentalmente porque durante ese tiempo vamos a estar enfrascados en otras tareas.

A veces también es necesario buscar ayuda externa en un profesional que nos ayude a superar estos momentos tan difíciles. Si lo necesitas no dudes en hacerlo, porque puede servirte para alcanzar una recuperación satisfactoria.

6- Aceptar la pena

Aunque hayamos dejado la relación de forma consciente y además sepamos que tomar esta decisión es lo mejor que podíamos hacer, no evita que se sienta pena y tristeza.

En ocasiones ha sido mucho el tiempo compartido con la otra persona y muchas esperanzas y recursos invertidos en que la relación funcione. Por lo tanto el sentimiento de pena es totalmente normal y para poder superarlo hay que aceptarlo y pasar por él.

7- Centrarse en uno mismo

Es el momento de volver a pensar en uno mismo, porque durante mucho tiempo se han antepuesto los deseos y pensamientos de otra persona a los propios.

Es necesario cuidarse y hacer todo lo que se ha dejado de hacer durante este tiempo. Actividades de ocio, volver a contactar con antiguos amigos, estudiar lo que siempre habías querido pero que has ido aplazando, etc.

8- Trabaja la autoestima

Durante el tiempo que ha durado la relación la autoconfianza se ha ido minando y es básico trabajar para recuperarla. A medida que se recupera la persona vuelve a sentirse valiosa por sí misma, sin necesidad de tener la aprobación o aceptación del otro.

9- Aprende a disfrutar de nuevo de la soledad

Realiza actividades que te hagan sentir bien y que puedan ayudarte a disfrutar de la soledad. Por ejemplo, leer un libro, ver una película que te haga sentir bien, visitar un museo o dar un paseo por el parque.

Busca actividades que dejaste de hacer por estar en pareja pero que te hacen disfrutar de los pequeños placeres de la vida y recréate en esos momentos de bienestar y que te hacen sentirte a gusto contigo misma/a.

10- Practica técnicas de relajación

Es posible que tras dar el paso de dejar la relación sientas momentos de nerviosismo o ansiedad. Practicar técnicas de respiración y relajación puede ayudarte a rebajar el grado de activación emocional y contribuir a mejorar tu bienestar físico y mental.

¿Por qué mantenemos una relación tóxica?

Pueden existir diferentes factores que nos lleven a mantener una relación tóxica, algunos tienen que ver con la historia de cada persona, o incluso con su forma de ser o entender el mundo, pero podemos señalar una serie de aspectos comunes que suelen contribuir a mantener una relación de este tipo:

  • La baja autoestima. La persona que lleva tiempo inmersa en una relación así ha dejado de preocuparse por sí misma, ha dejado de cuidarse y de pensar en sus necesidades para anteponer las del otro. Tiene la creencia de que sin la otra persona no es nadie, que le necesita para ser alguien importante. Por lo tanto, si termina la relación no tendrá ningún valor, no podrá salir adelante sin su apoyo. Además al tener la autoestima tan minada muchas veces les falta la fuerza necesaria para dar el paso de terminar la relación.
  • Tienen esperanzas de que la pareja pueda cambiar. Se justifica a la otra persona, diciendo que ha tenido una infancia difícil, o que está pasando por un mal momento para convencerse de que puede cambiar gracias a su apoyo. La creencia de que el amor todo lo puede tiene una influencia muy negativa en este aspecto contribuyendo a mantener la relación. Pensamos que si hay amor, lo demás es secundario, si queremos a la otra persona y hacemos todo lo que nos pide y necesita, acabaremos cambiando su forma de actuar, llegaremos a tener una relación feliz y normalizada. Este es uno de los factores más fuertes a la hora de mantener la relación. En el momento que la persona empieza a ser consciente de que el otro no va a cambiar se empiezan a dar pasos para salir de la relación. Pero hasta el momento que la persona sigue manteniendo esta creencia no hace nada por querer terminarla.
  • Miedo a la soledad. En muchas ocasiones no se da el paso de terminar la relación porque la persona siente que no puede hacer nada por ella misma. Esto es lo que lleva mucho tiempo creyendo, y cualquier decisión que tenga que tomar en su vida piensa que no podrá tomarla estando sola, porque necesita del otro en todo momento. Este aspecto está directamente relacionado con la autoestima. A medida que la persona tiene menos autoconfianza aumenta su miedo a la soledad.
  • Miedo a las consecuencias. En ocasiones no se termina la relación porque la otra persona amenaza con hacerle daño o hacerse daño a sí misma. Utiliza esta estrategia para retener a la persona. También puede existir el miedo al qué dirán, o a la reacción de familiares y/o amigos cuando les comuniquemos la noticia de la ruptura.
  • El sentimiento de culpa. Otro de los factores característicos que impiden terminar la relación es la sensación de culpa. La otra persona se ha encargado de culparla cada vez que algo va mal, de cada discusión o enfrentamiento. Le hace responsable de su mal comportamiento, haciéndole creer que si él o ella han actuado así es como consecuencia de algo que ha hecho. Por lo tanto el sentimiento de culpa impide dejar la relación, piensa que todo lo malo que les sucede es por su culpa, así que dirige sus esfuerzos en compensar o arreglar el agravio en lugar de buscar la manera de salir de la relación.
  • La dependencia. En algunos casos esta dependencia no es sólo emocional, sino también económica. Si se termina la relación puede que no tenga ingresos o un lugar en el que vivir. Este aspecto es otro freno muy importante porque además, como hemos comentado, debido a la falta de autoestima la persona se siente incapaz de conseguir estos recursos por ella misma. Si además la pareja tiene hijos pequeños este factor cobra aún más peso.

Referencias bibliográficas

  1. Vogel, K. (2015) Five signs you’re in a toxic relationship. Spiritualy and health.
  2. Davin, K. (2016) Breaking out of a toxic relationship pattern. Relationship Issues.
  3. Coppa, C. Nine subtle signs you’re in a toxic relationship. Reader’s digest.
  4. Stone, E. (2016) Reasons it’s so tough to end a toxic relationship. World of Psychology.
  5. Knudson, P. (2016) How to identify the warning signs of a toxic relationship. Grand Forks Herald.
  6. Martínez, N. (2016) When you realize a relationship is toxic and it needs to end. The Huffington Post.
  7. Miller, S, (2016) Five ways toxic relationships are ruining your life. The Huffington Post.
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Psicóloga Clínica y Social con consulta en Madrid.

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