Cómo Ser Feliz en la Vida: 8 Tips Prácticos y Sencillos

Aprender a ser feliz en la vida, con o sin pareja y tengas o no dinero, es una de las mejores decisiones que puedes tomar en tu vida. Ser feliz contigo mismo, sin depender de nadie es importante, ya que las circunstancias externas siempre cambian de forma irremediable.

Muchas personas consideran que buscar la felicidad constituye el objetivo fundamental en la vida, aunque muy pocas saben describirla. De manera general, podríamos decir que la felicidad es un sentimiento de satisfacción general con nuestra vida, así como la capacidad de disfrutar de todo aquello que tenemos –material y espiritual-.

Tipos de felicidad

Siguiendo a Seligman, autor que ha estudiado ampliamente el concepto de felicidad, podemos encontrar 3 tipos:

Felicidad hedonista

Se refiere a todo aquello que te aporta felicidad de forma momentánea, como una cena agradable, una tarde en un spa, un día de
playa, etc.

Para algunos, éste es el único tipo de felicidad perseguido, pensando que al conseguirlo, llegarán a ser felices. No obstante, se trata de algo efímero, cuyas consecuencias no suelen perdurar en el tiempo.

Si quieres tener una felicidad más duradera, debes combinar éste con los siguientes tipos:

Felicidad debida a tus capacidades

Seguro que has experimentado una sensación de agrado y bienestar cuando alguien te ha felicitado por tu trabajo. Ser competente en un área específica, y poner en práctica esta capacidad, te aporta un grado de felicidad más estable y duradero que el anterior.

Para que lo veas más claro, algunos ejemplos podrían ser: tener un buen dominio de las nuevas tecnologías, conocer varios idiomas, ser bueno en los deportes, etc.

Felicidad que se obtiene al darle un sentido a tu vida

Este tipo es el más complejo. Se trata del bienestar producido al valorar los sacrificios que realizas en tu día a día, con el objetivo de mejorar la de los demás.

Puedes obtener este tipo de felicidad aportando tu ayuda en obras sociales, siendo un padre/madre atento, defender los derechos de los animales, entre otros.

¿De qué depende la felicidad?

Algunos estudios han estimado que la felicidad depende en un 50% de nuestra genética, es decir, de la predisposición que tenemos al nacer de ser personas que ven la vida con optimismo o pesimismo.

¿Significa esto que no podemos hacer prácticamente nada por cambiar nuestra felicidad? En absoluto. De hecho, otro gran porcentaje –un 40%- depende de ti mismo, de todo aquello que haces para perseguir tu felicidad.

Nos queda, por tanto, un 10% que estos investigadores atribuyen a los acontecimientos de nuestro alrededor. Por tanto, aunque muchas veces creas que estás feliz o triste por lo que ha pasado en tu vida, las circunstancias no son las únicas causantes de cómo te sientes.

Consejos prácticos para ser feliz

1. Planea actividades agradables en tu tiempo libre

chicas asiáticas saltando

Según Seligman, existen numerosas actividades que te aportan felicidad de manera inmediata en tu día a día. Aprende a valorar todo aquello que te hace sentir bien, que te aporta satisfacción, y realiza estas actividades más frecuentemente.

Seguro que, si te paras a pensarlo, se te ocurren infinitos ejemplos de actividades agradables:

Un paseo en bici hasta el trabajo (en vez de soportar los detestables atascos), disfrutar leyendo un buen libro, preparar tu comida favorita, realizar algún deporte (correr, pilates, spinning, natación, etc.).

Como ves, son numerosas las opciones que tienes en tu día a día para aumentar tu satisfacción personal.

Aprovecha todas las oportunidades que tengas durante tu tiempo libre, puesto que si lo pasas sentado en el sofá frente a la televisión, tu satisfacción y felicidad serán mucho menor.

2. Haz de tus actividades un hábito

hábito de ciclismo

Si realizar actividades es importante, hacer de ellas un hábito lo es aún más. No basta con que realices ejercicio físico de forma esporádica. De hecho, esto no contribuirá a que aumente tu sensación de bienestar.

Sin embargo, al realizar algún tipo de actividad de forma rutinaria, como salir a correr, ir a pilates o practicar yoga, te aportará numerosos beneficios tanto físicos como emocionales.

Comprométete con aquello que verdaderamente te aporta bienestar, enfocando tu atención en la actividad que estás realizando en ese momento, centrándote en el aquí y ahora para disfrutarlo completamente.

Por tanto, no basta con salir a correr, tienes que prestar atención a tu alrededor, disfrutar de la naturaleza, sentir como el aire limpio entra en tu cuerpo, la agradable sensación tras la ducha, etc.

3. Pasa más tiempo con amigos y familiares

familia sonriente

También se ha comentado antes que uno de los factores que más contribuye a la felicidad percibida es el tener relaciones sociales satisfactorias. Si realizas cualquier actividad de las comentadas en el punto anterior junto a amigos o familiares, tu satisfacción será aún mayor.

Los humanos somos seres sociales, por lo que disfrutar de la compañía de los demás constituye una necesidad básica. Dedica un poco más de tiempo a disfrutar de la compañía de los demás, especialmente de las personas más importantes de tu vida.

Por ejemplo, si eres padre, podrías proponerte pasar más tiempo con tus hijos en el parque, leerle un cuento antes de dormir (en lugar de ver la televisión).

Si eres estudiante, pasa un rato con tus compañeros después de clases, en el que podáis hablar de vuestras inquietudes, intereses, etc.

4. Acepta aquello que no puedes cambiar

aceptar con dedos

A lo largo de la vida, siempre vas a encontrar obstáculos, dificultades e imprevistos que pueden afectarte negativamente y que escapen de tu control. La muerte de un ser querido o que te abandone tu pareja son ejemplos de cosas que no dependen de ti.

Lo único que puedes hacer al respecto es llevar a cabo un proceso de adaptación, para que consigas seguir adelante y que tu vida sea lo más satisfactoria posible, a pesar de las circunstancias que te rodean.

Afronta tus emociones y aprende a gestionarlas de una forma positiva, como a través de la escritura, apoyándote en las personas de tu alrededor, etc.

Aunque esto no pueda conseguirse de manera inmediata, tienes que aprender a reponerte ante las adversidades, aceptando todo aquello sobre lo que no tienes control y centrándote en lo que sí puedes cambiar.

5. Aprende a conocerte a ti mismo

abrazar paisaje

Tener un mayor autoconocimiento de ti mismo, tener presente tus capacidades y defectos, te ayudará a convertirte en una mejor versión de ti mismo. Para conseguirlo, dedica tiempo a reflexionar sobre tus preocupaciones, tus miedos, tus metas personales.

Escribe de vez en cuando sobre las cosas que te gustaría cambiar de ti mismo y señala aquellas con las que te sientes satisfecho. No te sientas débil al mostrarte como una persona sensible, sino como una persona con la fuerza suficiente como para aceptarse tal como es.

6. Gasta dinero en personas de tu alrededor

pareja con gorra

Otro estudio interesante que analiza la relación entre dinero y felicidad pone de manifiesto que a veces, el dinero sí da la felicidad. Esto se produce cuando, en lugar de gastar el dinero en ti mismo –que suele ser empleado en objetos innecesarios-, lo gastas en personas de tu entorno.

Así, al comprar un regalo a un amigo, familiar o a tu pareja, lograrás un estado de bienestar que amentará tu nivel de felicidad percibido.

Pon en práctica este consejo sorprendiendo a una de las personas más cercanas a ti, aunque no tengas un motivo concreto –como cumpleaños, aniversario, navidad, etc.-, y aunque se trate de un detalle que no sea muy costoso.

Comprueba tú mismo lo bien que sienta realizar un gesto tan generoso.

7. Duerme las horas necesarias para sentirte bien

descansar en árbol

No existe un número de horas de sueño que sea adecuado para todas las personas, aunque de forma general suelen recomendarse unas 7-8 horas por noche.

Intenta que tu ritmo de sueño sea regular, evitando trasnochar o dormir en exceso, puesto que en ambos casos, estarás menos descansado al día siguiente, por lo que no podrás apreciar los pequeños placeres del día a día.

Algunos consejos para poder dormir mejor son: no cenar muy tarde, no cenar comida pesada y no tener distractores en la habitación –televisor, dispositivos electrónicos, etc.-.

8. Marca objetivos en tu vida

dardos

Este punto es especialmente importante si quieres ser más feliz. Seguro que son muchos los propósitos que tienes en mente pero nunca encuentras el momento de llevarlo a cabo.

No esperes al siguiente lunes o a comenzar un nuevo año. Empieza hoy mismo a luchar por aquello que quieres conseguir.

Tener algo por lo que luchar, te animará a levantarte de la cama cada día y podrás dormir tranquilo al llegar la noche, pensando que te has acercado un poco más a tus sueños.

Los grandes objetivos tardarán tiempo en alcanzarse pero son los que realmente merecen la pena y contribuirán en mayor medida a tu sensación de bienestarfelicidad.

Márcate objetivos claros, como dejar de fumar, aprender a esquiar, comenzar clases de inglés, etc. Lo importante es que establezcas tus propias metas en función de tus intereses personales.

Si te propones comenzar una nueva actividad por complacer a un amigo o a tu pareja, la actividad en cuestión no te aportará nada, por lo que terminarás abandonándola.

Si se trata de una meta complicada, divídela en diferentes pasos, por lo que tendrás un mejor conocimiento de la posición en la que te encuentras y te resultará más fácil dirigir tu conducta.

Por ejemplo, si lo que quieres es mejorar tu nivel de inglés, deberías pensar en elegir una buena academia, después asistir a clases para obtener un certificado de inglés básico, luego otro intermedio y así sucesivamente.

Marcarte un objetivo irreal aumentará tu frustración, te sentirás abrumado y optarás por el abandono de tu meta.

¿Y tú qué otros consejos crees que son importantes para ser feliz?

Aquí te dejo un resumen en vídeo:

¿Y tú qué otras formas recomiendas para ser feliz? ¡Cuenta y otros lectores te lo agradecerán!

Referencias

  1. Contreras, F., & Esguerra, G. (2006). Psicología positiva: una nueva perspectiva en psicología. Diversitas, 2(2), 311-319.
  2. Bolinches, A. (2011). La felicidad personal: claves para un cambio interior.
  3. García, M. (2002). Desde el concepto de felicidad al abordaje de las variables implicadas en el bienestar subjetivo: un análisis conceptual. Revista
    Digital,8(48), 652-660.
  4. Gómez Baya, D. (2012). Reseña del libro de Sonja Lyubomirsky, La ciencia de la felicidad: un método probado para conseguir el bienestar.
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Licenciada en Psicología y Máster en Terapia de Conducta y Salud

2 Comentarios

  1. gracias …! muy buen post…!para mi tus palabras son como portales abiertos que me llevan a otras dimensiones…..en uno de esos portales están tus frases que inspiran todo mi ser….:}

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