Comorbilidad: índices, trastornos comórbidos comunes

La comorbilidad es la aparición de un segundo trastorno médico o psicológico a la vez que una enfermedad principal. En los campos de la salud, ya sea física o mental, es importante estudiar qué problemas aparecen juntos más frecuentemente para prevenir sus consecuencias más graves.

Por lo general, se hacen tres usos de la palabra comorbilidad. El primero y más tradicional es el de indicar una condición médica o piscológica que existe a la vez pero de manera independiente que otro trastorno en un paciente.

trastorno mental grave

El segundo uso es señalar un problema en un paciente que causa, o está causado por, otro trastorno físico o mental. Por último, el uso más general es el de señalar dos trastornos que existen a la vez, independientemente de si existe relación causal entre ellos o no.

Especialmente en medicina, se han desarrollado varios test o “índices” para ver el peligro que conlleva la aparición de varios trastornos comórbidos.

Cada uno de ellos trata de observar la probabilidad de que la aparición de varios trastornos juntos lleve a la muerte o a otros resultados especialmente preocupantes.

Índices de comorbilidad

Los índices de comorbilidad son los test que tratan de estudiar el riesgo que presentan dos o más enfermedades cuando aparecen juntas.

Se utilizan especialmente en el campo de la medicina. Hoy en día, no hay uno que esté aceptado por toda la comunidad científica, sino que se suelen emplear varios en función de la situación.

Índice de Charlson

Se trata del índice de comorbilidad más usado. Sirve para predecir la probabilidad de muerte en un tiempo de un año para los pacientes que tienen ciertas condiciones comórbidas.

Por ejemplo, problemas del corazón, cáncer, o sida. A cada enfermedad se le asigna un 1, 2, 3, o 6, en función de los riesgos que conlleva.

Más tarde, se suman las puntuaciones de todas las enfermedades presentes, para predecir la mortalidad. A continuación veremos las de algunos de los trastornos más comunes.

Nivel 1

En este nivel se incluyen enfermedades severas pero no mortalmente peligrosas. Por ejemplo, diabetes, infarto de miocardio, enfermedades crónicas de los órganos, o demencia.

Nivel 2

Las enfermedades de este nivel conllevan más riesgo que las de nivel 1, pero todavía son curables. Aquí se incluyen, entre otras, la leucemia, la hemiplegia, problemas moderados o severos en los riñones, o los tumores.

Nivel 3

El nivel 3 incluye problemas muy serios, que no son fácilmente curables. Por ejemplo, enfermedades que afectan al hígado de manera severa.

Nivel 6

Las enfermedades de nivel 6 no se pueden curar a día de hoy. Sin embargo, por lo general pueden ser tratadas. Entre otras, aquí se incluyen el sida, los tumores malignos, y el cáncer con metástasis.

Para los médicos, este índice es útil a la hora de determinar cuál es el mejor curso de acción a seguir. A veces, no está claro cuál de las enfermedades es necesario tratar primero. El índice de Charlson puede ayudar a elegir entre varios tratamientos posibles.

Puntuación de comorbilidad y polimedicación (CPS)

Este índice es una manera simple de medir el impacto y posible riesgo de las enfermedades presentes en un paciente. Se trata de una simple suma de todas las condiciones médicas conocidas en la persona, así como de todos los tipos de medicación que es necesario que tome.

La idea detrás del CPS es que, cuanta más medicación necesite una persona, más intensas serán sus enfermedades. En la práctica, este índice de comorbilidad ha demostrado predecir con bastante validez niveles de mortalidad, recaídas en los trastornos, y aparición de otros nuevos.

Trastornos comórbidos comunes

A continuación encontrarás una lista de algunos de los trastornos que se presentan a la vez en la mayoría de las ocasiones, tanto en el ámbito médico como en el psicológico.

Diabetes

La diabetes es una de las enfermedades que más se está extendiendo en el mundo moderno. A la vez, es una de las que mayores casos de comorbilidad presenta.

En algunos casos, los trastornos con los que aparece están directamente relacionados con ella, mientras que en otros la relación no es causal.

Así, por ejemplo, el 67% de personas con diabetes tipo II presenta también problemas de hipertensión. Entre los pacientes con este subtipo de la enfermedad, además, el 27% tenían sobrepeso y el 61%, obesidad.

Por otra parte, aunque no se conocen los porcentajes exactos de comorbilidad, se sabe que la diabetes suele aparecer con otros trastornos como el cáncer, la depresión, los problemas de sueño o las dificultades renales.

Sida

El sida es una de las enfermedades modernas más graves que existen. Si se deja sin tratamiento, la tasa de mortalidad es prácticamente del 100%. Por otro lado, incluso con la ayuda de la terapia adecuada, los pacientes que presentan este trastorno suelen tener todo tipo de complicaciones de salud.

Por ejemplo, se sabe que la presencia de sida de tipo crónico aumenta las posibilidades de sufrir otras enfermedades como accidentes cardiovasculares, osteoporosis o fallos renales. En menor medida, también podría provocar hipertensión y enfermedades endocrinas.

Depresión

De todos los trastornos mentales, la depresión es uno de los más comunes y también de los más peligrosos. Uno de los principales motivos es que tiene una gran tasa de comorbilidad, tanto con otras enfermedades psicológicas como con algunas de origen físico.

Así, las personas con depresión mayor suelen presentar mayores tasas de trastornos relacionados con la ansiedad que la población general. Entre otros, pueden presentar síntomas de trastorno obsesivo – compulsivo, ansiedad generalizada, fobia social o ataques de pánico.

Por otro lado, la depresión tiende a aparecer con mayor frecuencia en pacientes con enfermedades físicas graves. Por ejemplo, éste es el caso de aquellas personas que tienen cáncer, problemas del corazón o sida.

Trastornos de ansiedad

Por lo general, se utiliza el término “ansiedad” para describir los síntomas de multitud de trastornos psicológicos diferentes. Sin embargo, se trata de problemas que provocan unas consecuencias muy distintas.

En el caso de estos trastornos, la comorbilidad es especialmente elevada. Así, por ejemplo, una persona con trastorno de estrés post – traumático tiene muchas probabilidades de desarrollar agorafobia.

De la misma manera, alguien con ansiedad generalizada podría tener también pensamientos intrusivos, más típicos de un trastorno obsesivo – compulsivo.

Referencias

  1. “Comorbidity” en: Wikipedia. Recuperado en: 19 Junio 2018 de Wikipedia: es.wikipedia.org.
  2. “Management of Common Comorbidities of Diabetes” en: AACE Diabetes Resources Center. Recuperado en: 19 Junio 2018 de AACE Diabetes Resources Center: outpatient.aace.com.
  3. “Co-morbidities are common and rising among people with HIV in the US” en: Aidsmap. Recuperado en: 19 Junio 2018 de Aidsmap: aidsmap.com.
  4. “The Comorbidity of Major Depression and Anxiety Disorders: Recognition and Management in Primary Care” en: National Center for Biotechnology Information. Recuperado en: 19 Junio 2018 de National Center for Biotechnology Information: ncbi.nlm.nih.gov.
  5. “Can You Have Comorbid Anxiety Disorders?” en: Calm Clinic. Recuperado en: 19 Junio 2018 de Calm Clinic: calmclinic.com.
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