
¿Qué son las competencias para la vida?
Las competencias para la vida son un conjunto de habilidades cognitivas, sociales y emocionales que sirven para que las personas se adapten, se relacionen y enfrenten los diversos desafíos cotidianos. Entre ellas se incluyen algunas como las habilidades sociales, la toma de decisiones o la resiliencia.
Las competencias para la vida permiten al ser humano comportarse de manera positiva y constructiva, y enfrentarse a las demandas y retos de la existencia. También se conocen con el nombre de “competencias psicosociales”.
Según la UNICEF, no se puede crear una lista completa y exhaustiva de competencias para la vida. Sin embargo, existen algunas reconocidas por la mayoría de organismos internacionales por su importancia en diferentes contextos cotidianos. A continuación, algunas de las más importantes.
Ejemplos de competencias para la vida
- Comunicación y habilidades sociales. En casi todos los ámbitos de la vida, uno de los factores más importantes a la hora de tener éxito es la capacidad para relacionarse con otras personas de manera efectiva. Por eso, la mayoría de organismos internacionales reconocen las habilidades de comunicación y sociales dentro de la lista de competencias para la vida. Estas competencias abarcan muchos campos diferentes, que van desde la empatía hasta la capacidad para comunicar claramente aquello que se piensa. Algunos expertos también incluyen dentro de esta categoría habilidades como la asertividad, el dominio del lenguaje corporal o la capacidad de liderazgo.
- Resolución de problemas. El entorno cambia constantemente, y por ello es literalmente imposible estar preparados para todas las situaciones que pueden presentarse. Por lo tanto, la única manera de desenvolverse correctamente ante una crisis es desarrollando habilidades para resolver problemas y situaciones complicadas. Entre las habilidades necesarias para resolver problemas hay algunas como la definición de la situación, el diseño de una solución apropiada y la implementación paso a paso de la misma. Esta capacidad puede aplicarse en todo tipo de momentos, y ayudará a quienes la tengan a resolver sus crisis de la mejor forma.
- Gestión emocional. Las emociones son una de las partes más importantes de la vida. La mayoría de las acciones van encaminadas a maximizar el placer y a disminuir el dolor que se siente, sin importar el ámbito. Según la visión más aceptada en psicología, las emociones actúan como una especie de indicadores que dan feedback sobre si lo que se está haciendo va de acuerdo con los valores o no. Sin embargo, no deben utilizarse como guía de comportamiento, ya que hacerlo provocaría todo tipo de problemas. Por lo tanto, la gestión emocional implica ser capaces de escuchar las emociones y aprender de ellas, sin dejar que controlen o determinen las acciones que se toman.
- Pensamiento crítico. Tiene que ver con la capacidad de pensar de forma independiente, productiva y responsable. La manera en la que se piensa afecta la manera de actuar y de ver el mundo, por lo que ser capaces de interpretar correctamente los datos que llegan desde el exterior es fundamental para desenvolverse en el día a día.
- Toma de decisiones. Se trata de evaluar las situaciones y pensar en formas de actuación que guiarán al resultado que se quiere conseguir. Esta competencia incluye:
- Evaluar los aspectos positivos y negativos antes de tomar una decisión.
- Consultar con material bibliográfico y expertos sobre la situación antes de decidir.
- Evitar presiones de familiares y amigos ante una decisión.
- Implementar mecanismos para tomar decisiones mediante la consulta a los involucrados.
- Empatía. Es la capacidad de sentir las emociones que experimentan los demás; es decir, ponerse en el lugar de los demás. Esta competencia incluye:
- Comprender los motivos que originaron una decisión, aunque no se esté de acuerdo con ella.
- Demostrar consideración por los sentimientos de otros sin sentir lástima ni compasión.
- Tomar en cuenta las necesidades de los demás, antes de tomar decisiones.
- Asertividad. Es un estilo de comunicación basado en el respeto de los demás, pero también el respeto por uno mismo y las necesidades propias. Esta competencia incluye:
- Defender los derechos y deberes de todos con objetividad, sin permitir abusos de poder o intimidación.
- Expresar la propia voluntad y decir “no” de forma clara y firme ante una propuesta que se quiere rechazar.
- No permitir ser coaccionado por grupos, es decir, obligado a realizar una actividad que no se quiere realizar.
- Evitar tomar decisiones bajo presión, ya sea de familiares, amigos o grupos rivales.
- Creatividad. En un mundo cada vez más competitivo y globalizado, la creatividad (la capacidad de innovar y crear algo que no existía antes) es cada vez más importante. Esta competencia para la vida es especialmente útil en el ámbito laboral, pero también puede ayudar en áreas como las relaciones personales. Una de las principales funciones de la creatividad es permitir expresar la personalidad de forma efectiva, desarrollando elementos únicos e innovadores que transmitan aquello que se piensa y se siente a los demás.
- Liderazgo. Permite tomar el control en una situación complicada y ayudar a los demás de manera efectiva. Las personas con capacidad de liderazgo tienen una mayor facilidad para asumir responsabilidades, con lo cual mejoran el rendimiento de los equipos y son capaces de motivar a sus compañeros. Aunque pueda parecer que el liderazgo solo es útil en el ámbito laboral, lo cierto es que es una habilidad fundamental en entornos como el familiar, el deportivo o el de las relaciones personales.
- Trabajo en equipo. La capacidad de trabajo en equipo también es una de las competencias para la vida más importantes que existen, especialmente en la sociedad actual. Las tareas que hay que realizar son cada vez más complejas, por lo que es fundamental aprender a colaborar con otros para poder completarlas con éxito. En las últimas décadas han aparecido muchas herramientas de gestión de equipos que ayudan a los componentes de los mismos a colaborar de la forma más efectiva posible. Estas técnicas pueden aplicarse a prácticamente cualquier ámbito.
- Adaptabilidad. El entorno actual cambia más rápido que nunca. Por ello, es fundamental aprender a adaptarse a cualquier situación con la misma velocidad. Las personas que no lo consiguen pueden sufrir todo tipo de problemas, desde los relacionados con la salud mental (como depresión o ansiedad) hasta pérdidas de empleo, divorcios o situaciones de estrés similares.
- Capacidad de reflexión. La capacidad de reflexión es una de las competencias para la vida más importantes que se puede desarrollar. Si se domina, la persona estará mucho más preparada para los problemas que aparezcan en el futuro, al poder anticiparse a ellos; y también le será más sencillo aprender de las dificultades que se vaya encontrando.
- Mindfulness. Es la capacidad para vivir el momento presente de manera plena. Se basa en las técnicas milenarias de meditación de las culturas orientales, pero recientemente ha cobrado una gran importancia en el mundo occidental. Las investigaciones apuntan a que esta capacidad puede ser muy útil para enfrentarse a todo tipo de problemas de manera efectiva, además de para reducir el sufrimiento y el malestar emocional. Por eso, cada vez más expertos recomiendan practicarla diariamente, en la medida de lo posible.
Referencias
- The 10 Most Beneficial Lifelong Learning Skills to Have and Why. Recuperado de wabisabilearning.com.
- What are life skils? Recuperado de skillsyouneed.com.
- The 12 Important Life Skills I Wish I’d Learned In School. Recuperado de medium.com.
- 18 Essential Life Skills To Equip Your Child For The Real World. Recuperado de flintobox.com.
- Life skills. Recuperado de en.wikipedia.org.