
¿Qué es la comunicación indirecta?
La comunicación indirecta es una manera de transmitir información en la que el emisor no dice claramente lo que piensa o siente, en lugar de decirlo directamente. Se utiliza generalmente como un intento de persuadir a los demás para que actúen como uno quiere, aunque no siempre tiene que tratarse de algo negativo.
En la comunicación indirecta, la persona utiliza elementos, como su tono de voz, sus gestos, sus movimientos faciales, su postura y su lenguaje corporal para darle a entender a su interlocutor aquello que le quiere transmitir. De hecho, en algunas ocasiones es posible que el individuo transmita algo completamente distinto de forma indirecta a aquello que está comunicando en voz alta.
Puede producirse por muchos motivos. En ocasiones, la persona simplemente no quiere sentirse rechazada y cree que si dijera lo que piensa en voz alta sufriría consecuencias negativas. En otros casos, el individuo tiene un estilo de comunicación pasivo-agresivo, y utiliza este método de manera preferente.
Este tipo de comunicación normalmente tiene consecuencias bastante negativas en las relaciones personales de quienes la utilizan. Esto se debe a que al usarla el interlocutor no puede saber con seguridad cuál es el mensaje que la otra persona quiere transmitir. Sin embargo, en algunas ocasiones puede ser de mucha utilidad.
Características de la comunicación indirecta
La comunicación indirecta puede darse por muchos motivos, pero siempre que aparece presenta una serie de características que la hacen muy fácilmente reconocible.
– Información verbal y no verbal contradictorias. Según los expertos en comunicación, cualquier intercambio de información puede darse por dos vías: la verbal y la no verbal. La primera tiene que ver con las palabras que se utilizan, y la segunda está más relacionada con gestos, tono de voz, expresiones faciales y lenguaje corporal. En la mayoría de los escenarios comunicativos, la parte verbal y la no verbal están alineadas para transmitir un mensaje de la manera más eficiente posible. Sin embargo, en la comunicación indirecta, lo habitual es que se transmita un mensaje con palabras, y otro distinto de manera no verbal. Esto suele suponer un problema comunicativo bastante grave, ya que la mayoría de los interlocutores esperan que el emisor esté comunicándose directamente y tendrán problemas para entender el verdadero significado del mensaje. Sin embargo, en algunas culturas lo habitual es comunicarse de forma indirecta, por lo que esta dificultad no aparecería.
– El emisor cree que está transmitiendo su mensaje. En la mayoría de los casos, la persona que utiliza esta estrategia cree que su interlocutor será capaz de leer el subtexto y comprender lo que le está queriendo decir realmente. El problema es que muchas veces, el receptor tiende a quedarse con la información transmitida de forma verbal y no con la indirecta. Como consecuencia, suelen aparecer malentendidos en el proceso comunicativo, y el emisor tiende a frustrarse al no ser capaz de hacerse entender por su interlocutor.
– Intención evitativa. Según los estudios realizados sobre la comunicación indirecta, este estilo de transmisión de información tiene como objetivo principal evitar ofender al interlocutor o molestarle de alguna manera. Por lo tanto, se da de forma más habitual en aquellas culturas que ponen un gran énfasis en el cuidado emocional de otros individuos. En la comunicación directa, el objetivo más importante es la transmisión de información de manera clara y entendible por todo el mundo, aún a riesgo de ofender a la otra persona. En la indirecta, por el contrario, se pone un mayor peso en la protección de las emociones, y por lo tanto, se le resta importancia a la claridad y a la efectividad de la comunicación.
Tipos de comunicación indirecta
La comunicación indirecta puede darse principalmente de dos maneras: a nivel cultural y a nivel individual.
- A nivel cultural. Según las investigaciones realizadas en psicología transcultural, uno de los factores que más diferencian a unas sociedades de otras es la manera en la que se comunican sus miembros. En este sentido, podemos encontrar algunas en las que la comunicación directa es más común, y otras que favorecen la comunicación indirecta. Por ejemplo, muchas culturas asiáticas prefieren utilizar la comunicación indirecta debido a que ponen un gran énfasis en la protección de los sentimientos de los demás y en evitar la vergüenza y el malestar social a toda costa. Esto es lo contrario de lo que ocurre en culturas como la europea, en la que lo más habitual es usar un estilo de comunicación directo y claro. Cuando la comunicación indirecta se da en una cultura en la que todos la utilizan, la mayoría de sus desventajas desaparecen. Esto se debe a que los interlocutores pertenecientes a la misma sociedad no tendrán problemas para entender lo que se quiere transmitir realmente.
- A nivel individual. El otro caso en el que puede darse la comunicación indirecta es a nivel individual; es decir, en una persona que pertenece a una cultura que favorece la comunicación directa, pero que prefiere utilizar esta otra estrategia. En esta situación, normalmente aparecen muchas desventajas en el intercambio de información. Las personas que usan un estilo indirecto suelen presentar una forma de comunicarse pasivo-agresiva. Esto significa que no transmiten claramente sus necesidades, pero se vuelven hostiles cuando otros no las cubren. Desgraciadamente, esta estrategia no suele funcionar para ninguno de los implicados en el proceso de comunicación, y puede traer muchos problemas en las relaciones personales de los afectados.
Ejemplos de comunicación indirecta
- “Hace frío aquí” (para pedir que cierren la ventana). Una persona no pide directamente “cierra la ventana”, pero lo sugiere con su comentario, en lugar de pedirlo expresamente.
- “Qué desorden hay…” (para pedir que alguien limpie). En lugar de decir “ordena esto”, la persona comenta la situación esperando que el otro entienda.
- “Algunos llegan tarde siempre…” (dirigido a alguien puntual). En vez de señalar a una persona, se habla en general para que el mensaje llegue.
- Mirar el reloj repetidamente en una reunión. Una persona no dice que quiere terminar, pero su lenguaje corporal lo sugiere.
- “Sería bueno terminar esto hoy”. En lugar de pedir “termina el trabajo hoy”, se presenta como sugerencia, para no sonar autoritario.
Referencias
- Indirect Communication and How It Affects Relationships. Recuperado de marriage.com.
- Indirect communication. Recuperado de goodtherapy.org.
- Direct Communication vs. Indirect Communication. Recuperado de watershedassociates.com.
- Direct and indirect communication styles. Recuperado de linkedin.com.
- Direct and indirect communication. Recuperado de blog.eidam-und-partner.de.