6 Consecuencias del Embarazo en la Adolescencia

Las consecuencias del embarazo en la adolescencia o a una temprana edad, se dan principalmente en la salud física, psicológica, emocional, y en las relaciones personales y laborales.

El embarazo en la adolescencia o a una temprana edad requiere de una intervención integral, que deje de lado el enfoque tradicional que mira al embarazo solo como un riesgo para la salud física de la adolescente y el bebé.

consecuencias de un embarazo en la adolescencia

La adolescencia fue considerada por largo tiempo solo como un tránsito entre niñez y adultez, sin dedicarle mayor interés a los profundos cambios biológicos, psicológicos, sociales y emocionales que hacen de esta etapa una instancia que requiere que le dediquemos nuestra atención.

¿Por qué hay que prestarle atención al embarazo adolescente?

La madurez biológica, psicológica y social ha ido evolucionando, separándose progresivamente con el paso de los años. Biológicamente, se ha observado un marcado descenso en la edad de la menarquia o primera menstruación, lo que ha permitido que una adolescente pueda ser madre a edades tan tempranas como a los 11 años.

La madurez psicosocial, en cambio, ha tendido a desplazarse hacia la tercera década de vida. Por otra parte, es necesario tener en cuenta la compleja preparación por la que pasa un adolescente para llegar a alcanzar los límites del desarrollo físico y actuar de manera autónoma en sus relaciones afectivas, sociales y laborales.

El embarazo temprano puede influir en ese desarrollo físico y psicosocial, impidiendo que se dé de manera adecuada. Aunque cada adolescente es distinto, generalmente se necesita un tiempo y sobre todo unas experiencias para desarrollarse de manera completa.

¿Qué ha cambiado en la época moderna?

En la Prehistoria las mujeres tenían hijos a los 15 años. En la antigüedad era normal a una edad más avanzada, en torno a los 18. Hasta recientemente la época normal eran los 20-25. Y actualmente, especialmente en los países más desarrollados, se es padre en torno a los 30 años, incluso hasta los 40.

Las dificultades económicas, escasez de vivienda y de dinero para mantener a los niños, impiden que se tengan a una temprana edad. Por otra parte, las nuevas costumbres -se valora más el tiempo libre y diversión-, y las nuevas técnicas de fertilización permiten que se aplace la edad en la que se tienen hijos.

Sin embargo, hay una parte de las mujeres que por distintos motivos tienen su primer hijo en la adolescencia. El embarazo irrumpe en la vida de los adolescentes en momentos en que todavía no alcanzan la madurez física y mental, a veces en circunstancias adversas, en medio de carencias nutricionales u otras enfermedades, y en un amiente familiar poco receptivo para aceptarlo y protegerlo.

En general, cuando se dan cifras sobre embarazo adolescente se utiliza información de hijos nacidos vivos de madres menores de 20 años. Estas estadísticas sobre mujeres embarazadas dejan de ser significativas si consideramos que solo incluyen los embarazos que llegan a término y con el hijo nacido vivo.

Los embarazos que no llegan a término por razones médicas o como consecuencia de un aborto no suelen establecerse en estadísticas, por lo tanto, se deja de lado los componentes emocionales y psicológicos que pueden afectar a la adolescente producto de ello.

Estadísticas

Según datos de la OMS:

  • 1 millón de niñas menores de 15 años dan a luz anualmente, especialmente en países del tercer mundo o del segundo mundo. En las niñas de 15 a 19 años son 16 millones de nacimientos.
  • Entre las niñas de 15 a 19 años, las complicaciones en el embarazo suponen la segunda causa de muerte en el mundo.
  • Anualmente, 3 millones de jóvenes entre 20-24 años realizan abortos peligrosos de forma no profesional.
  • Los niños recién nacidos de madres adolescentes tienen más riesgo de morir que los de jóvenes entre 20-24 años.

Según la Organización Panamericana de la Salud:

  • Entre países de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos), México es el primero en embarazo adolescente.
  • Las tasas de embarazo adolescente en América Latina y el Caribe continúan siendo las segundas más altas en el mundo, estimadas en 66.5 nacimientos por cada 1,000 niñas de entre 15 y 19 años, y son sólo superadas por las de África subsahariana.
  • En América del Sur, Bolivia y Venezuela tienen las tasas más altas.  En el Caribe, son República Dominicana y Guyana con las tasas estimadas de fecundidad en adolescentes más elevadas. En América Central las primeras son Guatemala, Nicaragua y Panamá.

Consecuencias principales del embarazo en la adolescencia

En este contexto, los estudios hablan de una serie de posibles consecuencias psicoemocionales por las que pasan las adolescentes frente a un embarazo no deseado o no planificado:

1-Perjuicios en la salud psicológica

La salud emocional de la adolescente embarazada puede llegar a afectarse considerablemente, puesto que generalmente el embarazo se asume en condiciones difíciles y alejadas de una opción verdaderamente libre y responsable:

– Deprivación afectiva y maltrato por parte de su familia (así el embarazo se convierte en una opción para tener alguien que las quiera)

-Estrés, ansiedad.

– Fruto de una violación o incesto

– Presión por parte de su pareja

– Dejar al azar el quedar o no embarazada

– Dejar en su pareja la decisión de usar o no un método anticonceptivo

Estas posibilidades y otras, sumadas a la dificultad de adaptación frente a una situación nueva para la que no se siente preparada, puede terminar por afectar su salud psicológica.

El apoyo de su pareja, su familia y la sociedad, es crucial para que el impacto emocional sea mínimo.

2-Dejar los estudios 

Tanto el embarazo como la maternidad tempranas limitan o impiden las oportunidades de continuar sus estudios, y merman las expectativas de la nueva madre y su familia para el futuro.

En ocasiones puede existir un entorno de privaciones y escaso apoyo familiar, lo que repercute en una doble consecuencia: por un lado, la adolescente con menos apoyo familiar tiene un mayor riesgo de quedar embarazada, y por otro lado, la madre adolescente tiene menos posibilidades de alcanzar un nivel alto de escolaridad.

3-Dificultades en el ámbito profesional

El compromiso económico del embarazo temprano para la subsistencia de la propia adolescente y la de sus hijos o hijas; ya que la posibilidad de trabajo para una adolescente gestante o para la que ya fue madre es muy baja.

En este aspecto debemos incluir también las prácticas discriminatorias que existen aún contra las mujeres en el mercado laboral. En consecuencia, esto lleva a la madre adolescente a asumir una continua situación de dependencia.

En ocasiones, esta situación se ve agravada si convive con su pareja, también cesante, en la casa de la familia de origen de alguno de ellos, pudiendo gatillar situaciones de tensión, e incluso, de maltrato y violencia intrafamiliar.

4-Dificultades en relaciones sociales/de pareja

Sin ingresos propios, con escasa educación y pocas probabilidades de conseguirlos, las oportunidades sociales y personales se limitan significativamente para la adolescente madre.

Esto la lleva a tener pocas posibilidades de satisfacer las necesidades de sus hijos y de luchar por sus derechos en su relación de pareja o familia y frente al Estado, reduciendo sus oportunidades de desarrollo personal y social.

Por otra parte, a menudo se dan problemas de pareja o incluso rupturas.

5-Cambios súbitos en el plan de vida

Muchas veces, el proyecto de vida de la adolescente gestante se trunca o interrumpe.

El embarazo juvenil tiende a sacar a la joven madre de su entorno: pierden a su pareja o a su familia si hay rechazo de parte de alguno o de ambos, pierden su grupo de pares en la escuela, cambian sus espacios de recreación y su presencia en la comunidad. Se altera de manera súbita el proceso de vida, convirtiéndose en un hecho hostil.

Aunque admitamos que muchas adolescentes no tienen un proyecto de vida definido al quedar embarazadas, este embarazo no planificado, ni deseado, limita la construcción de ese proyecto vital.

6-Complicaciones durante el embarazo

La mortalidad materna es una de las principales causas de muerte en las adolescentes y jóvenes de 15 a 24 años en la región de las Américas. A modo de ejemplo, en 2014, fallecieron cerca de 1900 adolescentes y jóvenes como resultado de problemas de salud durante el embarazo, el parto y el posparto.

A nivel global, el riesgo de muerte materna se duplica en madres más jóvenes de 15 años en países de ingreso bajo y mediano. 

Conclusiones

Frente a esto, la consideración oportuna de los factores que hemos mencionado se hace tan necesaria como la necesidad de facilitar el acceso a la información y a la atención en salud sexual y reproductiva responsable.

De igual manera lo es el actuar sobre las condiciones económicas, políticas y culturales que rodean el embarazo adolescente y eliminar las barreras que afectan psicosocialmente a muchas adolescentes que vivencian todo esto sin plena conciencia de la magnitud de lo que enfrentan, e incluso lo aceptan como factores inherentes a la condición de ser mujer.

¿Y tú qué consecuencias has observado del embarazo en la adolescencia o a una temprana edad?

Referencias

  1. Aceleración del progreso hacia la reducción del embarazo en la adolescencia en América Latina y el Caribe
  2. OPS/Programa de Salud Adolescente
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Licenciada en Literatura e Historia. Amante de la lectura, de la literatura, curiosa, amante del conocimiento y del aprendizaje continuo.

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