Cuerpo Calloso: Anatomía, Estructura y Funciones (con Imágenes)

El cuerpo calloso es el haz de fibras nerviosas más grande del cerebro. Constituye la comisura interhemisférica que permite relacionar los territorios análogos de los hemisferios cerebrales.

Su función principal consiste en comunicar el hemisferio derecho con el hemisferio izquierdo del cerebro, para que ambas partes trabajen de forma conjunta y complementaria.

Male Corpus Callosum Brain Anatomy - Blue Concept

Resulta una región fundamental del cerebro, por lo que la lesión o malformación del cuerpo calloso provoca múltiples alteraciones tanto en el funcionamiento como en la inteligencia de la persona.

En el presente artículo se revisan las características anatómicas y funcionales del cuerpo calloso, se revisan propiedades del desarrollo y se comentan las enfermedades relacionadas con esta estructura cerebral.

Anatomía del cuerpo calloso

anatomia-cuerpo-calloso

El cuerpo calloso es una hoja de sustancia blanca, que conforma una zona cuadrilátera y se encuentra tendida transversalmente de un hemisferio a otro.

Resulta un sistema de asociación que reúne las dos mitades del cerebro a través de la conexión de puntos no simétricos de la corteza. 

Lateralmente dibuja un arco de concavidad inferior, el cual cubre los núcleos optestriados y las cavidades ventriculares. Su extremo posterior es voluminoso y constituye el “rodete” del cuerpo calloso.

El extremo inferior se flexiona hacia abajo y se denomina “rodilla”. Termina a través de un extremo afilado que se conoce como pico. Su longitud de la cara superior es de entre 7 y 8 centímetros, y en la cara inferior entre 6 y 7 centímetros.

La anchura del cuerpo calloso en la cara superior es de unos dos centímetros, mientras que en la cara inferior alcanza los 3-4 centímetros. El rodete del cuerpo calloso presenta una longitud de uno 15 milímetros.

El cuerpo calloso está formado aproximadamente por unos 200 millones de axones que proceden principalmente de las células de las pirámides de las capas II y III de la corteza cerebral. 

Estructura

El cuerpo calloso presenta un gran número de estructuras. Sin embargo, desde el punto de vista anatómico se compone por tres porciones principales: el cuerpo o tronco, el rodete y la rodilla.

Cada una de estas porciones hace referencia a una región distinta del cuerpo calloso, y presenta unas características determinadas.

Cuerpo

El cuerpo o tronco del cuerpo calloso constituye la cara superior de la estructura. Tiene forma convexa por la parte posterior, y resulta plana o ligeramente cóncava en la región transversal.

En el cuerpo se observa una surco longitudinal que resulta el vestigio del rafe del cuerpo calloso. A cada lado de este surco se encuentran dos pequeños cordones, conocidos como estrías longitudinales.

Las estrías longitudinales están enlazadas con el tracto medio por un velo delgado de sustancia gris denominado indusium griseum. Este velo gris resulta la continuación de la corteza cerebral de la circunvolución del cuerpo calloso.

La cara inferior del cuerpo es convexa en sentido transversal y presenta una forma cóncava en el sentido anteroposterior. En la línea media posee el séptum lúcidum, y por detrás contacta con las fibras transversales del trígono.

Rodete

El rodete constituye el extremo posterior del cuerpo calloso. Es una zona redondeada que aparece formado por el plegamiento del cuerpo calloso sobre sí mismo.

Entre el rodete y el trígono se halla una hendidura que comunica los hemisferios con los ventrículos laterales.

Rodilla

Finalmente, rodilla es el nombre que recibe el extremo anterior del cuerpo callos. Es la región más delgada y presenta una curva hacia abajo y hacia atrás.

La rodilla está formada por fibras reflejadas que se continúan hacia abajo mediante una porción afilada del pico. En la cara inferior, se observan dos tractos blanquecinos que se denominan pedúnculos del cuerpo calloso. 

Desarrollo

El cuerpo calloso se desarrolla fundamentalmente durante el período prenatal, siguiendo un patrón anteroposterior. Es decir, se empieza a desarrollar la zona del rostrum y termina en la rodilla.

La mayoría de autores que han examinado su estructura y desarrollo afirman que el cuerpo calloso posee 7 subáreas con un significado anatómico funcional diferente. Estas son:

  1. Rostrum o pico: corresponde con el área orbital del lóbulo prefrontal y el córtex premotor inferior.
  1. Rodilla: se relaciona con el resto del lóbulo prefrontal.
  1. Cuerpo rostral: establece conexiones entre las zonas premotoras y suplementaria.
  1. Cuerpo medial anterior: está formada por fibras de asociación de las áreas motoras y la fracción.
  1. Cuerpo medial posterior: recibe fibras de los lóbulos temporal superior y parietal.
  1. Istmo: está formada por las fibras de asociación de la parte superior del lóbulo temporal.
  1. Rodete: está formado por las fibras de conexión de la parte inferior del lóbulo temporal y la corteza de los lóbulos occipitales.

El desarrollo del cuerpo calloso se inicia aproximadamente durante la octava semana de gestación, a través de la formación de la rodilla, seguida por el cuerpo y la parte posterior.

De este modo, al momento del nacimiento se han desarrollado ya todas las subáreas del cuerpo calloso. No obstante, su mielinización continúa durante la niñez o incluso edades más avanzadas.

En este sentido, varios estudios apuntan que el cuerpo calloso experimenta un incremento lineal de su área sagital entre los 4 y los 18 años de vida.

La razón de la maduración postnatal del cuerpo calloso no es del todo clara. Sin embargo, se postula que puede deberse a la mielinización de fibras, la cual ocurre durante la niñez y adolescencia.

Los axones mielinizados de las neuronas del cuerpo calloso permiten una rápida propagación de impulsos neurales y resultan un requisito para la adquisición de funciones cognitivas, emocionales, conductuales y motoras en diversas etapas de maduración.

Maduración y desarrollo del cuerpo calloso

corpus-callosum

Varios estudios se han centrado en analizar qué variables fisiológicas, cambios madurativos y modificaciones emocionales y conductuales se relacionan con el desarrollo del cuerpo calloso.

En este sentido, hoy en día se posee una abundante literatura acerca de los efectos y las funciones que realiza la maduración de las distintas regiones de esta estructura cerebral.

Los procesos cerebrales más importantes son:

Variables fisiológicas llamativas durante el desarrollo

La actividad dinámica del desarrollo cerebral se lleva a cabo en el útero. Sin embargo, los cambios continúan durante los primeros años de vida.

Los axones hemisféricos son los últimos en mielinizarse. En este sentido, las áreas primarias sensoriales y motoras se mielinizan antes que las áreas de asociación frontales y parietales.

Así mismo, con el crecimiento se observa una disminución del número de sinapsis y el incremento en la complejidad de las arborizaciones dendríticas. La densidad sináptica permanece hasta los cuatro años de vida, momento en el que empieza a disminuir debido a la plasticidad cerebral.

Cambios comportamentales y neurobiológicos

Los cambios connotados en el cuerpo calloso se relacionan con una serie de variables psicológicas y neurobiológicas. Concretamente, se ha demostrado como el engrosamiento de la rodilla y el rodete se relaciona positivamente con los siguientes elementos:

  • Extensión y volteo de la cabeza.
  • Control voluntario y búsqueda de objetos presentados en el campo visual durante los primeros tres meses de vida.
  • Capacidad de coger objetos con las dos manos y gatear en los 9 meses de vida.
  • Desarrollo de funciones sensoriales como la visión binocular, o la conciencia y la acomodación visual.
  • Aparición del lenguaje verbal prelingüístico durante los primeros doce meses de vida.

Cambios comportamentales entre el primer y el cuarto año de vida

El crecimiento continuo del cuerpo calloso durante etapas más tardías también se relaciona con la aparición de cambios en el comportamiento de los niños. Concretamente, estas variables suelen aparecer entre los 2 y los 3 años de vida.

  • Capacidad de subir y bajar escaleras con dos pies.
  • Capacidad de subir escaleras con un pie, montar en triciclo y vestirse.
  • Desarrollo del primer nivel lingüístico: pronunciación de frases de dos palabras, señalización de partes del cuerpo, utilización de preguntas y desarrollo de frases bien estructuradas.
  • Presencia de asimetría auditiva: el hemisferio izquierdo se desarrollo más rápido en el análisis de la información verbal y el derecho en el manejo de la información no verbal.

Cambios conductuales entre el cuarto y el séptimo año de vida

El incremento del cuerpo calloso continua durante la niñez. En este sentido, se han connotado una serie de cambios asociados a la maduración del cuerpo calloso hasta los siete años.

  • Desarrollo de la capacidad de saltar y amararse los cordones.
  • Adquisición del primer nivel lingüístico: decir la edad, repetir cuatro dígitos y denominar colores.
  • Establecimiento de la preferencia manual.
  • Desarrollo del reconocimiento visual y la comprensión lectora.

Función

La función más importante del cuerpo calloso consiste en facilitar el proceso de comunicación entre los hemisferios del cerebro. De hecho, sin el funcionamiento del cuerpo calloso la conexión entre ambas partes sería imposible.

Las funciones del hemisferio derecho difieren de las del hemisferio izquierdo, por lo que resulta necesario conectar ambas regiones para facilitar el funcionamiento del sistema nervioso como mecanismo único.

De este modo, esta función es realizada por el cuerpo calloso, por lo que esta estructura resulta vital para el intercambio, actuando como un puente entre ambos hemisferios y transmitiendo información de uno a otro.

Así mismo, el cuerpo calloso también trabaja en la asignación de tareas a cualquiera de los hemisferios del cerebro sobre la base de su programación. En los niños, juega un papel importante en el proceso de lateralización.

Por otro lado, varios estudios indican como esta estructura participa activamente en el movimiento de los ojos. El cuerpo calloso recoge la información sobre los músculos del ojo y la retina, y la envía a las áreas del cerebro donde se procesan los movimientos oculares.

Lesiones del cuerpo calloso

Las lesiones en el cuerpo calloso provocan una amplia gama de alteraciones tanto en el funcionamiento físico como en el desarrollo cognitivo, conductual y emocional de las personas.

En la actualidad, se han detectado múltiples patologías que pueden afectar al cuerpo calloso. De forma general, estas se clasifican en base a su etiopatogenia.

Así pues, las patologías del cuerpo calloso se pueden dividir en congénitas, tumorales, inflamatorias, desmielinizantes, vasculares, endocrinas, metabólicas, infecciones y tóxicas.

Las enfermedades congénitas incluyen la agenesia, la disgensia y la atrofia por noxa prenatal. Las patologías tumorales presentan gliomas, linfomas, asotrictomas, lesiones tumorales interventriculares y metástasis que afectan al cuerpo calloso.

Por su parte, entre las patologías inflamatorias-desmielinizantes se encuentran la esclerosis múltiple, el síndrome de Susac, la encefalomielitis aguda diseminada y la leucoencefalopatía multifocal progresiva.

Las enfermedades vasculares del cuerpo calloso pueden estar provocadas por infartos, leucomalacia periventricular, malformaciones arterio-venosas o traumatismos que afectan la anatomía de la estructura cerebral.

Las patologías endocrinas metabólicas incluyen la leucodistrofia metacromática, la adrenoleucodistrofia, los trastornos metabólicos hereditarios y el déficit de tiamina.

Finalmente, la infección del parénquima y patologías tóxicas como la marchiafava-bignami, la leucoencefalopatía necrotizante diseminada o los cambios por radiación, también pueden alterar el funcionamiento y las estructura del cuerpo calloso.

Agenesia del cuerpo calloso

A pesar de que las enfermedades que pueden afectar al cuerpo calloso son numerosas, la más importante es la agenesia del cuerpo calloso (ACC). Trata de una de las malformaciones del sistema nervioso central más frecuentes y se caracteriza por la falta de formación del cuerpo calloso.

Esta patología se origina debido a una alteración del desarrollo embrionario y puede provocar tanto la falta parcial como la falta total del haz de fibras que se encarga de unir los hemisferios del cerebro.

La ACC puede ocurrir como un defecto aislado o en combinación de otras anomalías del cerebro como la malformación e Arnold-Chiari, el síndrome de Dandy-Walker o el síndrome de Andermann.

Las alteraciones que provoca esta enfermedad son variables, pudiendo ser sutiles o leves hasta graves y muy incapacitantes. La magnitud de la alteración depende mayormente de las anomalías asociadas a la ACC.

Por lo general, las personas que padecen ACC presentan una inteligencia normal con un leve compromiso de las habilidades que requieren relacionar patrones visuales.

No obstante, en algunos casos, la ACC puede provocar un retraso intelectual importante, convulsiones, hidrocefalia y espasticiadad, entre otras alteraciones.

Referencias

  1. Aboitiz, F., Sheibel, A., Fisher, R., & Zaidel, E. (1992). Fiber composition of the human corpus callosum. Brain Research, 598, 143-153.
  2. Barkovich AJ. Anomalies of the corpus callosum. In Barkovich J, ed. Pediatric neuroimaging. Philadelphia: Lippincott Williams & Wilkins; 2000. p. 254-65.
  3. Frederiksen, K. S., Garde, E., Skimminge, A., Barkhof, F., Scheltens, P., Van Straaten, E. C., Fazekas, F., & Baezner, H. (2011). Corpus Callosum Tissue Loss and Development of Motor and Global Cognitive Impairment: The LADIS Study. Dementia and Geriatric Cognitive Disorders, 32(4), 279–286.
  4. Goodyear PW, Bannister CM, Russell S, Rimmer S. Outcome in prenatally diagnosed fetal agenesis of the corpus callosum. Fetal Diagn Ther 2001; 16: 139-45.
  5. Jang, J. J., & Lee, K. H. (2010). Transient splenial lesion of the corpus callosum in a case of benign convulsion associated with rotaviral gastroenteritis. Korean Journal of Pediatrics, 53(9).
  6. Kosugi, T., Isoda, H., Imai, M., & Sakahara, H. (2004). Reversible focal splenial lesion of the corpus callosum on MR images in a patient with malnutrition. Magnetic Resonance in Medical Sciences, 3(4), 211- 214.
COMPARTIR
Graduado en Psicología y Máster en Psicopatología Clínica del Adulto.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here