Cómo Desarrollar la Intuición: 8 Consejos Efectivos (Niños y Adultos)

Desarollar la intuición es posible a través de un cambio de hábitos y práctica de ciertas actividades como la meditación, ejercicios de creatividad, mindfulness o la práctica de la inteligencia emocional y del pensamiento positivo.

La intuición es una función psíquica importante que tenemos en cuenta a la hora de tener en cuenta los elementos de la situación, decidir y guiar nuestra vida.

cómo desarrollar la intuición

Intuimos cosas que creemos que van a suceder, cosas acerca de nosotros mismos, de los demás… y no es algo racional, puesto que no tenemos pruebas pero estamos “convencidos” de ello.

Aunque no siempre está de manera consciente para nosotros, está presente diariamente en nuestra vida y es importante aprender a desarrollarla para funcionar mejor.

¿Qué es la intuición?

Según la Real Academia de la Lengua Española, podríamos definir la intuición como la facultad de comprender las cosas instantáneamente, sin necesidad de razonamiento.

Además, nos indica que de manera coloquial se puede definir como un “presentimiento”, mientras que desde la filosofía se acerca a la definición de percepción íntima e instantánea de una idea o una verdad que aparece como evidente a quien la tiene.

La intuición es una función de carácter psíquico que ayuda a los individuos a ver las situaciones o cosas más allá de lo aparentemente visible.

En la vida cotidiana es bastante frecuente escuchar comentarios acerca de la intuición. Muchas personas se caracterizan por ser más intuitivas y otras por serlo menos. La intuición ha sido llamado también “el sexto sentido”.

Los sentidos nos ofrecen información y son el medio que tiene nuestro cuerpo para conocer y aprehender el mundo exterior. Sin embargo, hay veces que creemos percibir cosas que no hemos visto o hemos oído, por ejemplo.

En muchas de estas ocasiones no sabemos por qué razón ocurre, pero estamos seguros de tener una “corazonada”, una señal o intuición de que algo sucede de una determinada manera. Es la capacidad a la hora de percibir algunos elementos.

La intuición ayuda a advertir lo que se encuentra detrás de las cosas, aquello que no es visible, de modo que se prevén las posibilidades de las cosas y se anticipan. Podríamos decir, en cierto modo, que se trata de “leer entre líneas”.

Lo que es bien cierto es que, aunque casi todos los filósofos admiten que podría existir un conocimiento llamado “intuición”, no se ponen de acuerdo entre ellos en el concepto. Y mucho más en desacuerdo si hablamos de los psicólogos.

Sin embargo, no suele discutirse el hecho de si existe o no; donde hay más debate es alrededor del concepto, sus condiciones, facultades…

Para algunos autores, por ejemplo, podríamos definirla como la “sabiduría que se acumula con la experiencia y que sirve para tomar decisiones, resolver problemas de manera creativa o crear nuevo conocimiento”.

8 consejos para desarrollar la intuición

1- Practica meditación

La meditación o en psicología lo que llamamos la práctica de Mindfulness puede ser útil para desarrollar la intuición. Es importante que te relajes y prestes atención al momento presente.

Desde el Mindfulness se propone la atención o consciencia plena y pone su énfasis en la capacidad de estar y de vivir en el momento presente. Esto te permite conocer profundamente la experiencia y reconocer lo que sucede mientras sucede.

Desde la práctica de la meditación, cuando prestas atención a la experiencia en el presente con una actitud de curiosidad, interés y aceptación se recupera el equilibrio interno de la persona.

Cuando se practica la atención plena, es probable desarrollar una capacidad mayor de discernimiento, de compasión y de claridad mental.

Si dejas de lado todo para centrarte en la experiencia presente, observándola y sin juzgar, es posible que percibas muchas cosas que en el día a día te pasan desapercibidas y que logres alcanzar un estado de conciencia que te permita tomar  mejores decisiones.

La conciencia es una pantalla en blanco donde se proyectan las conclusiones del proceso intuitivo. Y el Mindfulness proporciona el espacio para que surja la conciencia de manera plena.

2- Presta atención a las señales de tu cuerpo y atiende a las señales de otras personas

Prestar atención a las señales de nuestro cuerpo es un consejo útil para desarrollar la intuición.

Hemos dicho que aprehendemos la realidad a través de los sentidos, pero que a pesar de ello, también podríamos tener un “sexto sentido” que es la intuición.

Una de las maneras para desarrollar la intuición es aprender a desarrollar los cinco sentidos.

Para eso, puedes hacerlo de manera cotidiana, en cada una de las cosas que hagas, pero también puedes buscar momentos específicos para centrarte en ellos, practicar y así desarrollarlos.

Por ejemplo, decide en qué sentido vas a centrarte y presta toda tu atención: en la visa, analizando cada cosa, el color y las tonalidades, los objetos, las formas… se trata, al igual que en la meditación, de tener una actitud abierta al mundo.

Con el gusto, mientras saboreas, si te detienes para hacer sólo eso y en ese momento, puedes centrarte y conocer cosas que en el día a día te pasan desapercibidas.

Lo mismo te puede pasar con el olfato o con el oído, buscando momentos donde puedas centrarte sólo en eso. Cada uno de los sentidos es diferente y puede aportarte un conocimiento distinto.

Además, atender a las señales de otras personas también puede darte información. Por ejemplo, su lenguaje no verbal, cómo dice las cosas, su postura, los gestos, el tono en el que habla…

Todo ello te daré mucha información con la que puedes guiarte a la hora de tomar decisiones.

3- Desarrolla tu autoconfianza y autoestima

La autoconfianza y la autoestima son piezas clave para incrementar el bienestar y la salud mental y también para desarrollar la intuición.

Descubre tus fortalezas, tus puntos fuertes y también tus debilidades. Un mayor conocimiento sobre nosotros mismos nos ayuda a enfrentarnos mejor a todas las situaciones de la vida.

El autoconocimiento es la base de la inteligencia emocional. Conocer qué sentimos, qué pensamos, cómo actuamos… nos dará una herramienta poderosa para tomar buenas decisiones.

Es importante también que te establezcas objetivos que imagines tu vida dentro de un tiempo y veas que te gustaría haber conseguido. Plantéate metas y objetivos a corto plazo que te ayuden a conseguirlo.

Decimos que la autoestima y el autoconocimiento es importante para la intuición porque esta se encarga de resolver problemas nuevos, generar nuevo conocimiento…

Es la experiencia acumulada y nada de ello será posible de modo efectivo si uno no confía en sí mismo, en sus capacidades, habilidades y en su experiencia.

4- Desarrolla la inteligencia emocional y practica la bondad

La inteligencia emocional está relacionada con la intuición. Hemos dicho que la intuición es una vía más emocional, relacionada con las emociones y alejada del pensamiento lógico-racional.

Cuando intuimos una idea, es porque la hemos “sentido”, aunque no sepamos su razón.

Todos nosotros aspiramos a ser buenas personas y a ser felices. Agradecer y ser bueno y honesto con uno mismo y con los demás es la vía adecuada para conocerse y ser feliz.

Cuando uno se plantea, diariamente, ser cada vez mejor, practicar la bondad y la compasión consigo mismo (dejando de lado la culpa) y con los demás, la vida fluye y uno se encuentra mejor, más despierto, más tranquilo y calmado.

En estas condiciones es más fácil tener un buen estado de ánimo, comprender a las personas y ser más intuitivo.

5- Desacelera tu ritmo de vida y dedícate tiempo

Para desarrollar la intuición uno debe conocerse, y para conocerse, uno debe dedicarse tiempo.

La inteligencia emocional es fundamental para la vía diaria; necesitamos conocernos, aceptarnos y saber relacionarnos con otras personas. Se necesita el crecimiento y el desarrollo personal en todos los ámbitos de la vida.

El ritmo de vida que llevamos es frenético, acelerado… procura encontrar momentos para ti, para encontrarte con ti mismo y para hacer actividades que te gusten y que te resulten gratificantes.

6- Piensa de manera positiva

Pensar de manera positiva tiene muchos beneficios para la salud física y mental. Nos ayuda a sentirnos bien, a llevar una vida satisfactoria y a tener bienestar y paz interior.

Cuando pensamos en positivo, las emociones presentes en nuestra vida también lo son, lo que nos ayuda a tener una mente más clara y optimista y a relacionarnos mejor con el mundo y con las personas de nuestro alrededor.

Ser optimista y pensar de manera positiva, además de hacerte sentir bien, te ayudará en tu apertura al mundo y por tanto te permitirá tomar decisiones de manera más clara y consciente, siendo así una persona más intuitiva que atiende a todos los elementos de su alrededor.

Los pensamientos negativos sobre nosotros mismos, sobre la vida y sobre el mundo provocan en nosotros emociones, sentimientos y estados de ánimo negativos que nos dificultan ser felices y tomar decisiones oportunas.

Es importante que sepas escucharte. Cuando te sientas mal, triste o decaído, céntrate y atiende a cuáles son tus pensamientos.

Una buena opción puede ser registrar los momentos del día en los que te sientes mal y cuáles son los pensamientos que tienes. Intenta después cambiar el rumbo del pensamiento.

A veces, cuando lo vemos escrito y con perspectiva, somos capaces de detectar lo que ha sucedido y tendremos mayores probabilidades de mejorar en otra situación similar.

7- No tengas miedo a los cambios y no tengas miedo a equivocarte

Los cambios siempre suelen generar miedo, por la incertidumbre a lo que no conocemos.

A los seres humanos nos gustan los hábitos y las costumbres y no tener que salir de nuestra zona de confort.

Sin embargo, enfrentarse a los miedos y tomar decisiones que nos ayuden a cambiar aspectos de nuestra vida puede ser muy beneficioso para nosotros.

Nos pondrán a prueba y hará que saquemos lo mejor de nosotros mismos para hacer frente a esas situaciones de manera exitosa.

No tengas miedo a equivocarte, los errores forman parte de la vida y nos ofrecen enseñanzas muy valiosas. Cambia tu concepción del error, ¿quién no se equivoca?

8- Desarrolla tu creatividad

Ya hemos dicho que la creatividad forma parte también de la intuición. Si hablamos de que mediante la intuición podemos resolver problemas novedosos o crear nuevo conocimiento, es obvio que la creatividad es una pieza fundamental.

Muchas personas creen que la persona creativa nace; sin embargo, puede desarrollarse.

Para ser creativo es importante que experimentes, que te pongas a prueba, que estés alerta, que no aceptes siempre lo primero que llegue a ti y que investigues y que a pesar de todo, nunca sientas que has fracasado y vuelvas a intentarlo…

Aspectos principales de la intuición

Cuando intuimos alguna cosa, se produce en nosotros una especie de “idea” que no sabemos identificar de dónde surge pero que, sin embargo, nos guía el camino a seguir.

Es un procesamiento de la información de manera inconsciente y está más relacionada con las emociones.

Según Jung, el individuo o la persona dispone a la hora de adaptarse a sí mismo y al mundo que le rodea, cuatro funciones psíquicas principales. Son la sensación, el pensamiento, el sentimiento y la intuición.

Además, este autor considera que son innatas y que todos los seres humanos las poseemos, aunque en grados distintos y que en general una de ellas se encuentra más desarrollada que el resto.

Para este autor, por ejemplo, la intuición es relevante porque una gran parte de los trastornos psicológicos vienen determinados porque se produce un desequilibrio en las cuatro funciones que hemos mencionado.

En algunas ocasiones no hacemos caso o no nos dejamos guiar por nuestra intuición (que podríamos definir como una “alarma” que detecta y nos avisa de acontecimientos o situaciones que no podemos percibir a través de los sentidos). En estas ocasiones hacemos caso al razonamiento y mediante éste tomamos decisiones.

El cerebro del ser humano es capaz de aprender guardando y reproduciendo experiencias anteriores. De todo ello se desprende el hecho de que pueda adaptarse al mundo cambiante que le rodea.

Sin embargo, también es capaz de crear a partir de elementos anteriores, ideas y relaciones nuevas. En este sentido, la intuición puede entenderse como el proceso mental que forma parte de esta actividad creadora.

No obstante, y pese a ello, los procesos de cómo se forma y se desarrolla la intuición todavía quedan por investigar.

En la Modernidad se decidió dar todo el peso a la razón, aparcando o dejando de lado otras facetas humanas. No es algo novedoso, realmente, el hecho de considerar que hay algo más allá o distinto a la razón.

Se decidió apostar por la razón al considerar al ser humano como alguien racional, algo que ahora sabemos que no es así. Desde la Posmodernidad se ha visto que eso no es así.

El ser humano cuenta con la vía de la razón y la vía de la intuición. La vía de la intuición es la inductiva.

Einstein ya dijo que “lo único realmente valioso es la intuición”, haciendo referencia a que quizá no sea adecuado dejarse guiar sólo por lo racional.

Un autor, Hogarth, clasifica las intuiciones en dos grupos:

  1. Juicios intuitivos retrospectivos
  2. Inferencias prospectivas (lo que llamamos “predicciones”)

En la intuición o su proceso podemos encontrar tres pasos:

1) Recopilar datos de nuestra experiencia

2) Procesarlos inconscientemente y de manera automática

3) Aparece de manera repentina la conclusión que se ha ido forjando en nuestra conciencia

Características de las personas intuitivas

Las personas con una intuición más desarrollada pueden anticiparse a las situaciones y por tanto, es más probable que acierten a la hora de tomar decisiones.

Son personas más “visionarias” en cuanto a innovadoras, dado que pueden tener en cuenta más aspectos a la hora de observar y decidir en las situaciones.

Las personas intuitivas están más atraídas por lo nuevo y por lo desconocido, son abiertas de mente y entusiastas, son creativas e innovadoras, porque tienen en cuenta muchos más aspectos de la realidad.

La intuición proporciona información a las personas que, de ser tenida en cuenta, puede ser útil para decidir y prevenir situaciones que nos resultan molestas o desagradables.

La capacidad de ser intuitivo está en todas las personas, pero existe un potencial que nos permite desarrollarla.

            ¿Y tú qué otras formas conoces para desarrollar la intuición?

Referencias

  1. Burgoa, L. V. (2008). El problema acerca de la noción de intuición humana. Sapientia.
  2. Casas-Rodríguez, M. (2013). Lo intuitivo como aprendizaje para el desarrollo de la actividad creadora en los estudiantes. Humanidades Médicas, 13(1), 22-37.
  3. El País Semanal. ¿Podemos fiarnos de la intuición?
  4. Martínez, P. y Viñas, P. Los temperamentos y la tipología de Jung.
  5. Randstad (2012). La intuición como fuente de conocimiento. Tendencias.
  6. Real Academia de la Lengua Española. Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua Española.
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Licenciada en Psicología, Máster en Psicología Clínica, Máster en Psicología Infantil, Máster en Logopedia. Formación de posgrado en Trastornos de la Conducta Alimentaria, Mindfulness aplicado en la práctica clínica, Trastornos emocionales, Psicología educativa y Tercera edad.Actualmente trabaja en varias clínicas de la ciudad de Valencia, además de formar a padres y educadores en escuelas infantiles.

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