Doctrina Estrada: contexto histórico, establecimiento y consecuencias

La Doctrina Estrada es la norma fundamental que ha regido la política exterior mexicana a partir de los años 30 del siglo XX. Establecida por Genaro Estrada, Secretario de Relaciones Exteriores del país, establece que ningún país debía pronunciarse sobre la legitimidad de un gobierno extranjero.

México había vivido problemas de reconocimiento desde el mismo momento de su independencia, en 1821. Durante su historia habían surgido numerosos gobiernos surgidos de revoluciones, golpes de Estado o insurrecciones, lo que había provocado que no siempre obtuvieran reconocimiento oficial de otras naciones.

Genaro Estrada – Fuente: sinaloaarchivohistorico [No restrictions], via Wikimedia Commons

Esta situación se repitió tras la Revolución mexicana, cuando los insurrectos consiguieron derribar el gobierno de Porfirio Díaz. Principalmente, los problemas habían surgido siempre con los Estados Unidos, que siempre se mostró contrario a reconocer gobiernos que pudieran impulsar políticas progresistas contrarias a sus intereses.

A partir del establecimiento de la Doctrina, México no se inmiscuyó en situaciones internas en otros países, con las excepciones, por ejemplo, del no reconocimiento del gobierno surgido tras el golpe de Estado de Pinochet en Chile. Al día de hoy, aunque en las últimas décadas parecía haberse olvidado, la Doctrina Estrada sigue vigente.

Contexto histórico

La historia de México, desde su constitución de país independiente en 1821, se había caracterizado por la formación de gobiernos surgidos de revueltas, revoluciones y/o contrarrevoluciones. Al no haber sido elegidos por vías legales, esos gobiernos encontraban muchos problemas para ser reconocidos por las potencias extranjeras.

En la mayoría de las ocasiones, era necesario una gran labor diplomática par lograr el reconocimiento. Además, las potencias aprovechaban la necesidad de legitimación de las nuevas autoridades para conseguir ventajas económicas y políticas.

Doctrina Tobar

A principios del siglo XX, el canciller ecuatoriano Carlos R. Tobar había propuesto una doctrina al resto de los gobiernos latinoamericanos. Así, en 1907, propuso que no se reconocieran como gobiernos legítimos a aquellos surgidos de levantamientos revolucionarios.

Revolución mexicana

Los gobiernos surgidos de la Revolución mexicana padecieron los problemas de tener que buscar el reconocimiento oficial de otros países. Durante esos años era habitual que con cada cambio gubernamental se enviaran misiones diplomáticas para buscar el reconocimiento, especialmente a los Estados Unidos.

La situación, además, se veía agravada por la actitud intervencionista estadounidense. Su embajada en México tomó parte en algunas insurrecciones contra los gobiernos revolucionarios.

Uno de los ejemplos más conocidos fue el encabezado por Huerta contra el Presidente Francisco Madero y su Vicepresidente. Ambos, acabaron siendo asesinados.

Constitución de 1917

La Constitución de 1917, promulgada bajo la presidencia de Venustiano Carranza, agravó el problema. La Carta Magna recogía el final de muchos de los privilegios económicos que habían tenido otros países en México. El país que resultó más afectado fue EE.UU.

Esto provocó la reacción de los estadounidenses. Su gobierno se negó a reconocer al gobierno mexicano si no derogaba los artículos que afectaban a sus intereses.

Establecimiento de la Doctrina Estrada

La Doctrina Estrada fue publicada el 27 de septiembre de 1930. Su nombre proviene del Secretario de Relaciones Exteriores durante la presidencia de Pascual Ortiz, Genaro Estrada. La norma fue dada a conocer mediante un comunicado público.

Como principal aportación, la Doctrina Estrada establecía que ningún gobierno necesitaba el reconocimiento de otros países para asumir su propia soberanía. A partir de esa declaración, se mostraba un rechazo absoluto a cualquier tipo de intervención extranjera en los asuntos del gobierno de otro país.

Fundamentos

Los fundamentos que sostenían la Doctrina Estrada eran el principio de no intervención y el derecho de autodeterminación de los pueblos. Así, apoyaba un concepto cerrado de la soberanía nacional, ya que establecía que ningún gobierno extranjero debía juzgar los cambios gubernamentales acaecidos en otras naciones.

Los expertos resumen los principios fundamentales de la Doctrina Estrada en cinco puntos diferentes: autodeterminación, no intervención, derecho de asilo político, reconocimiento de los gobiernos de facto y condena de las guerras de agresión.

El comunicado con el que la Secretaría de Exteriores hizo pública la doctrina indicaba lo siguiente:

“El gobierno de México no otorga reconocimiento porque considera que esta práctica es denigrante, ya que a más de herir la soberanía de las otras naciones, coloca a éstas en el caso de que sus asuntos interiores pueden ser calificados en cualquier sentido por otros gobiernos”

Igualmente, explicaba cuál iba a ser la conducta mexicana a partir de ese momento:

“El gobierno mexicano sólo se limita a mantener o retirar, cuando lo crea procedente, a sus agentes diplomáticos, sin calificar precipitadamente, ni a posteriori, el derecho de las naciones para aceptar, mantener o sustituir a sus gobiernos o autoridades”.

Estados Unidos

Aunque el comunicado era muy general, la mayoría de los historiadores señalan que la doctrina tenía como principal destinatario a los Estados Unidos, cuya  política internacional era muy intervencionista. Así, ya había negado el reconocimiento a algunos gobiernos, especialmente a los surgidos de procesos revolucionarios.

Estados Unidos había establecido su propia doctrina de relaciones internacionales en el siglo XIX. Se trataba de la conocida como Doctrina Monroe, nombre del presidente que la promulgó. Mediante esta, EE.UU promovía la no intervención de las potencias europeas en América, a la vez que afianzaba su posición privilegiada.

La doctrina Monroe se resume en la conocida máxima “América para los americanos”. Los expertos señalan, que cuando Monroe hablaba de americanos, solo se refería a los estadounidenses.

Consecuencias

Como se ha comentado anteriormente, la Doctrina Estrada fue promulgada el 27 de septiembre de 1930. Estrada no eligió la fecha al azar, ya que se trataba del aniversario de la consumación de la independencia del país.

México empezó pronto a difundir su postura sobre la práctica del reconocimiento internacional. Uno de los ejemplos más claros fue cuando rechazó la expulsión de Cuba de la Organización de Estados Americanos. El impulsor de este intento de expulsión fue EE.UU, movido por el rechazo a la revolución cubana.

Años 70

La década durante la cual México usó más la Doctrina Estrada fue la de los 70 del siglo XX. Como regla general, el país solo reaccionaba a los cambios de gobierno mediante la retirada o mantenimiento de sus embajadas.

Los historiadores afirman que la última vez que se aplicó ininterrumpidamente fue durante el gobierno de Vicente Fox. El motivo fue el golpe de Estado contra el gobierno de Hugo Chávez en Venezuela, en abril de 2002.

La primera vez que la Doctrina Estrada fue dejada de lado fue en 2009. En junio, se produjo un golpe de Estado en Honduras y Felipe Calderón, presidente mexicano, apoyó al gobierno destituido.

A pesar de eso, en teoría la Doctrina Estrada sigue vigente como norma central de la política exterior mexicana.

Referencias

  1. López Betancourt, Eduardo. Doctrina Estrada. Obtenido de lajornadaguerrero.com.mx
  2. Definición ABC. Definición de Doctrina Estrada. Obtenido de definicionabc.com
  3. Guzmán, Andrea. Qué es la doctrina Estrada y el principio de no intervención. Obtenido de culturacolectiva.com
  4. Irwin Law. Estrada doctrine. Obtenido de irwinlaw.com
  5. Revolvy. Estrada Doctrine. Obtenido de revolvy.com
  6. Encyclopedia of Latin American History and Culture. Estrada Doctrine. Obtenido de encyclopedia.com
  7. Paredes, Martin. Estrada Doctrine. Obtenido de elp.net
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Licenciado en Ciencias de la Información

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