Droga DMT: Efectos, Características y Mecanismo de acción

La DMT o  N,N-Dimetiltriptamina es una droga enteógena y psicodélica. Mucha gente considera este estupefaciente como la droga más potente que existe y sus principales efectos radican en la alteración de la conciencia, estimulación del sistema nervioso central y distorsión perceptiva.

La DMT se utiliza como droga de abuso en distintas regiones del planeta, se ha demostrado su elevado potencial y se apunta que su consumo puede generar importantes alteraciones en el funcionamiento cerebral.

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En este artículo revisaremos las características de la DMT, clarificaremos su mecanismo de acción, los efectos que produce en el cerebro y las experiencias que puede provocar su consumo

¿Qué es la N,N-Dimetiltriptamina?

La N,N-Dimetiltriptamina, a la que a partir de ahora nombraremos como DMT, es un enteógeno, es decir, una sustancia vegetal con propiedades psicotrópicas que cuando se ingiere provoca un estado modificado de la conciencia.

Esta sustancia se encuentra de forma natural en múltiples vegetales y animales, y pertenece farmacológicamente a la familia de la triptamina.

A pesar de confeccionar una sustancia natural, durante los últimos años se ha masificado su uso como droga de abuso y recreativa, principalmente debido a los efectos sobre a la conciencia y a la experimentación de alucinaciones que produce.

De este modo, la DMT como psicodélico, es decir, como droga, puede encontrarse tanto en extractos naturales como en formas sintetizadas.

En su uso recreacional, la DMT adopta distintas nomenclaturas como tripi ejecutivo, dimitri, falso éxtasis o robocop, entre otras formas de argot.

De forma natural, esta sustancia se presenta como un sólido cristalino de color blanco, no obstante, cuando se confecciona de forma sintética, adopta una forma impura y suele aparecer en color amarillo, naranja o salmón.

Este hecho resulta relevante ya que la DMT sintetizada (para ser usada como droga de abuso) puede presentar una formulación distinta y producir efectos diferentes sobre el sistema nervioso cuando se consume.

No obstante, también hay que tener en cuenta que al sintetizar la DMT se pueden eliminar las impurezas de la sustancia y conseguir un color y un aspecto idéntico a la sustancia natural, por lo que a menudo resulta complicado diferenciar una DMT pura de una DMT sintética.

La DMT que se descubrió en 1931 extraíendo el principio activo de la ayahuasca. Se puso muy de moda en clubes británicos pero actualmente es consumida principalmente por los “psiconautas”.

Sustancia psicodélica / alucinógena

Tanto la DMT natural como la DMT sintética pertenece al grupo de sustancias conocidas como psicodélicas o alucinógenas.

Este tipo de drogas se agrupan en una misma entidad clasificatoria debido a los efectos intensos que producen sobre la percepción, el pensamiento y la emoción.

Su uso histórico está vinculado a aspectos mágicos o místicos como relacionarse con espíritus, encontrar curas a enfermedades o adentrarse a mundos diferentes.

No obstante, hoy en día el uso recreacional de estas sustancias está más masificado y no todas las personas la consumen bajo contextos religiosos o místicos.

Existen múltiples drogas psicodélicas y alucinógenas y, cada una de ellas contiene una serie de características específicas.

De este modo, podemos encontrar hongos alucinógenos como la amanita muscaria o el psilcybe, plantas alucinógenas como la atropa belladona, la mescalina o el cannabis, y drogas de síntesis.

Específicamente, la DMT pertenece a este último subgrupo de sustancias alucinógenas, es decir, las drogas de síntesis alucinógenas.

Drogas de síntesis alucinatorias

Las drogas de diseño son sustancias estimulantes psicoactivas de origen sintético, creadas a partir de la modificación de la estructura química de determinados productos naturales o medicamentos.

De este modo, estas sustancias se sintetizan en laboratorios por métodos químicos sencillos con el objetivo de potenciar o agudizar los efectos de una sustancia determinada.

Existen múltiples tipos de drogas alucinógenas de síntesis como los opiáceos de síntesis, la arilciclohexilamina, los derivados anfetamínicos, las fenetilaminas y los triptamínicos.

De todos ellos, la DMT corresponde a la última subcategoría, por lo que podemos clasificar esta sustancia como una sustancia alucinógena, sintética y perteneciente a las sustancias triptamínicas.

Este hecho nos pone de manifiesto que a pesar que la DMT se encuentre de forma natural, su comercio y uso como droga ilícita se realiza a través de la síntesis de la sustancia, por lo que sus efectos pueden resultar algo imprevisibles. .

¿Qué efectos provoca el consumo de DMT?

El DMT se puede ingerir por vía oral aunque se suele consumir fumada, y se puede mezclar con marihuana o tabaco.

Sus efectos duran entre 45 y 60 minutos, los cuales pueden dividirse entre fases distintas: a los 20 segundos aparecen los primeros efectos, durante aproximadamente 15 minutos se experimenta el “trip” y en los últimos 15 minutos aparecen efectos residuales.

El primer efecto que suele producir la droga DMT radica en las distorsiones perceptivas.

Así pues, consumiendo cantidades relativamente bajas de esta sustancia ya se suelen experimentar visiones no coloreadas, y perturbaciones de la noción del tiempo y de espacio.

Con cantidades más elevadas se puede experimentar lo que en argot se conoce como “Blase”, una intensa alteración perceptiva que se caracteriza por la sensación de que uno deja de ser sí mismo y pasa a ser otra persona.

Otros de los efectos importantes de esta droga se basa en la comunicación emocional.

El individuo que está bajo los efectos de la DMT presentará reacciones emocionales de una intensidad extremadamente elevada.

Finalmente, la experimentación de alucinaciones fuertes y muy elaboradas, las comunicaciones no verbales con seres irreales, la sensación de viajar espiritualmente a otras realidades o planos, la expansión mental o la intensidad subjetiva son otros efectos muy comunes de la DMT.

Sensaciones experimentadas tras el consumo de DMT

Describir con exactitud los efectos de esta droga resulta complicado debido a la grave alteración sensorial que produce.

De hecho, se sustenta que la DMT es la droga con mayor potencial de distorsión perceptiva y que su consumo produce, de forma invariable, la experimentación de alucinaciones extremadamente elaboradas.

De este modo, las personas, de forma natural, no experimentamos las sensaciones que produce el DMT, por lo que verbalizar sus efectos mediante el lenguaje se convierte en una tarea difícil.

Este hecho lo explica Terrence Mckenna, un escritor, orador, filósofo y psiconauta que consumió DMT más de 30 veces y que trató de explicar con exactitud las características de los efectos de la droga.

Para clarificar los efectos del DMT, este autor confeccionó 8 etapas distintas que se van experimentando tras el consumo de la sustancia.

  1. Primer toque

McKenna describió que de forma inmediata al consumo de DMT se empiezan a experimentar los primero efectos psicodélicos.

Se agudizan los sentidos, los colores empiezan a brillar más, los bordes están más definidos y los elementos lejanos empiezan a verse con mayor claridad.

De este modo, se empiezan a presenciar las primeras alteraciones perceptivas, principalmente visuales.

  1. Segundo toque

De forma posterior, las alteraciones perceptivas se incrementan, al cerrar los ojos los colores se mueven y se juntan, y forman un figura cromática que gira lentamente.

El autor nombró esta imagen como “el crisantemo”, la cual dura unos 10 minutos aproximadamente.

  1. Tercer toque

A continuación, se parte el crisantemo. Al producirse esta alteración visual, se puede experimentar también una alucinación auditiva, caracterizada por un sonido parecido al estallo de una llama.

  1. Explosión

Consiste en el efecto más elevado que produce la droga que anteriormente hemos descrito con el nombre de Blase.

McKenna asume la dificultad de delimitar esta sensación con palabras y, por lo tanto, describir los efectos que se experimentan.

De forma general, trata de una alucinación severa y muy elaborada, en la que la persona se presencia a sí misma en un lugar diferente, en una realidad paralela.

Muchos consumidores de DMT llaman este lugar como “el domo” y se describe como un sitio con iluminación tenue, donde los muros se mueven lentamente y se experimentan alucinaciones geométricas y cromáticas.

  1. Parálisis

Este quinta experiencia que produce la droga sirve para definir buena parte de las características de sus efectos.

Según comenta McKenna los efectos de la droga no afectan a la idea que se tiene de uno mismo.

De este modo, tras la explosión en una realidad diferente, el individuo se da cuenta del cambio, y se pregunta por qué no está donde estaba antes, en qué lugar se encuentra ahora y qué le está sucediendo.

  1. Aparición de seres irreales

Las personas que se encuentran bajo los efectos del DMT presencian seres extravagantes e irreales.

Existe cierta confusión a la hora de definir esta alucinación y las características de los elementos que se perciben.

Hay gente que asegura que son extraterrestres, otros que creen que son personas de un mundo paralelo, gente muerta o humanos del futuro.

No obstante, se defiende que la DMT produce alucinaciones visuales en las que uno ve, se comunica y se relaciona con personas irreales (producto de la alucinación).

  1. Alucinaciones corporales

Se describe como una experiencia menos típica pero que aparece en algunos individuos que consumen DMT.

Trata de una alucinación que combina sensaciones corporales irreales con la aparición del lenguaje.

De este modo, la persona puede sentir como al hablar, el lenguaje recorre distintas regiones del cuerpo proporcionando diferentes sensaciones físicas.

  1. Difusión

Finalmente, las alucinaciones se van desvaneciendo y cada vez se viven con menor intensidad.

McKenna relaciona esta sensación como el desvanecimiento de los sueños cuando empiezas a despertarte.

Mecanismo de acción de la DMT

La DMT es un alcaloide triptamínico de núcleo indólico. Su uso oral entre humanos es posible gracias a la sinergia entre un IMAO (inhibido de la monoaminooxidasa) y plantas que contienen triptamina como la Mimosa hostilis o la psychotria viridis.

Así pues la DMT se puede consumir de forma oral si se añade un IMAO (si no se añade no realiza efectos psicodélicos)  o por la vía más común, fumada.

Se suele consumir en dosis que varían entre los 15 y los 50 miligramos, aunque hay experiencias de consumo con hasta 150 miligramos.

Una vez consumida, accede fácilmente a la regiones cerebrales, superando la barrera hematoencefálica que separa el corriente sanguíneo del cerebro del corriente del resto del cuerpo.

Se hipotetiza que la síntesis de esta sustancia se podría realizar en la glándula pineal, una pequeña región endocrina del cerebro.

Además, se ha descubierto como la DMT tiene un rol fundamental en el sistema nervioso de los seres humanos como regulador del receptor SIMA-1 , sin embargo, todavía no se ha detallado el mecanismo de acción cerebral específico que desarrolla esta droga.

DMT como sustancia endógena

El descubrimiento de que esta sustancia podría actuar en la glándula pineal del cerebro no sólo sirvió para conocer algunos de los efectos de la droga, sino que permitió conocer que la sustancia DMT es producida de forma natural por el cerebro.

De este modo, no sólo encontramos DMT en plantas o elementos vegetales, sino que los propios humanos segregamos esta sustancia de forma normal en nuestro cuerpo.

Específicamente, la DMT es producida por la glándula pineal, un región situada en el techo del diencéfalo que se conoce popularmente como “el tercer ojo”.

La principal función de esta glándula consiste en producir melatonina cuando no hay luz, hecho que permite regular el ciclo vigilia-sueño.

Así mismo, la glándula pineal desempaña actividades sensoriales, considerándose como una de las principales vías visuales que permite convertir la información lumínica captada a través de los ojos.

Por otro lado, es una región con un importante poder antioxidante, participa en los procesos de apoptosis de células cancerosas en el timo, y controla aspectos endocrinos y relacionados con el crecimiento.

Finalmente, la glándula pineal produce Dimetiltriptamina, es decir, DMT, la cual se encarga de producir los efectos visuales del sueño, potenciar la conciencia interna y controlar la noción de tiempo y realidad.

Esta sustancia es segregada en pequeñas cantidades de forma normal por el cerebro, sin embargo, cuando se consume DMT, la droga se “añade” a la Dimetiltriptamina endógena.

Este hecho explicaría buena parte de los efectos de la droga ya que las funciones que controla esta sustancia se verían alteradas con la entrada de la droga y el incremento masivo de la cantidad de DMT en la glándula pineal.

Referencias

  1. Casas M, Collazos F, Ramos-Quiroga JA, Roncero C. Psicofarmacologia de las drogodependencias. Barcelona: Promedic; 2002.
  1. (2006). Informe anual 2004. El problema de la drogodependencia en la UE y en Noruega.
  1. Gifford, E. y Humphreys, K. (2007). The psychological science of addiction.  Addiction, 102, 352-361.
  1. Alexander& Ann Shulguin. Tryptamines i Have Known And Loved: The Chemistry Continues. DIPT. 
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Graduado en Psicología y Máster en Psicopatología Clínica del Adulto.

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