Skip to content
Lifeder

Lifeder

Ciencia, Educación, Cultura y Estilo de Vida

  • Ciencia
    • Biología
      • Anatomía y fisiología
      • Animales
      • Biología celular
      • Botánica
      • Genética
      • Organismos
    • Física
    • Matemáticas
    • Medio ambiente
    • Química
    • Psicología
  • Humanidades
    • Administración y economía
    • Arte
    • Derecho
    • Filosofía
    • Historia
    • Lengua y literatura
  • Cultura general y sociedad
    • Tecnología
  • Frases
    • Frases de autores
    • Frases de temas
Ciencia » Psicología » Ejercicios y técnicas para trabajar la autoestima

Ejercicios y técnicas para trabajar la autoestima

Un hombre abrazándose. Con licencia

¿Qué son los ejercicios y técnicas para trabajar la autoestima?

Los ejercicios y técnicas para trabajar la autoestima son actividades orientadas a cambiar el diálogo interno, practicar el autocuidado y reconocer logros.

Estas actividades sirven tanto para adultos como para adolescentes y niños para aumentar la autoconfianza en si mismos, en sus propias capacidades y posibilidades.

Buscan fortalecer la autoimagen y la autoaceptación, marcando límites sanos con los demás e identificando fortalezas personales. Y de lo más importante: cambiar los pensamientos negativos en positivos.

La autoestima es la percepción, valoración y afecto que cada persona siente por sí misma. Implica aceptarse, respetarse y reconocer el propio valor sin aprobación externa. 

Algunos de los beneficios de tener una buena autoestima son:

  • Prevenir trastornos mentales.
  • Tener mejores relaciones personales.
  • Mejorar en el área laboral.
  • Conseguir metas.

Los ejercicios que se muestran a continuación se pueden hacer en cualquier momento del día y cuantas veces se desee. Pueden ayudar mucho, especialmente cuando la inseguridad o el miedo al fracaso invaden.

Actividades para trabajar la autoestima

  • Escribir y leer. Algo tan sencillo como hacer una lista con determinadas cosas, y leerla de vez en cuando, ayuda mucho. ¿Qué cosas listar? Elaborar las siguientes dos columnas:
    • Escribir los objetivos. Incluir los objetivos más simples, como, por ejemplo, aprobar el examen de la libreta para conducir. Si se puede, poner una fecha para concretar este objetivo. También se puede incluir en la lista objetivos más “profundos”, o a largo plazo, como comprar una casa. Ya está la primera columna, cuyo título es “objetivos”.
    • Segunda columna: “mis cualidades”. Sin necesidad de exagerar, la idea es identificar todas las virtudes, cualidades y características que han permitido lograr cosas importantes. La lista es personal y nadie, si no se desea, tiene que leerla. Por tanto, hay que sentirse libres de escribir lo que realmente se piensa y se siente. Para comenzar, tratar de leer esta lista todos los días durante tres semanas. Luegir ir disminuyendo la frecuencia. Habría que colocar la lista de objetivos en un lugar visible para recordarla. Cada 2-3 meses revisarla y renovarla, dependiendo de la situación y cambios. El hecho de leer los objetivos ayudará a enfocarse en ellos. Repasar cada día las cualidades permitirá no “castigarse” cuando algo sale mal o simplemente haberse equivocado.
  • Anclarse en las buenas experiencias. Pensar en un hecho destacado de la vida, que haya resultado muy gratificante. No importa si se trata de aquel examen especial que se aprobó, un ascenso logrado  o cuando se declaró el amor por alguien y fue correspondido. Una vez identificada esa situación, pensar en los detalles. Cómo se preparó para ese examen, cuál fue, según el propio criterio, la clave para haberlo pasado. Si llegan sensaciones, como aromas o colores a la mente, pensar en ello también. Escribir detalladamente la secuencia de cómo sucedió todo. Y cada vez que se viva una situación difícil, intentar sentirse de la misma forma. Ayudará a darse cuenta de que si en el pasado se fue capaz de superar lo que en ese momento también era una situación difícil, ahora también se saldrá adelante. Se trata de recrear el estado positivo que se tuvo en situaciones pasadas en el presente.
  • Eliminar las palabras desagradables. Las personas con baja autoestima suelen emitir juicios muy duros contra sí mismos. “Qué idiota soy”, es un claro ejemplo de cómo puede insultarse una persona sin necesidad de hacerlo. Si se ha cometido un error o una torpeza, y eso produce rabia o frustración, buscar sustituir palabras como “idiota” por otras más suaves. Para comenzar, hacer una sencilla prueba: anotar cada vez que se escape un insulto contra sí mismo. En la medida que se practique este simple ejercicio, se notará que la cantidad de veces en que se pronuncie palabras desagradables sobre uno mismo, disminuye.
  • Hacer una breve descripción. Por ejemplo, pensar en cómo sería la persona perfecta. O cómo debería ser uno mismo para sentirse plenamente conforme. En la medida que se va pensando, ir escribiendo todo lo que se le exige a esa persona. Con este simple ejercicio uno puede darse cuenta de que muchas veces se exige y pretende demasiado de sí mismo. Preguntarse si se conoce a alguna persona que cumpla todo lo que desearía para sí.
  • Regalar frases y recibir gratificaciones. ¿De qué se trata? No hay  que comprar nada para regalar. Lo que se dará será solo algunas frases agradables. Pensar en las tres primeras personas que se ven al comenzar el día. Supongamos que la primera puede ser el portero del edificio donde se vive, la segunda, la empleada de la cafetería en la que se compra el desayuno. La tercera, la señora que limpia la oficina en la que se trabaja. Probar hacer lo siguiente: después de saludar al portero del edificio, decirle que hace tiempo le quería expresar su conformidad con su trabajo, pues siempre ha sido muy amable. Hacer lo mismo con la persona que atienda en la cafetería. Si se va allí frecuentemente es porque gusta lo que venden; decirle eso mismo a la chica que atiende, que se disfruta mucho de ese café que ella prepara para comenzar el día. Finalmente, al ver a la señora que limpia, agradecerle por mantener limpio el lugar de trabajo. Lo único que hay que hacer con este ejercicio es observar con gratificación el efecto que las palabras han tenido en esas personas. Se contribuirá directamente a levantar su autoestima, y probablemente también se animen a decir lo que ellos piensan. Es probable que la autoestima propia también se vea muy mejorada.
  • Descubrir el propio talento. Todo el mundo tiene talentos que les permiten desarrollar con gran habilidad y destreza determinadas cosas. También, como todos, hay cosas en las que no se desenvuelve tan bien, o simplemente no gusta hacerlas. Cuando una persona tiene baja autoestima, encuentra muy fácilmente aquello en lo que no es bueno. Por ejemplo: “soy pésimo para la cocina” o “el baile no es lo mío”. Puede que no se sea del todo brillante en la cocina o en el baile, pero seguro que se es bueno en alguna otra cosa. Y esa otra cosa no es menos importante. A veces la sociedad pone de moda ciertos oficios o tareas, de modo que quien las puede hacer bien, son considerados personas talentosas, y por defecto, los que no lo pueden hacer, son “fracasados”. Sorprendería descubrir, por ejemplo, que décadas atrás en Europa las personas que lavaban de forma rápida y correcta los platos y cubiertos, ganaban más dinero que quien cocinaba. Una sencilla forma de darse cuenta de que cualquier talento puede ser valioso. Entonces, cada vez que uno piense que es malo para una determinada tarea, pensar en otra en la que sí es bueno.
  • Hacer más de aquello que gusta hacer. Ponerse a pensar libremente en todas las cosas que gustan hacer. Desde las más simples y cotidianas hasta las más “ambiciosas”, por ejemplo, ese viaje a tierras desconocidas. Luego, escribir cada uno de estos pensamientos o ideas. Al lado de cada cosa que se disfruta hacer, escribir la razón por la que se eligió. Puede valerse de emociones o sensaciones que se experimentan al realizarlas. En una tercera columna, escribir cuál fue la última vez que se hizo. ¿Cuánto tiempo ha pasado desde entonces? Seguramente uno se sorprenda al descubrir que hace mucho tiempo que no va a cenar a ese restaurante que tanto le agrada. Preguntarse por qué no se ha ido. ¿Son muchos “no sé” como respuesta? Disfrutar de las cosas que agradan contribuye sensiblemente a mejorar la autoestima. Practicar frecuentemente estos ejercicios y seguramente la autoestima mejorará mucho. Si pasado un tiempo no se logra sentirse mejor, la terapia psicológica podrá ayudar. Finalmente, recordar que la autoestima es igual que otra habilidad; cuanto más se practique más mejorará.
  • Rodearse de quienes lo aprecian a uno. Sentirse querido o apreciado es una de las mayores dosis de autoestima que puede recibir cualquier persona. Sin embargo, es muy común querer agradar a personas para quienes somos indiferentes, lo que significa que no recibiremos el mismo trato cariñoso por su parte. Por ejemplo, se pueden dedicar muchas horas al trabajo por querer agradar al jefe. O ser muy detallista con ese chico o chica que atrae. Pero puede que ellos no tengan el mismo sentimiento hacia uno, lo que provoca que al no recibir el mismo trato de favor uno se sienta rechazado o discriminado. Esto reduce la autoestima. Por ello, hay que arrimarse y poner empeño en aquellas personas que si le valoran. Los padres, el mejor amigo/a o la pareja.
  • Adquirir una mascota. Buscar la compañía de una mascota es una forma perfecta de mejorar la autoestima y habilidades sociales. De hecho, en el caso de los niños puede ayudar en su desarrollo cognitivo. Vivir con una mascota ayudará a no sentirse solo y mejorar la autoestima a medida que se vea cómo funciona la convivencia con el animal. El tiempo que se pasa con un perro, gato u otra mascota es un ejercicio de responsabilidad, lo que aumenta la mejora en nosotros mismos.
  • Aliarse con las redes sociales. En un mundo tan globalizado y conectado no hay que encerrarse en el ámbito más local. Abrirse al mundo y contar las experiencias o inquietudes, mostrar creatividad o conocer a personas puede ser un ejercicio perfecto para mejorar la autoestima. Si se crees que se tiene talento para el dibujo, tomar una foto a lo que se haga y subirla a Instagram o Pinterest. Quizás al mejor amigo no guste el boceto, pero sí a una señora de Japón o un niño de Sudáfrica. ¿Da vergüenza hablar en la intimidad o en público sobre las ideologías polticas o filosofía de vida? Hacerlo en X o Facebook e intercambiar opiniones con personas de todas las naciones, razas o géneros. Simplemente el que den un like o dejen un comentario agradará y, con ello, se verá como la autoestima se ve reforzada.
Puede servirte:   Cómo ser más atractivos: hábitos para hombres y mujeres

Cita este artículo

Lifeder. (6 de mayo de 2026). Ejercicios y técnicas para trabajar la autoestima. Recuperado de: https://www.lifeder.com/ejercicios-de-autoestima/.

Compartir

Por Equipo editorial

El Equipo Editorial de lifeder.com está formado por especialistas de las distintas disciplinas que se tratan y por revisores encargados de asegurar la exactitud y veracidad de la información publicada.
Última edición el 6 de mayo de 2026.

Índice

Ver también

Lee también

Actividades para trabajar las emociones (niños y adolescentes)
Vivir y trabajar en el sur argentino
Dinámicas de autoestima para niños y adolescentes
80 Frases de Louise Hay para Aumentar la Autoestima
Cómo subir la autoestima
Mejorar la Autoestima: la Opinión de 14 Expertos Mundiales
Tipos de autoestima
¿Cómo se desarrolla la autoestima?
Autoestima media
Frases de Autoestima Alta y Positiva
Locus de control: interno, externo, estrés y autoestima
Ángulos alternos externos: ejercicios y ejercicios resueltos
  • Términos y Condiciones
  • Política de Privacidad y Política de Cookies
  • ¿Quiénes somos?
  • Contacto

© Lifeder 2026 | All Rights reserved.