
¿Qué son los elementos culturales?
Los elementos culturales son todas las prácticas, costumbres, valores, creencias, objetos y normas que comparte una misma cultura, pueblo, país, etnia o región. Junto con los elementos naturales, les dan forma, cohesión e identidad a las sociedades y permiten su clara identificación y diferenciación respecto a otras.
A pesar de ser generalmente intangibles, los elementos culturales son sólidos referentes del grupo al que pertenecen y describen, ya que se han ido formando a lo largo del tiempo y transmitidos de generación en generación.
Los elementos culturales son, entonces, todos los modelos, patrones o expresiones de una sociedad que regulan, unifican y conceptualizan su comportamiento, forma de ser y de pensar. Incluye costumbres, rituales y creencias, así como también vestimenta, comidas y otros elementos.
Es importante destacar que estos elementos no son estáticos; su dinamismo está dado principalmente por la vitalidad propia de las sociedades, especialmente en los últimos siglos.
Esto es debido al avance de la tecnología, los medios de transporte y la transculturización, que han permitido que las diversas culturas puedan tener contacto entre sí, compartiendo e intercambiando elementos que pueden ir modificando lentamente ciertos aspectos culturales propios.
Más allá de la transformación de la que pueden ser objeto, esta globalización también puede llegar a ser perjudicial para la preservación de los elementos culturales, principalmente cuando intervienen aspectos como la intolerancia y los intereses políticos o económicos.
Ejemplos de ello son las colonizaciones de unos imperios a otros imperios o civilizaciones, como en el caso de la conquista del Imperio español al Imperio inca y al Imperio azteca. Sin embargo, aunque hubo aspectos negativos como la muerte de millones de personas –especialmente a causa de enfermedades llevadas de Europa–, los europeos también llevaron a América aspectos positivos, como otra tecnología y otros conocimientos.
En la Antigüedad, los elementos culturales de un pueblo podían verse modificados por las conquistas, invasiones, cruzadas, etc.
Un ejemplo aún palpable de esta mezcla de elementos culturales puede verse en Turquía, donde el paso de diversos imperios (romano, otomano, cristiano) dejaron su huella a lo largo de muchos siglos, dando como resultado un sincretismo en la religión, la comida, la vestimenta y los bailes típicos.
Características de los elementos culturales
– Son aprendidos. Se adquieren mediante la convivencia, la educación y la interacción con otros miembros de la sociedad.
– Son compartidos. Forman parte de las ideas, costumbres, valores y prácticas comunes de un grupo social.
– Se transmiten entre generaciones. Pasan de padres a hijos y de una generación a otra mediante la familia, la escuela y la comunidad.
– Forman la identidad. Ayudan a las personas a sentirse parte de una comunidad, pueblo o sociedad determinada.
– Son dinámicos. Pueden cambiar y adaptarse con el paso del tiempo debido a transformaciones sociales, tecnológicas, económicas o políticas.
– Están interrelacionados. El lenguaje, las normas, los valores, las tradiciones, el arte y otros elementos culturales se influyen mutuamente.
– Incluyen aspectos materiales e inmateriales. Comprenden objetos, vestimenta, construcciones y herramientas, pero también creencias, conocimientos, valores y costumbres.
– Presentan símbolos propios. Utilizan imágenes, gestos, colores, objetos o signos que poseen significados compartidos dentro de una cultura.
– Orientan el comportamiento. Las normas y valores culturales influyen en la manera en que las personas actúan y se relacionan.
– Varían entre sociedades. Cada grupo humano desarrolla características culturales particulares según su historia, entorno y formas de vida.
– Favorecen la cohesión social. Proporcionan referencias comunes que facilitan la convivencia y el sentido de pertenencia.
– Pueden recibir influencias externas. El contacto entre diferentes culturas puede incorporar nuevas costumbres, conocimientos, expresiones artísticas o formas de comunicación.
Ejemplos de elementos culturales
- Lengua. El idioma identifica a una nación o región, y pueden existir dialectos o lenguas locales que representan culturas más específicas. Por ejemplo, el catalán, el gallego o el vasco dentro de España; o el guaraní como lengua indígena que convive con el español en Paraguay y en la zona del Río de la Plata.
- Religión. Es un elemento inherente del quehacer cultural de las sociedades a partir del cual derivan manifestaciones y procesos creativos diversos. La religión puede ser determinante en la manifestación de otros elementos culturales como la vestimenta, la comida y las rutinas diarias. Véase el caso de las comunidades judías o islámicas: su forma de vestir es particular, hay ciertos alimentos que no pueden ingerir y sus creencias religiosas no les permiten, por ejemplo, a los judíos trabajar los sábados, y los islámicos deben cumplir ciertas reglas en Ramadán.
- Creencias y rituales. Más allá de la religión propiamente dicha, las creencias pueden girar en torno a ella o estar referidas a mitos, costumbres populares o prácticas paganas.
- Vestimenta. Es un elemento cultural marcado por la moda, las características geográficas y climáticas de la región o la religión. En algunos casos, la vestimenta es un elemento que identifica claramente la cultura, como el burka en las mujeres islámicas.
- Música y danza. Los ritmos y los instrumentos de un grupo social son, si se quiere, los elementos culturales más descriptivos y de mayor trascendencia. La música es un lenguaje universal y por ello sus manifestaciones son compartidas, entendidas y aceptadas por la mayoría.
- Tradiciones culinarias. Es aquí donde se percibe con mayor claridad la combinación de diferentes culturas. En la actualidad es difícil reconocer alimentos propios y típicos de una región sin que existan algunos llegados de otras latitudes que complementan recetas autóctonas. Sin embargo, los platos típicos de una región son una rotunda forma de expresión de su cultura. Ejemplos: el tamal mexicano, la paella española, la pasta italiana, la arepa venezolana.
- Juegos y deportes. Muchos ya se han hecho universales, pero tuvieron un fuerte componente cultural local en sus inicios. Otros son representaciones lúdicas de tradiciones ancestrales.
- Arquitectura. La arquitectura de una ciudad, país o región deja clara evidencia de su historia y sus influencias a través de los años, no solo en cuestión de estilos arquitectónicos, sino en el uso y función que tuvieron o tienen los inmuebles construidos en diferentes épocas.
- Artesanía. Tal vez sea el elemento cultural más puro, pues no interviene otra cosa que la mano de su autor. Los materiales utilizados son autóctonos de la región y las técnicas de fabricación son transmitidas por observación y práctica de generación en generación.
- Celebraciones. Las distintas culturas poseen fechas muy señaladas para darle importancia a un hecho. Son las conocidas celebraciones y fiestas, que pueden ser a modo individual o íntimo (fiesta de quinceañeras) o colectivo y universal (carnaval de Río de Janeiro). En el caso del carnaval, no se celebra de igual manera en Río de Janeiro (Brasil) que en Venecia (Italia), Barranquilla (Colombia), Nueva Orleans (Estados Unidos) o Cádiz (España), poniéndole cada uno su idiosincrasia y tradiciones.
- Tecnología. El desarrollo humano y, por ende, de su cultura va ligado a la tecnología. Concepciones políticas como el capitalismo o marxismo nacen precisamente de la evolución de la tecnología, afectando a naciones enteras en su día a día. La historia además muestra cómo ciertos pueblos han tenido más predisposición a desarrollar un tipo de tecnologías respecto a otras. Por ejemplo, en Alemania la automoción ha tenido más relevancia que en otros países, a pesar de ser un bien usado a nivel internacional. Esto define muy bien las inquietudes de su población y su historia, ya que fueron pioneros en el sector.
La UNESCO como garante de los elementos culturales
La UNESCO instauró en noviembre de 1972 la Convención sobre la Protección del Patrimonio Mundial Cultural y Natural, con el fin de identificar elementos valiosos para la humanidad y responsabilizarse de su protección y preservación.
Posteriormente, en 2003, este mismo organismo extendió su campo de acción hacia los elementos culturales inmateriales, entendidos como usos, expresiones, conocimientos y técnicas inherentes a una comunidad.
De esta forma, cada año se van agregando a la lista numerosos elementos de una riqueza cultural invaluable para las sociedades que, al ser declaradas por la UNESCO como Patrimonio Cultural, logran salvaguardarse para las futuras generaciones.
Todo esto gracias a entidades nacionales e internacionales que velan por la protección y transmisión de dicho bienes.
Referencias
- Ribeiro Durham, E. Cultura, patrimonio, preservación. Alteridades. Recuperado de biblioteca.ues.edu.sv.
- García García, J.L. De la cultura como patrimonio al patrimonio cultural. Revista Politica y Sociedad. Recuperado de revistas.ucm.es.
- Cruz Santos, M. La religiosidad popular como elemento de identidad cultural en la América Latina contemporánea. Recuperado de academia.edu.
- Convención sobre la protección del patrimonio mundial, cultural y natural. Recuperado de whc.unesco.org.
- Patrimonio de la humanidad y Patrimonio cultural inmaterial de la humanidad. Recuperado de es.wikipedia.org.