Enuresis: tipos, causas y tratamientos

La enuresis nocturna es el acto de orinar de manera involuntaria mientras se está durmiendo, a una edad en la que se supone que ya se debe haber alcanzado el control de los esfínteres. Normalmente aparece en niños, pero también puede ocurrirles a algunos adolescentes e incluso adultos.

Por lo general, cuando aparece la enuresis, la situación puede provocar una gran cantidad de malestar emocional a la persona que la sufre. Entre otras cosas, puede generar baja autoestima, rechazo social si otras personas se enteran de lo que ocurre, y dificultades para dormir; y a nivel físico, también está asociada a infecciones del tracto urinario.

enuresis nocturna

La mayoría de los casos de enuresis no están relacionados con ningún tipo de trastorno mental ni emocional, sino que ocurren debido a un retraso en el desarrollo normal de la persona. Sin embargo, un pequeño porcentaje de las veces (en torno al 10%), la causa subyacente es un problema más grave.

Por suerte, a pesar de que “mojar la cama” es uno de los problemas más frecuentes en la infancia, la mayoría de los casos acaban por solucionarse solos. En aquellos en los que esto no ocurre, las intervenciones con terapia conductual suelen ser extremadamente efectivas, por lo que casi todas las personas terminan por eliminar esta situación.

Tipos

tipos de enuresis nocturna

Los médicos y psicólogos reconocen dos formas distintas de enuresis: primaria y secundaria. Cada una de ellas está asociadas a unas causas distintas, además de tener diagnósticos diferentes. En esta sección te contamos en qué consiste cada una de ellas.

Enuresis primaria

Se considera que la enuresis es primaria cuando la persona que moja la cama nunca ha conseguido controlar sus esfínteres previamente durante un periodo de seis meses o superior. Por lo general, se trata de un simple retraso en los tiempos de desarrollo normales, y tiende a solucionarse por sí sola.

El criterio para diagnosticar un caso de enuresis, por contraposición a una parte normal del desarrollo del niño, es que las micciones nocturnas se produzcan después de la edad en la que la mayoría de la gente aprende a controlar sus esfínteres. Por lo general, se considera que este aprendizaje puede darse en cualquier momento entre los 4 y los 7 años.

Algunos médicos consideran que tiene que darse al menos otra condición para poder diagnosticar a un niño con enuresis. El pequeño tiene que mojar la cama al menos dos veces cada mes; si la frecuencia es menor, normalmente no se ve como un síntoma de este problema.

Enuresis secundaria

La enuresis secundaria es mucho menos frecuente que la anterior variante. La principal diferencia entre ambas es que, en este caso, las micciones involuntarias por la noche ocurren después de un periodo más o menos largo en el que la persona ya había aprendido a controlar sus esfínteres.

En los casos en los que aparece enuresis secundaria, la experiencia suele ser mucho más dolorosa para quienes la sufren. Esto es especialmente cierto si se da en adolescentes o adultos, ya que el hecho de mojar la cama a estas edades suele acarrear consigo consecuencias negativas como vergüenza o una bajada de autoestima.

Cuando se produce este tipo de enuresis, normalmente existe una causa psicológica subyacente. Sin embargo, en ocasiones las micciones pueden estar provocadas por otros factores, como el consumo de ciertos medicamentos o la ingesta de dietas que fomenten el estreñimiento.

Causas

mojar la cama

Los factores que causan que una persona tenga enuresis no están del todo claros. Sin embargo, se conocen muchos factores que pueden influir en la aparición de este problema. A continuación veremos cuáles son los más importantes.

Retraso en el desarrollo neurológico

Esta es la causa más común de la enuresis. La mayoría de los niños que mojan la cama simplemente no han desarrollado todavía la capacidad de controlar sus esfínteres; y por lo general, no muestran ningún otro tipo de problema.

Algunos estudios apuntan a que las micciones nocturnas pueden deberse a que el sistema nervioso del individuo tarda más tiempo de lo normal en “aprender” la sensación que provoca el hecho de tener la vejiga llena. Por supuesto, esta causa solo puede afectar a la enuresis primaria.

Genética

Según parece, la enuresis podría tener una fuerte carga genética. De entre los niños cuyos padres no tuvieron nunca este problema, la probabilidad de que aparezca es de solo el 15%. Sin embargo, cuando uno de los dos progenitores lo tuvo, aumenta hasta el 44%; y llega al 77% en el caso de que ambos lo desarrollasen.

Factores psicológicos

Antiguamente, se creía que todos los casos de enuresis estaban provocados por un evento extremadamente traumático del pasado del individuo. Así, la muerte de un familiar, un caso de bullying, o sufrir abusos sexuales podrían provocar que una persona desarrollase este problema a lo largo de su vida.

Hoy en día, sabemos que la gran mayoría de los casos de enuresis no tienen nada que ver con un trauma; pero sin embargo, algunos de ellos sí que están provocados por esta causa.

Cuando esto ocurre, se considera que las micciones involuntarias son tan solo un síntoma de un trastorno subyacente más grave.

Anormalidades físicas

En un pequeño porcentaje de los casos de enuresis, los pacientes presentan ciertas variaciones en algunos de sus órganos.

Estas modificaciones pueden ser la causa principal de sus micciones nocturnas. Por ejemplo, podrían tener una vejiga más pequeña de lo normal, o una uretra más ancha.

Sonambulismo

Las personas sonámbulas (es decir, que caminan mientras están dormidas) tienen una mayor probabilidad de mojar la cama. Una de las razones más comunes para ello es que, mientras sueñan que van al baño, pueden realizar el acto físico de orinar. Así, en ocasiones miccionan en la cama, en medio de su habitación o en cualquier otra parte de la casa.

Estrés

El estrés puede ser una de las causas principales de la enuresis secundaria. Diversos estudios han comprobado que, ante eventos difíciles como la muerte de un ser querido, mudarse a otra ciudad o el divorcio de los padres, las probabilidades de que un niño vuelva a mojar la cama después de haber dejado de hacerlo aumentan mucho.

Factores del estilo de vida

El consumo en grandes cantidades de algunas sustancias, como la cafeína o el alcohol, puede contribuir a la aparición de enuresis secundaria. Sin embargo, este factor casi nunca es el principal causante de las micciones nocturnas involuntarias.

Enfermedades

Algunas patologías físicas, como las infecciones de orina o la diabetes tipo I, pueden contribuir también a la aparición de enuresis secundaria. Sin embargo, el porcentaje de los casos en los que estos factores son los más importantes es muy bajo.

Niños

La enuresis es mucho más común en la infancia que en cualquier otra etapa de la vida. La mayoría de los casos de este problema tienen que ver simplemente con que el niño todavía no ha desarrollado por completo la capacidad de controlar sus esfínteres; y al ser esta la causa, suelen resolverse por sí solos.

Sin embargo, a pesar de tratarse de algo poco grave y que no requiere intervención para subsanarse, la enuresis en niños también puede traer algunas consecuencias psicológicas graves. Para algunos de los que padecen este problema en la infancia, puede acarrear dificultades como baja autoestima, exclusión social o insomnio.

Por lo tanto, en ocasiones es necesario intervenir en los casos en los que se produce enuresis en la infancia. Si se trata de una de tipo primario, los objetivos fundamentales de la terapia serán educar al niño para mostrarle que lo que le ocurre es normal, y ayudarle a controlar mejor sus esfínteres en situaciones concretas como acampadas o noches en casa de sus amigos.

En otras ocasiones, se pondrá más el foco en mejorar la autoestima de los niños afectados por la enuresis. Incluso, a veces será necesario realizar terapia familiar para disminuir el impacto emocional que este problema puede tener en el círculo más cercano del pequeño.

Adolescentes y adultos

Cuando la enuresis se produce una vez terminada la infancia, en la inmensa mayoría de los casos se trata de una de tipo secundario. Esto quiere decir que, cuando un adulto o un adolescente mojan la cama, la causa no suele ser un retraso en el desarrollo del control de esfínteres.

Debido a ello, lo primero que se debe hacer en un caso de enuresis secundaria es estudiar qué puede estar provocando el problema. Como ya hemos visto anteriormente, los motivos por los que una persona puede mojar la cama en su adolescencia o vida adulta son muy diversos.

En función de cuáles se sospechen que son los motivos, las intervenciones llevadas a cabo pueden llegar a ser extremadamente diferentes. Por ejemplo, no puede tratarse igual la enuresis relacionada con una enfermedad física que aquella que tiene como causa la existencia de un trastorno psicológico subyacente.

Impacto emocional

Aún así, hay algo que la mayoría de los casos de enuresis secundaria en la adolescencia y vida adulta tienen en común. Las personas que sufren este problema una vez abandonada la infancia suelen consecuencias más graves a nivel emocional, ya que mojar la cama suele verse como algo terrible y de lo que es necesario avergonzarse.

Así, quienes tienen micciones nocturnas involuntarias pueden acabar sufriendo una bajada drástica de autoestima que les lleve a desarrollar otros problemas de tipo psicológico más graves. Por ejemplo, pueden aparecer casos de depresión, trastornos de ansiedad, incapacidad para dormir o evitación de situaciones en las que alguien podría descubrirles.

Debido a ello, en la mayoría de los casos la terapia para tratar la enuresis en la vida adulta o en la adolescencia se centra tanto en resolver el problema como en paliar los efectos emocionales adversos que sufre la persona.

Tratamientos

Como ya hemos visto, en la mayoría de ocasiones la enuresis (si es de tipo primario) acaba desapareciendo por sí sola. Sin embargo, algunas de sus variantes requieren el uso de ciertas intervenciones para acabar con las micciones nocturnas.

Lo primero que un médico o psicólogo intentarán a la hora de tratar un problema de enuresis es hallar las causas por las que se produce. Si tiene que ver con algún trastorno subyacente, ya sea físico o mental, acabar con él será normalmente el curso de acción a seguir.

En los casos en los que por algún motivo no se puedan eliminar las causas de las micciones nocturnas, todavía existen muchas alternativas a seguir para poder paliar la mayoría de las consecuencias más graves de este problema. A continuación veremos las más comunes.

Uso de ciertos productos

Hoy en día, existen multitud de accesorios que pueden reducir el impacto que la enuresis tiene en la vida de quienes la sufren. Por ejemplo, es posible comprar protectores de cama que absorben cualquier tipo de líquido y protegen las sábanas y el colchón.

Otra opción es el uso de ropa interior especial que impida que la orina traspase la ropa. Sin embargo, la mayoría de las personas no se sienten cómodas utilizando estos métodos, y prefieren evitar que se produzcan las micciones involuntarias dentro de la medida de lo posible.

Cambios en el comportamiento

Ciertos cambios en el estilo de vida o en los hábitos nocturnos pueden ayudar a impedir que se produzca enuresis. Por ejemplo, algunas personas descubren que limitar los líquidos que toman a última hora del día consigue evitar que mojen la cama.

Otras técnica muy empleada es el uso de alarmas para despertarse en medio de la noche e ir al baño antes de que se produzcan las micciones involuntarias. Este método en concreto suele funcionar extremadamente bien causando tan solo una mínima incomodidad a la persona.

Tratamientos médicos

Si todo lo demás falla, la persona puede decidir someterse a ciertos tratamientos farmacológicos o quirúrgicos que han demostrado ser efectivos para paliar o eliminar la enuresis. Sin embargo, como todas las intervenciones de este tipo, pueden no ser totalmente seguras o provocar ciertos efectos secundarios.

Entre las opciones médicas empleadas más comúnmente se encuentran el aumento de la capacidad de la vejiga mediante cirugía, o el uso de medicamentos como la desmopresina para eliminar la producción de orina del cuerpo.

Referencias

  1. “Enuresis treatment & management” en: MedScape. Recuperado en: 01 Noviembre 2018 de MedScape: emedicine.medscape.com.
  2. “What is enuresis?” en: Kids Health. Recuperado en: 01 Noviembre 2018 de Kids Health: kidshealth.org.
  3. “Nocturnal enuresis in children” en: Up To Date. Recuperado en: 01 Noviembre 2018 de Up To Date: uptodate.com.
  4. “Adult bedwetting” en: National Association for Continence. Recuperado en: 01 Noviembre 2018 de National Association for Continence: nafc.org.
  5. “Nocturnal enuresis” en: Wikipedia. Recuperado en: 01 Noviembre 2018 de Wikipedia: en.wikipedia.org.
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