¿Qué es la epilepsia fotosensitiva?

La epilepsia fotosensitiva o fotosensible es un tipo de epilepsia que se caracteriza por el padecimiento de ataques originados por estímulos visuales que forman patrones en el tiempo y en el espacio.

Las personas con eta patología pueden desarrollar crisis epilépticas a través de la exposición a elementos como luces intermitentes, patrones regulares o patrones móviles regulares.

epilepsia fotosensitiva

Resulta uno de los tipos de epilepsia menos prevalentes. Concretamente se postula que la epilepsia fotosensitiva podría afectar entre el 3 y el 5% de los sujetos que padecen esta enfermedad.

Para que un sujeto con este tipo específico de epilepsia desarrolle una crisis, debe exponerse a un estímulo luminosos de una frecuencia de entre 15 y 20 hertzios aproximadamente.

Los primeros síntomas de la epilepsia fotosensitiva suelen aparecer durante la infancia o la adolescencia, especialmente durante la etapa en la que la persona empieza exponerse con mayor frecuencia a elementos visualmente intensos.

A continuación se explican las principales características de esta patología. Se comentan los elementos que pueden desencadenar una crisis epiléptica fotosensitiva y ser revisan los diagnósticos y los tratamientos a realizar

Características de la epilepsia fotosensitiva

La epilepsia fotosensitiva o fotosensible es un tipo de epilepsia que se origina como consecuencia de la exposición a estímulos visuales.

De este modo, las personas con esta afección se caracterizan por ser hipersensibles a la luz, por lo que cuando se exponen a según qué elementos visuales puede desarrollar una crisis epiléptica.

Es preciso tener en cuenta que no todos los casos de fotosensibilidad tienen que asociarse a la epilepsia. Es decir, una persona puede presentar hipersensibilidad a la luz y no desarrollar nunca una crisis epiléptica, no padecer epilepsia.

No obstante, ciertas personas con fotosensibilidad, cuando se exponen a estímulos visuales intensos y luminosos, pueden desarrollar crisis y padecer la patología conocida como epilepsia fotosensitiva.

La primera descripción de la epilepsia fotosensitiva se realizó a mediados del siglo XX, tras la invención el electroencefalógrama. De hecho, este instrumento resulta básico para el diagnóstico de la patología.

Por lo que respecta al curso clínico de la enfermedad, la epilepsia fotosensitiva se caracteriza por el padecimiento de crisis epilépticas únicamente cuando el sujeto se ha expuesto a un estímulo (o varios) visual que motivan su aparición.

Prevalencia

La epilepsia fotosensitiva es una patología poco prevalente en la sociedad. De hecho, es uno de los tipos de epilepsia menos comunes, presentando una prevalencia de entre un 3 y un 5%.

Por lo que respecta a la población general, se sustenta que aproximadamente dos personas de cada 10.000 podrían padecer esta alteración. Suele afectar más a los hombres que a las mujeres y parece tener una marcada correlación genética.

Los primeros síntomas de la enfermedad suelen aparecer durante la infancia o la adolescencia, aunque el inicio de las crisis epilépticas dependerá, en mayor medida, de la exposición a elementos visuales intensos.

Finamente, cabe destacar que en varios casos de epilepsia fotosensitiva se han reportado antecedentes de ataques epilépticos no acusados por estímulos visuales.

Elementos que pueden desencadenar la crisis

El principal elemento diagnóstico de la epilepsia fotosensitiva es que las crisis de la patología deben estar causadas de forma directa por estímulos visuales.

En este sentido, uno de los factores de mayor interés científico acerca de esta afección consiste en determinar qué elementos pueden generar las crisis epilépticas.

Para dar respuesta a esta pregunta, en la actualidad, se sustenta que cualquier estímulo luminoso suficientemente intenso puede provocar el desarrollo de la crisis. No obstante, no todos los tipos de estímulos parecen tener el mismo efecto sobre las personas con epilepsia fotosensitiva.

Concretamente, como principal elemento de peligro para los sujetos con esta afección resalta la televisión. La exposición a los elementos visuales de este aparato parece ser el principal factor de riesgo para desarrollar crisis epilépticas.

En relación con la televisión, existen además ciertos factores que influyen en la provocación de crisis: transmisión defectuosa, posición demasiado cercana al televisor, programas musicales con luces intermitentes, etc.

Más allá de la televisión, otros elementos que se relacionan furentemente con las crisis típicas de la epilepsia fotosensitiva son:

  1. Los videojuegos.
  2. Las luces de discotecas u otros espacios de ocio.
  3. Los juegos computarizados.
  4. Los monitores de los ordenadores.
  5. Las luces fluorescentes de forma general, especialmente cuando la luz es intermitente.

Síntomas

El principal síntoma de la epilepsia fotosensitiva consiste en desarrollar ataques epilépticos tras la exposición a los estímulos visuales anteriormente comentados. No obstante, las propiedades y la naturaleza de los elementos que originan las crisis pueden variar en cada caso.

Muchas personas con este tipo de epilepsia experimentan un “aura” o sensaciones extrañas de forma previa a que se materialice el propio ataque.

Si durante la experimentación de estas sensaciones, la persona no interrumpe su exposición a los elementos visuales, desarrollará un ataque cíclico, formando patrones regulares en el tiempo o en el espacio.

Tratamientos

El tratamiento habitual de la epilepsia fotosensitiva suele basarse en farmacoterapia, a través de la administración de medicamentos antiepilépticos. De hecho, tratamiento ajustado y optimizado a base de fármacos antiepilépticos puede resultar muy útil para interrumpir y prevenir las crisis epilépticas.

No obstante, más allá de la medicación, ya que los elementos que provocan las crisis son ambientales, resulta altamente aconsejable llevar a cabo una serie de precauciones para prevenir los ataques epilépticos.

En este sentido, resulta importante seguir las siguientes pautas:

  1. Usar los monitores del ordenador sin parpadeo, así como emplear una pantalla de protección de brillo o disminuir directamente la luminosidad de la pantalla.
  1. Ver la televisión en habitaciones bien iluminadas, reducir el brillo de la pantalla y visualizarla desde una distancias prudente.
  1. A la hora de jugar a videojuegos, resulta aconsejable que la persona se sitúe al menos a 60 centímetros de la pantalla, juegue en una habitación bien iluminada.
  1. Tanto si se utiliza el ordenador, se visualiza la tele o se juega a videojuegos, resulta conveniente hacer pausas de forma frecuente.
  1. Limitar el tiempo de exposición a lugares o ambientes que sean luminosamente muy intensos.

Referencias

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  1. Photosensitive Epilepsy and Video Game Epilepsy Articles – Michael P. Kenny Products Liability Law Blog on Lawyers.com”. Product-liability.lawyers.com. Retrieved2013-11-21.
  1. Radford B, Bartholomew R (2001). «Pokémon contagion: photosensitive epilepsy or mass psychogenic illness?».South Med J 94 (2): 197-204.
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Graduado en Psicología y Máster en Psicopatología Clínica del Adulto.

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