
¿Qué son los equisetos?
Los equisetos (Equisetaceae) son una familia monotípica primitiva de plantas herbáceas, vivaces y perennes, con rizomas y tallo articulados. El género Equisetum es el único representante de esta familia, que ha sobrevivido desde el periodo Carbonífero de la era Paleozoica.
Los representantes del género se caracterizan por un rizoma articulado del que se forman tallos aéreos huecos. Estos tallos tienen estriaciones longitudinales, e igualmente están articulados en nudos y entrenudos diferenciados. A su vez, poseen ramas verticiladas lateralmente.
Los micrófilos, u hojas reducidas, se disponen alrededor de los nudos, formando una pequeña vaina con una corona dentada. Los equisetos se reproducen a partir de esporas, que se almacenan en esporangios agrupados en estructuras estrobiliformes. Estas estructuras están dispuestas en posición terminal.
Están ampliamente distribuidos en el hemisferio norte, siendo mayor su presencia en zonas templadas que en los trópicos. Generalmente, se localizan sobre medios terrestres y acuáticos, colonizando diversas áreas deforestadas o intervenidas, al borde de cursos de agua o terrenos anegados.
Conocidas vulgarmente como cola de caballo o limpiaplata, se emplean para pulir madera o metales debido a su alto contenido de sílice. Tienen propiedades medicinales, y se utilizan como plantas ornamentales. El nombre del género proviene del latín equus, caballo, y seta, crin.
Características de los equisetos
– Apariencia. Son plantas vasculares. Los gametofitos representan el talo o estructura sin organización, y los esporofitos constituyen el cormo, representado por raíces, vástago y sistema vascular. Estas características han permitido clasificar a los equisetos dentro del grupo de las pteridofitas.

– Rizomas. Los rizomas son estructuras densas y bastante extensas que contribuyen con su propagación. Esto permite el desarrollo de grandes colonias. Además, tienen la facultad de penetrar profundamente en el terreno, lo que les ha permitido sobrevivir a sequias, fuegos y daños físicos. De las raíces adventicias de los rizomas emergen los tallos aéreos, pequeños o largos según la especie, y tubérculos que actúan como órganos de reserva. Los rizomas se ramifican de forma regular e irregular de forma alterna, siendo cada rama una réplica de la estructura original.
– Tallo. Los tallos articulados presentan nudos y entrenudos diferenciados, que crecen a partir del rizoma subterráneo y tienen funciones fotosintéticas. La superficie de los tallos es acanalada y presenta pliegues o estrías pronunciadas a lo largo de los entrenudos. Frecuentemente es hueco y las células de la epidermis acumulan suficiente sílice que actúa de soporte o sostén. Este alto contenido de sílice tiene también la función de defensa contra plagas y enfermedades de origen fúngico.
– Hojas. Las pequeñas hojas, denominadas microfilas o eufilos reducidos de aspecto escamoso, miden apenas 2 cm y se disponen como vainas soldadas alrededor del tallo. Tienen poca capacidad fotosintética y solo son irrigadas por un conducto vascular no ramificado.

Taxonomía de los equisetos
- Reino: Plantae.
- División: Monilophyta.
- Clase: Equisetopsida.
- Subclase: Equisetidae.
- Orden: Equisetales.
- Familia: Equisetaceae.
Hábitat y distribución de los equisetos
Los equisetos son plantas perennes y vivaces que prefieren suelos húmedos y arcillo-silícicos, incluso marismas o ciénagas. Especialmente se ubican sobre suelos húmedos y cenagosos, en terraplenes junto a senderos o caminos, o sobre terrenos sin cultivar y praderas.
Este grupo de plantas primitivas se distribuye en las regiones templadas del hemisferio norte. En la actualidad se distinguen dos quimiotipos basados en la presencia de flavonoides particulares, uno en Europa y el otro entre Asia y Norteamérica.
En la península ibérica se localiza en los ambientes húmedos de las provincias Asturias, Aragón, Cantabria, Cataluña, Galicia y Navarra. Los mayores productores e importadores de estas especies se localizan en Albania, Bosnia-Herzegovina, Croacia, Eslovenia, Hungría, Polonia, Serbia y Rusia.
Especies representativas de equisetos
Equisetum bogotense
Conocida como cola de caballo o limpiaplata, es una especie perenne, con tallos articulados, que alcanza los 20-60 cm. Se localiza en terrenos húmedos entre los 1.000 y 3.000 m s.n.m., a lo largo de Panamá, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Venezuela, Brasil, Uruguay, Paraguay, Argentina y Chile.

Sus tallos rizomatosos de color pardusco presentan un alto contenido de sílice, excreciones glabras y segmentos membranosos. Es usualmente utilizada como diurético.
Equisetum arvense
Especie arbustiva perenne de tallos rizomatosos, estériles o fértiles. Los fértiles más suculentos son la mitad de largos que los estériles. Los estériles del tipo arbustivo miden entre 5 y 50 cm y disponen de 20 segmentos.

Naturales del hemisferio norte europeo, se ubican en ambientes con cierta humedad, generalmente cerca de fuentes o corrientes de agua. Se emplea en arbolaria para el tratamiento de hemorroides y vómitos de sangre, y para aliviar afecciones renales, biliares, cálculos y arenilla.
Equisetum giganteum
La yerba del platero, limpiaplata o cola de caballo, es una especie botánica nativa de Sudamérica y América Central. Se caracteriza por su gran tamaño (2-5 m de altura y 1-2 cm de diámetro) y porque no presenta diferenciación entre tallos estériles y fértiles.

Posee rizomas alargados y hojas modificadas en vainas cilíndricas que nacen perpendiculares a partir de los nudos del tallo. Utilizada como ornamental, se aprovecha principalmente como planta medicinal debido a su acción astringente, diurética, cicatrizante y hemostática.
Equisetum hyemale
Arbusto rizomatoso con alto contenido de silicio, usado desde la Antigüedad como materia prima para pulir metales. Conocido como esquisto de invierno, es una especie de hábitos arbustivos, distribuida por Norteamérica, Centroamérica, Europa y Asia.

Se caracteriza por su tallo hueco y articulado, parecido a un junco, de 90 cm y color verde oscuro. Tiene uso medicinal para el tratamiento de trastornos de las vías urinarias, para la gastritis, úlceras e inflamaciones intestinales.
Equisetum palustre
La planta denominada barbas cortas, cola de caballo, cien-nudillos, equiseto o pinillo, es una equisetácea, natural de la región eurosiberiana. Es un arbusto de 60 cm, de costillas marcadas, ampliamente ramificado, de vainas más largas que anchas.

Se localiza al margen de cursos de agua o arroyos, principalmente sobre suelos húmedos, en asociación con otras especies, como Populus alba, Equisetum ramosissimum o Saccharum ravennae. Contiene alcaloides que, ingeridos por algunos herbívoros, como los equinos, puede ocasionar distorsiones motoras que serían mortales.
Cultivo de los equisetos
A través de un proceso similar a los helechos, los equisetos se reproducen por medio de esporas o división de rizomas. Estas especies son fáciles de propagar en áreas húmedas y cenagosas, sobre suelos de baja fertilidad y en condiciones de semisombra.
En condiciones silvestres, es una planta que tiende a extenderse rápidamente, por lo que requiere espacio suficiente para una amplia dispersión. Como cultivo comercial se puede sembrar en contenedores que limiten su crecimiento y desarrollo a los requerimientos del cultivador.
- Propagación. La principal técnica empleada comercialmente para la obtención de nuevas plantas de equisetos es mediante trozos de rizomas. Su selección se realiza a partir de plantas sanas y vigorosas cultivadas como plantas madre a nivel de vivero. Los rizomas de 10-12 cm de longitud se plantan en el sustrato húmedo a 5-6 cm de profundidad. Una vez establecidas las nuevas plántulas, pueden soportar periodos cortos de ambiente seco. Los tallos se desarrollan rápidamente formando una pared densa si crece a plena exposición solar. Cultivada en macetas, se desarrolla como un seto bajo al que se le puede controlar su crecimiento con podas de mantenimiento. Cuando su dispersión no es problema, se puede sembrar en un ambiente húmedo al borde de un estanque o arroyo. En climas libres de heladas, los equisetos son de hoja perenne, mientras que en caso contrario las hojas se tornan marrones en invierno. Desarrollan un denso sistema radicular que requiere un hoyo amplio y profundo al momento de trasplantar al terreno definitivo. Una vez trasplantado, se cubre con suficiente tierra, se aprieta suavemente y se mantiene la humedad del terreno hasta su pleno desarrollo.

- Requerimientos. No toleran el encharcamiento total y prefieren los suelos franco-arenosos húmedos cuando se siembran en contenedores.
- Ubicación. El Equisetum expresa mejor su crecimiento y desarrollo en un área con buena iluminación solar, ya sea a plena exposición o a media sombra. A pesar de no contar con raíces invasivas, se recomienda plantarlo alejado de tuberías o desagües artificiales.
- Humedad. Dependiendo de las condiciones climáticas, es preciso regar diariamente, especialmente si el ambiente es cálido y seco. En el caso de contenedores, se recomienda mantener un plato de soporte que preserve la humedad de la maceta.
- Fertilización. Los equisetos son plantas de fácil desarrollo que no requieren abono frecuente, lo que favorecería su potencial invasivo. Sin embargo, bajo condiciones de macetas o en jardines acuáticos, las aplicaciones de un abono orgánico beneficiarían su desarrollo.
- Poda. Las podas de mantenimiento o saneamiento son innecesarias. El rizoma es la estructura que controla el crecimiento, así que la eliminación de cualquier parte no tienen ningún efecto sobre su desarrollo.
Usos de los equisetos
- Medicinal. Los equisetos constituyen una de las plantas más utilizadas en medicina tradicional por la presencia de elementos activos que le proporcionan propiedades terapéuticas y curativas. Por ejemplo, el ácido salicílico, presente en hojas y tallos, actúa sobre el sistema óseo y el tejido conectivo. La especie E. arvense contiene numerosos compuestos minerales, como el silicio, que favorece la remineralización de los huesos. Además, la presencia de flavonoides y saponinas ejerce una acción diurética sobre el sistema urinario, facilitando la eliminación de toxinas. Su consumo acelera la coagulación de la sangre, lo que repercute en la cicatrización de úlceras y heridas, internas o externas. Permite regular el flujo sanguíneo y los niveles excesivos de sangre durante la menstruación. Su empleo ha permitido obtener buenos resultados como antiinflamatorio, antimicrobiano y antifúngico. Por este motivo es efectivo para aliviar diferentes infecciones.

- Cosmética. Los equisetos contribuyen con la salud de la piel y el cabello, ya que el sílice estimula la producción de colágeno. El colágeno es un elemento vital para preservar la lozanía de la piel, y la fortaleza y brillo del cabello.
- Industrial. Por su elevado contenido de sílice, a nivel industrial se emplean diversas especies del género Equisetum para pulir maderas y metales. Las cenizas poseen un alto poder abrasivo que facilita el pulido de artículos de metal o madera.
Referencias
- Cabezudo, B., Trigo Pérez, M. Pteridofitos (Helechos y Plantas Afines). Universidad de Málaga.
- Equisetaceae. Recuperado de es.wikipedia.org.
- Equisetaceae. Recuperado de asturnatura.com.
- Prada, C. Equisetum L. Flora ibérica.
- Villas del Fresno, A.M., Iglesias Peinado, I. Equiseto. Farmacia Profesional.