¿Qué es la estenosis carotidea?

La estenosis carotidea es una patología que se caracteriza por producir un angostamiento de las arterias carótidas.

Las arterias carótidas son dos grandes conductos que se ubican en cada lado del cuello que se encargan de llevar la sangre a las regiones encefálicas.

esquema de la estenosis carotidea

En este sentido, las arterias carótidas, junto otras arterias más pequeñas conocidas como arterias vertebrales, son los elementos principales que dan lugar a la irrigación cerebral.

La acumulación de grasa y colesterol en las paredes de las arterias carótidas genera la patología conocida como estenosis carotidea. Esta enfermedad provoca de forma directa una disminución del flujo sanguíneo cerebral, hecho que resulta un elevado factor de riesgo para el padecimiento de accidentes cerebro-vasculares.

En este artículo se explica en qué consiste la estenosis carotidea. Se revisan sus factores de riesgo y sus síntomas, y se comentan los procesos diagnóstico y terapéuticos a realizar.

Características de la estenosis carotidea

La estenosis carotidea hace referencia a un angostamiento de las grandes arterias que se hallan en ambos lados del cuello, las arterias carótidas.

Estas arterias se encargan de transportar la sangre hacía el cerebro, así como a la cara, la cabeza y los distintos órganos que se localizan en esta región del organismo.

El angostamiento típico de la estenosis carotidea suele generarse debido a una acumulación de placa dentro de las arterias, provocado por una condición patológica que se conoce como aterosclerosis o arterioesclerosis.

Así pues, la estenosis carotidea resulta una afección patológica que se traduce en una pérdida de funcionalidad de las arterias carótidas. Estas se encuentran parcialmente bloqueadas y se dificulta el transporte de sangre hacía las regiones encefálicas.

Así mismo, la estenosis es una patología que no se mantiene estable a lo largo del tiempo. Esta puede empeorar y bloquear completamente la arteria, causando en estos casos, un accidente cerebro-vascular.

Síntomas

Uno de los principales elementos de riesgo de la estenosis carotidea es que esta afección a menudo no presenta ningún tipo de sintomatología.

De este modo, las arterias carótidas pueden empezar a obstruirse, dificultando la irrigación sanguínea, pero la persona no es capaz de detectarlo a través de manifestaciones concretas.

Este hecho, junto a la importancia que ha mostrado el diagnóstico precoz de la enfermedad, constituye una de las principales dificultades médicas de la enfermedad.

Por este motivo, resulta altamente importante realizar una práctica terapéutica preventiva, en la que se incorporen evaluaciones que permitan la detección de estenosis carotidea, especialmente en personas que presentan factores de riesgo para su desarrollo.

Factores de riesgo

Las enfermedades cerebro-vasculares son unas de las mayores causas de muerte a nivel mundial. En España por ejemplo, constituye la tercera causa de muerte y se relaciona con la invalidez de miles de personas anualmente.

Este hecho ha motivado la investigación acerca de los factores de riesgo para el desarrollo de este tipo de afecciones, entre los que destaca la estenosis carotidea.

En este sentido, en la actualidad se han establecido ocho elementos que parecen incrementar el riesgo de desarrollar estenosis carotidea. Estos son:

  1. Mayores de 50 años: las personas jóvenes suelen tener una incidencia mucho menor de esta afección, la cual incrementa su prevalencia con la edad. Los estudios muestran que los 50 años sería la edad de corte que mejor predice el riesgo de contraer estenosis carotidea.
  1. Fumadores: el consumo de tabaco se relaciona con múltiples afecciones físicas. Entre ellas, se encuentra también un riesgo incrementado de desarrollar estenosis carotidea.
  1. Personas con diabetes: la diabetes es una patología que afecta a diversos componentes metabólicos. Aunque la principal consecuencia de la enfermedad no es el desarrollo de estenosis carotidea, también resulta un factor de riesgo para este tipo de afección.
  1. Personas obesas: tal y como sucede con la diabetes, las alteraciones metabólicas que comporta la obesidad generan un incremento de la probabilidad de desarrollar aterosclerosis en las arterias carótidas.
  1. Habito sedentario: la ausencia de actividad y/o ejercicio físico suele comportar un incremento de la grasa corporal y el colesterol en sangre. Estos dos factores se relacionan directa y positivamente con el desarrollo de estenosis carotidea.
  1. Hipertensión y colesterol elevado: estas dos condiciones físicas afectan directamente al funcionamiento arterial del organismo, incluyendo las arterias carótidas y, por lo tanto, incrementado el riesgo de contraer esta enfermedad.
  1. Tratamiento con radioterapia: las personas que han sido tratadas con radioterapia en el cuello parecen presentar un riesgo mayor a contraer estenosis carotidea.
  1. Antecedentes familiares: las personas que presentan antecedentes familiares de patología vascular presentan un mayor riesgo de contraer cualquier tipo de enfermedad vascular, entre las que se incluye la estenosis carotidea.

Diagnóstico

El diagnóstico de estenosis carotidea requiere la realización de distintas evaluaciones médicas. Estas suelen incluir el examen físico y pruebas más específicas como los ultrasonidos, las angiografías por resonancia magnética y la tomografía computarizada.

  1. Examen físico: el profesional médico se encarga de evaluar el riesgo que presenta la persona de desarrollar estenosis carotidea. Ante posibles factores de riesgo, se evalúan síntomas como la debilidad muscular o las dificultades de habla o visión, y se escucha la arteria carótida mediante un estetoscopio.
  1. Ultrasonidos: esta herramienta permite generar imágenes a través de ondas sonoras, hecho que permite determinar si hay o no obstrucción en las arterias carótidas.
  1. Angiografía por Resonancia Magnética (ARM): resulta una técnica no invasiva que permite crear una imagen de las arterias cerebrales. Actúa como un escáner que elabora imágenes detalladas de los tejidos del cuello y el cerebro.
  1. Tomografía computarizada (TC): la TC utiliza rayos X para generar imágenes detalladas del cerebro. Suele utilizarse para confirmar el diagnóstico.
  1. Resonancia magnética (MRI): es una prueba diagnóstica que suele emplearse para identificar y localizar la región obstruida de la arteria carótida.

Tratamiento

Los casos severos de estenosis carotidea suelen requerir intervención quirúrgica.  Concretamente se realiza una incisión para remover la placa y cualquier porción dañada de la arteria.

Así mismo, en otros casos se puede llevar a cabo una angioplastia y una colocación de “sent” en la arteria carótida.

Referencias

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Graduado en Psicología y Máster en Psicopatología Clínica del Adulto.

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