Fernando de Rojas: Biografía, Obras

Fernando de Rojas (1470-1541) fue un escritor de origen español, cuya única obra conocida es La Celestina, famoso trabajo literario gestado en la transición del Medioevo al Renacimiento. No hay muchos datos precisos acerca de su vida, sin embargo los historiadores se han esforzado por dar a conocer a los interesados algunos aspectos de su existencia.

Aunque La Celestina presenta aspectos dialogados, en muchos casos no se le reconoce a Fernando de Rojas como un dramaturgo en esencia, debido a que su obra carece de varios e importantes elementos de índole dramático.

Retrato de Fernando de Rojas. Fuente: See page for author [Public domain], via Wikimedia Commons

La fama universal de Rojas viene dada por el periodo de tiempo en el cual su principal obra se dio, entre la Edad Media y el Renacimiento. Este aspecto hizo que la narrativa y descripción de ambientes y personajes fuera sagazmente diferente a lo que se conocía en ese entonces.

Por otro lado, se sabe que Fernando también fue conocido como un destacado jurista, específicamente en la ciudad de Talavera de la Reina. Las pruebas acerca de este dato son conservadas por descendientes directos, al igual que  se encuentran en el Archivo Municipal de la mencionada ciudad.

Biografía

Fernando de Rojas nació en España, específicamente en La Puebla de Montalbán-Toledo. Se tienen como años de nacimiento 1470 y 1473, el dato no es preciso. Como se mencionó anteriormente fue un escritor, además de destacado jurista.

Provenía de una familia de judíos de buena posición económica, que había sido perseguida por la llamada inquisición, organización creada por la Iglesia católica para enjuiciar a quienes pensaban diferente en lo que a religión se refiere.

Se opone a lo anterior el hecho de que algunos estudiosos y catedráticos, como Nicasio Salvador Miguel de la Universidad Complutense de Madrid, aseguran que fue hijo del hidalgo Garci García Ponce de Rojas y Catalina de Rojas.

Bajo esta afirmación, Rojas no fue perseguido por la inquisición, y el estar integrado a la sociedad y al cristianismo le permitió ejercer como alcalde. De lo contrario, es decir: haber sido judío, no hubiese podido ejercer este y los demás cargos públicos.

Cursó estudios de derecho en la Universidad de Salamanca, obteniendo el título de Bachiller en Leyes. De los casi nueve años que tuvo que pasar en la universidad para titularse, tres de ellos tuvo que dedicarlos a la  Facultad de las Artes, y  tuvo que acercarse a los clásicos de origen latín y a la filosofía griega.

Busto de La Celestina. Fuente: By Iniziar [CC BY-SA 3.0 ], via Wikimedia Commons

Del estudio y lectura de los grandes clásicos de su época, debió haberse inspirado para escribir su mencionada célebre obra. La fecha de su fallecimiento se obtiene de su testamento, que está en manos de su nieto Hernando de Rojas, y que revela que murió en el año 1541, en la ciudad de Talavera de la Reina.

Abogado, alcalde y esposo

Después de culminar la universidad, Fernando de Rojas se mudó a Talavera de la Reina, contaba con 25 años de edad. El cambio de ambiente le permitió dar sus primeros pasos como recién Bachiller en Leyes. Otra causa de su mudanza fue el hecho de que en Puebla tenía que pagar los tributos por orden de la autoridad.

Estando en Talavera, Rojas comenzó a ejercer como abogado y a ganar reconocimiento por parte de quienes hacían uso de sus servicios. En manos de sus descendientes están los registros de actas, recibos, sentencias y otras documentaciones.

Su desempeño como abogado le permitió ocupar varios cargos de servicio público. Es en el año 1538 cuando se convierte en el Alcalde Mayor de una villa en Talavera de la Reina, que a su vez pertenecía al Arzobispado de Toledo. Investigadores coinciden con su buen desempeño como regidor municipal.

En la misma ciudad de Toledo contrajo matrimonio con Leonor Álvarez de Montalbán, hija de Álvaro de Montalbán, quien en el año 1525 fue acusado por judío. Con Leonor tuvo cuatro hijos, tres hembras y un varón.

Como ocurre con casi toda su vida, poco se conoce de la vida matrimonial y familiar de Rojas. A duras penas se sabe que de los hijos que tuvo, el mayor siguió sus pasos, ejerciendo también como abogado y jurista.

Muerte y legado de Rojas

Fernando de Rojas murió en la ciudad de Talavera, en su natal España, en el año 1514, entre el 3 y 8 de abril.

Jamás hizo alguna referencia sobre su obra dramática La Celestina. Se dice que vivió una vida caracterizada por la incertidumbre de quienes son perseguidos por un sistema que quiere silenciar los pensamientos, ideas y creencias.

Su labor como abogado y el limpio desempeño en los tantos cargos públicos que ocupó, incluyendo el de alcalde, le dieron la notoriedad de intachable. De acuerdo con lo establecido en su testamento (en posesión de familiares) su trabajo le permitió dejar un jugoso patrimonio.

Se sabe que tras su muerte y la declaración de sus pertenencias, son muchos los letrados y críticos que se han dedicado a estudiar su amplia biblioteca. Su esposa heredó los libros que nada tienen que ver con religión; mientras que a su hijo le dejó los libros de derecho.

Después de su muerte en la compilación de su biblioteca no apareció ningún manuscrito de La Celestina, aún cuando al momento de fallecer había aproximadamente unas 32 reproducciones de la obra.

Es por lo anteriormente mencionado que en ocasiones se ha debatido sobre la autoría de La Celestina. Algunos estudiosos de esta obra afirman que pudo haber sido escrita por el poeta Juan de Mena o el escritor Rodrigo de Cota, a quienes se les adjudica, específicamente, el primer acto del relato.

Un legado imborrable

Lo cierto de todo esto es que, aún después de su muerte, Fernando de Rojas sigue siendo tema de conversación. Uno por conocerse poco de su vida, y dos porque su única obra conocida no fue dada a conocer por él mismo, y sigue estando en duda su autoría.

En la actualidad son varios los institutos y organizaciones que llevan el nombre de este escritor. Uno de los más importantes en España es el Museo La Celestina, creado en el 2003, en el pueblo natal del Fernando, para homenajearlo tanto a él como a su obra.

Obra

Como bien se han mencionado a lo largo del desarrollo de este trabajo, al abogado y escritor Fernando de Rojas únicamente se le conoce la obra dramática La Celestina. Data del siglo  XVI, y también se le conoce con el nombre de Comedia de Calisto y Melibea, y más tarde con Tragedia de Calisto y Melibea.  

Comedia de Calisto y Melibea. Fuente: By Fernando de Rojas: Comedia de Calisto y Melibea, Burgos 1499, BNE [CC BY-SA 4.0 ], via Wikimedia Commons

La primera edición que se conoce de la comedia atribuida a Rojas es  la del año 1499, durante el reinado de los Reyes Católicos de España. Es considerada la referencia más completa de lo que después sería el auge del nacimiento del teatro y la novela moderna.

La obra está escrita en diálogos. Además se caracteriza por estar vinculada con el amor. Fue elaborada para su fácil compresión. Sus personajes están sumamente detallados, al igual que el ambiente donde se desarrolla, que es el universitario. Resalta también en su redacción por el uso de citas.

El manuscrito ha sido tan trascendental que se ha considerado un subgénero de la comedia humanística, cuya principal finalidad es la lectura y no la representación, es decir: no creadas para ser actuadas o dramatizadas.  Destaca porque además trata temas de contenidos actuales y con abundantes recursos expresivos.

Los personajes de La celestina

Los diálogos de esta obra se dan entre los siguientes personajes:

Celestina

Aunque la obra se centre en el amorío entre Calisto y Melibea, Celestina es el personaje más atractivo. Se caracteriza por ser agradable y a la vez extravagante, llena tanto de vitalidad como de avaricia. La mueven la codicia y satisfacer el apetito sexual.

Quizá lo más resaltante es que conoce con exactitud la psicología de cada uno de los personajes. A su vez  siente que su objetivo principal es difundir el  disfrute de las relaciones sexuales.

Aunque en su juventud haya ofrecido servicios sexuales, posteriormente se dedica a concretar citas amorosas. Además cede su casa para que las meretrices lleven a cabo su oficio. Es inteligente, manipuladora y se destaca en la hechicería.

Calisto

Cínico y egoísta, así es Calisto. Su principal objetivo es satisfacer sus deseos carnales a como dé lugar, sin  importarle a quien se lleva por delante. Desprecia todas las recomendaciones de su criado con respecto a los peligros que corre por la conducta que tiene.

En la primera escena de La Celestina, él es rechazado por Melibea, de ahí que comience a personificar al amor loco y obsesivo. Posteriormente sus necesidades cambian, y quiere lograr a toda costa tener el amor de de la dama mencionada.

Melibea

Es una mujer apasionada, cuya actitud de rechazo hacia Calisto pasa a convertirse a un amor determinado y decidido. Sus decisiones son tomadas desde “el qué dirán” o  la llamada conciencia social, que le fue inculcada desde niña. Pasa a ser víctima de una hechicería por parte de Celestina.

Aunque ama a Calisto, su sentimiento es más real, menos loco y si se quiere menos obsesivo. La muerte de su enamorado la perturba emocional, moral y socialmente, hasta el punto que decide quitarse la vida.

Lucrecia

Es la criada de Melibea, y aunque demuestra sentir repulsión por Calisto, en realidad esconde su amor por él. Siente una profunda envidia por su patrona cada vez que su enamorado le lleva serenatas. Se deja manipular por Celestina; y en el fondo se siente culpable de la muerte de los amantes.

Pármeno

Es el personaje más funesto de la obra, se ve maltratado por los demás personajes. Por medio de su madre Claudina conoce  a Celestina y comienza a aconsejar a su amigo Calisto de los peligros a los que se expone.

Deja de lado sus principios  y la fidelidad a su amo al enamorarse de una de las aprendices de Celestina.

Sempronio

Es codicioso y egoísta, pierde todo respeto y estima por sus amos. Su personaje es un retrato de la forma cómo se deshacían los enlaces entre los amos y siervos en la época medieval. Mantiene amoríos con una de las prostitutas de Celestina, y saca ventaja de Calisto para seguir manteniendo sus vicios.

Las meretrices Elicia y Areúsa

Son personajes envidiosos y rencorosos, y en lo más profundo de su ser odian a los hombres, y a través de sus “profesiones” materializan su venganza  hacia ellos.

Elicia no se preocupa por nada, solo su satisfacción; mientras que la otra tiene más conciencia de las cosas. Quieren vengar la muerte de sus amantes.

Papás de Melibea

Alisa, la madre, no ejerce una relación estrecha con su hija, en cierto sentido siente rechazo hacia a ella. Mientras que el papá Pleberio, aunque ama a su única hija, no le dedica mucho tiempo, y tras la muerte de esta su vida queda desolada. El final de la obra es un llanto por la desgracia de su existencia.

Propuesta de la obra

La Celestina propone a través de sus diálogos tres propuestas o intenciones. La primera de ellas está dirigida, según el autor, a exponer la corrupción desde la traición y deslealtad de los sirvientes hacia sus amos, a fin  de obtener lo que desean en sus vidas.

En segundo lugar, advierte sobre la locura del amor, específicamente el que se daba a escondidas, porque los amantes ya tenían un matrimonio arreglado. En la época medieval se le denominaba “amor cortés”. Se refería a tener cuidado con el amor que idealizaba, y que hacía perder la cordura.

Finalmente Fernando de Rojas expone las miserias humanas a través de la lucha constante entre lo que se piensa, se siente, se dice y se hace. Además se desarrolla el cambio transitorio entre la Edad Media y El Renacimiento a través de características como:

El nacimiento del comercio, la exigencia de los amos a que sus amos le pagaran por trabajar o estar al servicio de ellos. De acuerdo con esto La Celestina surge en un contexto social definitivo y crucial para la historia, dejando huellas hasta el día de hoy.

Estructura de La Celestina

La Celestina, o simplemente Celestina, se divide en dos partes precedidas por un prólogo que describe el encuentro entre Calisto y Melibea. La primera parte se refiere a la primera noche de amor; la participación de Celestina y los criados, y a la vez el deceso de los tres.

La segunda parte de la historia se refiere al tema de la venganza; la segunda noche de amor entre los protagonistas amantes. Incluye también la muerte de Calisto, el suicidio de Melibea y el dolor que sufre Pleberio por la desaparición física de su hija.

Adaptaciones de La Celestina en las artes

Definitivamente que La Celestina ha  jugado un papel crucial en la historia del teatro, cine y televisión; de los musicales, la danza y la pintura. Son innumerables las adaptaciones que se han realizado de esta obra, entre las que se  mencionan:

En la pintura, nada más y nada menos que Picasso realizó en 1904 un cuadro donde aparece “La Alcahueta” el otro nombre que se le daba a Celestina. Respecto al cine, Carlo Lizzani realiza una versión de esta obra. En la música en el año 2008 se realiza una versión en flamenco, mientras  que en 1999 el cantautor español Javier Krahe estrena el tema Cuerpo de Melibea.

La Celestina la única obra escrita por Fernando de Rojas, que le bastó para ser reconocido en el mundo de las letras, y que cada día cobra más vigencia.

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Soy licenciado en educación mención lengua y literatura, de la Udone. He trabajado como profesor universitario en las cátedras de historia, literatura española y latinoamericana, además de música (armonía y ejecución de la guitarra). Trabajo como escritor, destacando en narraciones urbanas, novela y poesía. Entre mis libros destacan: "En la Boca de Los Caimanes", novela; "Transeúnte", cuentos urbanos; "Evocativos", poemario; "Cayena de Sal", poemario, "La casa en que estuve, el pueblo en que vivía", poemario; "La cama", poemario; "Roca de la Sal", poemario, "Del Hombre y Otras Heridas del Mundo", poemario; "Orilla Sagrada", poemario; "Suite del Refugio", composición musical para guitarra solista y "Aslyl", poemario. Aunado a esto, funjo como columnista del el diario "Sol de Margarita", en el que participo con el espacio "Transeúnte". Trabajo, además, como corrector de estilo. Destacan en esta labor los libros: "Sola Poeta I y II" (July Karina Rondón); "La vida por la piel" y "Relatos de otros mares" (Joaquina Doval); "Mi musa se fue con mi amante" (Elizabeth Vivas); “Huellas” (Gisela Trujillo); Hilos de locura (Luis Salazar), "Mi nombre es Jesús y vine a salvar tu alma", (Rafael Ríos). También escribo para la página Writing Tips Oasis, promocionando editoriales dedicadas a la publicación de libros en idioma español a nivel mundial.

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