Las 50 Mejores Frases de Viktor Frankl

Te dejo las mejores frases de Viktor Frankl, psiquiatra autriaco, fundador de la Logoterapia que vivió en varios campos de concentración. Su obra más conocida es El hombre en busca de sentido.

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-La muerte solo puede causar pavor a quien no sabe llenar el tiempo que le es dado para vivir.

-El hombre es hijo de su pasado mas no su esclavo, y es padre de su porvenir.

-La mejor forma de conseguir la realización personal es dedicarse a metas desinteresadas.

-El hombre que no ha pasado por circunstancias adversas, realmente no se conoce bien.

-Lo que de verdad necesitamos es un cambio radical en nuestra actitud hacia la vida.

-El aspecto más doloroso de los golpes es el insulto que incluyen.

-Suerte es lo que a uno no le toca padecer.

-La reacción anormal antes las situaciones anormales es parte del comportamiento normal.

-La felicidad no puede ser perseguida, debe ser seguida.

-Nuestra más grande libertad es la libertad de escoger nuestra actitud.

-Comprendí cómo el hombre, desposeído de todo en este mundo, todavía puede conocer la felicidad -aunque sea sólo momentáneamente- si contempla al ser querido.

-Si no está en tus manos cambiar una situación que te produce dolor, siempre podrás escoger la actitud con la que afrontes ese sufrimiento.

-La vida exige a todo individuo una contribución y depende del individuo descubrir en qué consiste.

-La felicidad es como una mariposa. Cuanto más la persigues, más huye. Pero si vuelves la atención hacia otras cosas, ella viene y suavemente se posa en tu hombro. La felicidad no es una posada en el camino, sino una forma de caminar por la vida.

-Las ruinas son a menudo las que abren las ventanas para ver el cielo.

-El hombre se autorrealiza en la misma medida en que se compromete al cumplimiento del sentido de su vida.

-Las experiencias de la vida en un campo de concentración demuestran que el hombre tiene capacidad de elección.

-Vive como si ya estuvieras viviendo por segunda vez y como si la primera vez ya hubieras obrado tan desacertadamente como ahora estás a punto de obrar.

-El amor constituye la única manera de aprehender a otro ser humano en lo más profundo de su personalidad. 

-El hombre puede conservar un vestigio de la libertad espiritual, de independencia mental, incluso en las terribles circunstancias de tensión psíquica y física.

-Al hombre se le puede arrebatar todo salvo una cosa: la última de las libertades humanas —la elección de la actitud personal ante un conjunto de circunstancias— para decidir su propio camino.

-Es esta libertad espiritual, que no se nos puede arrebatar, lo que hace que la vida tenga sentido y propósito.

-Al declarar que el hombre es una criatura responsable y que debe aprehender el sentido potencial de su vida, quiero subrayar que el verdadero sentido de la vida debe encontrarse en el mundo y no dentro del ser humano o de su propia psique, como si se tratara de un sistema cerrado.

-Una vida cuyo último y único sentido consistiera en superarla o sucumbir, una vida, por tanto, cuyo sentido dependiera, en última instancia, de la casualidad no merecería en absoluto la pena de ser vivida.

-En última instancia, los responsables del estado de ánimo más íntimo del prisionero no eran tanto las causas psicológicas ya enumeradas cuanto el resultado de su libre decisión.

-El hombre que se hace consciente de su responsabilidad ante el ser humano que le espera con todo su afecto o ante una obra inconclusa no podrá nunca tirar su vida por la borda. Conoce el “porqué” de su existencia y podrá soportar casi cualquier “cómo”. 

-De todo lo expuesto debemos sacar la consecuencia de que hay dos razas de hombres en el mundo y nada más que dos: la “raza” de los hombres decentes y la raza de los indecentes. 

-La experiencia final para el hombre que vuelve a su hogar es la maravillosa sensación de que, después de todo lo que ha sufrido, ya no hay nada a lo que tenga que temer, excepto a su Dios.

-La búsqueda por parte del hombre del sentido de la vida constituye una fuerza primaria y no una “racionalización secundaria” de sus impulsos instintivos.

-En última instancia, el hombre no debería inquirir cuál es el sentido de la vida, sino comprender que es a él a quien se inquiere. En una palabra, a cada hombre se le pregunta por la vida y únicamente puede responder a la vida respondiendo por su propia vida; sólo siendo responsable puede contestar a la vida.

-La bondad humana se encuentra en todos los grupos, incluso en aquellos que, en términos generales, merecen que se les condene.

-Y en ese momento toda la verdad se hizo patente ante mí e hice lo que constituyó el punto culminante de la primera fase de mi reacción psicológica: borré de mi conciencia toda vida anterior.

-Por extraño que parezca, un golpe que incluso no acierte a dar, puede, bajo ciertas circunstancias, herirnos más que uno que atine en el blanco.

-Quiero mostrar que hay momentos en que la indignación puede surgir incluso en un prisionero aparentemente endurecido, indignación no causada por la crueldad o el dolor, sino por el insulto al que va unido. 

-Comprendí en seguida de una forma vivida, que ningún sueño, por horrible que fuera, podía ser tan malo como la realidad del campo que nos rodeaba y a la que estaba a punto de devolverle. 

-No soy más que una pequeña parte de una gran masa de carne humana… de una masa encerrada tras la alambrada de espinas, agolpada en unos cuantos barracones de tierra. Una masa de la cual día tras día va descomponiéndose un porcentaje porque ya no tiene vida. 

-Los que no hayan pasado por una experiencia similar difícilmente pueden concebir el conflicto mental destructor del alma ni los conflictos de la fuerza de voluntad que experimenta un hombre hambriento. 

-A pesar del primitivismo físico y mental imperantes a la fuerza, en la vida del campo de concentración aún era posible desarrollar una profunda vida espiritual. 

-No sabía si mi mujer estaba viva, ni tenía medio de averiguarlo (durante todo el tiempo de reclusión no hubo contacto postal alguno con el exterior), pero para entonces ya había dejado de importarme, no necesitaba saberlo, nada podía alterar la fuerza de mi amor, de mis pensamientos o de la imagen de mi amada. 

-A medida que la vida interior de los prisioneros se hacía más intensa, sentíamos también la belleza del arte y la naturaleza como nunca hasta entonces. Bajo su influencia llegábamos a olvidarnos de nuestras terribles circunstancias. 

-El humor es otra de las armas con las que el alma lucha por su supervivencia. Es bien sabido que, en la existencia humana, el humor puede proporcionar el distanciamiento necesario para sobreponerse a cualquier situación, aunque no sea más que por unos segundos. 

-Todos nosotros habíamos creído alguna vez que éramos “alguien” o al menos lo habíamos imaginado. Pero ahora nos trataban como si no fuéramos nadie, como si no existiéramos. 

-La conciencia del amor propio está tan profundamente arraigada en las cosas más elevadas y más espirituales, que no puede arrancarse ni viviendo en un campo de concentración. 

-He encontrado el significado de mi vida ayudando a los demás a encontrar en sus vidas un significado.

-No hay nada en el mundo que capacite tanto a una persona para sobreponerse a las dificultades externas y a las limitaciones internas, como la consciencia de tener una tarea en la vida.

-No apuntes al éxito. Mientras más le apuntes y lo vuelvas tu objetivo, más rápido lo perderás. Porque el éxito, así como la felicidad, no puede ser perseguido, sino que tiene que seguirse.

-El éxito se obtiene como un efecto secundario no intencional de la dedicación personal a una causa que sea más grande que uno mismo, o como producto de la rendición de uno ante otra persona.

-La felicidad debe pasar, y lo mismo ocurre con el éxito. Debes dejar que sucedan sin preocuparte por ello.

-Quiero que escuches lo que tu conciencia te manda a hacer, y vayas y hagas lo que tu conocimiento te permita. Luego, vivirás para ver que a la larga -a la larga, digo- el éxito llegará porque dejaste de pensar en él.

-No había por qué avergonzarse de las lágrimas, porque ellas eran testigos de que el hombre había tenido gran coraje, el coraje de sufrir.

-Nadie puede ser consciente de la esencia de otro ser humano a menos de que lo ame. A través del amor, se es completamente capaz de ver los rasgos esenciales y las características de la persona amada.

-Cuando se ama, se ve el potencial en la persona amada, que quizás no existe aún, pero puede existir. Gracias a su amor, la persona que ama hace que la persona amada sea consciente de este potencial.

-En cierta medida, el sufrimiento cesa de ser sufrimiento en el momento en el que adquiere sentido, así como el sentido del sacrificio.

-Vi la verdad que está en las canciones de muchos poetas y que forma parte de la sabiduría de muchos pensadores. La verdad, que el amor es la meta más importante que un hombre puede aspirar.

-Comprendí el significado del gran secreto de la poesía humana y del pensamiento humano, y creo que es mi deber compartirlo: La salvación del hombre es a través y por el amor.

-Ningún hombre debería juzgar a menos de que se pregunte a sí mismo con total honestidad si estando en una situación similar, no habría hecho lo mismo.

-La vida no se hace insoportable por las circunstancias, sólo se hace insoportable por la falta de sentido y propósito.

-Las fuerzas que están más allá de tu control te pueden quitar todo lo que tienes, excepto una cosa: la libertad de escoger cómo responder ante una situación.

-Si hay sentido en la vida, entonces debe haber sentido en el sufrimiento.

-Nosotros que vivimos en campos de concentración, podemos recordar los hombres que caminaban de barraca en barraca reconfortando a otros, regalando su trozo de pan.

-Puede que los hombres que ayudaban fuesen pocos, pero son prueba suficiente de que te pueden quitar todo, excepto la libertad de actuar como quieres.

-El pesimista se parece a un hombre que observa con miedo y tristeza que el calendario en la pared, del cual arranca una hoja diariamente, se hace más delgado con el paso de los días.

-La persona que responde a los problemas de la vida de forma activa es como el hombre que quita cada una de las hojas del calendario y las archiva con cuidado, después de haber escrito algunas notas en el dorso.

-Las personas que guardan su “calendario” pueden reflexionar con orgullo y alegría, sobre la vida que ha vivido al máximo.

-Para alguien que ha vivido bien, ¿importa si se da cuenta de que está envejeciendo? ¿Tiene algo que envidiarle a los jóvenes que ve,  llora por la juventud perdida, o por las posibilidades de los jóvenes? No, gracias, dirá quien ha vivido bien.

-Tengo realidades en mi pasado, no sólo realidades de trabajo hecho y amor amado, sino que también realidades de sufrimientos sufridos de forma valiente.

-El sufrimiento es una de las cosas de las que estoy más orgulloso, a pesar de que es una cosa que no genera la envidia de los demás.

-No olvido lo bueno que me han hecho y no cargo con el resentimiento de las cosas malas que me han hecho.

-Le llamo la transcendencia de la existencia humana. Explica que el ser humano siempre apunta y está dirigido por algo o por alguien, además de sí mismo.

-Mientras más se olvide de sí mismo, más humano se es y más se completa.

-La conciencia del ser no es un objetivo al que se pueda apuntar, por el simple hecho de que mientras más le apuntes, menos lo tocarás.

-El hombre no existe simplemente, sino que decide lo que su existencia será, lo que se convertirá en el próximo instante. En este orden de ideas, cada ser humano tiene la libertad de cambiar en cada momento.

-No es libertad de condiciones, sino libertad de tomar una decisión teniendo en cuenta las condiciones.

-En los campos de concentración, vimos y fuimos testigos de camaradas que se comportaban como cerdos, mientras que otros se comportaban como santos.

-El hombre tiene dos potenciales dentro de sí: ser bueno o ser malo. Lo que es, depende de sus decisiones, no de sus condiciones.

-El intento de desarrollar el sentido del humor y de ver las cosas a través de la luz del humor es un truco que se aprende cuando se domina el arte de vivir.

-Lo que se pide de un hombre no es, como enseñan los filósofos existenciales, que soporte el sinsentido de la vida, sino que soporte la incapacidad de comprender su sentido incondicional en términos racionales.

-Todos tienen una vocación o misión específica en la vida. Cada quien debe llevar a cabo una asignación concreta que pide ser completada. En ese punto, la persona no puede ser reemplazada por alguien más para que cumpla su tarea.

-No podemos juzgar una biografía por su extensión o por el número de páginas que tenga. Debemos juzgarla por la riqueza de contenidos.

-A veces, las “inacabadas” son las más hermosas de las sinfonías.

-El ser humano no es una cosa más entre otras cosas; las cosas se determinan unas a las otras; pero el hombre, en última instancia, es su propio determinante. Lo que llegue a ser -dentro de los límites de sus facultades y de su entorno- lo tiene que hacer por sí mismo.

-Lo mismo que las ovejas se congregan tímidamente en el centro del rebaño, también nosotros buscábamos el centro de las formaciones: allí teníamos más oportunidades de esquivar los golpes de los guardias que marchaban a ambos lados, al frente y en la retaguardia de la columna. 

-Muchos de los prisioneros del campo de concentración creyeron que la oportunidad de vivir ya les había pasado y, sin embargo, la realidad es que representó una oportunidad y un desafío: que o bien se puede convertir la experiencia en victorias, la vida en un triunfo interno, o bien se puede ignorar el desafío y limitarse a vegetar como hicieron la mayoría de los prisioneros.

-Los que conocen la estrecha relación que existe entre el estado de ánimo de una persona —su valor y sus esperanzas, o la falta de ambos— y la capacidad de su cuerpo para conservarse inmune, saben también que si repentinamente pierde la esperanza y el valor, ello puede ocasionarle la muerte.

-Cabría establecer una analogía: el sufrimiento del hombre actúa de modo similar a como lo hace el gas en el vacío de una cámara; ésta se llenará por completo y por igual cualquiera que sea su capacidad. Análogamente, el sufrimiento ocupa toda el alma y toda la conciencia del hombre tanto si el sufrimiento es mucho como si es poco. Por consiguiente el “tamaño” del sufrimiento humano es absolutamente relativo, de lo que se deduce que la cosa más nimia puede originar las mayores alegrías. 

-Una vida activa sirve a la intencionalidad de dar al hombre una oportunidad para comprender sus méritos en la labor creativa, mientras que una vida pasiva de simple goce le ofrece la oportunidad de obtener la plenitud experimentando la belleza, el arte o la naturaleza. Pero también es positiva la vida que está casi vacía tanto de creación como de gozo y que admite una sola posibilidad de conducta; a saber, la actitud del hombre hacia su existencia, una existencia restringida por fuerzas que le son ajenas. A este hombre le están prohibidas tanto la vida creativa como la existencia de goce, pero no sólo son significativas la creatividad y el goce; todos los aspectos de la vida son igualmente significativos, de modo que el sufrimiento tiene que serlo también. El sufrimiento es un aspecto de la vida que no puede erradicarse, como no pueden apartarse el destino o la muerte. Sin todos ellos la vida no es completa. 

-El modo en que un hombre acepta su destino y todo el sufrimiento que éste conlleva, la forma en que carga con su cruz, le da muchas oportunidades —incluso bajo las circunstancias más difíciles— para añadir a su vida un sentido más profundo. Puede conservar su valor, su dignidad, su generosidad. O bien, en la dura lucha por la supervivencia, puede olvidar su dignidad humana y ser poco más que un animal, tal como nos ha recordado la psicología del prisionero en un campo de concentración. Aquí reside la oportunidad que el hombre tiene de aprovechar o de dejar pasar las ocasiones de alcanzar los méritos que una situación difícil puede proporcionarle. Y lo que decide si es merecedor de sus sufrimientos o no lo es.

-Debemos a la Segunda Guerra Mundial el haber enriquecido nuestros conocimientos sobre la “psicopatología de las masas”, al regalarnos la guerra de nervios y la vivencia única e inolvidable de los campos de concentración. Tenemos que aprender por nosotros mismos y después, enseñar a los desesperados que en realidad no importa que no esperemos nada de la vida, sino si la vida espera algo de nosotros. Tenemos que dejar de hacernos preguntas sobre el significado de la vida y, en vez de ello, pensar en nosotros como en seres a quienes la vida les inquiriera continua e incesantemente. Nuestra contestación tiene que estar hecha no de palabras ni tampoco de meditación, sino de una conducta y una actuación rectas. En última instancia, vivir significa asumir la responsabilidad de encontrar la respuesta correcta a los problemas que ello plantea y cumplir las tareas que la vida asigna continuamente a cada individuo.

1 Comentario

  1. Soy cristiano y he conocido a un exboxeador de aproximadamente 54 anos de edad y siento que Dios lo quiere ayudar y hasta esta manana no habia encontrado el el modo de evangelizarlo porque creo que he usado treminos correctos para no espantarlo y lo sigo teniendo ahi en la mira de Dios y creo que su experiencia nos ayudara a tomarlo de la mano y rescatarlo de su actitud de confusion de Dios , de manera que muchas gracias por sus consejos de sabiduria que provienen de Dios y Dios me le de mas animo y fortaleza para seguir su llamado de Dios y reciba de El muchas,muchas bendiciones . Jose K. Martinez.

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