Las 51 Mejores Frases de Rorschach

Te dejo las mejores frases de Rorschach, personaje de Watchmen, aclamada serie de cómics de Alan Moore y David Gibbons. Si hubo alguna vez alguien dispuesto a mirar la profundidad de nuestra alma y poner en evidencia las más oscuras perversiones, capaz de desenmascarar la hipocresía de la sociedad moderna, ese fue Rorschach.

La podredumbre del mundo moderno está en todas partes, puede verse en las calles de cualquier ciudad. Sin embargo, no nos atrevemos a mirar directamente su pútrido rostro. Pocos han tenido el coraje de reconocerse en los vicios patológicos que marcan el paso de nuestra marcha fúnebre hacia el conformismo, la desintegración social y la violencia absoluta.

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1 – Fue en la noche cuando me puse esta máscara. Nunca quise mirar de nuevo mi rostro en el espejo. Me avergüenza ser parte de la raza humana. Así que ya no lo soy. Ya no.

2 – La noticia es cómo el mundo grita de dolor. Necesitan oírlo. Constantemente. Una y otra vez.

3 – A veces, para hacer las cosas bien tienes que hacer las cosas mal. Estoy dispuesto a hacer esas cosas. Siempre he estado dispuesto a hacerlas.

4 – La ciudad se pudre. La basura y la decrepitud se apilan, convirtiéndose en nuestros hogares. Se erigen monumentos a la corrupción de los que están en posiciones de poder.

5 – Esta ciudad me teme. He visto su verdadera cara.

6 – Las calles son cloacas llenas de sangre y cuando finalmente se encostren, todas las alimañas se ahogarán.

7 – La suciedad acumulada por el sexo y los asesinatos hará una espuma que les llegará hasta la cintura. Todas las putas y los políticos mirarán al cielo y gritarán: ¡sálvanos! Yo desviaré la mirada para susurrar: no.

8 – Vivo mi vida libre de compromiso y paso entre las sombras sin quejas ni pesar.

9 – Este mundo sin timón no está determinado por unas vagas fuerzas metafísicas.

10 – No es Dios quien mata a los niños. No es la suerte la que los descuartiza o el destino el que alimenta con sus restos a los perros. Somos nosotros. Solo nosotros.

11 – Típico. La sociedad se niega a tomar las medidas necesarias para salvarse de sí misma.

12 – Ninguno de ustedes parece entender. No estoy encerrado aquí con ustedes. ¡Están encerrados aquí conmigo!

13 – Dios no hace que el mundo sea como es. Nosotros lo hemos hecho así.

14 – Nunca te comprometas. Ni siquiera en la cara de Armagedón.

15 – Guarda tus propios secretos…

16 – De repente descubres la humanidad. Conveniente.

17 – Si te hubiera importado desde el principio, nada de esto habría pasado.

18 – ¡Devuélveme mi cara!

19 – ¡La justicia importa!

20 – Un cómico murió ayer por la noche, y a nadie le importa. A nadie le importa más que a mí.

21 – Una vez que un hombre ha visto el vientre negro de la sociedad, nunca puede darle la espalda. No debe pretender que no existe.

22 – Es gracioso, los antiguos faraones esperaban el fin del mundo. Esperando que los cadáveres se levantaran y recuperaran sus corazones de los frascos de oro. Actualmente deben seguir conteniendo la respiración en la espera.

23 – ¿Eso es lo que dicen de mí ahora? ¿Que estoy paranoico?

24 – Buena broma. Todo el mundo se ríe. Redoble de tambor. Se cierran las cortinas.

25 – La existencia es azarosa. No tiene ningún patrón seguro que podamos imaginar después de haberlo observado fijamente por demasiado tiempo.

26 – Sin mi cara, nadie lo sabe. Nadie sabe quién soy.

27 – No está en el ático. No está en la oficina. ¿Qué tendencia nocturna atrae al hombre hacia la noche a esta hora?

28 – Me sigues llamando Walter, no me agradas.

29 – Un ataque contra uno de nosotros es un ataque contra todos nosotros.

30 – Su turno doctor, dígame: ¿qué es lo que ve?

31 – Ahora todo el mundo está al borde, mirando hacia abajo directo al infierno, todos esos liberales e intelectuales y demagogos… y, de repente, nadie puede pensar en nada que decir.

32 – ¿Qué si es por eso que alguien nos quiere fuera del camino? ¿Para que no podamos hacer nada para detenerlo?

33 – Voy a ir a decirle al hombre indestructible que alguien planea asesinarlo.

34 – Se situó en la luz del fuego, sofocante. Tenía una mancha de sangre en el pecho, como un mapa del nuevo violento continente. Me sentí limpio. Sentí el oscuro planeta bajo mis pies y supe lo que los gatos saben que los hace gritar como bebés en la noche.

35 – Miré al cielo a través del humo pesado con grasa humana y Dios no estaba allí.

36 – El oscuro y sofocante frío continúa por siempre y estamos solos.

37- El vacío respiró con fuerza en mi corazón, convirtió mis ilusiones en hielo, quebrantándolas. Renací entonces, libre para garabatear un diseño propio en este mundo moralmente en blanco. Era Rorschach.

38 – El viernes por la noche, un comediante murió en Nueva York. Alguien sabe por qué. Allí abajo, alguien sabe.

39 – Pronto habrá guerra. Millones se quemarán. Millones perecerán en la enfermedad y la miseria.

40 – ¿Por qué una muerte importa más que muchas muertes? Porque existe el bien y existe el mal, y el mal debe ser castigado.

41 – Esta ciudad se está muriendo de rabia. ¿Es lo mejor que puedo hacer para limpiar manchas aleatorias de la espuma de sus labios?

42 – ¿Por qué son tan pocos los que quedamos activos, saludables y sin trastornos de la personalidad?

43 – Nada es irresoluble. Nada es desesperanzado. No mientras haya vida.

44 – Una vida de conflicto con ningún tiempo para los amigos… de modo que cuando todo termina, solamente nuestros enemigos dejan rosas.

45 – Nosotros nunca morimos en la cama. No está permitido. ¿Será algo en nuestra personalidad, tal vez? ¿Algún instinto animal que nos hace pelear y luchar, que nos hace ser lo que somos? No importa.

46 – Debajo de mí, esta terrible ciudad, grita como un matadero lleno de niños retrasados.

47 – El amor americano, como la Coca-Cola en botellas de vidrio verde, ya no lo producen más.

48 – Estaba muy perturbado como para caer en cuenta de que había quedado dormido sin quitar la piel de la cabeza.

49 – Esta ciudad es un animal, feroz y complicado. Para entenderla leo sus excrementos, sus olores, el movimiento de sus parásitos… Me siento a mirar sus basureros y Nueva York me abre su corazón.

50 – ¿Acaso todo se han vuelto locos menos yo?

51 – Mis cosas estaban donde las había dejado. Esperándome. Al ponérmelos, abandono mi disfraz y me convirtió en mí mismo, libre de miedo o debilidad o lujuria. Mi abrigo, mis zapatos, mis guantes impecables. Mi cara.

52 – A veces, la noche es generosa conmigo.

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