Ganar dinero con un blog: mis 6 aprendizajes

En este post la emprendedora y coach Esther Roche comentará sus experiencias personales y aprendizajes sobre las posibilidades de ganar dinero con un blog.

Es Coach profesional dedicada a un sector en el que es pionera. Creó el web coaching porque tiene sus objetivos muy claros: ayudar a emprendedores a crear bien desde cero sus negocios en internet utilizando una fusión entre el coaching y sus conocimientos de creación y posicionamiento web.

ganar dinero con un blog


 

Antes de nada, agradecer a Alberto la cortesía de publicar este post en su web.

Con 9 años ya era emprendedora. Encargaba a una vecina unos llaveros que, ya en aquel entonces, traía de un almacén de chinos en algún lugar de Madrid y yo los vendía en el cole. Ahí empezó todo… y nada.

En realidad mi alma de emprendedora siempre se achantaba ante los convencionalismos y al final, me acongojaba. Muchas ilusiones, sueños, proyectos, que solamente fueron eso, proyectos. Hasta hace unos años que, gracias a internet, todo parecía mucho más fácil y menos arriesgado. Y es que, en según qué casos, ya no es necesaria una gran inversión.

Ah, qué maravilla esto de los avances tecnológicos. Te plantas con un negocio online en menos que canta un gallo, y más ahora que hace cuatro años, cuando me hice mi propia web, era algo más complicado.

Ahora lo complicado viene por otro lado. Por la sobre-democratización del tema de hacerse una web. Pero eso lo dejaré para otro día. Ahora sólo te daré unos datos, cuando menos, curiosos: en 2010, cuando hice la primera, el número de webs en el mundo era de 206.956.723. A día de hoy, hay cerca de mil millones (1.000.000.000) de webs, en sólo 4 años, el número se ha quintuplicado.

El rápido paso al que crece este número demuestra que hoy en día, cualquiera tiene una web porque es fácil tenerla e incluso hacerla. Lo complicado es hacer que funcione para lo que está destinada en cada caso. Por cierto, los datos aportados puedes verlos en la web de Internetlivestats.

En 2010, me costaba horrores hacer contactos en persona porque por aquel entonces, pese a que era coach en mi tiempo “libre”, mi trabajo por cuenta ajena me tenía atada durante 12 horas diarias de lunes a viernes. ¿De dónde iba a sacar tiempo para asistir a eventos de cualquier tipo y hacer contactos que me proporcionasen clientes? Simplemente, ese tiempo se me escondía tanto que rara vez lo encontraba.

Sin embargo, soy “una chica con suerte”. Bueno, espera. En realidad, soy de las que piensan que la suerte no existe, sino que existen las posibilidades y lo abiertos y preparados que estemos o no para verlas y aprovecharlas. Ok. Pues entonces, en 2010 llegó un momento en que estaba preparada para ver la posibilidad de empezar mi negocio de coaching online.

Aprendizaje #1: céntrate en las oportunidades, no en los problemas.

Así pues, empecé a estudiar y a recabar información por todas partes. Internet, libros, algún curso online, información, información, información. También opté (menos mal) por crear mi primera web en WordPress, y no en su versión gratuita, sino pagando mi dominio y mi alojamiento, que para eso era, además de una chica con suerte, una chica seria, y eso de no tener tu propio dominio, como que es poco serio.

Estudié WordPress también, y me empapé de marketing online, diferentes estrategias, redes sociales… En fin, de todo un poco, para ver el panorama global de este mundo de internet. Tanto fue así, que me agobié de tanta información.

Cuando ya “iba por WordPress”, con tanto agobio y a punto de empezar a crear mi web, pensé: “A ver, para el carro, que te va a dar un infarto. Estás agobiadísima con tanta infoxicación que si WordPress que si SEO que si marketing online que si redes que si email marketing…”. Terminé contratando a un chico que me dio clases particulares, para ir familiarizándome con cosas algo más complicadas. Nunca me he alegrado tanto de aprender pagando.

Aprendizajes #2 y #3: La información no se puede absorber de forma rápida, atropellada ni en exceso. Así no la interiorizamos. La aprendemos hoy y mañana la hemos olvidado. #3. No podemos hacerlo todo solos y debemos dejarnos ayudar. Necesitamos apoyos. Sobre todo cuando empezamos a emprender.

No te voy a contar el proceso de aprendizaje completo de mis conocimientos de WordPress, SEO y marketing online. Solamente te diré que, como trabajaba por cuenta ajena, ya sabes, empecé a basar el 100% de mi negocio en la web. No me quedaba otra. Y no me quedaba otra que aprender. Aprender todos los días. Un master, me hice, pero no de meses, sino de años. Hoy sigo aprendiendo a diario sobre SEO, WordPress y marketing online.

Hoy, echando la vista atrás y analizándolo, creo dos cosas: por un lado, aquello fue un tremendo error. Basar el 100% de tu negocio, (al menos mi tipo de negocio, el coaching) en mi página web, y en “recetas” virtuales, ES un error. No hay nada como un contacto directo con tus clientes en potencia, como que te conozcan en persona.

Pero por otro lado, si no hubiese cometido ese error, hoy no sería quien soy. Hoy no me dedicaría precisamente a orientar y acompañar a las personas a través del complejo proceso de emprender online, crear su página web con sentido y que de verdad funcione. Es lo que de verdad me apasiona.

Aprendizajes #4 y #5: Basar el 100% de un negocio en “lo virtual” es, en la mayoría de los casos, un grave error. Hay que salir ahí fuera. #5: Los errores son buenos, increíblemente buenos, si aprendemos de ellos.

Otro grave error que cometí fue el de, quitando a aquel chico que me enseñó WordPress, querer hacerlo yo todo, yo sola, yo me apaño. Aunque tarde más, da igual. Quiero saberlo todo y hacerlo todo. Ay… Si supieras la cantidad de trabajo y tiempo que lleva aprender “todo”, seguro que no pensarías lo mismo, te lo aseguro. Así que, en efecto, otro error… pero de nuevo, ese error me llevo también a lo que me apasiona.

Si no hubiese cometido ese error, que se prolongó durante tres años, y yo sin enterarme, hoy no sería la creadora del web coaching ni la única web coach en España. Quiero decir, coach profesional dedicada a esto (ya sabes que la etiqueta de “coach” hoy día se la ponen desde consultores de toda la vida hasta Malú, cuando en realidad no lo son).

No lo digo con prepotencia ni arrogancia. Al contrario, creo que soy humilde, accesible y sencilla. Lo de ser la única web coach “de verdad”, bueno, lo cierto es que simplemente lo empleo como forma de manifestar que, primero, soy coach y desde el coaching ayudo a hacer páginas web o mejorarlas.

Y volviendo a lo de querer aprenderlo y hacerlo todo, respecto al SEO, etc., si no hubiese cometido ese error, hoy no tendría las “armas” necesarias para evitar que mucha gente lo cometa. Mi experiencia me sirvió también para eso, para poder prevenir a mis clientes y a mis clientes potenciales sobre este error, entre otros que cometí y pude ir corrigiendo. Nada como alguien que ha pasado por lo mismo que tú y lo ha superado, para acompañarte.

De modo que, si gracias a un gran error, te convertiste en un gran experto… quizá sea ese el camino que puedas seguir, o añadirlo de alguna forma a tu negocio online. Piénsalo. Tal vez no has caído y está ahí desde siempre. Yo tardé más de 3 años en darme cuenta.

Aprendizaje #6: los errores de otros pueden ser nuestro beneficio.

Una última palabra.

Ya para terminar, volver a enlazar desde aquí con lo que decía al principio acerca de la sobre-democratización de la creación de webs. Hoy es tan sumamente sencillo hacerse una web DIY, en casa, sin ayuda de nadie, que se hacen webs a granel.

Hay datos que aseguran que solamente UNA de cada 10 páginas web son visibles a los ojos de usuarios que posiblemente necesitarían los servicios de aquellas que son invisibles. Creo que el error es precisamente ese, la facilidad con que podemos tener y hacer una web propia para nuestro negocio. Creemos que por tenerla y quizá difundir nuestras noticias en las redes sociales, o aprender tres o cuatro cosas de SEO y marketing online, ya nos van a llegar montones de visitas y, lo que es peor, que nos llegarán clientes a raudales. Nada más lejos de la realidad.

Por mi trabajo, conozco infinidad de personas que piensan así hasta que alguien les abre los ojos. Muchas de ellas, invierten cantidades ingentes de tiempo en escribir artículos y en informarse (o infoxicarse con la cantidad de información, muchas veces contradictoria, disponible a un solo clic). Todo, para que al final el resultado sea cero. O cercano a cero.

Creo que este es uno de los errores más graves, no ya solamente por el resultado que genera, sino por el desgaste que provoca y la frustración que desencadena.

Y, aquí, ¿cuál sería el aprendizaje del error? Aunque para mí es básico y claro, reconozco que puede no serlo tanto para el lector. Siempre que queramos hacer algo bien, la preparación, planificación y análisis previos, son decisivos.

Después hacer bien lo que sea que vamos a hacer, a veces significa tener que contar con ayuda externa. Muchas veces nos emocionamos y queremos hacer las cosas saltándonos esos pasos, y después pagamos el error. A mí me ha pasado, montando muebles, algo complicados, de IKEA. He tenido que desmontar y volver a empezar, con alguien que supiese algo más que yo.

¿Y a ti, te ha pasado alguna vez?

Fuente imagen.

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