Globofobia: Síntomas, Causas y Tratamientos

La globofobia es un tipo de fobia específica en el que la persona que la padece experimenta un elevado temor a los globos. Trata de un trastorno muy poco prevalente pero que puede resultar muy molesto para la persona que lo presenta.

De forma general, las personas con globofobia experimentan elevadas sensaciones de ansiedad y malestar cuando se exponen a los globos. Así mismo, intentan evitar en todo momento el contacto con estos objetos.

globofobia

A diferencia de otras fobias específicas, la globofobia puede resultar un trastorno poco incapacitante para el sujeto. No obstante, los individuos con esta alteración presentan elevadas dificultades de asistir a cumpleaños u otras situaciones en las que pueda haber globos.

A pesar de que una persona con globofobia puede funcionar con normalidad en la mayoría de situaciones de su día a día, resulta adecuado intervenir el trastorno. En la actualidad existen tratamientos que pueden resultar muy útiles y eficaces para superar la fobia a los globos.

Características

La globofobia consta de un trastorno de ansiedad. Concretamente, hace referencia a un tipo peculiar y poco común de fobia específica.

En este caso, el trastorno fóbico se caracteriza por temer de forma excesiva e irracional a los globos. Las personas con globofobia experimentan elevadas sensaciones de ansiedad cuando están en contacto con globos y les aterran este tipo de objetos.

Para poder determinar las presencia de globofobia, es necesario que el temor a los globos presente una serie de propiedades. Es decir, el miedo debe definirse como fóbico.

El temor fóbico a los globos se caracteriza por ser:

  1. Excesivo: el miedo experimentado no corresponde con las exigencias reales de la situación.
  1. Irracional: el miedo experimentado no se basa en pensamientos congruentes y coherentes.
  1. Incontrolable: a pesar de conocer la irracionalidad del miedo, el individuo con globofobia es incapaz de controlar su temor a los globos.
  1. Permanente: el temor a los globos no resulta pasajero u ocasional. La persona con globofobia experimenta miedo a estos elementos de forma constante a lo largo de su vida.

Así mismo, el temor fóbico a los globos se caracteriza por conducir a la evitación. Es decir, el miedo a estos elementos es tan elevado que motiva a la persona a evitar el contacto con los globos siempre que pueda.

Síntomas

La sintomatología de la globofobia se caracteriza por ser principalmente ansiosa. Las manifestaciones de ansiedad aparecen siempre que el individuo se expone a los globos y guardan una estrecha relación con el temor a estos objetos.

A pesar de que raramente alcanza la intensidad de un ataque de pánico, la respuesta de ansiedad típica de la globofobia se caracteriza por ser elevada.

En la actualidad, se postulan tres tipos diferentes de síntomas del trastorno: los síntomas físicos, los síntomas cognitivos y los síntomas conductuales.

1- Síntomas físicos

El temor que generan los globos produce una inmediata modificación del funcionamiento del organismo de la persona. A pesar de que los síntomas físicos de la globofobia pueden resultar ligeramente distintos en cada caso, siempre se caracterizan por un incremento de la actividad del sistema nervioso autónomo del cerebro.

En este sentido, una persona con globofobia puede experimentar algunas de las siguientes manifestaciones:

  1. Incremento de la tasa cardíaca y/o palpitaciones.
  2. Aumento de la tasa respiratoria y/o sensaciones de ahogo.
  3. Incremento de la tensión muscular.
  4. Dolores de cabeza y/o estómago.
  5. Dilatación pupilar.
  6. Aumento de la sudoración.
  7. Mareos, náuseas o vómitos.

2- Síntomas cognitivos

La persona con globofobia desarrolla una serie de pensamientos irracionales e incongruentes acerca de los globos y de la capacidad personal para hacer frente a estos objetos.

Las cogniciones de la globofobia pueden adquirir diferentes modalidades y contenidos, sin embargo, se caracterizan siempre por realizar atribuciones excesivamente negativas.

3- Evitación

Finalmente, para poder hablar de globofobia es necesario que el temor experimentado afecte al patrón conductual del individuo. El temor a los globos es tan elevado que genera el desarrollo de dos conductas: la evitación del estímulo fóbico y el escape cuando se está en contacto con globos.

Causas

En la actualidad se sostiene que la etiología de la globofobia resulta la misma que la del resto de fobias específicas. En este sentido, se ha establecido que el trastorno no presenta una única causa, sino que son varios factores los que pueden contribuir a su desarrollo.

La vivencia de experiencias negativas relacionadas con globos parece ser el factor más importante. No obstante, otros elementos como el aprendizaje vicario o la adquisición de información negativa acerca de los globos también podrían jugar un papel importante.

Así mismo, varios autores defienden la presencia de factores genéticos en el desarrollo de la psicopatología, y la elevada influencia que pueden tener los factores de personalidad ansiosa o estilos cognitivos centrados en la percepción de daño.

Tratamiento

En la actualidad, la psicoterapia es la intervención que ha mostrado una mayor eficacia en el tratamiento de la globofobia. Concretamente, el tratamiento cognitivo conductual presenta índices de reversión de las respuestas fóbicos muy elevados.

El tratamiento cognitivo conductual se centra en el componente conductual de la patología. De este modo, la principal técnica que se aplica es la exposición gradual y controlada del individuo a sus estímulos fóbicos.

Exponer a una persona con globofobia a los globos y prevenir su respuesta de ansiedad en esos momentos permite que el individuo se habitúe a sus elementos temidos, y vaya superando el miedo que le provoca.

Así mismo, en el tratamiento cognitivo conductual se suelen aplicar dos técnicas más: el entrenamiento en relajación y la terapia cognitiva.

El entrenamiento en relajación es un intervención que resulta muy útil para reducir el nivel de ansiedad de la persona, y de esta forma facilitar el proceso de exposición sin que el individuo quiera escapar de los globos.

La terapia cognitiva se utiliza en algunos casos para modificar los pensamientos irracionales acerca de los globos.

Referencias

  1. E. Caballo. (1997). Manual para el tratamiento cognitivo-conductual de los trastornos psicológicos. Vol. I. Trastornos por ansiedad, sexuales, afectivos y psicóticos i el Vol. Formulación clínica, medicina conductual y trastornos de relación, II. Madrid: Siglo XXI.
  1. A. Vallejo Pareja. (1998). Manual de terapia de conducta. Vol. 1 i 2. Madrid: Dykinson.
  1. Pérez Álvarez, M., Fernández Hermida, J.R., Fernández Rodríguez, C. y Amigó Vazquez, I. (2003). Guía de tratamientos psicológicos eficaces. Vol I, II y III. Madrid: Pirámide.
  1. Obiols, J. (Ed.) (2008). Manual de Psicopatología General. Madrid: Biblioteca Nueva.
  1. Sadock, B. (2010) Kaplan & Sadock manual de bolsillo de psiquiatría clínica. (5ª Ed.) Barcelona: Wolters Kluwer.
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Graduado en Psicología y Máster en Psicopatología Clínica del Adulto.

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