Cómo tratar a Hijos de Padres Separados: 23 Consejos

En la actualidad el número de parejas que deciden separarse con hijos tras un largo período de tiempo juntos va en aumento. Esto puede afectar de forma traumática en el niño e incluso tener consecuencias muy negativas para su bienestar y desarrollo.

Sin embargo, un divorcio o separación no es el final para el niño. Puedes seguir teniendo una buena educación y óptima calidad de vida.

hijos de padres separados

A continuación te damos algunos consejos para tratar a niños de padres separados, mejorar su bienestar, educación y garantizar un mejor futuro.

1- No discutas con tu pareja delante de él

Si tienes que hablar con tu pareja de algo relacionado con la relación o incluso del niño, debes de hacerlo cuando éste no se encuentre delante. Así evitaremos discutir en su presencia y por ende que afloren sentimientos negativos que puedan influirle.

Aprovecha esos momentos en los que el niño ha salido o está realizando alguna actividad extraescolar, de esta forma podréis sentaros a hablar más tranquilamente.

2- Haz del proceso algo normal

Una de las mejores formas de hacer que este proceso no afecte tanto a tu hijo, es tomarlo como algo normal y natural. Aunque esto nos sea algo difícil, tenemos que hacerlo por él y hay que dar ejemplo de madurez y endereza.

Combatir la situación con secretos hacia la familia en general y al niño en particular, sólo perjudicará las cosas y ralentizará el proceso de aceptación.

3- Consensúa unas pautas de crianza

Algo que se suele hacer habitualmente, es consentir al niño para despertar emociones positivas que hagan que se sienta bien y se decante por el progenitor que realiza estas acciones.

Sin embargo, si hacemos esto en vez de educarlo correctamente, estaremos haciendo todo lo contrario. En primer lugar, podemos hacer que el niño sólo quiera estar con nosotros, es decir, con el progenitor que lo consiente y lo mima y le deja hacer todo lo que quiere. Esto puede hacer que el niño se decante por un progenitor y sólo quiera estar con él.

En muchas ocasiones lo que se quiere es hacer eso, sin embargo no nos estamos dando cuenta de que el principal afectado es el propio niño, ya que al final conseguiremos que sea un niño malcriado, incapaz de acatar y obedecer las normas que se le imponen.

Por otro lado, tras la separación y para evitar que el niño sufra demasiado, solemos colmarle de regalos y de excesivo cariño (la primera opción suele ser cumplida por la parte paterna mientras que la segunda por la materna) cuando lo que en realidad necesita es seguir teniendo unos hábitos de rutina y pasar tiempo con ambos padres.

Lo recomendable sería consensuar las pautas de crianza que se van a seguir a partir del momento de separación con tu pareja, para que así exista un ambiente estable y no perjudique el desarrollo mental y físico del niño.

4- Apoya a tu hijo durante el proceso

Aunque creas que tú eres la persona que más sufre en el proceso de divorcio, la mayor víctima es tu hijo. Tenemos que ser conscientes de que él no entiende qué es lo que está pasando ni por qué papa o mamá ha decidido vivir en otro lugar.

En un primer momento, tenderá a pensar que ha sido culpa suya. Por ello, tienes que apoyarle y explicarle lo que está sucediendo para que vea que no ha tenido nada que ver y que algunas veces esto puede pasar. Con esto evitaremos que sufra más de lo que debería y que le afecte a nivel emocional lo menos posible.

5- No hablarle mal el uno del otro

En la mayoría de ocasiones nuestra primera idea ya sea consciente o inconsciente, es comenzar a hablar mal de nuestra ex pareja delante del niño o incluso a él mismo. Esta acción, no es recomendable ni para el niño ni para el progenitor que lo realiza.

Tenemos que afrontar la decisión que se ha tomado con nuestra expareja con madurez y serenidad. Aunque ya los caminos de ambos se hayan separado, se sigue siendo el padre y la madre de un niño en común que no entiende lo que ocurre y que no sabe el por qué vuestra actitud y su vida en general han cambiado.

Aunque vuestra vida de pareja no haya funcionado seguís ejerciendo vuestro rol de padres, por ello hay que estar a la altura de la circunstancia y no entrar en hablar mal el uno del otro. Una vez más, tenéis que mirar por vuestro hijo y su bienestar.

6- No metas al niño en medio de las discusiones

Muchas parejas discuten por el niño como si de una guerra se tratara. Esto también le afecta negativamente y aumentará su frustración, ya que no entenderá lo que está ocurriendo. El niño no es un objeto por el que te puedes pelear ni con el que debes de amenazar a tu pareja y mucho menos si se encuentra él delante.

El niño es de los dos y como tal aunque ya no seáis pareja seguís siendo padres por igual y tenéis una responsabilidad con él. Por lo que debéis intentar evitar este tipo de acciones para así rebajar el nivel de ansiedad no sólo de vuestro hijo sino también de la familia en general.

7- Ayúdale a expresar sus sentimientos

Debido a la situación tan negativa que está atravesando, tal vez el niño por su edad no sea capaz de expresar sus sentimientos y emociones sin ayuda. Por ello, tanto la familia en general como los padres en particular deben de ayudarle y facilitarle este proceso.

Sentarse en un entorno seguro para el niño y en el que se sienta bien para hablar sobre lo que le ocurre y como se siente utilizando preguntas tipo: ¿Cómo te sientes hoy?, ¿Qué has hecho durante el día?, pueden ayudarlo a expresarse o al menos a que comience a hacerlo.

Aunque todo dependerá del temperamento y la personalidad del niño, normalmente necesitan ayuda para expresar sus sentimientos. Como padres y familiares vuestro deber es hacer que no se guarde nada de lo que piensa o siente ya que puede afectarle en el futuro y condicionarle para toda su vida.

8- Busca ayuda

Si tu hijo no es capaz de interiorizar lo que está ocurriendo ni tampoco de reaccionar ante esos hechos y ya has intentado por todos los medios que tenías a tu disposición que entendiera que papa y mamá ya no están juntos, tal vez deberías plantearte buscar la ayuda de un profesional.

No es recomendable que el niño esté mucho tiempo en un estado de shock o negación ante la situación que está viviendo ni tampoco estaría dentro de lo normal que no le diera mucha importancia a lo sucedido. Ambos caminos pueden ser una respuesta de defensa ante una situación dura o traumática.

Los expertos, podrán ayudar a tu hijo y podrán facilitarte pautas con las que podrás ir trabajando este tipo de respuestas. Por otro lado, también si lo ves necesario, podrás encontrar el apoyo que necesitas para afrontar este proceso.

9- Sincérate con tu hijo

En muchas ocasiones, pensamos que ocultarle el proceso de divorcio será mejor que si se lo contamos desde un primer momento. Sin embargo, si hacemos esto estamos cometiendo un gran error ya que le afectará de forma más brusca y le costará más entender el por qué.

Por ello, es recomendable que no existan secretos de este tipo en la familia e ir poco a poco explicándole el por qué ha sucedido. Esto ayudará a que el niño vaya digiriendo el proceso de otra forma y disminuiremos las consecuencias de éste.

10- Reconocer los síntomas del estrés

Debido a que no entienden lo que está ocurriendo y en la mayoría de las ocasiones no lo solemos explicar porque estamos centrados en nuestro sufrimiento, los niños llegan a sentir altos niveles de estrés.

Por ello, tenemos que ser conscientes de este hecho y ser capaces de identificar estos síntomas con el fin de calmarlo y paliarlo lo antes posible. Seguir los consejos de los que hemos estado hablando anteriormente así como los que seguimos exponiendo a continuación, te pueden ayudar también a reducir el posible estrés que pueda sufrir tu hijo debido a la separación.

11- Tener unos hábitos de rutina

Otra acción que hará que el niño asimile el proceso de divorcio lo antes posible, será volver a sus hábitos de rutina habituales. Por ello, ambos padres deben de ponerse de acuerdo lo antes posible en las actividades que el niño debe de hacer con cada uno.

En el caso de que cada progenitor viva en una casa diferente la recomendación será la misma. Cuanto antes se empiece a implantar unos hábitos de rutina irrompibles, antes el niño se encontrará en un ambiente estable y seguro que hará que su mal comportamiento (en el caso de que lo tenga) mejore.

12- Tener paciencia

La paciencia en estos casos por parte de los progenitores y de la familia es indispensable. El niño se puede mostrar muy alterado y no tener por tanto el comportamiento habitual e incluso puede llegar a desobedecer normas que antes acataba sin problemas.

Tanto el estrés, la negación o el estar continuamente esperando y preguntando por el progenitor que se ha ido de la vivienda familiar, son junto con las nombradas anteriormente respuestas que vuestro hijo puede dar a la situación incomprensible que está viviendo.

Por ello, gritarle o reñirle de forma continuada por todo lo que realiza puede alterarle aún más. Lo recomendable sería tener más paciencia de la habitual e intentar entender que el también está atravesando un mal momento.

13- No sustituyas tu presencia con regalos

Un error que se suele cometer con abundancia es colmar al niño con regalos en forma de amor y sustitución a nuestra presencia. Como hemos mencionado anteriormente, en muchas ocasiones lo hacemos porque nos sentimos culpables por “haberlo abandonado” y en otras lo único que queremos es que el niño nos elija a nosotros en vez de a nuestra pareja.

Aunque hayamos fallado como pareja, no olvidemos que aún estamos cumpliendo el rol de padres y de madres y que como tal, nuestro objetivo debe de ser ese y con creces. Por lo que si realmente quieres a tu hijo sabrás que lo que necesita de ti no es que le compres juguetes sino que pases tiempo con él eso es lo que realmente necesita de ti.

14- Evita usar a tu hijo como mensajero

Si hemos roto con nuestra pareja tenemos que aceptarlo e interiorizarlo. Es cierto que si se tiene un hijo al principio puede ser muy doloroso ver a tu ex pareja cada vez que quieras estar con él.

Sin embargo, hay que tomarlo con endereza y no utilizar a tu hijo como un mensajero para insultar a vuestra expareja o decirle lo mal que lo trata etc. Tenemos que intentar evitar las típicas coletillas de: “Mamá dice que no le gusta que…” o “papá dice que eres…”.

Aunque sea pequeño el niño es capaz de entender lo que está ocurriendo, por ello si tenemos que hablar algo con nuestra pareja o le queremos hacer saber que ha realizado alguna acción que nos ha parecido incorrecta, debemos de hacérselo saber por nosotros mismos y no por otros medios.

15- Ajústate a los tiempos de visita

Una forma de evitar los conflictos con nuestra pareja, es ceñirnos al horario de visita y a las horas que nos corresponden. Si tenemos una relación amistosa y siempre con su consentimiento, podremos quedarnos con nuestro hijo durante más tiempo.

16- Dedícale tiempo a tu hijo

Dedicarle tiempo a tu hijo es una buena forma de afrontar el dolor de la separación. Este simple gesto te ayudará a superarlo más rápidamente y tendrá beneficios muy positivos para él también, ya que lo que más necesita en esos momentos es seguir sintiendo que aunque haya habido pequeños cambios, puede seguir contando con sus dos padres.

Por ello, realizar actividades tanto deportivas como recreativas puede ser una de las mejores terapias, siempre con uno o ambos progenitores en el caso de que la separación haya sido amistosa.

17- No hagas que tu hijo tenga que elegir

Una situación muy traumática para un niño es tener que elegir entre su padre y su madre. Lo normal es que la custodia finalmente la obtenga la madre, a no ser que ésta no sea capaz de cubrir las necesidades del menor adecuadamente.

Cuando éste crece, si es cierto que puede elegir con quien quiere quedarse, ya que se considera que entiende lo que ha ocurrido. Lo recomendable es evitar que el niño tenga que verse en esa tesitura y llevar la situación con la mayor naturalidad posible, respetando el horario y manteniendo el contacto frecuente entre ambos progenitores.

18- Crea seguridad

Tras la separación, el niño puede sentirse perdido en el seno familiar e incomprendido. Por ello, la figura que se haya quedado con su custodia será la responsable de brindarle un entorno seguro capaz de calmar su sensación de malestar e inseguridad.

Lo recomendable para conseguir que el niño se sienta seguro es tener marcadas unas pautas de crianza y unas normas y reglas en los dos hogares en los que va a pasar la mayor parte del tiempo, éstas deben de mantenerse para darle la estabilidad que necesita.

19- Mantén una relación sociable y amigable con tu excónyuge

Que tu hijo presencie constantemente que estás discutiendo con tu expareja delante de él o en cualquier lugar por cualquier cosa no es muy recomendable ni ayuda a ninguno. Lo ideal para minimizar las posibles consecuencias negativas del divorcio en el menor y en vosotros mismos, sería que intentarais mantener una relación medianamente cordial después de la separación.

Para conseguirla tenéis que comenzar por eliminar las discusiones y poner de base en la relación que como padres de vuestro hijo vais a tener a partir de ahora, el respeto mutuo y la buena comunicación, entre otras.

20- No utilices a tu hijo como espía de tu expareja

Preguntarle a tu hijo sobre lo que ha hecho cuando ha estado con tu expareja puede entenderse como normal, ya que tu obligación como padre y como madre es estar informado de las actividades que desarrolla cuando está con el otro progenitor.

Por el contrario, preguntarle específicamente a tu hijo por las actividades que de forma individual realiza tu expareja en su tiempo libre y con quién, no lo es. Tu hijo no tiene por qué hacer de espía o de detective, este hecho lo único que traerá para la familia en general será consecuencias negativas.

21- Desculpabilizar a tu hijo tras la separación

Tanto si se le ha ocultado el proceso de separación como si no, el niño se va a sentir culpable de que sus padres ya no estén juntos.

Nuestro deber como familia y progenitores del menor, es explicarle lo sucedido de forma que entienda que este tipo de cosas pueden ocurrir y que él no ha tenido nada que ver. Para ello, tenemos que ser los primeros en tomarnos esta situación como normal y de aceptarla tal y como es.

22- Se afectuoso con tu hijo

Una de las mejores formas de que entienda que no ha sido culpable de la separación de sus padres es el afecto. Tanto los familiares como los progenitores, deben de mostrarle su afecto con el fin de evitar que se sienta mal o que incluso caiga en depresión.

Tenemos que puntualizar que comprarle regalos de forma excesiva no es una muestra de afecto y de que esta acción sólo traerá consigo consecuencias negativas para él. Lo ideal sería estar más atentos de lo normal y mostrarle más lo que sentimos por el de una forma moderada.

23- Facilita el contacto con la familia del otro progenitor

Cuando los padres se separan tienden a intentar por todos los medios que el niño tenga contacto con la familia del otro progenitor e incluso con el propio progenitor

Una vez más tenemos que hacer hincapié en que esto no es bueno para nadie y que la principal víctima es el menor. Éste tiene derecho a seguir teniendo una familia y a tener contacto con cada uno de los miembros que la forman, por lo que tenemos que intentar evitar tener este tipo de ideas y dejar que el niño disfrute también con la otra parte de la familia.

Si queremos ser buenos padres nuestro deber será que nuestro hijo esté feliz y para ello tenemos que permitir que siga en contacto con los otros miembros de la familia y que disfrute de su compañía.

Conclusiones

El hecho de que dos padres se divorcien puede tener muchas consecuencias negativas para el menor. Éste es la gran víctima de este proceso que si no se trata con naturalidad, podrá afectar y cambiar su forma de ver el mundo y relacionarse con su entorno. Como padres y madres debemos de intentar minimizar estas posibles consecuencias e intentar que este proceso no afecte tanto a nuestro hijo.

Por ello, seguir estos consejos y todos aquellos que puedan ser beneficiosos para él son estrictamente necesarios para paliar su malestar. Sin embargo, si no se hace de forma constante puede tener el mismo efecto o incluso peor que si no se tuvieran en cuenta.

¿Qué otros consejos darías para tratar a hijos con padres separados?

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Graduada en Pedagogía por la Universidad de Sevilla y estudiante el Máster en Psicología de la Educación. Avances en Intervención Psicoeducativas y Necesidades Educativas Especiales.

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