
¿Qué fue la huelga de Cananea?
La huelga de Cananea fue una movilización de trabajadores mineros que comenzó el 1 de junio de 1906 en Cananea, Sonora (México). Fue convocada para intentar mejorar las deplorables condiciones laborales de los trabajadores mexicanos y la diferencia de trato que había entre ellos y los estadounidenses.
La minería había sido uno de los motores de la economía del país, con una especial repercusión en el norte. A finales del siglo XIX, la mayoría de los inversores y propietarios eran extranjeros, ya que el gobierno presidido por Porfirio Díaz había emprendido una política que los favorecía.
Después de dos décadas de porfiriato, la oposición liberal estaba empezando a organizarse mejor y los sucesos de Cananea y la posterior huelga de Río Blanco supusieron dos hitos importantes en la lucha contra la dictadura y a favor de los derechos de los trabajadores.
Para muchos historiadores, ambas huelgas fueron los antecedentes del estallido de la Revolución mexicana y de la posterior Constitución de 1917, donde se recogen muchas de las peticiones que los huelguistas reclamaron.
En cualquier caso, la huelga de Cananea trajo como consecuencia una represión a gran escala con un número de muertos sin aclarar, pero que superarían las dos docenas, además de medio centenar de líderes destacados del movimiento en la cárcel.
Antecedentes de la huelga de Cananea
- Cananea Consolidated Company. La población de Cananea, cercana a la frontera con Estados Unidos, fue una de las que más creció debido a la actividad minera desarrollada durante el siglo XIX. A finales del XIX, la empresa estadounidense Cananea Consolidated Company se estableció en la zona. Su propietario era William C. Greene, un antiguo militar que, favorecido por la legislación del porfiriato, compró varias minas y construyó una fábrica de fundición y un ferrocarril que llegara a los puertos más cercanos. El establecimiento de esa compañía hizo que miles de trabajadores de todas partes del país se desplazaran para intentar conseguir un trabajo. De esta forma, en 1906 más de un tercio de los 20.000 habitantes de la localidad trabajaban para esa empresa. Del total de trabajadores, aproximadamente el 75% eran mexicanos, y el resto provenía de Estados Unidos. Las diferencias salariales y de derechos entre ambas comunidades eran muy grandes, pero desfavorables para los locales.

- Oposición liberal. El férreo control político y represivo que había establecido Porfirio Díaz durante las dos décadas que llevaba gobernando, no había dejado prosperar prácticamente ningún movimiento opositor seriamente organizado. Esto iba a cambiar con la entrada del nuevo siglo, ya que los liberales comenzaron a movilizarse. Los hermanos Flores Magón se colocaron al frente de iniciativas como el periódico Regeneración e impulsaron la lucha contra Díaz. Buena parte de estos opositores vivía en el exilio, más concretamente en Misuri, EE.UU. Desde allí, unidos en la Junta Organizadora del Partido Liberal Mexicano, empezaron a planear algún tipo de levantamiento armado, ya que no se veía opción de acabar con el régimen de forma pacífica.

- La oposición en Cananea. En ese contexto, a Cananea llegaron destacados militantes liberales: Enrique Bermúdez, José López y Antonio de Pío Araujo. Su propósito era organizar a los obreros para mejorar sus condiciones y tratar de unirlos a la causa contra la dictadura, que favorecía las malas condiciones laborales. Una de sus primeras acciones fue publicar un semanario, pero pronto fueron localizados y se vieron obligados a pasar a la clandestinidad. Los opositores que quedaron en la ciudad fundaron el Club Liberal de Cananea.
Causas de la huelga de Cananea
- Condiciones inhumanas. Las jornadas diarias de los trabajadores eran muy largas y las condiciones penosas, con enfermedades como la silicosis afectando a muchos de ellos.
- Salarios. Los sueldos eran muy bajos, sobre todo comparados con los que cobraban los trabajadores estadounidenses. Los mexicanos solo cobraban 3 pesos, frente a los 7 de sus vecinos del norte. Estos últimos eran los que ocupaban los mejores puestos y no sufrían los malos tratos que solían recibir los mexicanos.
- Reducción de personal. La gota que colmó el vaso fue la noticia de que una de las minas iba a reducir su personal, lo que se iba a traducir en jornadas aún más largas, pero con el mismo salario.
- Peticiones de los obreros. Antes de comenzar la huelga, los trabajadores hicieron llegar al propietario de la empresa un pliego con sus peticiones principales. Entre estas se encontraba la destitución de uno de los mayordomos, la subida del sueldo hasta 5 pesos diarios y que los mexicanos pudieran ascender a puestos mejores. Green, el propietario, no accedió a ninguna de las peticiones. De hecho, señaló que solo respondían a intereses personales y que las condiciones laborales debían quedarse como estaban. Tampoco estuvo dispuesto a mejorar los sueldos ni a que los mexicanos ocuparan trabajos de más responsabilidad.
Desarrollo de la huelga de Cananea
- Comienzo. La noche del 1 de junio de 1906 la huelga comenzó. Todos los trabajos se paralizaron y se convocó una gran manifestación. Más de 1.500 participantes, portando carteles solicitando los 5 pesos de salario, empezaron a recorrer la localidad. 1.700 trabajadores, de la fundición y de la concentradora, se unieron a ellos. Los estadounidenses no respondieron de forma pacífica. Dos responsables de la maderería, William y George Metcalf, comenzaron a disparar indiscriminadamente contra la marcha. Dos mexicanos murieron y otros resultaron heridos. La respuesta fue inmediata, con piedras y otras armas improvisadas. Los huelguistas se defendieron, acabando con la vida de varios trabajadores extranjeros. Esto hizo que estallara una auténtica batalla entre los dos bandos. Los estadounidenses estaban mejor armados, lo que provocó que expulsaran a los mexicanos del pueblo. En su huida, causaron muchos destrozos quemando varias instalaciones.

- Represión de la huelga. La represión de la protesta no quedó ahí. Green recurrió enseguida al cónsul de su país en busca de ayuda y, pronto, varios rangers del vecino estado de Arizona entraron en México. El 2 de junio, con ayuda de la policía local, controlaron todo el pueblo fuertemente armados. Mientras tanto, los intentos de los mineros por obtener ayuda del gobernador de Sonora fueron en vano. De hecho, reforzó a los rangers con un destacamento del ejército mexicano. El 3 se declaró la ley marcial, con una brutal respuesta armada en las calles del pueblo. Los máximos dirigentes obreros fueron arrestados. Dos de ellos no saldrían de la cárcel hasta 1911, después de que la Revolución comenzara. El resultado de la represión fueron al menos 23 muertos (hay fuentes que aumentan esta cifra hasta 200), 22 heridos, 50 detenidos y cientos de personas que debieron huir. El 6 de junio los trabajadores regresaron a sus tareas.

Consecuencias de la huelga de Cananea
- Sentó las bases contra el porfiriato. A pesar de la derrota y de no haber conseguido ninguna concesión, la huelga de Cananea y la que se produjo en Río Blanco, marcaron un importante hito en la lucha contra el Porfiriato.
- Partido Liberal Mexicano. Este partido promulgó un programa en el que recogía puntos, como la educación laica, la mejora de salarios y la limitación del clero: las llamadas Leyes de Reforma.
- Revolución mexicana. El impulso que supuso la huelga desembocaría en la posterior Revolución de 1910 y, años después, en la Constitución de 1917.
- Huelga de Río Blanco. Habría que reseñar que la huelga de Cananea fue un estímulo para que otros sectores obreros se rebelasen y comenzasen la lucha obrera. Ejemplo de ello es la huelga de Río Blanco, en Veracruz, la cual siguió líneas parecidas a las de Cananea.
Referencias
- Salmerón, L. La huelga de Cananea. Recuperado de relatosehistorias.mx-
- Arochi, D. Cananea, cuna del legado del México revolucionario. Recuperado de elimparcial.com.
- Espinoza, Y. Huelga de Cananea 1906: muertos, heridos y presos. Recuperado de labartolinadecananea.com.mx.
- Bacon, D. Mexico’s Cananea Strikers: Fighting for the Right to a Union. Recuperado de inthesetimes.com.
- Gomez, N. Collapse of Dignity. Recuperado de books.google.es.