
¿Qué es el indigenismo?
El indigenismo es una corriente cultural que busca la valoración, la defensa y la integración de los pueblos indígenas en los Estados nacionales. Surgió en América Latina a comienzos del siglo XX.
Uno de los acontecimientos más importantes en la historia del indigenismo fue el I Congreso Indigenista Interamericano, convocado en 1940. En este encuentro, impulsado por el presidente mexicano Lázaro Cárdenas, se sentaron las bases de las reivindicaciones indigenistas. Se trataba, en general, de acabar con el sometimiento histórico de estas comunidades.
Además de en México, el indigenismo también encontró gran repercusión en otros países latinoamericanos, como Perú, Colombia, Bolivia o Brasil.
Origen del indigenismo
El antecedente más lejano del indigenismo fue un sermón ofrecido por Antonio de Montesinos en diciembre de 1511. Algunos autores afirman que durante la época colonial también hubo ejemplos de esta corriente, con diferentes características. Más adelante, con las diferentes guerras de independencia, la problemática de los indígenas quedó en un segundo plano.
- Origen del término. Wards Churchill, un académico estadounidense con ancestros nativos norteamericanos, popularizó primero el término. Otro autor que contribuyó a su difusión fue el antropólogo mexicano Guillermo Bonfil. Por otra parte, Ronald Niezen, antropólogo canadiense, definió el término como el movimiento internacional que busca proteger y promover los derechos de los distintos pueblos indígenas. Más allá de estas definiciones académicas, el indigenismo cobró fuerza en el México posrevolucionario. En aquellos momentos se identificó la cultura indígena con el nacionalismo mexicano y se empezaron a reivindicar algunas tradiciones como parte del acervo del país.
- Primer Congreso Indigenista Interamericano. Uno de los acontecimientos clave en la consolidación del indigenismo fue la convocatoria, en 1940, del Primer Congreso Indigenista Interamericano. Es este encuentro participaron representantes de la mayoría de los países del continente. Como resultado, el indigenismo fue adoptado como política oficial de esos países.
Características del indigenismo
– Indigenismo en política. En su aspecto político, el indigenismo quiere reivindicar mejoras sociales de los pueblos indígenas. Los teóricos hacen análisis donde critican las situaciones de marginación a las que, históricamente, han estado condenados los miembros de estas culturas. Otra característica es renegar de la europeización de la élite de los países colonizados. El fin es aumentar la representación de los pueblos nativos en los ámbitos de poder y que se tengan en cuenta sus necesidades y particularidades de organización.
– Indigenismo en arte. La cultura y el arte son dos campos en los que el indigenismo ha tenido una gran importancia, especialmente a partir del siglo XX. La temática de las obras artísticas indigenistas ha reflejado la opresión y miseria a la que fueron condenados los pueblos nativos. Además, reflejan las costumbres, tradiciones y carácter de sus miembros.
– Literatura indigenista. Entre los distintos géneros artísticos, posiblemente haya sido la literatura la que más ha adoptado las ideas indigenistas. Esta relación entre literatura e indigenismo se remonta a los años 20 del siglo XX y tuvo especial incidencia en los países latinoamericanos con mayor población indígena.
– El indígena como sujeto social y político. Pretende dar protagonismo a los miembros de los pueblos nativos. Se trata de convertirlos en sujetos sociales y políticos y que se respeten sus creencias y costumbres tradicionales.
– Exigencias del indigenismo. Los partidarios del indigenismo exigen una serie de medidas para mejorar la vida de los indígenas. La primera es reconocer el derecho a sus tierras, incluidas las riquezas del subsuelo. En la práctica, esto equivaldría a devolverles los terrenos que les fueron arrebatados. Por otra parte, también se pide que se reconozca su identidad, tanto étnica como cultural. En este sentido, la reclamación incluye el derecho a mantener sus instituciones tradicionales y la defensa de sus idiomas. También abogan por la igualdad de derechos con el resto de los habitantes de cada Estado y el fin de la represión de las que, muchas veces, han sido víctimas.
Representantes del indigenismo
- Alejandro Marroquín (El Salvador, 1911-1977). Este antropólogo salvadoreño fue muy conocido por sus trabajos sobre el indigenismo. Uno de los más conocidos es Balance del indigenismo. Informe sobre la política indigenista en América, publicado en 1972 por el Instituto Indigenista Interamericano.
- José María Arguedas (Perú, 1911-1969). Fue escritor, antropólogo, profesor y etnólogo. Arguedas fue el autor de un importante número de cuentos y novelas que le convirtieron en uno de los escritores más reconocidos de su país. Es considerado uno de los pioneros en introducir una visión global del mundo indígena en la literatura. En su obra describe Perú como un país dividido en dos culturas: la andina y la europea. Ambas están obligadas a convivir, aunque los choques son inevitables.
- Cândido Rondón (Brasil, 1865-1958). Conocido como Mariscal Rondon, exploró grandes zonas de su país a finales del siglo XIX y principios del XX. En su trayectoria destaca la exploración que llevó a cabo en el Mato Grosso y en la zona occidental de la Amazonia. Rondón fue el primer director de la Oficina Brasileña de Protección del Indio y dedicó parte de su trabajo a crear el Parque Nacional de Xingu.
- Diego Rivera (México, 1886-1957). Fue uno de los máximos exponentes del muralismo mexicano. Esta corriente pictórica incluyó el indigenismo en su temática. El contexto histórico favoreció que el nacionalismo mexicano comenzara a usar a las culturas indígenas como elemento identitario.
Indigenismo en México
Uno de los países latinoamericanos donde más presencia histórica ha tenido el indigenismo es México. Hay autores que afirman que algunos de los religiosos defensores de los indígenas durante la conquista fueron los antecesores de este movimiento, como fray Bartolomé de las Casas. Sin embargo, al auge del indigenismo llegó con el triunfo de la Revolución. A partir de entonces, el nacionalismo mexicano lo adoptó como un factor diferenciador de las antiguas políticas de Porfirio Díaz. A pesar de eso, algunos expertos afirman que el indigenismo de esa época solo consideraba a los indígenas como si fueran algo del pasado. Reivindicaban su cultura, pero sin prestar atención a la realidad actual de los pueblos indígenas que aún sobrevivían.
- Muralismo. El muralismo fue una corriente artística aparecida en México tras el triunfo de la Revolución. Su representante más conocido fue el pintor Diego Rivera. En el convulso contexto histórico posrevolucionario, los intelectuales mexicanos trataron de construir una nueva identidad nacional, con los ideales sociales de la Revolución. Era, también, un movimiento con una gran consciencia nacionalista y que deseaba eliminar el racismo hacia los indígenas presente desde la época colonial. La temática de los muralistas incluía la mitología de los pueblos prehispánicos, así como sus figuras históricas, sus símbolos y escenas tradicionales.
- Lázaro Cárdenas. Algunos años después de que los posrevolucionarios relacionaran el nacionalismo con el indigenismo, el presidente Lázaro Cárdenas apostó por la institucionalización del movimiento. Desde su llegada a la presidencia, comenzó a aplicar algunas medidas favorables a los indígenas. En 1935, creó el Departamento Autónomo de Asuntos Indígenas. Tres años después, fundó el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
Indigenismo peruano
El indigenismo político moderno peruano está muy relacionado con el APRA, uno de los partidos políticos más importantes del país.
El aprismo, como era conocido el movimiento, reclamaba políticas que acabaran con la explotación de los indígenas, además de llevar en su programa la nacionalización de las empresas extranjeras.
El partido también propugnaba que las tradiciones históricas de los pueblos indígenas se combinaran con la tecnología y la economía modernas. Se trataba de crear un nuevo modelo de país, tanto en lo político como en lo social y lo económico.
- Indigenismo cultural. En Perú apareció un movimiento artístico indigenista en los años 30 del siglo XX. Sus representantes principales fueron el escritor José María Arguedas, el fotógrafo Martin Chambi, el músico Daniel Alomia y el pintor José Sabogal. Este movimiento tuvo antecedentes que se remontan hasta la misma época de la conquista, con cronistas como el Inca Garcilaso de la Vega o Guamán Poma de Ayala. Más adelante apareció una corriente, que recibe el nombre de literatura del periodo de Emancipación, caracterizada por textos que recogían una especie de lírica quechua. A finales del siglo XIX, se produjo un nuevo impulso en la temática indigenista dentro del realismo literario. Obras como Nuestros indios o Aves sin nido fueron sus mejores ejemplos. A inicios del siglo XX, los escritores incluyeron el mestizaje como uno de los principales temas en sus obras. Como se ha señalado, la corriente indigenista propiamente dicha comenzó en la década de los 20. La característica principal de este movimiento era su reivindicación de lo indígena desde sus propias vivencias y no con una visión externa.
Indigenismo en Colombia
En teoría, la recién fundada República de Colombia otorgaba a los indígenas los mismos derechos que al resto de los ciudadanos libres. Con la Constitución de Cúcuta, promulgada en 1821, se eliminó el pago de tributo y el servicio personal obligatoria, además de ordenarse la división de los resguardos para que los indígenas pudieran ser dueños de sus parcelas.
- Aparición del indigenismo colombiano. El periodo de la Regeneración supuso una reivindicación de las estructuras coloniales, así como del catolicismo. Entonces se redactaron varias leyes relacionadas con los indígenas, con la intención de determinar “la manera como deben ser gobernados los salvajes que vayan reduciéndose a la vida civilizada”. En la práctica, esa legislación supuso que los indígenas quedaran al margen de la administración general colombiana. En muchas ocasiones quedaron bajo la tutela de los misioneros católicos. Los indígenas eran considerados menores de edad en muchos aspectos legales. Esta situación se prolongó hasta bien entrado el siglo XX. Como había ocurrido en Perú y México, el indigenismo supuso una respuesta a esta situación. A partir de 1920, este movimiento comenzó a promover una nueva visión de los indígenas que les otorgara mayor dignidad y reconociera su cultura y derechos. Además, muchos indigenistas unieron el nacionalismo colombiano con la antigua herencia de las culturas prehispánicas. Estos intentos, sin embargo, no impidieron que muchos indígenas perdieran sus tierras. En 1941 hubo un punto de inflexión en el avance del indigenismo. Ese año se fundó el Instituto Indigenista Colombiano, organismo relacionado con el Primer Congreso Indigenista Interamericano. Sería esa organización la que daría los pasos para establecer una nueva política indigenista en el país.
- Recuperación de tierras. A partir de 1970 aparecieron nuevas organizaciones indigenistas en el país, como el Consejo Regional Indígena del Cauca. Su objetivo principal era recuperar las tierras perdidas, su cultura y su lengua. Esta lucha social logró algunos resultados en los años 80. Aunque no pudieron conseguir todos sus objetivos, tuvieron éxito en su intención de controlar legalmente sus tierras. Por otra parte, el indigenismo colombiano tuvo un importante enfrentamiento con la Iglesia católica, que se vio obligada a ceder parte de sus competencias en educación, lo que permitió a la División de Asuntos Indígenas poder hacerse cargo de algunos centros educativos. Más adelante, en 1978, el gobierno asumió la etnoeducación como política formativa oficial para los indígenas. En ese concepto estaba incluido el bilingüismo y el respeto a la cultura tradicional.