Individuación: características, descubrimiento del Yo

La individuación, según Carl Jung, es el proceso por el que cada ser vivo consigue convertirse en lo que está realmente destinado a ser. Para este psicólogo, se trata de la manera fundamental en la que las personas debemos enfocar nuestro desarrollo personal.

El propósito de este proceso de individuación es aumentar la autoconciencia del individuo. Con una mayor comprensión de los propios procesos mentales, las personas pueden ser capaces de reconciliar las diferencias entre su consciente y su inconsciente. De esta manera, conseguirían una psique más sana.

Según Jung, en la primera parte de nuestra vida estamos demasiado ocupados relacionándonos con el mundo y desarrollando nuestro ego como para preocuparnos por la individuación.

Sería solo en la segunda parte de nuestra existencia, cuando empezamos a preocuparnos por nuestro interior, cuando este proceso comenzaría a tener lugar.

En este artículo veremos exactamente en qué consiste esta idea tan central para la psicología de Jung, así como su funcionamiento y la manera en la que nos afecta.

Descubrimiento del “yo”

En otras corrientes del psicoanálisis, como la de Freud, el “yo” es descrito como un producto del desarrollo del ego. Por el contrario, para Jung esto funciona justo al revés: ya nacemos con un “yo” concreto, que nunca llegamos a conocer del todo, y el ego se forma a partir de él y de nuestras experiencias.

El “yo”, por lo tanto, influye en todo lo que hacemos pero no se nos revela por completo. Por el contrario, siempre lo vemos a través de nuestro ego, lo que hace que ambos estén en constante conflicto. El proceso de individuación tendría que ver con la reconciliación de estos dos componentes de nuestra mente.

Para la psicología jungiana, el “yo” es el motor fundamental. Incluye todos los componentes de nuestra mente, como el desarrollo cognitivo, nuestras emociones, nuestros pensamientos e incluso nuestro arquetipo (la manera en la que nos vemos). También sería el responsable de nuestras motivaciones, deseos y miedos.

La individuación implicaría, por lo tanto, aprender cada vez más sobre quiénes somos realmente y acercarnos a esta versión idealizada de nosotros mismos.

El papel de la individuación

Jung creía que una de las misiones más importantes de la vida de cada persona era descubrir y revelar el verdadero “yo”.

La individuación sería el proceso por el cuál se lograría esto, mediante la unión y colaboración de opuestos: consciente e inconsciente, individualidad y grupo, vida y muerte.

Esta idea era central para la concepción de la psicología de Jung. Tanto es así, que veía la terapia como una manera de ayudar a los pacientes a avanzar en su proceso de individuación.

El proceso terapéutico se ve, por lo tanto, como un espacio seguro en el que la persona puede expresarse libremente y analizar lo que piensa y siente, sin filtros.

Características de la individuación

Colectiva e individual

El desarrollo y descubrimiento del “yo” requiere de la unión de elementos personales y colectivos. Si la persona solo se centra en uno de los dos tipos, se generan problemas que pueden llegar a ser graves.

Por ejemplo, si una persona se centra demasiado en su papel social y se olvida de sus propias necesidades, tiende a volverse neurótica. Es decir, sufrirá emociones negativas como ansiedad y estrés, y se obsesionará con pequeños detalles y vivencias sin demasiada importancia.

Por otro lado, si la persona tan solo se interesa por sí misma, podría llegar a volverse psicótica. Esta condición, contraria de la anterior, provoca una fascinación extrema con uno mismo y lleva a quien la sufre a olvidarse de todos los demás. Esto causa problemas en muchas áreas de la vida, como el trabajo o las relaciones afectivas.

Por lo tanto, para poder desarrollar la individuación, una persona tiene que conseguir un equilibrio entre estas dos fuerzas.

Aparece en la segunda parte de la vida

Algunos autores creen que la individuación aparece en la infancia. Sin embargo, Jung siempre vio este proceso como algo característico de la segunda mitad de nuestra existencia. Las metas, objetivos y formas de actuar de las dos partes son muy distintas y persiguen objetivos diferentes.

Así, en la primera mitad de nuestra existencia, las personas estaríamos preocupadas por “expandir nuestro ego” y adaptarnos a las normas sociales. Esto se lograría, por ejemplo, tratando de mejorar nuestro estatus y condiciones de vida.

En la segunda parte, sin embargo, comenzaríamos a examinar más nuestro interior. Al mismo tiempo, nos preocuparíamos por cuestiones más profundas, como la muerte, el sentido de la vida, y el papel que jugamos realmente en el mundo. La individuación aparecería en este momento.

Para Jung, la mayoría de las neurosis en la segunda parte de la vida vendrían de la incapacidad de abandonar las metas de la primera y entrar de lleno en el proceso de individuación.

No es universal

Jung no creía que todo el mundo llegase a alcanzar el estado de individuación. Por el contrario, se trataría de un fenómeno relativamente raro, al que solo llegarían aquellas personas que realizasen un esfuerzo consciente para conocerse a sí mismas.

Esto distinguiría el estado descrito por Jung de otros de los que han hablado otros psicoanalistas, también relacionados con el desarrollo del “yo” y el abandono del ego.

En este sentido, tendría que ver con ciertas ideas de las filosofías orientales, especialmente con aquellas relacionadas con la “iluminación”.

Relación entre el “yo” y el ego

Para Jung, el ego sería una construcción formada por la relación del bebé con su madre, y desarrollada más adelante en función de las experiencias vividas por la persona. El “yo”, por el contrario, sería una especie de fuerza de la naturaleza con la que todos vivimos.

Estas dos entidades de nuestra mente estarían peleando constantemente por hacerse con el control. En el caso de que el “yo” fuese destructivo o negativo, el ego debe ser lo suficientemente fuerte como para contenerlo.

Por el contrario, si el ego no nos ayuda, el “yo” podría ser la fuerza que nos acercase a la realización personal y el bienestar. La individuación sería el proceso mediante el cual estas dos entidades se acabarían equilibrando.

Referencias

  1. “Individuation and the self” en: The Society of Analytical Psychology. Recuperado en: 15 Junio 2018 de The Society of Analytical Psychology: thesap.org.uk.
  2. “Jung and his individuation process” en: Journal Psyche. Recuperado en: 15 Junio 2018 de Journal Psyche: journalpsyche.org.
  3. “Analytical Psychology” en: Wikipedia. Recuperado en: 15 Junio 2018 de Wikipedia: en.wikipedia.org.
  4. “A Closer Look at Carl Jung’s Individuation Process: A Map for Psychic Wholeness” en: CEO Sage. Recuperado en: 15 Junio 2018 de CEO Sage: scottjeffrey.com.
  5. “Individuation” en: Wikipedia. Recuperado en: 15 Junio 2018 de Wikipedia: en.wikipedia.org.
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