7 Claves para hacer un informe pericial psicológico

El informe pericial psicológico se utiliza en la Psicología Jurídica, concretamente en la rama forense, para asesorar a los jueces en los diferentes ámbitos del derecho.

La trabajo del psicólogo, sea cual sea su ámbito de actuación, no solo se resume a la evaluación y/o la intervención. Dentro del proceso psicológico existe una fase para la que no suelen prepararnos de forma tan concienzuda: el momento de la elaboración del informe.

informe pericial psicológico

Aunque parece una tarea fácil y sin relevancia, es muy importante su correcta elaboración pues, entre otras cosas, refleja parte de tu valía como profesional. Y al final lo que sucede es que todos andamos mirando en internet cómo estructurarlo y qué debemos poner.

Dentro de la Psicología el informe psicológico puede adoptar distintas funciones dependiendo del campo en el que trabajes.

Por ejemplo, en Psicología Clínica, Evolutiva o Social, el informe se utiliza para englobar a modo de resumen los resultados obtenidos durante la evaluación e intervención psicológica. Es decir, el objetivo de trabajo en estas áreas no es el informe en sí, si no la intervención a partir de la información obtenida en la evaluación.  

Sin embargo, en el ámbito de la Psicología Forense, la evaluación y el diagnóstico sirven para analizar las repercusiones jurídicas de los trastornos mentales, con el objetivo final de la realización del informe pericial.

La realización de un informe pericial psicológico va más allá de la mera redacción de un escrito, ya que cuenta con un proceso previo y posterior que es importante llevar a cabo de forma adecuada.

A este procedimiento al completo se le conoce como peritaje psicológico, el cual culmina con la presentación oral del informe pericial en el juicio.

A continuación puede encontrar siete claves que te ayudarán a hacer tu informe pericial de forma adecuada y sin errores:

¿En qué consiste un informe pericial?

Acorde con las leyes de Enjuiciamiento Civil y Criminal, un juez puede pedir la asistencia de un perito psicológico para conocer mejor la naturaleza de unos hechos o de una persona.

A la hora de hacer un peritaje, es importante que prime en el psicólogo la objetividad para poder adoptar una posición neutral ante el caso que se le presenta.

Así pues, no debe elaborar su informe en función de los intereses y necesidades de quien se lo haya solicitado, ya sea de forma privada o por vía judicial.

Al fin y al cabo, el informe pericial es una prueba independiente y si se realiza de forma adecuada, no importa cuál de las partes lo haya solicitado pues se llegarán a las mismas conclusiones venga de quien venga.  

Sin embargo, es muy común que esto no ocurra así y que en un mismo caso se encuentren diferencias en los resultados obtenidos por diferentes psicólogos, dependiendo de quién haya solicitado la prueba.

Esto suele darse cuando el perito determina a priori lo que va a concluir en el informe, antes siquiera de completar el proceso de evaluación.

Por lo tanto, cuando vayas a aceptar un peritaje psicológico, debes dejar claro desde el primer momento que el proceso se hará partiendo de un folio en blanco y no hay garantías de que el informe favorezca las demandas de la persona que lo solicita.

¿Quién puede elaborar un informe pericial psicológico?

Aunque los psicólogos tenemos una formación bastante amplia y podemos desenvolvernos en muchas de las áreas de la psicología, es cierto que en algunos casos una formación más específica es conveniente.

Es lo que ocurre con los procesos periciales, para los que es recomendable tener conocimientos en psicología jurídica y forense, y así llevar acabo la evaluación y el posterior informe pericial de forma adecuada.

Esto es importante no solo para una buena praxis, sino por la responsabilidad que tiene el profesional a nivel civil, penal y deontológico.

De hecho, es frecuente que profesionales de la psicología clínica se aventuren a realizar peritaciones psicológicas, unos con más formación que otros sobre estos temas.

Así, estos profesionales deben, entre otras cosas, saber diferenciar muy bien entre una evaluación clínica y una evaluación pericial, pues aunque las pruebas que se utilizan son prácticamente las mismas, difieren en muchas otras cosas.

 Evaluación forenseEvaluación clínica
ObjetivoAyuda a la toma de decisiones.Diagnóstico y tratamiento.
Relación evaluador-sujetoEscéptica pero con establecimiento de un rapport adecuado.Ayuda en el contexto de una relación empática.
Secreto profesionalNo
Destino de la evaluaciónVariable (juez, abogado, seguros…)El propio paciente.
Estándares y requisitosPsico-Legales.Médico-psicológicos.
Fuentes de informaciónEntrevista. Test. Observación. Informes médicos y psicológicos. Familiares. Expedientes judiciales.Las mismas (excepto los expedientes judiciales) y el historial clínico.
Actitud del sujeto

hacia la

evaluación

Riesgo de simulación o de

disimulación o de engaño (demanda involuntaria)

En general, sinceridad (demanda

voluntaria)

Ámbito de la

evaluación

Estado mental en relación al objeto

Pericial.

Global
Tipo de informeMuy documentado, razonado

técnicamente y con conclusiones que contesten a la demanda judicial. Documento legal.

Breve y con conclusiones. Documento clínico.
Intervención en la sala de JusticiaEsperable. En calidad de perito

 

 

 

No esperable. En calidad de testigo- perito

Echeburúa et al. Evaluación psicológica forense frente a evaluación clínica.

¿Cuándo es recomendable realizar un informe pericial?

Ciertamente el ámbito de aplicación de la psicología forense y, por tanto, de los informes periciales es bastante amplio, siendo requerido de forma más frecuente para:

  • Evaluación de secuelas psicológicas debido a algún suceso traumático.
  • Dictaminar la aptitud para la guardia y custodia de personas discapacitadas.
  • Valorar la responsabilidad penal en función de un posible trastorno mental y/o discapacidad intelectual.
  • Evaluación del maltrato y abuso sexual en menores.
  • Evaluación de víctimas de maltrato doméstico y violencia de género.
  • Procedimientos de separación o divorcio en relación a la guardia y custodia de los menores y el establecimiento del régimen de visitas.
  • Valoración de idoneidad en procesos de acogimiento familiar y de adopción.

Pasos para la elaboración de un buen informe pericial psicológico

1- Información del caso

Antes de nada, el perito debe recabar la mayor información posible sobre el caso en el que va a trabajar.

Aunque la mayoría de los datos se obtendrán en la evaluación del sujeto, es importante la información aportada por familiares, informes clínicos previos, la otra parte implicada, etc.

2- Planificación del peritaje

Comienza con la primera entrevista a la persona que vas a evaluar. Esta entrevista es imprescindible para analizar la versión de la historia que tiene esta persona, su nivel sociocultural y de comprensión, su grado de colaboración…

Con esta información serás capaz de seleccionar la forma más adecuada de abordar la evaluación y las pruebas psicológicas más adecuadas para ese caso. Es también un buen momento para establecer tus hipótesis, las cuales no deben limitarse a lo que solicita el demandante del peritaje.

3- Aplicación de las pruebas pertinentes

Las pruebas deben aplicarse en un contexto ambiental, temporal  personal adecuado que garantice la calidad de los datos obtenidos. Así pues, tienes que tener en cuenta:

  • Las garantías científicas de las pruebas y que se adapten al nivel y características de la persona a evaluar.
  • Que sean pruebas que sepas aplicar correctamente.
  • El tiempo de aplicación de cada prueba. Hay algunas que son muy largas y tanto tú como el usuario podéis cansaros demasiado.
  • La planificación temporal en función de la fecha de entrega del informe. Puede darse el caso de que al analizar los resultados decidas pasar alguna otra prueba y ya no tengas tiempo.
  • El lugar físico y la situación en la que realices la evaluación deben ser adecuadas y cómodas.
  • La persona a evaluar debe estar en buenas condiciones en el momento de la evaluación. Por ejemplo, algunos se muestran muy estresados por lo que esta pueda implicar, etc.

4- Control de la simulación

Algo que diferencia a la evaluación en el ámbito forense de la realizada en otras áreas es la actitud de colaboración de evaluado.

En un peritaje, la persona evaluada puede estar motivada a mentir o simular, puesto que todo lo que conste finalmente en el informe pericial puede beneficiarle o perjudicarle de cara al juicio.

En el caso de que veas señales de que la persona pueda estar simulando, puedes aplicar alguna medida para detectar esta posible simulación.

Algunas pruebas cuentan con una escala de sinceridad para estos casos, también puedes hacer un análisis de la veracidad de la declaración, aplicar pruebas paralelas…

5- Analizar los resultados

A la hora de analizar los resultados de las diferentes pruebas tienes que tener presente que sean coherentes entre sí y, a su vez, también con la información adicional de la que dispones. Por ejemplo, tiene poco sentido que una persona con un buen historial académico, cuente con un bajo nivel intelectual.

En este punto también debes comprobar si se cumplen o no las hipótesis planteadas al comienzo.

6- Redacción del informe escrito

Este es el momento en el que tienes que detallar todo el trabajo realizado anteriormente, junto con las conclusiones a las que llegues.

La redacción del informe debe ser clara y estar bien organizada. Recuerda que el destinatario del escrito no es otro profesional de la salud mental, sino un juez, el tribunal y/o el jurado, por lo que debes hacerlo entendible para ellos.

Todo informe pericial que se precie debe incluir la siguiente información:

  • Título del informe y datos de identificación: tanto del perito como de la persona evaluada. También se incluye información que quien solicita el informe.
  • Objeto: es el objetivo por el que se pide la intervención pericial. Se especifica lo solicitado por el juez o por el propio cliente.
  • Descripción del caso: en este apartado se incluyen los antecedentes y el estado actual de la persona relacionados con el caso.
  • Relación de áreas evaluadas: deben enunciarse cada una de las áreas evaluadas de forma clara y organizada, siguiendo una clasificación coherente (inteligencia, personalidad, etc.)
  • Instrumentos utilizados: detallar cada uno de los instrumentos utilizados indicando su garantía científica (fiabilidad, validez, etc.), sobre todo de aquellos menos conocidos.
  • Fases y procedimiento: lugar, fecha y duración de las sesiones de evaluación, puntualizando lo realizado en cada fase.
  • Descripción detallada de los resultados: esta es la parte más amplia porque hay que describir con detalle los resultados en función de las áreas evaluadas y los instrumentos utilizados.
  • Conclusiones de la evaluación: se resumen los resultados en función de los diagnósticos o juicios a los que llega el perito.
  • Conclusión general/discusión/conclusión forense: se explica la relación entre los resultados obtenidos en la evaluación y los hechos.

Pero es importante limitar las conclusiones a las áreas evaluadas. Por ejemplo, si solo has evaluado inteligencia y no personalidad, no puedes concluir que no se ha encontrado ningún trastorno de personalidad.

Muchos peritos sitúan este apartado al comienzo del informe, justo después de las áreas evaluadas, para facilitar el trabajo a los otros profesionales. Pero esto es opcional.

  • Anexos: es recomendable aportar los protocolos de las pruebas donde aparecen las respuestas del evaluado. Esto aporta más credibilidad al informe y además permite la comparación entre distintos peritajes.

7- Presentación oral del peritaje

Muchos profesionales noveles que comienzan a realizar peritaciones psicológicas se olvidan de este paso, o bien no se lo toman en serio y piensan que con leerse las conclusiones será suficiente.

Sin embargo, esta fase es tan importante o más que la anterior ya que es el momento en el que deberás defender lo escrito en tu informe, pero también aquellos aspectos que no han sido evaluados e incluso los resultados obtenidos por otros peritos.

Puedes seguir algunos consejos para mejorar tu presentación oral, por ejemplo, mantén una actitud neutra y habla de forma clara y con un tono de voz adecuado para ser escuchado en la sala.  Y al igual que en el informe escrito, asegúrate de adecuar la terminología que utilices al nivel de la audiencia.

Además, limítate a las conclusiones que has obtenido en tu peritaje. Si te preguntan por otros aspectos que no has evaluado, puedes dar tu opinión pero resalta que es sólo eso, y que no tienes datos propios.

Dificultades del proceso pericial

La labor del perito psicólogo no es una tarea fácil, es algo para lo que hay que tener mucha formación y tener claro cuál es el objetivo de tu trabajo.

Uno de los problemas más frecuentes es la escasa colaboración de las personas a las que vas a evaluar.  Aunque hay ocasiones en las que sí se muestran participativas, sobre todo si son las que han solicitado el peritaje.

También puedes encontrarte casos en los que los usuarios a evaluar intenten manipular las pruebas o fingir algún trastorno con objeto de intentar conseguir el resultado que desean en el peritaje.

Otro aspecto que puede causarte dificultad es el hecho de mantenerte neutral y objetivo ante ciertos temas.  

El ámbito de trabajo de la psicología forense es bastante delicado: custodias de menores, imputabilidad en procesos penales, violencia de género, abuso sexual a menores, etc.

Son cuestiones controvertidas que en algún momento pueden afectarte más de la cuenta. Y en esos casos, si ves que no serás capaz de actuar de manera completamente profesional, lo más recomendable es derivar.

Referencias bibliográficas

  1. Ackerman, M. (2006). Forensic report writing. Journal of Clinical psychology, 62, 59-72.
  2. Committee on Ethical Guidelines for Forensic Psychologists (1991). Specialty
  3. guidelines for forensic psychologists. Law and Human Behavior, 15, 655-665.
  4. Golding, S.L. (1992), Increasing reliability, validity and revelance of psychological expert evidence, Law and Human behaviour, 16, 253-256.
  5. Greenfield, D. & Gottschalk, J. (2009). Writing forensic reports: A guide for mental
  6. health professionals. New York: Springer.
  7. Grisso, T. (2010), Guidance for improving forensic reports: A review of common errors, Open Acces Journal of Forensic Psychology. http://www.forensicpsychologyunbound.ws/ – 2010.2: 102-115
  8. King, M. (1984), Understanding the legal system: A job for a psychology?, en D.J. Müller, D. E. Blackman y A.J. Chapman (eds.), Psychology and Law, Chichester: John Wiley and Sons, pág. 67.
  9. Nicholson, R. & Norwood, S. (2000). The quality of forensic psychological assessments, reports, and testimony: Acknowledging the gap between promise and practice. Law and human Behavior, 24, 9-44.
  10. Sierra, J.C. Jiménez, E. Mª. Buela-Casal, G. (2006), La intervención del perito en el proceso judicial: El informe pericial, Psicología Forense: Manual de técnicas y aplicaciones, 105-115.
  11. Sierra, J.C. Jiménez, E. Mª. Buela-Casal, G. (2006), Método y procedimiento de la evauación psicológica forense para un peritaje psicológico forense en el proceso penal, , Psicología Forense: Manual de técnicas y aplicaciones, 131-139.
  12. Sierra, J.C. Jiménez, E. Mª. Buela-Casal, G. (2006), Informe psicológico, Psicología Forense: Manual de técnicas y aplicaciones, 148-152.
  13. Weiner, I.B. y Hess, A.K. (1987), Handbook of Forensic Psychology, Nueva York, Giley and Sous Inc.
COMPARTIR

1 Comentario

  1. Los test aplicados en un peritaje pueden describir antecedentes de hechos previos? como por ejemplo antecedentes familiares de maltrato infantil? . Hechos que no fueron relatados durante la entrevista?.
    El objetivo del peritaje debe ser incluido siempre en la redacción del informe?.
    Gracias.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here