Jesuitas: origen e historia, características, obras, representantes

Jesuitas o Compañía de Jesús es una organización de la Iglesia católica a la que se le define como orden religiosa. Esto se refiere a que está compuesta por un grupo de miembros que siguen las reglas y normas del fundador de dicha institución. En este caso las reglas de San Ignacio de Loyola.

El principal objetivo de esta orden es servir al prójimo a través de la búsqueda de la salvación y la perfección. Tiene una vinculación estrecha con el Papa, por medio del amor y la vocación de servicio. A lo largo de su historia ha pasado por una cantidad considerable de cambios, lo que quizás ha hecho que muchos decidan retirarse.

Noviciado de la Compañía de Jesús en Madrid, 1860. Fuente: By Eusebio de Lettre [Public domain], via Wikimedia Commons

Esta Compañía está considerada como una de las más grandes del mundo en su tipo. En su haber tiene un aproximado de más de 18 mil miembros. Cabe destacar que todos son hombres. Se caracteriza por ser apostólica y sacerdotal, aunque algunos de sus miembros que colaboran todavía no han sido ordenados.

Origen e historia

La Compañía de Jesús nació en el siglo XVI por la iniciativa de Ignacio de Loyola, primero militar y luego religioso español, fiel cumplidor de las normas del Papa. Después de haber combatido en la guerra a favor de Carlos I, Ignacio tomó la decisión de dedicarse a servir a las personas.

De Loyola comenzó a estudiar en el colegio Santa Bárbara, que dependía de la Universidad de París. Allí hizo amistad con Francisco de Javier y Pedro Fabro, a quienes luego invitó a orar y meditar por un determinado periodo; todo ello con el objetivo de fortalecerse espiritualmente.

Primeros integrantes

En el año 1533 se unieron al “grupo” Diego Lainez, quien después sería el segundo general de la Compañía; Alfonso Salmerón, considerado uno de los primeros Jesuitas; Nicolás de Bobadilla y Simao Rodrigues. Con ellos se consolidó el equipo para el nacimiento de la Compañía de Jesús.

Los votos, nuevos miembros y fundación

Ignacio de Loyola, fundador de la Compañía de Jesús. Fuente: By French School, anonymous [Public domain], via Wikimedia Commons

Un año después, en 1534, durante la celebración de la Asunción de la Virgen, los hombres hicieron los tres votos: castidad, pobreza y peregrinar por Jerusalén.  La actividad la realizaron en la misma ciudad Luz, en lo que hoy se conoce como colina Montmartre.

Posterior a los votos se unieron al grupo tres integrantes más: Claudio Jayo, Juan Coduri y Pascasio Bröet. Juntos decidieron viajar a Jerusalén, pero cuando estuvieron en Italia la guerra entre el Imperio Otomano y Venecia se los impidió. Así que se fueron a Roma, y después de un largo debate espiritual decidieron fundar la Compañía de Jesús.

Fue exactamente el 27 de septiembre de 1540 que el papa Paulo III aprobó la creación. El representante de El Vaticano le dio el visto bueno y la reconoció como una orden religiosa. Finalmente firmó el documento papal, conocido como bula, donde afirmó dicha fundación.

Crecimiento de la Compañía

A partir del hecho anterior, los miembros de la organización iniciaron la expansión de la misma. Fueron muchos los interesados en la creación de colegios, reformas de los conventos, misiones diplomáticas, conversaciones con los llamados protestantes, y hasta les pidieron participar en el histórico Concilio de Trento, que lo realizó la iglesia para reafirmar su jerarquía.

Desde el momento de su fundación, los Jesuitas o Compañía de Jesús fueron creciendo en número. A la muerte de quien se le ha considerado su fundador, Ignacio de Loyola, Diego Lainez quedó a la cabeza. Jugó un papel importante durante el proceso de la Reforma Católica.

Los Jesuitas en la Reforma Católica

Fueron convocados por la iglesia para que participaran en el ya mencionado Concilio de Trento, donde se discutió, entre otros temas, la jerarquía eclesiástica y las repuestas a la reforma de Lutero. Participaron Alfonso Salmerón y Diego Laínez, como representantes de la Compañía.

Dentro del mismo contexto, Laínez también formó parte de la reunión que convocó la reina de Francia para discutir con quienes apoyaban las ideas de Martín Lutero. Las distintas intervenciones de los miembros durante la Contrarreforma le dieron más auge de crecimiento a la Compañía de Jesús.

Salidas y eliminación de la Compañía de Jesús

Los votos que hicieron los miembros de la Compañía tuvieron como finalidad el estar listos al momento que el Papa decidiera enviarlos a alguna misión. Un cuarto voto puede decirse que fue su fidelidad al máximo representante de la iglesia católica. Esto les valió que muchos  quisieran eliminar a los Jesuitas.

Durante el siglo XVIII varios gobiernos europeos se convirtieron en sus principales enemigos. Estuvieron en desacuerdo con su poder político, intelectual y el dinero que manejaron. Los filósofos Montesquieu, Diderot y Voltaire destacaron entre sus principales opositores.

El rey Luís XV de Francia los acusó de mal uso de dinero. Ordenó que sus bienes fueran embargados, así como también a no permitirles funcionar dentro de su territorio.

En 1767 fue el monarca Carlos III quien expulsó a la Compañía de suelo español. Más tarde, por presión el papa Clemente XIV, se liquidó a la compañía de varias tierras europeas.

Regreso de la Compañía

Después de cuatro décadas, el papa Pío VII tomó la decisión de reanudar las operaciones de la Compañía de Jesús. Desde entonces hasta 1962 se consideró como una organización de carácter conservador y elitista. Después de ser expulsados de Alemania y Rusia, se fueron como misioneros a Estados Unidos.

Sucesos en España  

En España, el sistema democrático que se dio en 1931, previo al franquismo, decretó el 23 de enero de 1932 la disolución de la compañía. Sus argumentos fueron obedecer al poder del Papa, considerado fuerza extranjera. Seis años después, durante la guerra civil, volvieron a operar en el país europeo normalmente.

El presente de la Compañía

En la actualidad sigue operando dentro de sus principales estatutos, además de seguir creciendo en número. Sin embargo muchos consideran que ha perdido su esencia primera.

Al mismo tiempo ha dejado de lado el sacrificio espiritual, adoptando aspectos modernistas, entre los que destacan el pensar que la iglesia no debe ser reformada.

Sin embargo, sus miembros continúan realizando misiones a lo ancho y largo del planeta, llevando aliento de vida a los más necesitados. Sus votos siguen siendo los mismos, y trabajan constantemente en el crecimiento espiritual, y en la búsqueda del camino a la perfección divina. Existen aún quienes no comparten sus ideas.

Es importante mencionar la labor educativa que ha realizado la Compañía de Jesús. En esta área tiene presencia en más de 69 países, con un número total de alumnos que supera los tres millones. En el cine y la literatura los Jesuitas también han sido protagonistas. Su labor es reconocida mundialmente.

Características

Las principales características de la Compañía están enmarcadas dentro del servicio y el amor a Dios. La universalidad de su misión, un proyecto definido, las personas y sus necesidades son el eje central.

Por otro lado está el desarrollo de la sociedad y de las comunidades a través de su labor misionera. Más específicamente por medio de la educación. Trabajan con sentido de pertenencia, fomentado el diálogo y el crecimiento espiritual. Aunque lo económico es un tema en debate, afirman trabajar con total trasparencia.

Su misión evangelística es el mensaje de la fe, así como promover el camino de la justicia y la solidaridad. Quizá una de las características más importantes de esta organización es el carisma, que está enfocado tal y como dijo el mismo San Ignacio: “Buscar y encontrar a Dios en todas las cosas”.

Algo que también se debe dejar claro es que la oración y meditación son unas de sus primeras particularidades. Estas las dejó Loyola plasmadas en sus Ejercicios de Espiritualidad. Han estado basados siempre en la elevación del espíritu, y dispuestos a asumir los grandes cambios y retos de la humanidad.

La espiritualidad desde la perspectiva de la Compañía

Es por lo anteriormente descrito que la Compañía maneja la espiritualidad de la siguiente manera:

Dios está siempre presente y su paso por el mundo lo hizo a través de la “encarnación” en Jesús de Nazaret. Es por ello que la espiritualidad debe ser dinámica y activa, actuando siempre desde el amor y para el amor, por medio de la vocación de servicio.

De la misma manera, tiene la aplicación de lo que llaman el “Tanto cuanto”. Se refiere a que la humanidad tiene a su disposición todo lo que necesita. Por tanto puede hacer uso de ello cuando lo necesite, y de tal forma dejarlo de lado cuando esto le haga daño.

Diego Lainez. Fuente: By Hieronymus Wierix-Biblioteca Nacional de España (http://bdh-rd.bne.es/viewer.vm?id=0000009088) [CC BY-SA 4.0 ], via Wikimedia Commons

Además, la espiritualidad debe estar centrada en darle importancia a lo que realmente lo tiene. De ahí parte el don del discernimiento: todos los esfuerzos deben estar concentrados en la misión que el hombre ha establecido para su vida.

Finalmente está el “más” o en latín magis. Esto se refiere a dar y hacer siempre lo mejor. Poniendo el corazón, y dejando una siembra de amor y servicio hacia los demás que logre cambiar la forma de vivir, y conduzca hacia una máxima expresión de la fe.

Obras

Referirse a las obras de la Compañía de Jesús es hablar en mayor parte de la labor educativa. Es una porción de la misión evangelizadora que tienen.

Sus centros educativos ofrecen a la sociedad una educación cristiana, humana y a la vez liberadora. La gama educativa va de universidades, escuelas, centros de formación profesional, a redes educativas.

Con presencia en los cinco continentes, cuenta con más de 231 instituciones de educación superior. Las de educación primaria están conformadas por 187, mientras que la secundaria por 462. En Latinoamérica millones de niños son beneficiados con la red Fe y Alegría.

La obra evangelizadora de los Jesuitas se ha quedado en gran parte en América, África y Europa. Desde siempre la finalidad ha sido llevar la ayuda a los más necesitados, brindándoles desde el amor, la caridad y la bondad las herramientas para vivir una vida más digna.

Las obras de la Compañía alcanzan el plano espiritual, formándose continuamente desde sus miembros. Llevando esa preparación a cada una de las personas que anhelan un crecimiento espiritual, y buscan un renacer de sus vida a través de un encuentro cercano con Dios.

Representantes destacados

La Compañía de Jesús ha sido una orden que ha formado a grandes personalidades, que han dejado su huella en la historia de la humanidad. A continuación se da una breve descripción de los más sobresalientes:

San Ignacio de Loyola

Fue el fundador de la Compañía. Nació en Loyola- España, el 23 de octubre de 1491, y murió el 31 de julio de 1556. Primero fue militar, y luego se entregó al sacerdocio. Elaboró los famosos Ejercicios Espirituales, y buscó siempre prepararse en todo lo concerniente a Dios.

Junto con los amigos con quien fundó la orden se dedicó al cuidado de los enfermos, a la enseñanza, y a llevar el mensaje de Dios. Por cómo vivió y las obras que realizó, fue canonizado por Gregorio  XV, en el año  1622. Su obra ha servido de ejemplo para muchos hombres de fe.

Pedro Fabro

Su verdadero nombre era Pedro González, después fue conocido como San Telmo. Fue uno de los principales fundadores de la orden. Se graduó de teólogo, y se dedicó de manera incansable y continúa en predicador y misionero.

Es considerado el santo patrono de los que corren peligro en el mar. Fue canonizado por el papa Benedicto XIV en al año n1741.

Baltasar Gracián

Fue un escritor y, por supuesto, Jesuita español, nacido en el año 1601. Murió en 1658.  Ingresó a la compañía en el año 1619 y en 1635 se recibió como sacerdote. La mayoría de sus obras están orientadas hacia la fe, el cristianismo, y los valores y principios de una vida espiritual.

Francisco de Javier

Fundador también de la compañía. Nació en el año 1506 y murió el  3 de diciembre de 1552. Fue un gran colaborador de San Ignacio de Loyola.

Su obra misionera la realizó mayormente en Asia, específicamente en Japón. Su canonización se llevó a cabo en 1622, junto a la de Loyola, Santa Teresa de Jesús, San Isidro Labrador y San Felipe Neri.

Diego Laínez

Fue el segundo general de la Compañía de Jesús. Nació en España en 1512, y murió en Roma el 19 de enero de 1565. Fue gran amigo de Loyola, además de convertirse posteriormente en su biógrafo. Su vida destacó por su esmerada obra social, y por sus profundos conocimientos en teología.

Otros

Los anteriores son solo algunos de los miembros destacados de la compañía de los Jesuitas. Además, se pueden mencionar: San Pedro Canisio, San José de Anchieta, José de Acosta, Atanasio Kircher, Juan de Mariana, José María Rubio, Wlodimir Ledochowsk, entre muchos otros.

Referencias

  1. (2008). La Compañía de Jesús, la poderosa orden más numerosa de la iglesia católica. Roma: Diario El País. Recuperado de: elpais.com
  2. Compañía de Jesús. (2018). España: Wikipedia. Recuperado de: wikipedia.org
  3. Vidal, P. (2011). La Compañía de Jesús. Brevísimo repaso a su origen, formación y características. España: Jesuitas y Contrarreforma. Recuperado de: blogs.ua.es
  4. Martínez, A. (2012). Jesuitas en el mundo. (N/a): Blogspot. Recuperado de: jesuitasporelmundo.blogspot.com
  5. Compañía de Jesús. (2005). (N/a): Jesuita. Recuperado de: indautxujesuitak.org
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Soy licenciado en educación mención lengua y literatura, de la Udone. He trabajado como profesor universitario en las cátedras de historia, literatura española y latinoamericana, además de música (armonía y ejecución de la guitarra). Trabajo como escritor, destacando en narraciones urbanas, novela y poesía. Entre mis libros destacan: "En la Boca de Los Caimanes", novela; "Transeúnte", cuentos urbanos; "Evocativos", poemario; "Cayena de Sal", poemario, "La casa en que estuve, el pueblo en que vivía", poemario; "La cama", poemario; "Roca de la Sal", poemario, "Del Hombre y Otras Heridas del Mundo", poemario; "Orilla Sagrada", poemario; "Suite del Refugio", composición musical para guitarra solista y "Aslyl", poemario. Aunado a esto, funjo como columnista del el diario "Sol de Margarita", en el que participo con el espacio "Transeúnte". Trabajo, además, como corrector de estilo. Destacan en esta labor los libros: "Sola Poeta I y II" (July Karina Rondón); "La vida por la piel" y "Relatos de otros mares" (Joaquina Doval); "Mi musa se fue con mi amante" (Elizabeth Vivas); “Huellas” (Gisela Trujillo); Hilos de locura (Luis Salazar), "Mi nombre es Jesús y vine a salvar tu alma", (Rafael Ríos). También escribo para la página Writing Tips Oasis, promocionando editoriales dedicadas a la publicación de libros en idioma español a nivel mundial.

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