Juan Escutia: biografía

Juan Escutia (1827 – 1847) fue un militar mexicano del siglo XIX, famoso por haber sido uno de los participantes de la Batalla de Chapultepec. A pesar de que no existen registros de que perteneciera al Colegio Militar, es considerado uno de los Niños Héroes que murieron defendiendo a México.

Hasta hace un tiempo se pensaba que Juan Escutia había sido el muchacho que se envolvió en la bandera tricolor mexicana antes de la invasión del fuerte en el que se hallaba por parte de los norteamericanos. Pero este mito está en entredicho, ya que en la actualidad otras fuentes afirman que el verdadero protagonista de esa historia fue el joven Margarito Zuazo.

sinaloaarchivohistorico [No restrictions], via Wikimedia Commons

Se cree que por el conflicto que hubo en el país, Escutia no pudo entrar formalmente a las listas del colegio militar, pero que se hallaba como un voluntario en la institución de formación castrista.

El cuerpo de Juan Escutia fue encontrado en una ladera al sur del castillo de Chapultepec, en donde fallecieron otros 370 jóvenes aproximadamente. Al momento de su muerte, Escutia contaba con 20 años de edad.

La batalla de Chapultepec estuvo enmarcada en la guerra entre los Estados Unidos de Norteamérica y México que se desarrolló durante el siglo XIX.

La memoria de estos jóvenes ha sido de gran importancia para la cultura mexicana. Especialmente a partir del gobierno de Porfirio Díaz, quién resaltó la participación de los Niños Héroes en la defensa de la nación.

Otros de los muchachos que tuvieron participaciones destacadas fueron los cadetes: Vicente Suárez, Fernando Montes de Oca, Francisco Márquez, Agustín Melgar y el teniente Juan de la Barrera.

La guerra con los Estados Unidos había comenzado en mayo de 1846 al norte de México, pero los ejércitos invasores fueron derrotando a su paso a los mexicanos por doquier. Al ocupar Puebla tuvieron acceso rápidamente al valle de México. Fue entonces cuando se produjo el enfrentamiento en Chapultepec.

Biografía

Primeros datos

Juan Bautista Pascasio Escutia y Martínez nació el 22 de febrero de 1827. Llegó al mundo en el Séptimo Cantón de Jalisco, actualmente Tepic, población que se convirtió en la capital del Estado de Nayarit, México.

Sus padres fueron José Antonio Escutia Ubirichaga y María Martínez Quinteros. Tuvo cinco hermanos llamados Jesús María, María Dolores, Antonio, Micaela y Francisco. Además, se sabe que su padre tuvo otra hija a la que bautizó como Manuela Escutia.

Procedía de una buena familia, su padre tenía una hacienda y contaba con medios económicos suficientes para tener una vida holgada. No existen mayores detalles acerca de la corta vida del joven Juan Escutia, salvo que fue parte de aquellos muchachos que dieron su vida para defender a México.

Sus primeros años se sucedieron bajo los cambios acelerados que devinieron en un México independiente del control extranjero. Por eso se piensa que el muchacho tenía un profundo sentimiento patriótico.

Alrededor de Escutia se creó un mito en el que es difícil seleccionar qué es realidad y qué es ficción. La valentía de Juan Escutia hizo pasar su nombre a la historia de México como uno de los grandes héroes de la patria, pues murió defendiendo el honor nacional, bien haya sido el protagonista del evento con la bandera tricolor mexicana o no.

Castillo de Chapultepec

Batalla de ChapultepecFuente: N. Currier [Public domain], via Wikimedia Commons

Juan Escutia no había sido formalmente enlistado, de hecho ya había sobrepasado la edad máxima para ingresar como un nuevo recluta al Colegio Militar. Algunos piensan que, a pesar de eso, fue recibido finalmente como agregado de la institución.

No pudo concluir el proceso puesto que los eventos que ocurrieron no permitieron el lapso de tiempo que habría que dedicar a las labores administrativas que requería el ingreso del joven. Sin embargo, le fue entregada un arma y se le proporcionó el conocimiento básico para utilizarla.

Otros creen que el joven Juan Escutia estaba asignado al Batallón de San Blas que constaba de aproximadamente 400 hombres y estaba al mando del teniente coronel Felipe Santiago Xicoténcatl.

Ese batallón de infantería había sido fundado en 1823 en la ciudad de Nayarit, en el puerto de San Blas. Eso hace probable otra versión, que indicaría que Juan Escutia se había enrolado en esa ciudad y no en Ciudad de México como la primera teoría afirma.

Según esa historia, Juan Escutia podría haber sido un soldado del Batallón de San Blas que se encontraba en ese momento en el Colegio Militar.

Lars Plougmann from United States [CC BY-SA 2.0 (https://creativecommons.org/licenses/by-sa/2.0)], via Wikimedia Commons

Muerte

Juan Escutia murió el 13 de septiembre de 1847, a los 20 años de edad. En sus últimas horas estuvo luchando en la batalla de Chapultepec contra las fuerzas invasoras que provenían de los Estados Unidos de Norteamérica.

Existen varias versiones acerca de su muerte. Una de ellas indica que él fue el muchacho que se envolvió en la bandera tricolor y decidió lanzarse de lo alto de la edificación antes que ver ese emblema ultrajado por sus oponentes.

Mientras tanto, la otra historia, que actualmente es más aceptada, asegura que Juan Escutia fue asesinado de un disparo mientras se hallaba combatiendo en una de las laderas que bordeaban al cerro. También se dice que Escutia pudo haber estado bajando por una ventana del castillo.

El conflicto

Antecedentes

México era un país libre desde 1821. Sin embargo, los desacuerdos territoriales entre ellos y Estados Unidos de Norteamérica tenían una historia de casi dos décadas. Las tierras de Texas y la península de la Florida habían sido unas de las más disputadas.

En 1822 Joel Robert Poinsett fue designado para negociar un tratado fronterizo con México. Eso culminó con el tratado de Velasco, en el que Estados Unidos no pudo anexar Texas a su territorio.

Sin embargo, desde la década de 1820 llegaban a las tierras del norte mexicano cientos de familias de origen estadounidense. Esa inmigración se producía con la anuencia del Gobierno Nacional y los nuevos pobladores eran promovidos, principalmente, por Moses Austin.

A pesar de que los mexicanos pensaban que las condiciones que se les imponían a los extranjeros eran muy blandas, ellos no pensaban lo mismo y fue creciendo en sus ánimos, cada vez más, el descontento con la administración mexicana.

A los nuevos texanos no les agradaba el hecho de tener que asimilarse a la cultura hispana, en lugar de permanecer con sus tradiciones originales.

Algunos políticos y militares mexicanos consideraron que debían reforzar el área fronteriza entre los Estados Unidos de Norteamérica y México, pero esta situación no fue atendida apropiadamente. Así como tampoco se escucharon las sugerencias que pedían que Texas estuviese poblado en mayor proporción por mexicanos.

Independencia de Texas

En 1836 Texas se declaró independiente, entonces se estableció como frontera del recién formado Estado de Texas con México el río Bravo. Pero el acuerdo fue firmado por un prisionero, lo que le permitió a los mexicanos expresar que no tenía validez.

En los años siguientes continuaron los conflictos entre mexicanos y texanos. Sin embargo, no fue hasta 1845 que el Estado de Texas entró a la Federación de los Estados Unidos de Norteamérica.

Las relaciones entre México y Estados Unidos sufrieron un gran distanciamiento, principalmente por la insistencia de los norteamericanos en adquirir territorio mexicano. Esos altercados devinieron en un hiato en la diplomacia de ambos países, quienes retiraron sendos embajadores.

A mediados de la década de 1840 ocurrió un incidente al norte del río Bravo en el que se enfrentaron tropas americanas con soldados del ejército de México que se hallaban en un rancho o hacienda de la zona.

La guerra

El 13 de mayo de 1846 fue declarada la guerra por los Estados Unidos. Sin embargo, la noticia tardó varios días en conocerse en Texas y México, donde habían continuado los ataques.

El 23 de mayo de 1846, los mexicanos hicieron lo propio al declarar el conflicto con sus vecinos del norte.

Los estadounidenses comenzaron a avanzar hacia el territorio mexicano. Al principio atacaron Nuevo León, Coahuila y Tamaulipas. Invadieron Monterrey y Santa Fe, e intentaron tomar en varias oportunidades a Veracruz.

En 1847 se libró la batalla de Angostura en la que Santa Anna, en ese momento presidente de la República, se declaró como vencedor y procedió a retirarse del campo.

Finalmente, los norteamericanos se hicieron con el puerto de Veracruz, lo que les permitió tomar la capital de Tabasco. Entonces, los ejércitos estadounidenses ya se habían abierto paso hasta la capital mexicana donde prosiguieron los enfrentamientos.

La toma de México

En agosto de 1847, el general mexicano Gabriel Valencia fue vencido en Lomas de Padierna, al sur de la capital. El general Santa Anna dejó solas a las tropas de Valencia sin siquiera avisarle de esta acción.

Entonces, las fuerzas restantes se concentraron en el convento de Churubusco. Allí el general Pedro María Anaya tuvo que sostener la plaza mientras sus soldados estaban en pie, puesto que no contaban con los recursos necesarios para darse abasto en la batalla.

Finalmente los norteamericanos llegaron a Molino del Rey, que estaba custodiado por la Guardia Nacional. A pesar de que este emplazamiento combatió fieramente, no pudo detener el avance invasor.

Batalla de Chapultepec

El 13 de septiembre de 1847 las fuerzas norteamericanas llegaron finalmente al castillo de Chapultepec, uno de los últimos bastiones que le quedaban a los mexicanos para defender la entrada a la ciudad capital.

En el castillo se hallaba el Batallón de San Blas, quienes se ubicaron al pie de una ladera que servía como acceso para intentar frenar a los enemigos.

Ese batallón estaba comandado por el coronel Felipe Santiago Xicoténcatl, y contaba con aproximadamente 400 hombres de los cuales no menos de 370 fallecieron en el encuentro.

Finalmente, tuvieron que presentarse en batalla los últimos miembros del ejército que quedaban disponibles: los cadetes del Colegio Militar, cuya sede se hallaba en el castillo de Chapultepec, donde se desarrollaban las acciones.

Colegio Militar

Los Niños Héroes fueron el grupo de cadetes que dieron su vida luchando por defender la soberanía mexicana.

En el colegio había una serie de jóvenes entre los 13 y 19 años de edad. El jefe de la escuela, el coronel Nicolás Bravo, solicitó a los jóvenes que se retiraran del castillo y se fueran con sus familias. Pero 46 cadetes pidieron permanecer en el lugar para defender, no solo a su colegio, sino a su patria.

Junto con ellos estuvieron algunos miembros del personal de la escuela y otros muchachos que acababan de culminar sus estudios militares.

Las tropas estadounidenses pudieron tomar en poco tiempo esta plaza y con ella el resto de la ciudad capital se entregó pacíficamente, por lo que no hubo necesidad de un mayor derramamiento de sangre.

Los Niños Héroes

monumento al relato de los niños héroes

Los seis nombres que pasaron a la historia fueron los del cadete Vicente Suárez, que murió en combate cuerpo a cuerpo a los 14 años, también Agustín Melgar de 18. Otro de los Niños Héroes fue el teniente del Cuerpo de Ingenieros Juan de la Barrera que contaba con 19 años y 3 meses de edad.

También falleció Fernando Montes de Oca, quién al intentar saltar por una ventana para apoyar la defensa fue alcanzado por un proyectil estadounidense, a los 18 años.

Otro de estos jóvenes valientes fue el cadete Francisco Márquez, quien murió cuando los invasores ya habían ganado y le solicitaron que se rindiera. Sin embargo, él disparó a uno de los americanos, quienes lo asesinaron a balazos a los 12 años de edad.

Por supuesto, ese día también falleció Juan Escutia. Se piensa que fue uno de los soldados que se encontraba en la ladera sur protegiendo la entrada del castillo. Otros aseguran que pudo haber estado saltando de una ventana al igual que Fernando Montes de Oca, y la tercera historia es que se suicidó intentando proteger el pabellón mexicano.

El Mito

Años después de esta batalla surgió una historia alrededor del personaje de Juan Escutia: se dijo que él al ver que sus compañeros ya se hallaban irremediablemente vencidos por los extranjeros, prefirió envolverse en la bandera tricolor mexicana y saltar desde lo alto del castillo.

De esa forma habría intentado Escutia proteger la bandera del ejército estadounidense que la deshonraría.

Se cree que ese mito y otros relacionados con los jóvenes conocidos como los Niños Héroes se dieron, especialmente, durante el gobierno de Porfirio Díaz, en un intento por mantener vivo el nacionalismo en el espíritu de los mexicanos.

Buscaban que el pueblo se sintiera inspirado por las nobles acciones de quienes entonces fueran tan solo niños o adolescentes.

Algunas fuentes afirman, en la actualidad, que el verdadero protagonista de la historia de la bandera mexicana fue un muchacho llamado Margarito Zuazo. Además, en ese caso, las acciones no habrían tenido por escenario el castillo de Chapultepec, sino la batalla de Molino del Rey que ocurrió algunos días antes del capítulo de los Niños Héroes.

Referencias 

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Periodista venezolana, entusiasta de la fotografía y ex investigadora del Centro de Investigación de Comunicación de la Universidad Católica Andrés Bello. Atraída por el estudio y difusión de las manifestaciones socioculturales del siglo XXI.

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