Liderazgo democrático: características, ventajas, desventajas, ejemplos

El liderazgo democrático, también conocido como liderazgo participativo o compartivo, es una manera de dirigir a grupos o a equipos en la que los componentes del mismo toman un papel activo en los procesos de toma de decisiones. A pesar de ser más efectivo en algunas situaciones que en otras, puede aplicarse a cualquier entorno con éxito.

En un entorno en el que se utiliza un estilo de liderazgo democrático, todo el mundo tiene la oportunidad de participar. Las ideas fluyen y se intercambian de forma libre, a la vez que se fomenta el que haya discusiones y debates. Sin embargo, a pesar de que existe igualdad de importancia en el grupo, el líder aún está ahí para guiar y controlar los resultados.

Fuente: pixabay.com

Diversas investigaciones han encontrado que el estilo de liderazgo democrático es uno de los más efectivos. Utilizado correctamente, puede dar lugar a un aumento de la productividad, a mejores contribuciones por parte de los miembros del grupo, y a un aumento de la satisfacción personal de cada uno de sus componentes.

Aún así, habrá ocasiones en las que este estilo de liderazgo no sea el más indicado. En este artículo estudiaremos cuáles son sus principales características, además de sus ventajas y desventajas más importantes.

Características

¿En qué se diferencia el estilo de liderazgo democrático de otras de las maneras existentes para dirigir un grupo? En este apartado veremos cuáles son sus características más importantes, además de algunos de los rasgos que debe poseer una persona que quiera adoptar esta manera de dirigir un equipo.

Intercambio de ideas

Al contrario de lo que ocurre con otros tipos de liderazgo, cuando un dirigente adopta el estilo democrático fomenta que los miembros de su equipo expresen su opinión y traten de encontrar nuevas soluciones a los problemas comunes. El líder tratará de escuchar todas estas ideas, y tomará su decisión respecto a la manera de actuar teniéndolas en cuenta.

Esta situación es muy distinta a la que se da al utilizar otros tipos de liderazgo, con los que lo normal es que la persona responsable tome las decisiones por sí misma y les diga a los demás lo que tienen que hacer.

Así, en el estilo de liderazgo democrático, las opiniones e ideas de los subordinados son vistas como algo útil y beneficioso, en lugar de como una amenaza a la forma de pensar del jefe.

Existencia de confianza y respeto entre los miembros del equipo

Para que pueda darse una situación en la que aparezca el estilo de liderazgo democrático, es necesario que los participantes del grupo confíen en los demás y en el jefe.

Para ello, el líder tiene que ser capaz de fomentar las buenas relaciones de sus subordinados entre ellos, además de aparecer como una persona honesta y merecedora de respeto.

De no existir esta confianza mutua, el libre intercambio de ideas simplemente no sería posible. Cuando una persona siente que sus opiniones no van a ser tomadas en serio, normalmente no las comparte. Por eso, el líder debe asegurarse de que todos se sientan cómodos con la situación en la que están.

Apertura de mente

Una de las características más importantes que debe poseer todo líder democrático es la capacidad para escuchar ideas contrarias a las propias sin juzgarlas.

En el momento en el que un jefe de a entender que una opinión no es válida o no merece ser tenida en cuenta, la confianza del grupo hacia él puede romperse muy fácilmente.

Por eso, los líderes democráticos deben poder estar abiertos a críticas, ideas que a priori parezcan extrañas, y a todo tipo de opiniones. Esto fomentará la creatividad de las soluciones alcanzadas finalmente, y ayudará a encontrar mejores formas de resolver los problemas a los que se enfrente el equipo.

Capacidad de toma de decisiones

Todos los líderes, sin importar el estilo que adopten, tienen que ser capaces de tomar decisiones bajo presión y de llevar la iniciativa en un grupo. Sin embargo, cuando se utiliza un enfoque democrático, esta habilidad es especialmente importante.

Para poder usar este enfoque, un líder debe ser capaz de recoger todas las ideas que le proporcionen los miembros de su equipo, sintetizarlas y examinarlas, y luego elegir el camino a seguir y crear un plan de acción eficaz.

Por suerte, esta habilidad puede ser aprendida por todos aquellos que quieran introducir elementos de este estilo de liderazgo en su manera de dirigir.

Ventajas

¿Por qué querría alguien adoptar el estilo de liderazgo democrático? En este apartado veremos cuáles son los principales beneficios de dirigir a un grupo de esta manera.

Aumento de la creatividad

Los líderes democráticos son capaces de crear entornos en los que fluye la creatividad, ya que fomentan el intercambio de opiniones y la innovación por parte de los miembros del equipo.

Esto es especialmente útil para grupos que se dedican a sectores como el diseño o el márketing, pero puede ser beneficioso para prácticamente cualquier tarea.

Mejora de la motivación

Cuando los miembros de un equipo sienten que sus opiniones están siendo escuchadas y tomadas en cuenta, lo más normal es que sientan más ganas de trabajar y esforzarse al máximo para producir resultados positivos.

Por otro lado, según algunos estudios, los empleados bajo la supervisión de un líder democrático muestran más satisfacción en su trabajo y afirman sentirse más contentos con las tareas que tienen que realizar, incluso aunque estas puedan parecer poco motivantes en un principio.

Mejores relaciones entre los miembros del equipo

Por último, cuando se utiliza el estilo de liderazgo democrático, los participantes del grupo generalmente sienten que han sido escuchados y que están trabajando juntos para conseguir un objetivo común.

Esto hace que las relaciones entre ellos se vuelvan más positivas, eliminando en gran parte la competitividad y fomentando la camaradería.

Desventajas

Sin embargo, no todas las características del estilo de liderazgo democrático son positivas. En algunas situaciones, utilizar este enfoque puede no ser una buena idea. A continuación veremos cuáles son los principales puntos en contra de esta forma de llevar un equipo.

Falta de decisión

En algunas ocasiones, como por ejemplo cuando se está en medio de una crisis, los líderes democráticos pueden parecer débiles e indecisos.

En los momentos en los que es necesario tomar una decisión rápida y firme, suele ser más útil contar con un dirigente autoritario que le diga a los miembros del equipo lo que deben hacer para evitar complicaciones.

El problema es que, debido a las características de los líderes democráticos, normalmente no están bien capacitados para tomar un rol más autoritario. En función de las características del grupo y de las situaciones a las que se enfrente, esto puede hacer que tener un líder de este estilo no sea buena idea.

Gran gasto de tiempo

Debido a que un líder democrático escucha las opiniones de todos los miembros de su equipo antes de tomar una decisión, el proceso puede llegar a alargarse muchísimo si se produce un debate o una discusión especialmente animada.

Esto hace que esta manera de dirigir un equipo sea más adecuada para situaciones en las que hay mucho tiempo para actuar que para aquellas en las que se requiera una acción rápida, firme y decisiva. Por ejemplo, en entornos muy competitivos puede ser necesario utilizar un estilo de liderazgo más firme.

Toma de decisiones equivocadas

Cuando se aplica el estilo de liderazgo democrático, lo más importante es que se escuchen las opiniones de todo el mundo. Sin embargo, esto implica que incluso aquellas personas que están equivocadas o que no saben de lo que están hablando serán tomadas en cuenta.

El problema de esto es que, si el líder no es un experto en su área, puede darle crédito a ideas que realmente sean malas pero que parezcan perfectamente válidas a simple vista. Esto puede llevar a la aparición de todo tipo de problemas a medio y largo plazo.

Para evitar esta complicación, la persona que quiera adoptar el estilo de liderazgo democrático tiene que conocer en profundidad el campo en el que esté trabajando.

Sensación de rechazo

Los líderes que siguen este estilo fomentan que todas las personas expresen sus ideas y opiniones libremente. Sin embargo, a pesar de que esto sea algo bueno en un principio, cuando una persona ha expuesto lo que piensa, normalmente tiene la expectativa de que se va a hacer caso de sus opiniones.

El problema es que no todos los miembros de un equipo pueden tener la razón al mismo tiempo. Por eso, cuando una idea sea rechazada, puede que la persona que la hubiese propuesto se sienta poco valorada o comprendida, lo que podría llevar a la aparición de resentimientos y falta de motivación.

Ejemplos de líderes democráticos

A pesar de no ser un estilo de liderazgo practicado ampliamente, existen muchas personas que lo han utilizado a lo largo de la historia. Además, cada vez más empresas están intentando aplicar sus conceptos a la manera en la que toman decisiones.

Algunos de los ejemplos de liderazgo democrático más conocidos son los siguientes:

– Abraham Lincoln

– George Washington

– Jeff Bezos (fundador de Amazon)

– Larry Page (cofundador de Google)

– Elon Musk (fundador de Tesla, PayPal y SpaceX)

Referencias

  1. “What is democratic leadership?” en: Very Well Mind. Recuperado en: 28 Noviembre 2018 de Very Well Mind: verywellmind.com.
  2. “Leadership Styles: Democratic Leadership Style” en: Leadership Toolbox. Recuperado en: 28 Noviembre 2018 de Leadership Toolbox: leadership-toolbox.com.
  3. “What Is Democratic (Participative) Leadership? – 5 Main Principles” en: Status. Recuperado en: 28 Noviembre 2018 de Status: status.net.
  4. “Advantages And Disadvantages Of Democratic Leadership” en: Team Work Definition. Recuperado en: 28 Noviembre 2018 de Team Work Definition: teamworkdefinition.com.
  5. “Democratic leadership style” en: Defining Leadership. Recuperado en: 28 Noviembre 2018 de Defining Leadership: defining-leadership.com.
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Alejandro Rodríguez Puerta es un psicólogo y coach titulado por la Universidad Autónoma de Madrid, que compatibiliza su trabajo en el campo de la salud mental humana con sus labores como escritor y divulgador. Actualmente colabora con varias páginas de psicología y salud, hablando sobre distintos temas relacionados con el bienestar de las personas.

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