
¿Qué es la literatura neoclásica?
La literatura neoclásica es el movimiento literario impulsado por los principios de la Ilustración, con el fin de emular los valores de la Antigüedad grecorromana. Esta tendencia comenzó a mediados del siglo XVIII en Europa, como reacción a los excesos del barroco y el rococó.
La literatura neoclásica no solo influyó en la literatura en general, sino también en otras áreas de las artes, como la pintura, la música, la escultura, la arquitectura e incluso la ropa.
La intención era dejar de lado la improvisación y la experimentación que se manifestó durante el Renacimiento, a la vez que se promovía el orden y la regularización de la gramática y la ortografía. También se caracterizó por rechazar de forma contundente los temas fantásticos.
Los elementos más característicos de la literatura neoclásica están relacionados directamente con la razón, la estructura, el pensamiento racional y la intención de enseñar. Una de las características más importantes de este género es que siempre tiene un carácter didáctico.
Orígenes de la literatura neoclásica
La literatura neoclásica surgió en pleno auge de la Ilustración, que se manifestó entre finales del siglo XVII y principios del XVIII en Europa, y fue un movimiento que transformó para siempre la cultura, políticas y los factores sociales en el mundo occidental.
Gracias a la Ilustración surgió la necesidad de expandir los principios de libertad individual, tolerancia religiosa, razón, el método científico y fraternidad, hacia todas las áreas de expresión.
Con la filosofía empírica y la ciencia experimental, los escritores buscaron transformar y transmitir una nueva forma de ver la vida.
Por esto, se concentraron en aspectos relacionados con la moral, la mesura, el orden y el autocontrol como manifestaciones contra las formas barrocas imperantes en la época.
Se presentó una serie de cambios en los géneros literarios al diversificarse a otros formatos, como parodias, melodramas, sátiras, cartas, diarios y ensayos. En este sentido, los ensayos se transformaron en los nuevos divulgadores de ideas y pensamientos de los filósofos más importantes del momento.
Asimismo, la poesía y la fábula emplearon animales y personajes valerosos como protagonistas, con el fin de generar historias con significado, y que dejaran una moraleja en los lectores.
Cabe destacar el papel de las enciclopedias en este periodo; estas obras contemplaban supuestos filosóficos, políticos, sociales y científicos que pasarían a ser de dominio público. El conocimiento ya no estaría bajo el poder ni el control de las clases más pudientes.
Características de la literatura neoclásica
– Búsqueda del orden y la razón. Predomina la lógica, la claridad y el equilibrio frente a la imaginación excesiva.
– Imitación de los clásicos. Toma como modelo a autores grecolatinos (como Horacio o Virgilio).
– Finalidad didáctica. La literatura tiene un propósito educativo: enseñar valores, normas y moral.
– Predominio de la razón sobre la emoción. Se rechaza lo exagerado o sentimental (propio del Barroco).
– Lenguaje claro y sencillo. Evita adornos innecesarios; busca ser comprensible para todos.
– Respeto por las reglas. Se siguen normas estrictas en la creación literaria (especialmente en el teatro).
– Temas morales y sociales. Trata sobre la educación, las costumbres, la crítica social y la conducta humana.
– Géneros destacados. Predominan el ensayo (muy importante), la fábula (con moraleja) y el teatro (con reglas como las tres unidades: tiempo, lugar y acción).
Eras del Neoclasicismo
Es posible clasificar las diferentes eras del Neoclasicismo y la literatura neoclásica en tres diferentes etapas:
- Era de la restauración. La poesía sigue los lineamientos clásicos de los autores grecolatinos, aunque apoyándose en la sátira. También se popularizan los teatros como espacio para exponer obras en prosa, lo cual da cabida a géneros como la comedia. Otras expresiones que también se popularizaron fueron las odas y los pastorales.
- Era agustina. Debe su nombre al emperador romano, Augusto, quien se encargó de proporcionar estabilidad y prosperidad al Imperio. En esta época se desarrolla el periodismo, así como las novelas de ficción con cortes autobiográficos. Siguen siendo populares las comedias y se desarrolla una poesía más de corte sentimental. La literatura se vuelve racional, realista y moral.
- Era de Johnson (o era de la sensibilidad). Los elementos principales que caracterizaron a esta época fueron balance, razón e intelecto. Hubo mayor concentración en un tipo de literatura folclórica y popular. Asimismo, los textos y obras de William Shakespeare se volvieron populares y reconocidas. También se realizó una serie de enciclopedias y diccionarios sobre gramática y ortografía.
Literatura neoclásica hispanoamericana
En España y algunos países latinoamericanos también se desarrolló la literatura neoclásica, con la intención de enaltecer los valores científicos y racionales, así como las identidades nacionales de cada región.
El teatro se convirtió en uno de los principales medios de entretenimiento en España. Incluso se estableció una serie de directrices que debían cumplir las obras: por ejemplo, debían ser verosímiles y poseer un contenido moral e instructivo.
En el caso de Latinoamérica, hubo un enfoque hacia los valores de la libertad y el progreso, inspirados por figuras independentistas como Simón Bolívar y José de San Martín.
Cabe destacar que también en esta época se desarrolló la literatura gauchesca, uno de los subgéneros más representativos de los asentamientos de la zona del Río de la Plata, Argentina y Uruguay.
Autores y obras de la literatura neoclásica
La literatura neoclásica dejó un legado de trabajos y autores que incluso hoy en día siguen influyendo a nuevas generaciones.
Jean-Baptiste Poquelin – Molière (Francia, 1622-1673)
Escritor, actor y abogado. Su obra más famosa es Tartuffe, considerada una de las más polémicas por mofarse de la clase pudiente.
Alexander Pope (Inglaterra, 1688-1744)
Pope es uno de los autores más importantes de la literatura neoclásica gracias a obras como The Rape of the Lock y Un ensayo sobre el criticismo, aunque se hizo reconocido con la traducción que realizó de la Ilíada.
Jonathan Swiftn (Irlanda, 1667-1745)
Autor de Los viajes de Gulliver, que narra las aventuras del personaje principal, Lemuel Gulliver. Este título también fungió como crítica hacia las políticas y la sociedad británica. Asimismo, escribió Una modesta proposición, ensayo satírico donde plantea una propuesta para acabar con los problemas de hambre y de arriendo: que los campesinos vendan sus hijos a los terratenientes y se los coman.
Daniel Defoe (Inglaterra, 1660-1731)
Es el autor de Robinson Crusoe, un marinero que decide renegar de su familia y decide navegar los mares con ánimos de aventura.
Esta obra tiene todos los elementos de una épica: un héroe, un viaje duro, la separación del hogar y una serie de batallas.
Samuel Johnson (Inglaterra, 1709-1784)
Su nombre fue tomado para denominar una de las eras del Neoclasicismo gracias a sus aportes en poesía, periodismo y traducción.
Fue el escritor del Dictionary of English Lenguage, uno de los recursos más importantes de la gramática inglesa.