Manía: síntomas, causas, tratamientos

La manía es una condición psicológica en la que la persona presenta un estado de activación anormalmente elevada. Durante el tiempo en el que dura, el afectado sentirá emociones más poderosas, tendrá un mayor nivel de actividad, y su autoconfianza se verá elevada momentáneamente.

Por lo general, se considera que la manía es el estado opuesto a la depresión. Sin embargo, esto no quiere decir que se trate de algo positivo: al ser también un extremo, puede provocar todo tipo de problemas en las vidas de las personas que la tienen. En los casos más severos, pueden aparecer incluso delirios y paranoias.

Fuente: pixabay.com

En muchas ocasiones, manía y depresión aparecen juntas en lo que se conoce como trastorno bipolar. Sin embargo, este estado alterado también está relacionado con muchos otros trastornos; y puede presentarse de forma aislada. En el DSM – 5, el último manual diagnóstico de enfermedades mentales, se clasifica en función de su severidad.

La manía puede ser especialmente peligrosa cuando aparece con delirios de grandeza. Si alguien presenta uno de estos episodios, tenderá a ponerse en peligro y a actuar de formas que le traigan problemas a largo plazo. Por lo tanto, es fundamental comprender este trastorno para ser capaces de detectarlo a tiempo cuando se presente.

Síntomas

A continuación veremos los diferentes síntomas y criterios diagnósticos de un episodio de manía.

Alteración del estado de ánimo

El primer indicador de la manía es un cambio brusco en el estado emocional de la persona. Según el DSM – 5, tiene que haber un estado de ánimo elevado de forma anormal y persistente, que se presente con altos niveles de irritabilidad o de energía. Además, también es necesario que aumente la actividad habitual del sujeto.

Esta alteración del estado de ánimo, para poder ser considerada un episodio de manía, tiene que durar como mínimo una semana y estar presente durante prácticamente todos los días de la misma, a casi todas horas.

Cambios en el comportamiento

Además de la alteración emocional presente en los episodios de manía, las personas con este problema presentan también cambios en su manera de actuar.

Estos síntomas son, además, los que mayores problemas suelen traerles a los individuos que los sufren, aunque algunos de ellos pueden parecer inofensivos a simple vista.

Así, entre otras cosas, una persona que sufra un episodio de manía no necesitará dormir tantas horas como de costumbre para sentirse descansada. Además, actuará como si fuera alguien muy importante, y se volverá bastante más habladora de lo normal.

Estos dos síntomas juntos provocan que alguien en manía intente controlar al máximo las conversaciones que mantiene. Sin embargo, lo hará de forma desorganizada, ya que sentirá como si sus ideas fueran más rápido que su lengua (un fenómeno conocido como “fuga de ideas”).

Además, la persona en un episodio maníaco tenderá a aumentar su actividad para conseguir alguno de sus objetivos. Estos pueden ser de carácter social, económico, sexual, laboral…

Por último, en general alguien que sufra un episodio de manía realizará muchas más conductas de riesgo de lo habitual. Este es el síntoma que más problemas puede traer, ya que puede tener consecuencias muy graves para la economía, la salud, las relaciones o incluso la integridad física del paciente.

Problemas en la vida cotidiana

Por último, uno de los criterios diagnósticos más importantes es que los cambios producidos en la persona deben acarrearle problemas en su día a día. Estos problemas pueden ser de naturaleza muy distinta, y variarán en función de cada individuo.

En algunos casos, por ejemplo, la persona podría comportarse de formas que lleven al deterioro de algunas de sus relaciones sociales. En otros, los síntomas de la manía provocarían que el individuo perdiera su trabajo o tuviese problemas en él.

Durante los episodios más graves, la persona tendría que ser hospitalizada para evitar que se hiciese daño a sí misma o a los demás. Esto es especialmente cierto en las ocasiones en las que la manía se presenta junto a síntomas de tipo psicótico.

Causas

Poco se sabe realmente sobre por qué algunas personas sufren episodios maníacos. Sin embargo, sí que se conocen varios factores que pueden favorecer su aparición. En este apartado veremos algunos de ellos.

Tratamientos farmacológicos

Por lo general, los episodios de manía tienden a aparecer después de que la persona sufra un estado de ánimo depresivo. Algunos estudios han relacionado esta alteración con los medicamentos que tratan de evitar los síntomas más graves de la depresión.

Así, por ejemplo, dependiendo de la investigación que se observe se considera que hay entre un 10 y un 70% de probabilidades de pasar de depresión a manía cuando se están tomando antidepresivos. Esto es especialmente cierto en el caso de las benzodiacepinas, uno de los tipos de medicamento más usados en estos casos.

Por otra parte, los dopaminérgicos (medicamentos que hacen que el cerebro produzca más dopamina o aproveche mejor la que tiene) también parecen producir más riesgo de pasar de un estado depresivo a uno maníaco.

Factores ambientales

Ciertas condiciones vitales y sucesos han mostrado tener algún tipo de relación con la manía. Así, su presencia no implica necesariamente que una persona vaya a desarrollar este trastorno mental; pero las probabilidades de que lo haga aumentan con ellos.

Uno de los factores más relacionados con los episodios maníacos es el sueño. De acuerdo con las últimas investigaciones sobre el tema, tener un patrón de sueño irregular o dormir muchas menos horas de lo habitual podrían ser clave en la aparición de este trastorno del estado de ánimo.

Por otra parte, algunas enfermedades y problemas físicos también podrían desencadenar un episodio maníaco. Entre otras cosas, este trastorno se da de manera relativamente habitual tras un ictus. Esto es especialmente cierto si el infarto cerebral afecta al hemisferio derecho.

En el caso de que este problema tenga causas exclusivamente físicas, se le conoce como manía secundaria.

Factores genéticos y cerebrales

Varios genes han sido relacionados tanto con el trastorno bipolar como con la manía. Su manipulación en estudios con animales ha permitido entender mejor el funcionamiento cerebral de estos dos estados.

Por ejemplo, partes del cerebro como los receptores de glutamato, la pituitaria y el núcleo subtalámico han mostrado una gran relación con la aparición de episodios maníacos.

Por lo tanto, se cree que algunas personas podrían tener una tendencia innata a presentar este trastorno; aunque es posible que hagan falta factores ambientales para desencadenarlo.

Tratamientos

Antes de comenzar un tratamiento para la manía, los psiquiatras deben ser capaces de descartar cualquier otras causas para los estados de ánimo alterados y los comportamientos inusuales. Esto se debe a que, en general, todas las intervenciones requerirán el uso de psicofármacos.

Así, durante un episodio agudo de manía, la persona tendrá que tomar o bien un estabilizador del estado de ánimo (como litio o valproato), o un antipsicótico atípico. En los casos más severos, es muy común que tengan que usarse ambos tipos de fármacos a la vez.

Sin embargo, el uso de estos medicamentos tan solo servirá para eliminar algunos de los síntomas más agudos de la manía. Una vez que una persona ha sufrido varios episodios, es extremadamente probable que vuelva a presentarlos a lo largo de su vida.

Por lo tanto, los enfoques a largo plazo tienen que centrarse más en la prevención que en la eliminación por completo de la manía. Hoy en día no conocemos un método eficaz para evitar que estos episodios vuelvan a presentarse, pero sí que se puede disminuir tanto su frecuencia como su intensidad.

En la mayoría de los casos, los tratamientos para la prevención de la manía se centrarán en tres áreas: medicación, terapia psicológica, y estilo de vida.

Medicación

Por lo general, los pacientes diagnosticados con manía tendrán que tomar un estabilizador del estado de ánimo toda su vida. El más utilizado para estos casos es el litio, aunque existen muchos más.

Sin embargo, este medicamento no siempre funciona. Por ello, se sigue investigando sobre qué psicofármacos es posible utilizar para sustituirlo.

Terapia psicológica

Varios estudios han mostrado que el enfoque más efectivo para combatir la manía es combinar medicamentos con terapia. Así, un psicólogo puede ayudar a los pacientes a convivir con sus síntomas y a disminuir su intensidad.

Entre otras cosas, la terapia enseñará a la persona a controlar mejor su estado de ánimo. Además, le dotará de estrategias de afrontamiento para cuando sus emociones se descontrolen. Esto tenderá a evitar muchos de los problemas más graves de la manía.

Cambios en el estilo de vida

Por último, la manía se ha relacionado con la salud física y cerebral en general. Por ello, se ha descubierto que factores como el ejercicio y la dieta sana pueden ayudar a combatirla. Así, los pacientes con un trastorno del estado de ánimo se beneficiarán de introducir nuevos hábitos saludables en su vida.

Otro de los factores que disminuyen la severidad de la manía es la presencia de un círculo social fuerte. Por eso, en muchas ocasiones los psicólogos trabajan con el paciente para que este pueda mejorar sus relaciones.

Todas estas acciones deben trabajarse a la vez para conseguir los mejores resultados. Si se hace bien, la persona con manía puede ser capaz de llevar una vida normal y agradable.

Referencias

  1. American Psychiatric Association., Kupfer, D. J., Regier, D. A., Arango López, C., Ayuso-Mateos, J. L., Vieta Pascual, E., & Bagney Lifante, A. (2014). DSM-5: Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (5a ed.). Madrid: Editorial Médica Panamericana.
  2. “Manic episode symptoms” en: PsychCentral. Recuperado en: 12 Julio 2018 de PsychCentral: psychcentral.com.
  3. “Symptoms and Diagnosis of Bipolar Mania” en: VeryWell Mind. Recuperado en: 12 Julio 2018 de VeryWell Mind: verywellmind.com.
  4. “Mania” en: Psychologist Anywhere Anytime. Recuperado en: 12 Julio 2018 de Psychologist Anywhere Anytime: psychologistanywhereanytime.com.
  5. “Mania” en: Wikipedia. Recuperado en: 12 Julio 2018 de Wikipedia: en.wikipedia.org.
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