Memoria Episódica: Características, Funcionamiento y Estructuras Cerebrales

La memoria episódica es el tipo de memoria que se relaciona con sucesos autobiográficos como momentos, lugares y emociones asociadas a dichas situaciones. Es decir, constituye el recuerdo y el conocimiento acerca de los contextos.

De este modo, la memoria episódica es esa capacidad que permite a las personas recordar todas las vivencias, situaciones y sucesos que experimentan a lo largo de su vida.

memoria episódica

La memoria episódica se caracteriza por poder evocarse de forma explícita. Es decir, tanto el almacenamiento como la recuperación de este tipo de información pueden realizarse de una forma literal.

Junto a la memoria semántica, la memoria episódica conforma la memoria declarativa, una de las dos subdivisiones principales de la memoria humana.

La memoria declarativa se caracteriza por resultar explícita, mientras que la memoria procedimental conforma el otro gran tipo de memoria de los seres humanos y resulta implícita.

Características de la memoria episódica

La memoria episódica es esa memoria que se utiliza para codificar las experiencias personales y recuperar de forma consciente los eventos y los episodios del pasado.

Así pues, la memoria episódica hace referencia al recuerdo de elementos que suceden en un momento temporal determinado. Este momento puede abarcar tanto pasados recientes (unos minutos, unas horas o unos días antes) como pasados lejanos (meses y años antes).

La memoria episódica se caracteriza por presentar tres características principales: la temporalidad, la información del contexto y el recuerdo consciente.

Información temporal

La memoria episódica posee un carácter temporal. La información que engloba este tipo de memoria se localiza en un momento determinado del pasado.

La contextualización temporal de la memoria episódica puede ser precisa o vaga. Es decir, se puede recordar con exactitud el momento en el que sucedió los elementos memorizados o se puede recordar de una forma vaga y difusa.

En cualquiera de los dos casos, los elementos recordados forman parte de la memoria episódica siempre que estos hagan referencia a experiencias personales y sucesos autobiográficos.

Información del contexto

La memoria episódica incluye información espacial e información perceptiva. El recuerdo incorpora elementos acerca del espacio y el contexto en el que ocurrió el evento.

El aspecto, la forma o el color son aspectos que se incorporan en la memoria episódica, motivo por el cual el recuerdo resulta siempre explícito.

Recuerdo consciente

Finalmente, la memoria episódica se caracteriza por generar un recuerdo totalmente consciente. La persona es consciente de haber vivido y experimentado el evento en primera persona.

La recuperación de la información se lleva a cabo siempre de una forma explícita y voluntaria, por lo que los elementos de la memoria episódica no se almacenan en el inconsciente.

Procesos de codificación

La codificación es el proceso mediante el cual la información se representa en la memoria.

En el proceso de codificación de la memoria episódica participan cuatro códigos diferentes: el visual, el acústico, el semántico y las acciones motoras.

Así pues, diferentes sentidos participan en la captación de los estímulos, los cuales se codifican en códigos distintos para pasar a formar parte de la memoria episódica.

Desde el punto de vista evolutivo, la memoria episódica se desarrolla tarde en la niñez, alcanza su nivel más elevado en la edad adulta y se deteriora de forma progresiva en la vejez.

Así pues, de forma general, los adultos presentan mayores capacidades para recordar aspectos autobiográficos que los niños y las personas de edad avanzada.

Por lo que respecta los procesos de codificación, la memoria episódica presenta tres elementos principales: el procesamiento, la elaboración y el significado.

Cuanto más amplio es el procesamiento mejor es el almacenamiento y la recuperación del recuerdo. Esto quiere decir que cuanto más tiempo se está en contacto con un tipo de información, mejor se recuerda.

Por este motivo, el tiempo de exposición del material afecta ampliamente al recuerdo. Cuanto más largo sea el tiempo de exposición, tanto el recuerdo como el reconocimiento serán mejores.

Por otro lado, ciertos estudios han mostrado que la práctica distribuida se recuerda mejor que la práctica masiva. Es decir, eventos que suceden varias veces en distintos días se recuerdan, de forma general, mejor que los eventos que suceden durante un periodo de tiempo prologando pero se presentan una única vez.

Procesos de elaboración

Craik y Lockhart elaboraron un enfoque sobre la memoria episódica en el que se postulan diferentes niveles de procesamiento de la información. Así pues, determinaron que no sólo el procesamiento era importante, sino también la repetición.

Según Craik y Lockhart, la información que se codifica de forma superficial se aprende peor que cuando esa misma información de procesa a nivel profundo.

Así pues, realizaron una distinción entre el procesamiento visual (superficial) y el procesamiento semántico (profundo)

Por otro lado, estos autores incorporaron la importancia de la repetición del material, indicando que cuanto mayor es el periodo temporal de la presentación del estímulo, mejor es el recuerdo.

El significado, la organización de la información y el aprendizaje referente al proceso de codificación de la memoria episódica son elementos que han sido estudiados principalmente por la psicología de la gestalt.

Desde este paradigma psicológico se consideró la importancia de los principios de organización perceptiva y de los “insight”. Estudios realizados durante los años sesenta demostraron que la codificación de la memoria semántica resultaba un proceso activo.

En este sentido, se considera que la codificación de la memoria episódica implica una organización subjetiva del material. Cuando se retiene información no relacionada, el cerebro trata de imponer un a organización subjetiva a los elementos a retener, con el fin de procesarlos y recordarlos de forma más eficiente.

Así mismo, se postula que la memoria semántica también presenta una organización jerárquica. Cuando la información a retener se presenta de forma organizada jerárquicamente, su retención es mejor que cuando el material se presenta sin organización.

Procesos de almacenamiento

El almacenamiento es el proceso que permite guardar la información captada y codificada en las estructuras cerebrales.

Según los enfoques neurobiológicos actuales, el almacenamiento de la información depende del cambio producido en la conectividad de la sinapsis entre neuronas cerebrales.

No obstante, existen ciertas controversias a la hora de determinar el funcionamiento del proceso de almacenamiento.

Una teoría bastante aceptada es la postulada por Ebbinghaus, el cual afirmó que el olvido se produce a través del desuso. Si la información almacenada no se usa, decae con el paso del tiempo y se sobreviene el olvido.

Así mismo, la interferencia, tal y como postuló McGeoch, resulta también un elemento importante a la hora de determinar el almacenamiento de la información. Los hechos que ocurren entre el momento del aprendizaje y su recuerdo posterior pueden dar lugar al olvido.

Procesos de recuperación

Para que la memoria episódica pueda cumplir su función, una vez codificada y almacenada la información esta debe de ser recuperada. De lo contrario, el recuerdo no se genera y el proceso de memorización fracasa.

Así pues, el proceso de recuperación hace referencia a la actividad de recuperar de una forma consciente los elementes almacenados en la memoria.

En este sentido, se postula que las señales de recuperación desempeñan un papel principal en la memoria episódica. Señales efectivas que permitan recuperar el material previamente almacenado dan lugar al funcionamiento de la memoria.

No obstante, la recuperación de la información se puede llevar a cabo también sin señales. En estos casos se habla de recuperación libre que, a diferencia de la recuerdo por claves, sólo dispone de claves contextuales.

Estructuras cerebrales implicadas

La neurociencia cognitiva se ha centrado en examinar qué funciones realiza cada región cerebral y qué estructuras del cerebro participan en la realización de cada actividad mental.

En el caso de la formación de recuerdos episódicos nuevos, se requiere la intervención del lóbulo temporal medial. Esta estructura incluye el hipocampo, la región del cerebro más involucrada con los procesos de memoria.

Sin la intervención del lóbulo temporal medial sería posible generar nuevos recuerdos procedimentales. Por ejemplo, una persona podría aprender a tocar el piano, ir en bicicleta o escribir.

No obstante, sin la intervención del lóbulo temporal medial resultaría imposible recordar los sucesos vividos durante el aprendizaje. Por ejemplo, una persona podría aprender a ir en bicicleta pero no recordaría cómo lo hizo ni qué sucedió cuando practicaba.

Por otro lado, la corteza prefrontal, concretamente la parte de la corteza prefrontal correspondiente al hemisferio cerebral izquierdo, también está involucrada en la generación de nuevos recuerdos episódicos.

De forma específica, el córtex prefrontal se encarga de llevar a cabo los procesos de codificación de la memoria semántica. Así pues, las personas que presentan esta región cerebral dañada son capaces de aprender información nueva pero suelen hacerlo de un modo erróneo.

Lo más habitual es que los sujetos con el córtex prefrontal dañado sean capaces de reconocer un objeto que han visto en el pasado, pero presenten dificultades a la hora de recordar dónde y cuándo lo vieron.

En este sentido, varias investigaciones han mostrado que la corteza prefrontal se encarga de organizar la información para facilitar un almacenamiento más eficiente. De este modo, cumpliría un papel dentro del ámbito de la función ejecutiva.

Sin embargo, otros estudios apuntan que la corteza prefrontal estaría más involucrada en el desarrollo de estrategias semánticas que favorecen la codificación de la información, como el establecimiento de relaciones significativas entre los contenidos ya aprendidos y la información nueva.

En resumen, la memoria episódica parece estar desempeñada por dos estructuras cerebrales principales: el lóbulo temporal medial y la corteza prefrontal. No obstante, el funcionamiento y la actividad de esta última resulta algo más controvertida hoy en día.

Patologías asociadas

En la actualidad se han descrito múltiples patologías que pueden originar problemas en la memoria episódica. La mayoría de estas enfermedades se caracterizan por afectar a las estructuras cerebrales anteriormente comentadas.

Las principales enfermedades que pueden provocar afecciones en la memoria episódica son:

La revisión de los estudios comportamentales del autismo apunta que esta patología podría producir un daño selectivo en el sistema límbico-prefrontal de la memoria episódica.

La relación entre autismo y alteraciones en la memoria episódica no está claramente establecida, pero lo sujetos con esta patología suelen presentar problemas en el recuerdo de eventos autobiográficos.

Amnesia es un término amplio que hace referencia a la pérdida de memoria. Esta alteración suele producir déficits importantes en la memoria episódica.

La enfermedad de Alzheimer es una patología neurodegenerativa que suele afectar al hipocampo antes que a otras regiones del cerebro. El síntoma principal de la patología es la pérdida de memoria, afectando ampliamente a la memoria episódica.

Síndrome de Korsakoff

El síndrome de korsakoff es una enfermedad producida por un déficit de vitamina b1. Suele manifestarse en sujetos que presentan alcoholismo crónico y entre su amplia sintomatología se presencia una notable afección de la memoria episódica.

Factores relacionados

La activación de determinadas áreas cerebrales relacionadas con la memoria episódica parece variar en función de la edad. Especialmente, en lo que a la recuperación de recuerdos episódicos se refiere.

La gente de más edad suele experimentar una activación tanto del hipocampo izquierdo como del derecho, mientras que los sujetos más jóvenes suelen experimentar activación únicamente del hipocampo izquierdo.

Otro factor importante en la memoria episódica son las emociones. Por lo general, la emoción tiende a incrementar la posibilidad de que el suceso pueda ser recordado más adelante.

La relación entre memoria y emoción es compleja, sin embargo, diversas investigaciones han mostrado que los sucesos vividos con una mayor carga emocional suelen recordarse de una forma más detallad, intensa y duradera.

Memoria autobiográfica

La memoria autobiográfica se engloba dentro de la memoria episódica y hace referencia a representaciones personales de sucesos generales o específicos y vivencias personales.

La memoria autobiográfica incluye también el recuerdo de un individuo de la propia historia persona, y se caracteriza por presentar un carácter constructivo y presentar un elevado nivel de fiabilidad.

Referencias

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Graduado en Psicología y Máster en Psicopatología Clínica del Adulto.

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