¿Qué es la memoria eidética o fotográfica?

La memoria eidética o fotográfica es la capacidad de recordar imágenes muy vívidas de un estímulo, a pesar haberse expuesto a él durante un periodo de tiempo muy breve.

El recuerdo se caracteriza por una elevada precisión y gran lujo de detalles, sin haber usado ninguna técnica ni estrategias mnemotécnicas.

Close up of woman eye in process of scanning

Es un tipo de memoria sensorial, en la que el individuo posee la habilidad de recuperar la información almacenada como si fuera una fotografía que puede observarse durante pocos minutos.

“Eidética” proviene de la palabra griega “εἶδος” (o “eidos”), que significa “forma”. El término lo estableció el psicólogo alemán Erich Rudolf Jaensch en 1929.

Por otro lado, el concepto de imagen eidética se refiere a la imagen posterior a la percepción que resalta por ser más vívida y duradera que otras imágenes (Paivio & Cohen, 1977). Esto quiere decir que no todo lo que se percibe va a ser almacenado en la memoria eidética, sino sólo algunos eventos o imágenes.

Las personas que poseen la llamada “hipertrofia de la memoria eidética”, pueden recordar cualquier elemento que han visto, imaginado o escuchado, aunque sólo lo hayan percibido una sola vez.

Esta condición parece no ser hereditaria, y se va perdiendo con la edad si el individuo no es consciente de que la tiene y, por tanto, no la entrena. A veces se asocia a niños diagnosticados de síndrome de Asperger y autismo.

Se ha demostrado que la memoria eidética aparece en un pequeño porcentaje de niños, de edades comprendidas entre los 6 y 12 años. En cambio, es prácticamente inexistente en los adultos (Haber, 1979).

Algunos investigadores han explicado este fenómeno de la edad, estableciendo la hipótesis de considerar la memoria eidética como una forma de memoria inmadura. Poco a poco esta forma de recordar se va sustituyendo por representaciones más abstractas, a medida que se van adquiriendo habilidades cognitivas más avanzadas con la edad.

Sin embargo, en un estudio de revisión de Haber en 1979 se comprueba que las habilidades eidéticas siguen siendo muy estables durante todo el periodo preescolar y escolar. Además, este tipo de memoria parece no tener relación con el pensamiento abstracto o el rendimiento en la lectura.

¿Tener buena memoria significa tener memoria eidética?

Lo característico de este fenómeno es que parece ser que la memoria eidética es independiente de otros tipos de memoria y no parece tener relación demostrada con otras habilidades cognitivas, emocionales o neurológicas.

Tener una buena memoria no es lo mismo que poseer habilidades de memoria eidéticas. Este último tipo de memoria es distintiva, ya que después de dejar de ver el estímulo o situación, el elemento permanece de forma muy nítida durante unos minutos antes de desvanecerse.

Se distingue de otros tipos de memoria, ya que esta capacidad no está presente a la hora de recordar textos, números, palabras, hechos autobiográficos en general, etc.

Es similar a contemplar una fotografía, por eso a veces también se denomina memoria fotográfica.

¿Es lo mismo memoria eidética que memoria fotográfica?

Normalmente estos dos términos se usan indistintamente. Sin embargo, pueden tener significados diferentes.

La memoria eidética implica una imagen mental casi fiel, como si fuera una fotografía, del evento recordado. Sin embargo, según Kujawski Taylor (2013), no sólo se almacenan características visuales, sino también elementos auditivos y otras percepciones sensoriales variadas que se experimentan en conjunto.

En cambio, la memoria estrictamente fotográfica es un fenómeno muy extraño que aún se duda de su verdadera existencia. Consiste en la habilidad para recordar números o textos con gran detalle y precisión sin la visualización típica que acompaña a la memoria eidética.

Un ejemplo de memoria fotográfica sería mirar brevemente la página de un libro y luego recitarla de memoria.

Según Hudmon (2009), la memoria fotográfica es rara. Explica que alcanzar el mismo grado de fidelidad que la realidad es casi imposible para nuestra memoria. Esto ocurre porque la memoria depende de aspectos subjetivos, y tiende a alterarse con distorsiones y adiciones. Aunque puede ser más detallada de lo normal en los casos de memoria eidética.

Autores diferentes consideran la memoria fotográfica como la recuperación voluntaria de un recuerdo, pudiendo examinarlo detalladamente, e incluso “haciendo zoom” en ciertas partes. Esto es más un mito que una realidad, ya que no se han encontrado casos reales en los que se dé este fenómeno.

¿Es frecuente tener memoria eidética?

Como se mencionó anteriormente, este tipo de memoria sólo se encuentra en niños. Más específicamente, entre el 2 y el 10% de niños con edades entre 6 y 12 años.

Hay autores como Hudmon (2009) que sostienen que los niños poseen mucha más capacidad de memoria eidética que los adultos por cambios en el desarrollo. Por ejemplo, la adquisición de habilidades lingüísticas podría reducir el potencial de las imágenes eidéticas.

De hecho, hay investigaciones que han demostrado que verbalizar algo mientras se observa una imagen produce interferencias en la formación de la imagen eidética.

Los adultos, a diferencia de los niños, tienden a codificar las imágenes tanto verbal como visualmente. Por este motivo, es posible que interrumpan las imágenes eidéticas y por tanto, no las experimenten como los niños.

¿Cómo se evalúa este tipo de memoria?

La forma más común de comprobar si una persona es eidética, es a través del “Picture Elicitation Method” que se puede traducir como “Método de Evocación de Imágenes”.

El procedimiento consiste en presentar a la persona una imagen desconocida que debe explorar durante unos 30 segundos. Después, se oculta la imagen y se le pide a la persona que con la mirada aún fija en la pantalla indique todos los detalles que ha observado en la foto.

Aparentemente, para las personas que poseen memoria eidética es muy sencillo describir la foto con gran lujo de detalles ya que pueden seguir viéndola durante un corto periodo de tiempo (de medio minuto a varios minutos). Para ellos, es como si la imagen siguiera presente físicamente y pueden informar sobre detalles extraordinarios de ésta.

Se distingue de otras imágenes visuales en que no desaparecen a pesar de que se muevan los ojos (como tras observar el flash de una cámara), ni cambian los colores. Por eso pueden responder preguntas acerca del color exacto de un elemento muy escondido en la imagen. Sin embargo, esta memoria no es absolutamente perfecta, aunque se considera mucho más intensa que la de las personas no eidéticas.

Otro aspecto que la caracteriza, es que una vez que se desvanece, no puede recuperarse como al principio.

En internet puedes encontrar muchos tests online para evaluar tu capacidad de memoria eidética y visual, aunque ten en cuenta que su fiabilidad puede ser muy limitada.

El debate de la memoria eidética: ¿cuál es su magnitud?

A lo largo de la historia, muchos han mostrado escepticismo acerca de la existencia de la memoria eidética.

Todo comenzó cuando en 1970 Charles Stromeyer decidió estudiar a su futura esposa, Elizabeth. Ésta aseguraba poder recordar una poesía escrita en un idioma que no conocía incluso años después de haber visto ese poema por primera vez. También parecía que era capaz de recordar patrones de puntos aleatorios con gran precisión. En la actualidad, continúa siendo el único caso documentado que ha realizado con éxito una prueba de este tipo.

Sin embargo, muchos dudan de la veracidad de este fenómeno y critican los posibles procedimientos utilizados. También ha cuestionado por el hecho de que Charles contrajera matrimonio con su “sujeto de investigación”, y que ésta se negara a repetir las pruebas más adelante para demostrar sus capacidades.

Más adelante, el científico cognitivo Marvin Minsky en su libro “The Society of Mind” (1988) volvió a poner en duda la existencia de la memoria eidética, aunque más concretamente, la memoria fotográfica. Él pensaba que este tipo de memoria es un mito infundado.

Además, algo que lo complica es que no existe consenso científico sobre la naturaleza, definición e incluso existencia de la memoria eidética, ni siquiera en niños.

Un escéptico científico llamado Brian Dunning, examinó en 2016 la literatura existente sobre la memoria eidética y fotográfica. Llegó a la conclusión de que existe una falta de evidencia convincente de la existencia de memoria eidética en adultos sanos. Al igual que la memoria fotográfica, que no presenta evidencia clara.

No obstante, más que una cuestión de existencia o no existencia, lo que determina que una memoria sea excepcional es su grado o extensión.

Por tanto, la memoria eidética podría tratarse de una mayor acentuación de los recuerdos. Aunque dentro de los límites normales. Es decir, no se recuperan los detalles exactos de las cosas que memorizamos, sino que los recuerdos se reconstruyen guiados por las expectativas.

De hecho, el cerebro constantemente distorsiona el pasado, y modifica los recuerdos con cada recuperación de éstos. Por este motivo, la memoria eidética es muy detallada, pero no tanto como se ha podido pensar.

Son necesarias más investigaciones para especificar más el concepto, extensión y cualidades de la memoria eidética; y así resolver el debate existente.

Entrenamiento de la memoria eidética

Es ampliamente conocido que la memoria, en sus diversos tipos, se puede entrenar y potenciar.

Conceptualmente, la memoria eidética en teoría no debería apoyarse en procesos mnemotécnicos, ni estrategias cognitivas, ni ser fruto de un duro entrenamiento diario.

En teoría, es propia de los niños y se piensa que, si no se nace con ella, es imposible desarrollarla.

Sin embargo, quizás se pueda entrenar la capacidad de recordar imágenes, sin ser necesario desear alcanzar el nivel de un individuo eidético. Dedicando un rato cada día y aumentando la complejidad de los ejercicios, puedes potenciar esta habilidad.

En este artículo verás ejercicios concretos para comenzar a entrenar tu memoria visual.

Referencias

  1. Andrew Hudmon (2009). Learning and Memory. p. 52. New York: Infobase Publishing.
  2. Annette Kujawski Taylor (2013). Encyclopedia of Human Memory [3 volumes]. California: Greenwood Press.
  3. Does Photographic Memory Exist? (s.f.). Recuperado el 14 de noviembre de 2016, de Scientific American.
  4. Eidetic Memory. (s.f.). Recuperado el 14 de noviembre de 2016, de Wikipedia.
  5. Haber, R.N. (1979). Twenty years of haunting eidetic imagery: where’s the ghost? Behavioral and Brain Sciences, 2(4), pp. 583-629.
  6. Paivio, A., & Cohen, M. (1977). Eidetic Imagery and Figural Abilities in Children.
  7. Rivas, A. (10 de febrero de 2015). Photographic Memory Test: Are You Able To Remember Everything You’ve Seen In Vivid Detail? Obtenido de Medical Daily.
  8. Searleman, A. (s.f.). Is there such a thing as a photographic memory? And if so, can it be learned? Recuperado el 14 de noviembre de 2016, de Scientifican American.
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Licenciada en Psicología (Universidad de Huelva). Máster en Estudios Avanzados en Cerebro y Conducta de la Universidad de Sevilla.

2 Comentarios

  1. Muy interesante tu artículo Cinta. Querría conocer tu opinión sobre el paciente Solomon, de Alexander Luria. Según parece explicar el propio investigador ruso, se trataba del uso de imágenes mentales, pero esto es contrario al concepto de memoria eidética. Por lo menos él no usaba mnemotecnias, según parece. Me confunde un poco la cuestión de que la memoria eidética parece más ligada al almacén sensorial que a la Memoria de trabajo. Pero el paciente de Luria se acordaba de todo lo que sucedía, detalles, etc. Es como el cuento de Borges, Funes el memorioso, o como en Rain Man, con el autista. En suma, estoy muy interesado en poder tener más información, sobre todo si tienes la publicación más extensa. Yo he trabajado en mis tesis las relaciones entre pensamiento y lenguaje o también trabajo mental y estructuras textuales. Un gusto !

  2. Estimada Cinta: Quería comentarte que Brian Dunning fue condenado por fraude en internet (“o por qué nunca más voy a escuchar Skeptoid”). Lo vas a encontrar en Google fácilmente. Tiene un programa con el cual hacía ciertas maniobras para ingresar dinero en forma fraudulenta. Yo me entero recién ahora porque estoy buscando algunos autores que mencionás y no conocía. Un afectuoso saludo!

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