Mioclonías: Síntomas, Tipos, Causas y Tratamiento

Las mioclonías o mioclonos son contracciones o sacudidas repentinas de un músculo o un grupo de músculos. Las personas que las experimentan no pueden controlar estos espasmos, es decir, son involuntarios.

El término mioclonías puede dividirse en “mio”, que significa músculo, y “clonías” o “clónicas” que quieren decir “sacudida”.

mioclonías

En la mioclonía puede darse tanto la contracción muscular (llamada mioclonía positiva) como la relajación muscular súbita e incontrolada (denominada mioclonía negativa). Ésta última puede provocar que la persona caiga al perder el tono muscular que la mantenía en pie.

Su frecuencia también varía, pudiendo producirse aisladamente o muchas veces en poco tiempo. La mioclonía aparece por una gran variedad de causas, aunque también la experimentan las personas sanas.

Por ejemplo, cuando tenemos hipo, estaríamos teniendo una mioclonía. Al igual que sucede cuando nos asustamos, o nos estamos quedamos dormidos y nos dan espasmos en un brazo o una pierna. Son situaciones totalmente normales que no suponen ningún problema.

No obstante, las mioclonías en otros contextos pueden ser síntoma de alguna enfermedad o intoxicación. En estos casos, normalmente se deben a trastornos del sistema nervioso como la epilepsia, trastornos metabólicos o reacciones a medicamentos. Suelen caracterizarse por afectar a más de una parte del cuerpo y ocurrir más frecuentemente.

En los casos más graves, las mioclonías pueden afectar el equilibrio y a los movimientos, interfiriendo en las actividades cotidianas como caminar, hablar o comer.

Para controlar las mioclonías, la mejor opción es tratar el problema subyacente. Sin embargo, si se desconoce la causa o ésta no puede tratarse de forma específica, el tratamiento va enfocado a mejorar la calidad de vida del paciente.

Síntomas

La mioclonía se presenta como contracciones, espasmos o sacudidas en los músculos que son involuntarias. Pueden aparecer en una sola extremidad, o llegar a abarcar todo el cuerpo. El paciente puede indicar que siente una sacudida incontrolable, como si le dieran una descarga eléctrica. Las mioclonías suelen tener las siguientes características:

– Son involuntarias.

– Repentinas.

– De corta duración.

– Varían en frecuencia e intensidad.

– Pueden presentarse en todo el cuerpo o en una parte.

– Puede ser muy intensa y afectar a actividades como caminar, comer o hablar.

Tipos

Las mioclonías generalmente se dividen en varias categorías para facilitar su tratamiento. Los tipos de mioclonías son:

Mioclonía fisiológica

Este tipo se presenta en personas sanas y muy raramente requiere tratamiento. Entre estos se encuentra el mioclono del sueño, es decir, aquellas sacudidas involuntarias que tenemos cuando nos estamos quedando dormidos.

Otros ejemplos puede ser el hipo, que son contracciones del diafragma. Además de los espasmos debido a la ansiedad o al ejercicio físico, el reflejo de sobresalto (susto), así como los espasmos musculares que tienen los bebés después de una comida.

Mioclonía esencial

Este tipo se presenta por sí sola, es decir, sin que exista alguna anormalidad en el sistema nervioso central o en los nervios. Este tipo de mioclonía suele ser estable, y no se intensifica con el tiempo.

Generalmente se desconoce la causa de este tipo de mioclonía, aunque podría ser hereditaria porque en algunos casos se repite en la misma familia. Algunos creen que puede ser una forma de epilepsia cuya causa no puede detectarse.

Mioclonía de acción

Esta se genera o se intensifica cuando la persona se mueve voluntariamente o tiene la intención de moverse. Este tipo de mioclonía es de las más graves.

Puede afectar las extremidades y la cara, generando una gran discapacidad. Suele deberse a la falta de oxígeno o de sangre en el cerebro.

Mioclonía palatina

Es una contracción rápida y regular del paladar blando. La mayoría de los casos se presenta en los adultos y posee una duración indefinida. Las personas afectadas pueden sentir un chasquido en el oído cuando se presenta la contracción.

Epilepsia mioclónica progresiva

Es un conjunto de epilepsias que se caracterizan por mioclonías en diversas partes del cuerpo. Se acompañan de convulsiones tónico-clónicas generalizadas (por actividad eléctrica alterada en todo el cerebro). Así como alucinaciones visuales y degeneración neurológica progresiva. Suele observarse también dificultad para caminar y para hablar.

Epilepsia mioclónica juvenil 

Es un tipo de epilepsia que suele surgir en la adolescencia. Se caracteriza por episodios de sacudidas intensas principalmente en los miembros superiores.

Es uno de los tipos de epilepsia más comunes, pudiendo aparecer en 1 individuo de cada 1000. Estos pacientes responden muy bien al tratamiento, desapareciendo en más del 80% de los casos.

Mioclonía de reflejo cortical

Se consideran un tipo de epilepsia que afecta al neocórtex cerebral, es decir, la capa más externa del encéfalo. Normalmente sólo se produce en unos músculos concretos del cuerpo, aunque puede abarcar muchos músculos. Al parecer, su aparición se ve facilitada con ciertos movimientos o sensaciones.

Mioclonía de reflejo reticular

Al parecer, es un tipo de epilepsia que se da en el tronco del encéfalo. Normalmente las contracciones se observan en todo el cuerpo, afectando por igual a los dos lados de éste. Puede surgir tanto por un movimiento voluntario como por la aparición de un estímulo externo.

Mioclonías sensibles a estímulos

Estas aparecen por repentinos estímulos externos como luces, ruidos o movimiento. Eso es habitual en la epilepsia fotosensible.

Síndrome de opsoclono-mioclono

Es un trastorno neurológico muy poco frecuente que destaca por movimientos oculares rápidos llamados opsoclonos, además de mioclonías, falta de coordinación, irritabilidad y cansancio. Su causa normalmente consiste en tumores o infecciones virales.

Mioclonía secundaria o sintomática

Este tipo de mioclonía se produce como consecuencia de una condición subyacente. Algunos ejemplos son el parkinson, lesiones en el sistema nervioso central, tumores, o enfermedad de Huntington. En el siguiente apartado se describen algunas más.

Causas de las mioclonías

No se sabe exactamente a qué se deben las mioclonías. Por lo general, las mioclonías se dan cuando llegan impulsos eléctricos alterados a un músculo o un grupo de músculos.

Dichos impulsos provienen de la corteza cerebral, el tronco encefálico o bien, de la médula espinal. Sin embargo, pueden surgir también por daños en los nervios (en el sistema nervioso periférico).

Existen gran variedad de condiciones que se vinculan con las mioclonías. Algunas de ellas son:

– Epilepsia.

– Lesiones cerebrales o en la médula espinal.

– Ictus (accidente cerebrovascular).

– Tumores cerebrales.

Hipoxia (lesiones cerebrales que aparecen por falta de oxígeno durante un periodo de tiempo prolongado).

– Enfermedad de Huntington.

– Esclerosis múltiple.

– Las mioclonías pueden ser un síntoma temprano de la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob.

– Enfermedad de Alzheimer.

– Enfermedad de Parkinson, por la degeneración de los ganglios basales, que están involucrados en el movimiento.

– Demencia con cuerpos de Lewy.

– Degeneración corticobasal.

Demencia frontotemporal.

– Atrofia sistémica múltiple.

– Condiciones genéticas.

Insuficiencia hepática o renal.

– Intoxicación por químicos, fármacos o drogas. Algunos ejemplos son los metales pesados, el bromuro de metilo, la levadopa, la carbamazepina, los opioides o los antidepresivos tricíclicos (a dosis elevadas).

– Infecciones.

– Desórdenes metabólicos. Por ejemplo, la hiperglucemia o hipoglucemia (niveles muy altos o muy bajos de azúcar en sangre), la falta de magnesio o de sodio.

Diagnóstico

Generalmente las mioclonías se detectan revisando la historia clínica del paciente y realizando un examen físico. También puede ser necesaria una electroencefalografía (EEG) para registrar la actividad eléctrica del cerebro y determinar qué área está originando esas alteraciones.

Por otro lado, también es recomendable una electromiografía (EMG). Esta prueba mide la actividad eléctrica de los músculos, observando las características de las mioclonías y su origen.

La resonancia magnética (RM) es útil para observar si existen problemas estructurales en el cerebro o en la médula espinal que estén provocando la mioclonía.

Las pruebas de laboratorio como análisis de sangre u orina se utilizan para detectar la presencia de drogas o toxinas, desórdenes metabólicos, diabetes o enfermedades renales o hepáticas.

Tratamiento

La eficacia del tratamiento depende de la posibilidad de determinar la causa subyacente de las mioclonías, y de que ésta sea reversible. De esta manera, tratando el origen del problema, se interrumpirían las mioclonías.

Sin embargo, en la mayoría de los casos, las causas exactas no se pueden detectar. Por ello, el tratamiento va encaminado a aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida del paciente.

Generalmente, se utilizan medicamentos tranquilizantes como el clonazepam para tratar las mioclonías. No obstante, este fármaco tiene múltiples efectos secundarios como somnolencia o la pérdida de la coordinación.

También se utilizan anticonvulsivos como el levetiracetem, el ácido valórico y la primidona. Estos medicamentos también tienen efectos secundarios como náuseas, mareos o fatiga.

Otras terapias utilizadas son las inyecciones de botox en las zonas afectadas. Esto es útil cuando hay una zona específica en la que se presenta la mioclonía, ya que se bloquean los mensajeros químicos que generan las contracciones musculares.

En casos donde la mioclonía se presenta como consecuencia de un tumor o una lesión cerebral puede recomendarse la cirugía.

Recientemente se está utilizando la estimulación cerebral profunda. Se trata de un neuroestimulador implantado quirúrgicamente que trasmite señales eléctricas a áreas del cerebro que controlan el movimiento. Su objetivo es bloquear los estímulos nerviosos anormales que producen las mioclonías.

Referencias

  1. General Myoclonus. (s.f.). Recuperado el 8 de abril de 2017, de WebMD: webmd.com.
  2. Gonzalez-Usigli, H. (febrero de 2017). Myoclonus. Obtenido de MSD Manual: msdmanuals.com.
  3. Myoclonus. (s.f.). Recuperado el 8 de abril de 2017, de Mayo Clinic: mayoclinic.org.
  4. Myoclonus. (s.f.). Recuperado el 8 de abril de 2017, de Wikipedia: en.wikipedia.org.
  5. Myoclonus (muscle twitch). (s.f.). Recuperado el 8 de abril de 2017, de Cleveland Clinic: /my.clevelandclinic.org.
  6. Myoclonus Fact Sheet. (s.f.). Recuperado el 8 de abril de 2017, de National Institute of Neurological Disorders and Stroke: ninds.nih.gov.
  7. Síndrome de opsoclono-mioclono. (s.f.). Recuperado el 8 de abril de 2017, de Genetic and Rare Diseases Information Center: rarediseases.info.nih.gov.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here