6 Motivos para Cambiar de Colegio a un Niño

Los motivos para cambiar de colegio a un niño son numerosos. Este cambio puede darse por casos de bullying, así como por otros motivos familiares.

Sin embargo, sea cual sea el motivo del cambio, existe una modificación en la rutina del pequeño y la familia debe atender a las posibles situaciones que se generen.

cambiar de colegio

Por ello, este artículo se propone aportar razones por las que es posible que se de esta situación y los factores que intervienen en el cambio, además de mostrar algunos aspectos beneficiosos ante tales situaciones.

Posibles motivos para cambiar a un niño de colegio

En primer lugar, es necesario tener presente que producir un cambio de colegio siempre debe ser para buscar el bienestar del niño y favorecer su aprendizaje. No se trata de buscar un centro brillante, sino un lugar en el que se atienda a las necesidades del pequeño y donde éste acuda feliz.

Sin embargo, hay que tener presente que barajar la posibilidad del cambio solo debe hacerse una vez que se han agotado todas las posibilidades que brinda el centro actual. Es decir, es necesario hacer el intento de que el colegio donde acude el niño normalmente pueda dar respuesta a sus necesidades.

En el caso de que no sea posible entonces se procederá a realizar el cambio pues, tal y como he mencionado con anterioridad, es una modificación de rutina muy drástica.

Las razones más generales del cambio pueden deberse a:

1- El centro tiene una ideología distinta a la de la familia 

La metodología de trabajo y las exigencias no se adaptan a lo que el alumnado necesita y la familia quiere que le aporte.

2- Necesidades en el alumnado que el centro no puede solventar

Pueden generarse dificultades en el niño, a las que el centro no puede dar respuesta ni solucionar. Por ejemplo, las dificultades de aprendizaje. 

3- Mala relación del alumno con los profesores y el resto de alumnos

Pueden darse problemáticas que afectan al niño, generando una turbia relación entre los propios alumnos y entre los profesores y los alumnos.

4- Falta de niveles educativos

Otra de las razones puede ser que el centro no oferte el siguiente nivel educativo al que el alumno tiene que acceder. Hay colegios solo de niveles infantiles, por lo que los padres se ven obligados a trasladar de escuela a los niños cuando pasan a primaria. 

También pueden agruparse las razones en ámbitos educacionales y no educacionales.

5- Razones educacionales

En primer lugar, las razones educacionales apuntan a la búsqueda de mayor calidad en el aprendizaje del niño. Un ejemplo de ello puede darse en niños con dificultades de aprendizaje, las malas compañías o en situaciones de bullying.

6- Razones no educacionales

En segundo lugar, las razones no educacionales apuntan a la familia y a la situación laboral de ésta. Pueden generarse cambios de domicilios, modificaciones en la estructura de la familia, problemas económicos o cambio de nivel educativo, como es el caso de pasar del colegio al instituto de educación secundaria.

¿Cuándo es conveniente hacer el cambio?

Una vez barajada la posibilidad del cambio, la familia debe plantearse cuándo es el momento idóneo para ello. Lo más razonable es que se haga cuando finaliza un curso para pasar a otro, y no a mitad. Si ya el cambio es una modificación importante en la rutina, hacerlo a mitad de un curso académico puede agravar la situación.

Atendiendo a ello, se puede decir que las vacaciones facilitan el cambio, pues existe un periodo de reflexión para que se asuma.

¿Cómo plantearle la situación al niño?

Es necesario tener en cuenta que aunque la familia busque el bienestar el pequeño, es éste el que va a sufrir el cambio, y puede que a veces no sea consciente de que es por su bien.

Por ello, se recomienda hacer partícipe al niño de todo el proceso. Se le deben explicar las razones por la que es necesario cambiarlo, señalando lo positivo. También es aconsejable, en la medida de lo posible, acercarle el nuevo centro a través de visitas frecuentes para que no le resulte completamente desconocido.

Asimismo, a continuación presento algunos aspectos a tener en cuenta para tratar con los niños en la transición que les toca vivir:

La anticipación al cambio

El niño debe ser consciente de toda la situación y, por ello, se le debe ir aportando información para que se anticipe a lo que va a suceder. Asimismo, atendiendo a la edad se le puede mostrar la información de una u otra forma.

Por ejemplo, ante niños pequeños se les puede trasladar la información de manera visual, con el uso de cartulinas. En cuanto a niños más grandes, se puede utilizar un calendario para tachar el día en que se realizará el cambio, así irá observando el transcurso de los días y asimilará poco a poco la situación.

En ambos casos se trata de mostrar una anticipación a los sucesos para irlos concienciando de lo que va a suceder. No obstante, se recomienda que, en la medida de lo posible, el cambio sea antes de comenzar la adolescencia, pues en este periodo es más complicado.

Buen canal de comunicación entre padres e hijos:

Los padres son los que, al fin y al cabo, tienen la potestad de realizar el cambio. Sin embargo, el niño es el que será perjudicado y, por ello, debe ser consciente y conocedor de todo.

Es necesario que conozca las razones y analice las ventajas que le puede ofrecer realizar este cambio. Ante esta situación solo se deberá señalar lo positivo, la necesidad de nuevas experiencias y aprendizajes. Además, de las nuevas relaciones sociales que va a adquirir, como por ejemplo nuevos amigos, sin olvidar a los viejos amigos que seguirá manteniendo.

En esta ocasión, por ejemplo, es recomendable que el alumno tenga un canal de comunicación con sus amigos, correo electrónico o número de teléfono, para mantener el contacto una vez que inicie su camino en el otro centro. Pues éste será el primer inconveniente que presenten ante la propuesta de un cambio de centro.

Una posibilidad de favorecer este canal y hacerlo una herramienta útil  es apoyarlo en el primer día de clase o incentivarlo a participar en las actividades extraescolares. Estas son dos posibilidades que favorecen el canal de comunicación y la relación entre la familia y el niño.

La Edad

La edad es un factor muy relevante en este proceso, pues cuanto mayor es el niño, será más difícil un cambio óptimo. La situación de dejar a los amigos y hacerlos nuevos le será una idea difícil de asumir, pues se encontrará en una clase donde los grupos de relación ya estén formados.

Esta situación la podemos observar ante la concepción de “el alumno nuevo” que se forma en la época adolescente. Y también podemos mencionar la necesidad de que el cambio sea anterior a la adolescencia, en la medida de lo posible, tal y como hemos mencionado con anterioridad.

La Situación emocional generada

Las emociones también son un aspecto importante en esta situación pues se puede presentar el miedo, el temor a la no aceptación, al cambio. La tristeza de dejar una rutina que puede provocar que se sienta mal.

La familia debe atender a este malestar, pues es algo normal. Y, por ello, debe promover la comunicación, haciendo que el niño se exprese y muestre lo que siente, a través de la tranquilidad que le puede suponer estar atendido en momentos de flaqueza.

Un ejemplo de ello pueden ser las continuas conversaciones que pueden generar una experiencia es gratificante. Es muy positivo hablar de los motivos por lo que se ha efectuado el cambio y escuchar sus pensamientos y sentimientos, manifestados a través de la ira, el miedo o, incluso, la curiosidad.

Es necesario que el profesor actual del alumno sepa la información, pues el niño puede cambiar de actitud de manera repentina.

La motivación que tenga el niño

La motivación, sin lugar a dudas, es un aspecto muy importante en la vida de cualquier persona. Por ello, es necesario analizarlo también en esta situación.

Que un niño rinda en el colegio, que asista contento y desarrolle su día a día de manera normal son indicios para analizar el éxito académico.

Por ello, trabajar para favorecer la motivación del alumno ante transiciones de este tipo es oportuno para el niño.

¿Qué centro elegir?

Una vez que la familia se ha planteado que el centro al que acude su hijo no cumple con las expectativas que tiene o no cubre las necesidades del niño, se comienza a cuestionar a qué centro podría cambiarlo.

Ante tal pregunta, en primer lugar, se debe tener presente que aunque todos los colegios proporcionan las mismas materias, cada uno tiene su metodología de trabajo y la disciplina es distinta, pues tienen un ideario diferente.

Es totalmente necesario evaluar las necesidades del niño y las circunstancias que acontecen en la familia. Un ejemplo de ello puede ser que un niño tímido pueda adaptarse mejor a un colegio pequeño y un niño con déficit de atención requiera de actividades extraescolares que fomenten su aprendizaje. 

Por ello, los padres deben informarse correctamente antes de tomar la decisión, pues puede producirse un cambio donde se vuelva a repetir la situación vivida en el colegio actual o sea para peor.

Referencias

  1. Razones para cambiar de colegio. Recuperado de: familiaycole.com.
  2. ¿Qué hay que tener en cuenta antes del cambio de centro educativo en niños hiperactivos? Recuperado de: fundacioncadah.org.
  3. ¿Cuándo y por qué debemos cambiar a un niño de colegio? Recuperado de: guiainfantil.com.
  4. ¿Cómo y por qué cambiar a un niño de colegio? Recuperado de: padresonones.es.
  5. ¿Es recomendable cambiar al niño de centro? Recuperado de: elbullying.com.
  6. ¿Tu hijo debe cambiar de colegio? Consejos para facilitarle el proceso de cambio. Recuperado de:faros.hsjdbcn.org.
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Graduada en Periodismo y Máster en Radio. Mientras haya curiosidad, existirán historias buenas que contar.

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