23 Obras de Octavio Paz Recomendadas

Las obras de Octavio Paz, configuran un imaginario social y cultural imposible de ser desvinculado de la historia mexicana, y en sí, de la literatura universal.

A finales de los años noventa, el poeta pasó de combinar su actividad política como embajador de México y su carrera como escritor para convertirse en el primer representante oficial de las letras mexicanas que ganaba un Premio Nobel de literatura.

Traductor, poeta y ensayista polifacético, la estética de Octavio Paz es fácil de buscar si se sigue el camino del romanticismo, el simbolismo y el surrealismo al que se acercó en numerosas ocasiones. El escritor, obstinado en alcanzar la belleza de las palabras y los mecanismos que las conformaban, exploró y dinamizó casi todos los estilos poéticos con tal de encontrarlas.

En este sentido, ésta fue una de las grandes aportaciones de Octavio Paz a la literatura: su actitud y apuesta por la función histórica que debía tener la poesía y la palabra dentro del nuevo periodo de cambios políticos, sociales y culturales a los que asistía el siglo XX.

A diferencia de los autores románticos, Octavio Paz no empleó la mayor parte de su tiempo en encerrarse en su torre para analizar todo este conjunto de hechos. En su lugar, el joven nieto e hijo de intelectuales revolucionarios, salió a la calle para unirse a las revueltas de estudiantes y promovió la cultura y educación en su país.

Afín a la causa social, aunque desde un óptica intelectual, Octavio Paz encontró a través de la poesía un vínculo de unión y de solidaridad con los escritores españoles republicanos.

De este modo, en su poesía y trabajo influirían desde muy temprano autores como Rafael Alberti quien desde su exilio en México, calificó los versos del joven poeta de “revolucionarios”, no por su afán político, sino por la capacidad de éstos para reestructurar el lenguaje.

En este sentido, aludía el propio Octavio Paz a su carácter visionario al decir ser de los primeros autores en interesarse por los temas de la literatura de la posmodernidad como: la crítica del lenguaje, el papel de la sociedad de masas, el rechazo por el progreso (en contra de la teoría moderna) o la combinación de géneros.

Desde esta perspectiva renovadora en el autor se recomienda para leer las siguientes obras que siguen a continuación:

Las obras seleccionadas de Octavio Paz

1- Luna silvestre

Bajo el sello de la editorial Fábula, Octavio Paz publica su primer poemario en 1933 con apenas 18 años, mismo año en que funda la revista Cuadernos del Valle de México. 

En estos primeros versos juveniles del autor ya puede adivinarse su faceta de escritor romántico. Como curiosidad Luna silvestre solo consta de siete poemas divididos en apenas cuarenta páginas que tratan sobre el amor, la poesía y la mujer.

Como curiosidad, el poemario fue poco conocido en su momento debido a la escasa tirada de ejemplares y a la falta de aparición en la prensa.

2- ¡No pasarán!

Este libro fue una respuesta solidaria por parte del autor hacia las fuerzas republicanas españolas en guerra. En 1936, la editorial mexicana Simbad publica un solo poema en forma de folleto titulado: ¡No pasarán!, el cual recordaba al grito de lucha encabezado por los adeptos del bando democrático para la defensa de Madrid ante el ejército del futuro dictador Francisco Franco.

Tras el éxito de este libro, Octavio Paz fue invitado por las fuerzas republicanas al Segundo Congreso Internacional de Intelectuales Antifascistas de España. Con este poemario, el poeta no solo fue reconocido, a ambos lados del charco, por autores como Rafael Alberti, Vicente Huidobro o Antonio Machado sino que también comenzó a establecerse como el gran poeta universal de las letras mexicanas del siglo XX.

3- Bajo tu clara sombra y otros poemas sobre España

Un año después, y en esta estrecha relación política del escritor con la madre patria, su poema ¡No pasarán! fue reeditado de nuevo por el escritor Manuel Altolaguirre en 1937 bajo una antología poética llamada Bajo tu clara sombra y otros poemas sobre España.

El ensayista español Juan Gil-Albert aplaudió la iniciativa de Octavio Paz al escribir de qué modo los versos del autor mexicano no manifestaban de ningún modo una falsa preocupación o abandono hacia la situación crítica de las tropas republicanas.

4- Entre la piedra y la flor

Esta vez, en lugar de mirar más allá de sus fronteras, Octavio Paz reedirigió su mirada hacia el horizonte de la mesoamérica más ancestral. De este modo, publica Entre la piedra y la flor, en ejercicio de análisis y reflexión de la evolución de los descendientes del pueblo azteca.

Actualmente, el libro está considerado uno de sus primeros poemarios largos al constar de cuatro partes claramente delimitadas en función de los cuatro elementos naturales principales: piedra, tierra, agua y luz.

Las dos primeras hacen alusión a la referencia social y económica de la civilización mesoamericana, la tercera se centra en la figura del campesino y la cuarta en las consecuencias de la imposición cultural que ha tenido el sistema capitalista frente a este pueblo.

El libro está influenciado por el viaje que iniciaría de nuevo Octavio Paz hacia Estados Unidos en 1943 gracias a la concesión de la beca Fundación Guggenheim con la cual pudo entrar en contacto con la poesía inglesa y norteamericana.

En esta línea, el contacto con poetas como Walt Whitman, Ezra Pound, Wallace Stevens o T.S. Elliot marcarían un antes y un después en su estilo. La poesía del escritor se liberaría de las viejas ataduras de la poesía mexicana para introducir nuevos elementos de la estética lírica posmoderna como el uso del verso libre, el detalle cotidiano histórico o la conjunción de diálogos coloquiales con fuertes imágenes tradicionales.

5- El laberinto de la soledad

A finales de 1945 el poeta mexicano marcha a París con el fin de formar parte del servicio diplomático de México, cargo que ocuparía durante 23 años de su vida. La capital francesa no solo supuso en el escritor una oportunidad para entrar en contacto con el surrealismo de André Bretón sino un cambio cultural influenciado a todos los niveles.

Además de su fuerte carácter poético, Octavio Paz es reconocido por los numerosos ensayos que escribió como El laberinto de la soledad, editado por la influyente revista Cuadernos Americanos en 1950.

El laberinto de la soledad es un libro de cabecera para la historiografía de México ya que en él Octavio Paz se centra en realizar una introspección psicológica del sujeto mexicano, buscando su identidad a lo largo del devenir histórico.

El libro volvió a ser reeditado a finales de los años sesenta justo cuando comenzó a ser reconocido por sus lectores. Su éxito posterior fue tal que hoy en día forma parte del imaginario colectivo de México, siendo una obra esencial en los programas educativos de los colegios y centros preuniversitarios del país.

6- ¿Águila o sol?

Publicado en 1951, ¿Aguila o sol? es una vía de conocimiento místico que lleva al escritor a encontrarse consigo mismo a través de las tres partes que estructuran el libro escrito en prosa y poesía. Con él se confirma su genialidad como poeta y evidencia la influencia hay en su estilo de Rafael Alberti o Jorge Guillén.

La primera parte, titulada Trabajos forzados, está marcada por su carácter de aprendizaje. En ella intenta buscar el papel de las palabras y expurgar todos los males y vicios para llegar a la pureza poética.

A continuación, el autor introduce Arenas movedizas, done se ayuda de una serie de cuentos breves en prosa para salir de ellas y así alcanzar la luminosidad que lo encamine hasta su tercera y última parte titulada como el nombre del libro, esto es, ¿Águila o sol?

7- La hija de Rapaccini

En 1956 publica en la Revista Mexicana de Literatura, la que será la única obra de teatro del poeta con el título La hija de Rapaccini. La pieza consta de un solo acto y está basada en un cuento del norteamericano Nathaniel Hawthorne. Fue representada en ese mismo año bajo la dirección de Héctor Mendoza en el Teatro del Caballito de México.

La versión de Octavio Paz es un drama readaptado al escenario con gesto de fábula donde cada personaje resulta ser la alegoría de un sentimiento humano. La obra está llena de matices surrealistas que intentan poner al descubierto los vínculos entre el amor, la vida y la muerte.

8- El arco y la lira

Como poeta, Octavio Paz medita en este ensayo de 1956 sobre la poesía y los elementos que la componen para que ésta adquiera sentido como el ritmo, el lenguaje o la imagen. A su vez, el escritor realiza una mención especial al tratamiento de la poesía y la prosa y del poder revelador que tiene la inspiración en el camino creativo.

A grandes rasgos, El arco y la lira se compone a modo de un ensayo maduro donde el escritor puede responder a una cuestión que lo inquietará desde adolescente: el fenómeno poético. Y al cual se referirá por primera vez en un texto publicado, a modo de antesala, dentro del número cinco de la revista El hijo pródigo con el título Poesía bajo soledad y poesía de comunión. 

A grandes rasgos, El arco y la lira forma parte de una obra fundamental de la trayectoria ensayística del autor y que dejaría adivinar cuál sería el pensamiento estético del futuro Premio Nobel. Gracias a esta pieza, el escritor obtuvo el premio Xavier Villaurrutia de México, máximo reconocimiento que da el país a un libro en concreto.

9- Las peras del olmo

Después de escribir El arco y la lira, Octavio Paz publica este libro en 1957 de corte ensayístico. En este caso el autor mira en su primera parte hacia su México natal, realizando un estudio sobre la poesía mexicana a través de los ojos de la escritora Sor Juana Inés de la Cruz y los poetas Juan José Tablada y José Gorostiza.

En la segunda parte, quizás más polifacética, el autor realiza  una incursión hacia la literatura y el arte y la poesía japonesa que tanto lo fascinó. A su vez, se atreve con la crítica fílmica mostrando interés por la exposición surrealista de Luis Buñuel en la gran pantalla. El libro también recoge incursiones del escritor dentro del periodismo literario.

10- Piedra sol

Prueba de esta exactitud y cuidado poético del escritor es Piedra sol, un poema de 1957 compuesto de 584 endecasílabos ( versos de 11 sílabas)  publicado dentro de la colección Tezontle del Fondo de Cultura Económico.

En el poema el yo poético realiza un recorrido, en 584 versos, a través de otro cuerpo amado, de igual modo que Venus inicia su viaje hacia el sol en 484 días. La conjunción entre la poesía y la fragilidad humana se lleva a cabo por medio de la gran cantidad de imágenes que aluden a la naturaleza y al paso tempestuoso del tiempo.

Como curiosidad, el poema termina igual que empieza, recordando siempre a los ciclos de la vida que incluyen un principio y un fin: ” […] un caminar de río que se curva, avanza, retrocede, da un rodeo y llega siempre”.

11- La estación violenta

Al volver a México del extranjero, Octavio Paz ve publicado en 1958, La estación violenta, un libro catalogado como uno de los poemarios más influyentes del poeta en ese momento por su riqueza creadora y la desvinculación que sintió con los poetas mexicanos que aún seguían apostando por las viejas formas.

Tras su regreso al país natal, el escritor se convirtió en uno de los máximos exponentes del cambio cultural encontrando en un grupo de jóvenes escritores, entre los que estaba Carlos Fuentes, una fuerza de lucha para renovar en México la vida artística y literaria.

En este poemario de corte intimista es un canto al fin de la juventud del escrito. En él se destacan poemas como Himno entre ruinas, Piedra de solFuentes o Mutra, éste último escrito durante su estancia en la India como embajador. Los versos de este libro están llenos del encuentro espiritual vivido en sus viajes anteriores por Japón, justo donde comenzaron a crecer sus vínculos con el Oriente.

La entrada en contacto con formas poéticas propias de Japón como el poema haikú lo ayudaron a economizar el lenguaje de su poesía para decir con pocas palabras una emoción intensa. Para simultanearlo a la vez con la idea del verso inacabado, algo totalmente impensable por entonces para la tradición española.

12- Libertad bajo palabra

El título de esta obra se refiere a una concepción paradójica de la libertad, la cual debe estar limitada por algo, de igual forma que la poesía está condicionada por el lenguaje.

Esta antología poética reeditada en 1960 incluye al poema mencionado Piedra de sol y los poemas de Octavio Paz escritos entre 1935 y 1957. Es una de las primeras grandes antologías del escritor y está considerada como una de las obras líricas en español más importantes del siglo XX por su carácter rompedor. La primera versión del libro se escribió como prueba con el nombre de Todavía en 1942 para ser publicado finalmente en 1949.

En esta línea, el poemario Libertad bajo palabra es un testigo abierto de su tiempo ya que en él pueden detectarse huellas de corrientes y movimientos artísticos y literarios como el surrealismo. Como rasgo a destacar, el libro se coloca como una publicación de vanguardia en pleno apogeo de las mismas.

En él, pueden encontrarse los nuevos parámetros de la poesía contemporánea hispanoamericana. De hecho, en uno de los poemas que incluye, Himno entre ruinas, surge el simultaneísmo, una nueva forma artística ideada por el escritor.

Para los escritores y estudiosos mexicanos de la talla de Alberto Ruy Sánchez, esta obra es una formulación madura de Octavio Paz junto a El laberinto de la soledad y ¿Águila o sol? en su etapa como escritor a finales de los años cuarenta.

13- Viento entero

Es necesario hacer un parón en esta lista para realizar un breve apunte a Viento entero, uno de los poemas más largos y simbólicos de Octavio Paz, dedicado a la que sería su gran amor hasta el día de su muerte, Marie Jose Tramini.

Se dice que el escritor mexicano llegó en 1962 a una recepción diplomática en una casa de Nueva Delhi donde encontró a Marie Jose Tramini, esposa por entonces del asesor político de la Embajada de Francia, junto a un grupo políticos y su marido durante una conversación en el jardín.

Su enamoramiento fue tal que al poco tiempo escribiría este poema envuelto por el ambiente budista al que asistió como embajador de la India, Pakistán y Afganistán. En el poema de nueve estrofas, aparece un elemento común en la poética del autor: los movimientos cíclicos que intentan sucederse constantemente en el verso, escenificando diferentes espacios, que parecen ser uno solo, dentro de un mismo tiempo.

14- Cuadrivio

Como su propio nombre indica, este ensayo de 1965, presenta una división en cuatro partes en función de los poetas a los que se refiere: Rubén Darío, Ramón López, Fernando Pessoa y Luis Cernuda, los cuales llevaron a cabo, según el escritor mexicano, rupturas con respecto a la poesías de sus tiempos.

Cuadrivio es una apuesta interesante hacia la ruptura de la poesía moderna. Cuestión que intenta ser explorada por Octavio Paz en sus inmersiones hacia el surrealismo artístico y literario del momento.

Como autor revolucionario, no solo en el terreno político sino también poético, Octavio Paz se siente parte de la tradición de la ruptura a la que pertenecen estos autores. De hecho, el poeta subraya en el prólogo de Cuadrivio la siguiente idea: “Es la tradición de nuestra poesía moderna. […] un movimiento iniciado a fines del siglo pasado por los primeros modernistas hispanoamericanos y que aún no termina”.

15- Poesía en movimiento: México 1915- 1966

Publicada en 1966, esta antología de autores poéticos, aunque sin pretensión de serlo, fue reeditada hasta 30 veces. La voluntad de esta obra era ser puramente estética ya que en ella se incluía a los autores jóvenes que apostaban por una poesía de vanguardia, entre los que se incluía Octavio Paz.

Según los críticos, es un libro que cambió la forma de leer la lírica en México. Además abarca temas que son fundamentales para comprender la cultura mexicana que abarca desde 1965 hasta 1970.

16- Claude-Lévi-Strauss o el nuevo festín de Esopo 

Las teorías del antropólogo desencadenó algunas de las obras más importantes de Octavio Paz, como Laberinto de soledad, donde el poeta buscaba, entre otras cuestiones, desentrañar algunos de los mitos del país mexicano.

El contexto de este libro se coloca bajo el París de finales de los años sesenta, donde todo comenzaba a girar en torno a la idea de un código de signos que había que descifrar; estructuralismo.

En homenaje al padre de esta teoría el poeta escribe el ensayo Claude-Lévi-Strauss o el nuevo festín de Esopo en 1969 para honrar los descubrimientos del etnólogo francés quien supuso un visionario para Octavio Paz. El libro es un diálogo abierto entre el poeta mexicano y las teorías antropológicas de su contemporáneo.

En esta línea, Octavio Paz escribe obras como Los signos de rotación (1965), Conjunciones y disyunciones (1969), El signo y el garabato (1973) y El mono gramático (1974).

17- Blanco

En 1967, incide sobre Blanco la luz de un halo experimental de poesía y creatividad que venía irradiando desde hace años en el escritor. El poema, impreso en una edición especial que satisficiera la extraordinaria calidad del contenido, es un exponente de renovación poética.

Como explica el escritor Alberto Ruy Sánchez, el texto consta de una hoja que poco a poco “se va extendiendo y al desdoblarse va, de cierta manera, produciendo el texto porque el espacio mismo se vuelve texto. La idea es que leerlo se vuelva ritual, un viaje con diversas posibilidades […]”. Como curiosidad, el poema puede ser leído hasta en seis combinaciones distintas de lectura.

La pieza es un ejemplo de cómo a partir de la nada existen infinitas posibilidades de creación y de libertad. Toda la existencia es posible a partir de una página vacía.

18-  Ladera este 

La experiencia de los viajes del escritor mexicano por la India dejaron en sus versos posteriores una profunda huella en lo que se refiere a temas como el amor. En especial el cosechado durante su segunda estancia en el país asiático durante seis años.

En esta línea se publica Ladera este en 1969 bajo la editorial de Joaquín Mortiz, un conjunto de poemas escritos entre 1962 y 1968 y que muestran el gran cambio producido al nivel de la poesía erótica en el escritor. Los versos de este poemario sobresalen por su lenguaje sencillo, la naturalidad de las imágenes y el exotismo propio de Oriente.

19- Topoemas

Este camino de indagación poética en las nuevas formas se mantiene en línea recta con la edición en la Revista de la Universidad de México de seis poemas con el título de Topoemas en 1968. Un topoema se refiere a aquellos versos donde el valor de las palabras ocupan un valor semántico.

Los seis poemas están dirigidos a diferentes amigos y personalidades del círculo de Octavio Paz y a través de ellos el poeta experimenta al estilo de los caligramas de Apollinaire. La lectura es predominantemente visual, basándose en los parámetros de la poesía concreta y ampliándose el carácter polifacético e interpretativo del lector.

20- Discos visuales

La experimentación anterior de Blanco y Topoemas llega a su punto álgido con Discos visuales, publicada en 1969 de mano del pintor Vicente Rojo que se encargó de la realización artística de la obra.

En esta pieza Octavio Paz sigue apostando por poemas de corte surrealistas y el carácter concreto de la poesía anterior de Topoemas y Blanco. Como curiosidad, la obra consta de cuatro discos que diseñados por Vicente Rojo, y leídos de manera no lineal, permiten girarlos llevando a nuevos fragmentos de los poemas.

La edición es una apuesta por imitar al lector a jugar con la obra y de hacerlo conocedor de un tipo de estilo poético que Octavio Paz empezará ya a poner en marcha: la poesía en movimiento.

21- Apariencia desnuda: la obra de Marcel Duchamp

Entre otras de las figuras por las que Octavio Paz mostró admiración fue el pintor surrealista Marcel Duchamp. Su interés es tal, que en 1973 el poeta mexicano publica el ensayo Apariencia desnuda: la obra de Marchel Duchamp para aplaudir la actitud irónica del artista y reconocer en sus piezas más importantes, ready-mades, las obras claves del siglo XX.

No obstante, es importante saber que aunque el poeta mantuvo estrechas relaciones con los máximos exponentes del surrealismo incipiente, su estilo literario no llegó a ubicarse bajo los parámetros de aquel movimiento en auge.

La aportación de Octavio Paz al surrealismo fue de carácter tangencial e intelectual, al leer con profundidad las obras de sus principales autores y reconocer el movimiento como pocos autores universales hasta entonces.

22- Sor Juana Inés de la Cruz o las trampas de la fe

Este ensayo es un análisis sobre la vida de la poeta española Sor Juana Inés de la Cruz presentado en la Universidad Autónoma de Madrid en 1982. Consta de tres partes, las cuales intentan realizar, de fondo, un retrato historiográfico de las colonias españolas durante la corte virreinal.

Octavio Paz escribió este libro fascinado por la personalidad de esta monja intelectual que quiso entregarse a la vida eclesiástica para poder acceder al conocimiento, reservado en esa época al poder masculino y ante el cual tuvo que enfrentarse.

Para el poeta, Sor Juana es la última poetisa del barroco español, siendo visionaria de la poesía moderna, idea con la que cierra el escritor la última parte de su libro.

23- Obras completas

Esta obra reúne en un solo compendio la producción del escritor desde 1935 hasta 1998. Consta de dos partes, la primera intenta agrupar sus poemas y libros más importantes como Libertad bajo palabra donde se incluye el poema referido anteriormente: Piedra sol.

En el segundo tomo, se intenta realizar una aproximación al trabajo de Octavio Paz en su calidad de traductor de poetas de todo el mundo. Con estas Obras completas, el autor sentencia desde su prólogo la que será la esencia de su trabajo: convertir a “la poesía en un segunda naturaleza”.

Referencias

  1. Adolfo Castañón (2014): Tránsito de Octavio Paz (poemas, apuntes, ensayos). El colegio de México. México, D.F.
  2. Alberto Ruiy Sánchez (1990): Una introducción a Octavio Paz. Editorial Joaquín Mortiz. México.
  3. Alfredo A. Roggiano (1979): Octavio Paz, p. 57. Editorial Fundamentos, Madrid
  4. Anthony Stanton: La poesía de Octavio Paz durante la Guerra Civil en España, extraído de cvc.cervantes.es.
  5. Daniela Chazarreta: Entre la piedra y la flor: paisaje, naturaleza y cultura en Octavio Paz, extraído de critica.cl.
  6. Elena Poniatowska (1998): Octavio Paz. Las palabras del árbol. Lumen, Barcelona.
  7. José Francisco Conde: Octavio Paz: ¿Águila o sol? Extraído de uam.mx.
  8. Luisa M. Perdigó (1975): La estética de Octavio Paz. Colección Nova Scholar Madrid,
  9. Yvon Grenier (2004): Del arte a la política. Octavio Paz y la búsqueda de la libertad. Fondo de Cultura Económico, México, D. F.
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