Pablo Palacio: biografía y obras

Pablo Palacio (1906-1947) fue un escritor y abogado ecuatoriano, considerado como uno de los primeros autores vanguardistas de toda Latinoamérica. A pesar de la brevedad de su obra, ya que falleció a la temprana edad de 39 años, su producción representó un cambio de estilo frente a la corriente costumbrista de la época.

Palacio no fue reconocido por su padre al nacer y quedó huérfano siendo muy niño. Esto hizo que quedara a cargo de uno de sus tíos, quien viendo su potencial intelectual decidió pagarle los estudios en secundaria y los universitarios.

Fuente: Jbruzzone vía Wikipedia Creative Commons

El autor destacó por su precocidad, publicando su primer poema cuando solo contaba 14 años. A partir de ese momento, a pesar de haberse licenciado en derecho, la literatura se convirtió en su vocación y pasión principal.

Una enfermedad mental alteró profundamente sus capacidades mentales. En un principio, los síntomas no eran demasiado graves pero, con el tiempo, su esposa se vio obligada a internarlo en un sanatorio.

Biografía

Pablo Arturo Palacio Suárez, nombre completo del escritor, nació en Loja, Ecuador, el 25 de enero de 1906. Fue inscrito por su madre como hijo de padre desconocido, criándolo ella sola hasta que falleció cuando Pablo solo contaba con 6 años. Un tío suyo asumió su cuidado

Los biógrafos afirman que años después, cuando Palacio era ya conocido como escritor, su padre intentó tomar contacto y reconocerlo como hijo. El autor declinó la oferta.

Primeros años

Una anécdota que se suele contar sobre la infancia de Pablo Palacio, relata que, cuando tenía tres años, cayó en un arroyo cercano a su ciudad en un descuido de su niñera.

El niño fue arrastrado por la corriente, recorriendo más de medio kilómetro. Cuando fue rescatado, tenía todo el cuerpo malherido y una cicatriz que le acompañó toda su vida.

Por parte materna, Pablo pertenecía a una familia de origen español con antepasados pertenecientes a la aristocracia. Sin embargo, la rama a la que pertenecía se había empobrecido con los años, por lo que su situación económica era bastante precaria. Esto se agravó con el fallecimiento de su madre.

De acuerdo a los expertos, la muerte temprana de su madre afectó para siempre a la personalidad y equilibrio mental del autor. De hecho, uno de los temas más recurrentes en su obra sería el de la ausencia materna.

Estudios

Tras quedar huérfano, Pablo Palacio fue criado por su tía Hortensia, aunque era su tío José Ángel Palacio quien pagaba su mantenimiento, ya que gozaba de una muy buena posición económica.

Entre 1911 y 1917, el joven estudió en la Escuela de los Hermanos Cristianos, demostrando una gran inteligencia. Esta capacidad para aprender hizo que su tío estuviera dispuesto a costear sus estudios medios y los primeros años de Universidad.

Pablo Palacio estudió la secundaria en el Colegio Bernardo Valdivieso, donde se convirtió en uno de los alumnos más destacados de su generación.

Primera publicación

Fue durante su etapa en ese colegio, cuando Pablo Palacio publicó su primer poema. Con tan solo 24 años, en 1920, el poema Ojos Negros apareció en la Revista de la Sociedad de Estudios Literarios del colegio.

Un año después, demostrando que lo anterior no había sido por casualidad, recibió una mención de honor en los Juegos Florales, organizados por Benjamín Carrión en la ciudad de Loja. Palacio presentó a ese certamen en cuento El Huerfanito.

Siendo todavía un adolescente, Palacio dio muestras de su carácter rebelde en la ceremonia de entrega de premios: se negó a arrodillarse frente a la reina de la belleza que iba a entregarle el galardón.

Traslado a Quito

En octubre de 1924, después de conseguir el título de bachiller, Palacio se trasladó a la capital, Quito para estudiar en la Universidad Central. Gracias a sus grandes resultados académicos, su tío estuvo dispuesto a pagarle los estudios de Jurisprudencia, para que se titulase como abogado.

Además de prestar atención a sus estudios, el joven Palacio entró en contacto con el ambiente de agitación política y social que siguió a la Revolución Juliana de 1925. Al año siguiente se fundó el Partido Socialista Ecuatoriano y Pablo Palacio, tras meditarlo en profundidad, se une a las ideas que propagaba.

Igualmente, como hicieron otros artistas de su generación, Palacio comenzó a cuestionar los valores estéticos y sociales imperantes en la cultura y literatura de su país. Este cuestionamiento quedó reflejado en sus siguientes obras, publicadas tras graduarse: Débora y Un hombre muerto a puntapiés.

Carrera profesional

Cuando acabó la Guerra de los cuatro días, desarrolladas en las calles de Quito en 1932, Benjamín Carrión nombró Subsecretario de Educación a Pablo Palacio. En ese momento, el escritor también colaboraba con el periódico “La Tierra”, de tendencia socialista.

En 1936, comenzó a impartir clases en la Facultad de Filosofía de la Universidad Central, aunque sin abandonar su tarea literaria. Ese mismo año publicó el cuento Sierra.

Entre otros puestos, Palacio fue Decano de la Facultad en la que daba clases, profesor de Literatura y Segundo Secretario de la Asamblea Nacional Constituyente en 1938.

No obstante, los biógrafos apuntan que a partir de 1936, la enfermedad mental que luego se agravaría empezó a afectar a su inteligencia. De acuerdo a esos expertos, esa locura incipiente quedó claramente reflejada en su obra.

Matrimonio

Pablo Palacio se casó con Carmen Palacios Cevallos en 1937. Ella, escultora, formaba parte del ambiente intelectual de la capital. El matrimonio se instaló en una casa en el norte de la ciudad y, según las crónicas, la llenaron de obras de arte y libros. La pareja tuvo dos hijos, un niño y una niña.

Enfermedad mental

La salud del escritor se resintió en 1939. En primer lugar, padecía trastornos estomacales y la cura a la que se sometió acabó con una intoxicación. Para recuperarse, Palacio se retiró a Salinas durante una temporada, para reposar. Al regresar, parecía totalmente recuperado.

Sin embargo, su manera de actuar empezó a preocupar a sus amigos. Sin causas aparentes, olvidaba palabras, sufría amnesias repentinas, se distraía en medio de las conversaciones e, incluso, parecía ausentarse de la realidad que lo rodeaba. Igualmente, sufría episodios de irritabilidad sin motivos y nervios exacerbados.

Con sus facultades mentales cada vez más alteradas, Palacio fue internado unos meses en una clínica psiquiátrica. En 1940, su esposa decidió trasladarlo a Guayaquil, buscando un mejor clima y la atención del doctor Ayala Cabanilla.

En esa localidad, el matrimonio habitó una pequeña casa. El trastorno de Palacio obligaba a que su mujer lo dejara encerrado con llave o vigilado por alguien de confianza cada vez que salía. Para pagar los gastos, tuvieron que recurrir a la ayuda de sus amigos.

Internamiento en una clínica

Palacio alternaba episodios de abulia con otros en los que se mostraba violento. Para 1945, su esposa tuvo que internarlo en otra clínica psiquiátrica, en Guayaquil. Su comportamiento violento, aunque esporádico, hacía que fuera peligroso para otros y para él mismo.

Carmen Palacios se vio obligada a trabajar como enfermera en la clínica en la que internó a su marido, ya que era la única manera de afrontar los costes de un tratamiento.

Parte de la crítica literaria del país, aquellos a los que nunca les gustó su estilo novedoso alejado de las corrientes literarias de la época, aprovecharon su trastorno para menospreciarlo.

Fallecimiento

El 7 de enero de 1947, en el hospital Luís Vernaza de Guayaquil, Pablo Palacio falleció víctima de la enfermedad que lo aquejaba. Tenía 40 años en el momento de su muerte.

Obras

A principios del siglo XX, la literatura ecuatoriana estaba dominada por las temáticas costumbristas y el romanticismo. Pablo Palacio fue uno de los primeros en explorar otros campos, tanto temáticos como estilísticos. Fue un antirromántico, que usaba los clichés de ese estilo de manera irónica y burlona.

El autor, según los críticos, inventó un mundo literario repleto de personajes grotescos y, muchas veces, perversos. La realidad que Palacio creo en sus obras era, de acuerdo a los expertos, exótica y peligrosa para las buenas costumbres.

Todas estas cualidades, y por su carácter de iniciador del vanguardismo ecuatoriano, han convertido a Palacio en uno de los autores más importantes de su época, a pesar de su breve producción: dos novelas cortas y un libro de cuentos.

Al mismo tiempo, las características de su obra hicieron que recibiese muchas críticas y ataques hasta los años 60.

Obras principales

Aunque ya había publicado algún poema, el primer libro de cuentos de Pablo Palacio salió a la luz en 1927. Su título fue Un hombre muerto a puntapiés. Ese mismo año publicó Débora, una novela corta en la que destaca el análisis psicológico de sus personajes, algo permanente en la obra del autor.

Estos dos libros lo convirtieron en el escritor joven más valorado, y discutido, por los círculos intelectuales de la capital ecuatoriana. Además, los expertos consideran a estas obras entre las más características del movimiento vanguardista en Latinoamérica.

Otras obras de Palacio fueron Comedia inmortal y Vida del ahorcado, ambas de 1932.

Un hombre muerto a puntapiés

La obra más valorada por la crítica es Un hombre muerto a puntapiés. En ella se cuenta la historia de un hombre que lee en el periódico una noticia sobre un asesinato cometido a patadas.

La noticia acaba obsesionando al protagonista, quien se embarca en una investigación sobre la muerte. Descubre, entre otras cosas, que la víctima era un vicioso y un pedófilo.

Bibliografía

Novelas:

– Un nuevo caso de mariage en trois —se dio a conocer como parte de la novela Ojeras de virgen cuyos originales se extraviaron— (Quito, 1925).

– Débora (Quito, 1927).

– Vida del ahorcado —novela subjetiva— (Quito, 1932).

Cuentos:

– El huerfanito (Loja, 1921).

– El antropófago (Quito, 1926).

– Luz lateral (Quito, 1926).

– Brujerías (Quito, 1926).

– Un hombre muerto a puntapiés (Quito, 1927).

– Las mujeres miran las estrellas (Quito, 1927).

– La doble y única mujer (Quito, 1927).

– El Cuento (Quito, 1927).

– Señora (Quito, 1927).

– Relato de la muy sensible desgracia acaecida en la persona del joven Z (Quito, 1927); Una mujer y luego pollo frito (Quito, 1929).

– Cuentos hispanoamericanos, Ecuador (1992);  

Referencias

  1. EcuRed. Pablo Palacio. Obtenido de ecured.cu
  2. Escritores.org. Pablo Arturo Palacio Suárez. Obtenido de escritores.org
  3. Sebastían Barriga, Juan. La grotesca genialidad del Pablo Palacio. Obtenido de revistaarcadia.com
  4. The Biography. Biography of Pablo Palacio (1906-1947). Obtenido de thebiography.us
  5. Municipio de Loja. Pablo Palacio (1906. 1947). Obtenido de loja.gob.ec
  6. Unruh, Vicky. Latin American Vanguards: The Art of Contentious Encounters. Recuperado de books.google.es
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Licenciado en Ciencias de la Información

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