¿Cuáles fueron los países que recibieron la ayuda económica del Plan Marshall y cómo se beneficiaron?

Los países beneficiados con el Plan Marshall fueron Alemania Occidental, Bélgica, Austria, Luxemburgo, Dinamarca, Grecia, Francia, Irlanda, Islandia, Italia, Noruega, antiguo Trieste, Países Bajos, Portugal, Suiza, Reino Unido, Suecia, y Turquía. Se trató de un plan de recuperación económica diseñado por los Estados Unidos al final de la II Guerra Mundial.

Este plan fue propuesto para ayudar a todas las naciones del continente europeo, pero solo estas 18 decidieron aceptar el plan. La Unión Soviética, por su parte, se negó a formar parte de este grupo aduciendo razones de soberanía. El grupo de naciones que eran sus aliadas en ese momento también decidieron rechazar esta ayuda.

Marca usada en paquetes de ayuda usados en el Plan Marshall

El nombre oficial fue European Recovery Program (ERP). Fue propuesto por el Secretario de Estado estadounidense George Catlett Marshall (1880-1959). Su objetivo inicial fue en la recuperación de las naciones europeas de la secuela de enfermedades, hambrunas y destrucción luego de la recién finalizada confrontación mundial.

No obstante, el Plan Marshall alcanzó otros objetivos. Entre ellos, evitó la propagación del comunismo en Europa y posibilitó el comercio entre los Estados Unidos y Europa con un mínimo de insolvencia del lado europeo.

También ayudó en la creación de estructuras que favorecieron la instauración de gobiernos democráticos en los países de la región.  

Alcance de los beneficios para los países que recibieron la ayuda del Plan Marshall

A pesar de que el Plan Marshall tuvo como adherentes a 18 naciones europeas, estas no recibieron la misma cantidad de ayuda. El plan se diseñó para hacer las asignaciones de ayuda dependiendo del producto interno bruto (PIB) per cápita de cada una de ellas.

Asimismo, se consideraron otros factores tales como población y capacidad industrial. El plan estaba ideado para dar ayuda sobre la base de que había que evitar que los países más fuertes salieran convertidos en potencias locales.

Así, la filosofía sobre la cual se diseñó el Plan Marshall fue la de evitar la aparición de naciones que dominaran a sus vecinos. De igual modo, se valoró para asignar las ayudas el bando que ayudaron durante la guerra o si fueron neutrales.

De los13.000 millones de dólares desembolsados por Estados Unidos para este plan, los países más beneficiados fueron Reino Unido, Francia y Alemania Occidental.

El primero percibió alrededor del 26% del monto total. En tanto, Francia recibió alrededor de un 18% y la Alemania Occidental un monto cercano al 11%.

Por otro lado, según los registros históricos, se estima que – del total – el 26% fue usado para adquirir materias primas y productos. Además, aproximadamente un 24% se usó en comida y fertilizantes y alrededor de un 27% para maquinarias, vehículos y combustibles.

Consecuencias de su aplicación

El Plan Marshall proporcionó capital y materiales que les permitió a los europeos reconstruir de manera exitosa su economía. Según el balance hecho a finales del año 1951, la economía de los países del plan ya mostraba evidentes signos de recuperación.

Los indicadores mostraban para esa fecha que la actividad industrial había crecido un 64% en tan solo 4 años. Y reflejaban un aumento del 41% en comparación con el período inmediatamente anterior a la guerra. Asimismo, la producción de la industria metalúrgica se había duplicado.

Por otro lado, habían desaparecido las cartillas de racionamiento desde principios de 1949 y la producción de alimentos se había incrementado en un 24%. En un tiempo relativamente corto los europeos ya estaban fortalecidos y listos para reiniciar su actividad de comercio internacional.

En relación con los Estados Unidos, la aplicación de este plan tuvo también resultados positivos. Por un lado, en Europa se abrieron nuevos mercados para sus productos.

Al mismo tiempo se rodearon de socios políticos y comerciales confiables. Las relaciones comerciales establecidas a la luz de este plan eran fuertes.

La demanda de productos y servicios norteamericanos desde Europa se incrementó. Esto ocasionó que la balanza económica de las siguientes décadas se inclinara a su favor.

Finalmente, en el plano político, Estados Unidos cortó las pretensiones de la Unión Soviética de volverse hegemónica en Europa. Las naciones occidentales formaron gobiernos democráticos que prosiguieron los programas de cooperación y alianzas con su socio norteamericano. Muchos de los acuerdos comerciales y militares están vigentes.

La concepción del Plan Marshall

En el año 1945, luego de finalizada la II Guerra Mundial, hel continente europeo estaba en ruinas. El panorama europeo estaba confofrmado po rciudades destrozadas, economías devastadas y poblaciones asediadas por hambre y enfermedades. Como todos las naciones del lado occidental estaban en la misma situación, existía una carencia de liderazgo.

Ahora, esta situación no se presentaba de igual manera del lado de Europa oriental por la presencia de la Unión Soviética. Esta lideraba y, de alguna forma, ayudaba en la recuperación de los países del ala oriental.

Por otro lado, el partido comunista de la Unión Soviética inició una campaña de expansión hacia la zona occidental que amenazaba con la implantación del comunismo en todo el continente.

Mientras tanto, la principal preocupación de Estados Unidos era la recuperación económica de los gastos ocasionados por la guerra.

Para enfrentar esta situación crítica, su Secretario de Estado propuso un plan de recuperación. Básicamente, este plan contemplaba la participación activa de USA en los planes de reconstrucción que fuesen diseñados por las naciones europeas.

El 19 de diciembre de 1947, el presidente Harry Truman lo envió al Congreso para su aprobación bajo el nombre de Ley de Cooperación Económica de 1948.

Esta fue aprobada y el 3 de abril de ese mismo año el presidente norteamericano refrendó la ley que, a partir de ese momento, se conoció como el Plan Marshall.

Aplicación

Durante los siguientes 4 años, el Congreso de los Estados Unidos asignó una cantidad de 13,3 mil millones de USD para la recuperación europea. Este flujo de ayuda cruzó el Atlántico en forma de mercancías, préstamos, proyectos de desarrollo y programas de asistencia.

Para la coordinación y manejo de las ayudas, se crearon dos organizaciones. Del lado americano se creó la Administración para la Cooperación Económica (ACE).

En tanto, en cada uno de los países beneficiarios del acuerdo se crearon oficinas de la Organización Europea para la Cooperación Económica (OECE).

En primera instancia, la función de ACE era vigilar que las ayudas fueran despachadas según lo planificado y brindar asesoramiento a las naciones receptoras.

Las OECE, por su parte, se encargaban de que las ayudas fuesen usadas de la forma más eficiente posible. Estas oficinas trabajaron coordinadamente supervisadas por sus respectivos gobiernos.

Por otro lado, como ya se comentó, el Plan Marshall no tuvo acogida por parte de la Unión Soviética. Inicialmente su líder Joseph Stalin se mostró interesado.

Posteriormente, de una manera intempestiva, se retiró forzando también a los países satélites de su régimen a hacerlo. De esta manera, los países de la zona oriental europea se autoexcluyeron.

Referencias

  1. Walsh, C. (2017, mayo 22). Birth of a peaceful Europe. Tomado de news.harvard.edu.
  2. Gobierno federal de los Estados Unidos. (s/f). Marshall Plan (1948). Tomado de .ourdocuments.gov.
  3. Steil, B. (2018). The Marshall Plan: Dawn of the Cold War. New York: Simon and Schuster.
  4. Holm, M. (2016). The Marshall Plan: A New Deal For Europe. New York: Taylor & Francis.
  5. Hogan, M. J. (1989). The Marshall Plan: America, Britain and the Reconstruction of Western Europe, 1947-1952. Cambridge: Cambridge University Press.

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