Pediofobia: Síntomas, Causas y Tratamientos

La pediofobia es un tipo de fobia específica que se caracteriza por temer de forma excesiva e irracional a los muñecos.

Las personas que padecen este trastorno no temen únicamente los muñecos que en su diseño contienen algún elemento relacionado con el terror, sino que temen a todas los muñecos de forma general.

automatofobia concepto

Específicamente, parece que en esta fobia las muñecas son elementos más temidos que otro tipo de muñecos. No obstante, cualquier muñeco independientemente de sus cualidades puede generar elevadas sensaciones de temor en la pediofobia.

En la actualidad, se sostiene que la pediofobia es un trastorno poco común. De hecho, no consta entre los tipos de fobias específicas más prevalentes en la sociedad.

Sin embargo, esta tipo de fobia específica es un trastorno que se encuentra bien descrito y delimitado, y cuenta con intervenciones eficaces para tratarla.

Con el objetivo de revisar la información disponible acerca de la pediofobia, en este artículo se revisan las características, los síntomas, las causas y los tratamientos principales de esta psicopatología.

Características

La pediofobia es un trastorno de ansiedad que se engloba dentro del grupo diagnóstico de fobias específicas. Constituye un tipo de fobia específica menos común que otros trastornos fóbicos como la fobia a las arañas o la fobia a la sangre.

No obstante, ciertas personas pueden desarrollar un temor fóbico a los muñecos, el cual se caracteriza por presentar las mismas propiedades que los otros tipos de fobias específicas.

Las personas con pediofobia temen de una forma totalmente irracional a los muñecos y, en especial, a las muñecas.  Cuando un sujeto con esta alteración se expone a sus elementos fóbicos (las muñecas) experimenta de inmediato una intensa y desagradable respuesta de ansiedad.

Así mismo, las personas con pediofobia evitan siempre que pueden el contacto con estos objetos para evitar también el temor, la ansiedad y el malestar que estos le provocan.

De forma general, la pediofobia puede resultar una alteración menor para la persona, ya que esta puede encontrar ciertas facilidades para no exponerse a sus elementos fóbicos y evitar el contacto con muñecas.

No obstante, resulta altamente conveniente intervenir la pediofobia. En la actualidad existen tratamientos eficaces que permiten revertir el temor fóbico y, por lo tanto, superar este tipo de fobia específica.

Temor a las muñecas

Para hablar de pediofobia es necesario que el miedo que presenta la persona hacía las muñecas presente unas características determinadas.

De hecho, no todos los tipos de temores a las muñecas pueden englobarse dentro del diagnóstico de pediofobia. Para poder relacionar el miedo a estos elementos con la pediofobia es necesario que el sujeto presente un temor fóbico que se caracteriza por ser:

1- Excesivo

Las muñecas de por sí no suponen ningún riesgo para las personas, por lo que la mayoría de miedos a estos objetos pueden interpretarse como excesivos. No obstante, en la delimitación del temor a las muñecas pueden realizarse ciertas apreciaciones.

En primer lugar, existen ciertas muñecas relacionadas con películas o eventos de terror que pueden presentar en su propio aspecto elementos aterradores que pueden generar respuestas más o menos elevadas de miedo.

En el caso de la pediofobia, este no sería un elemento importante. El sujeto con esta alteración teme a todas las muñecas por igual y experimenta elevadas sensaciones de ansiedad cuando se expone a muñecos independientemente de su aspecto o expresión.

2- Irracional

El temor de la pediofobia también se caracteriza por resultar irracional. El sujeto con esta alteración es consciente de que su temor a las muñecas es infundado e incongruente.

No obstante, la persona no puede hacer nada para gestionar su temor a las muñecas ya que este es procesado a través de pensamientos irracionales.

3- Incontrolable

La persona con pediofobia es incapaz de controlar y gestionar sus sensaciones de miedo. El temor aparece de forma totalmente incontrolable siempre que se expone a su objeto temido.

4- Permanente

El temor fóbico de la pediofobia no está sujeto a factores temporales. Este no se experimenta únicamente en ciertas etapas de la vida, por lo que si no se trata adecuadamente, una persona con pediofobia temerá a las muñecas toda su vida.

Síntomas

La sintomatología de la pediofobia resulta principalmente ansiosa. La persona experimenta intensas manifestaciones de ansiedad cuando se expone a las muñecas.

Los síntomas más típicos de la pediofobia son los físicos. El sujeto con esta alteración experimenta una serie de modificaciones en el funcionamiento de su organismo como consecuencia del temor desarrollado. Las manifestaciones físicas más típicas son.

  1. Incremento de la tasa cardíaca.
  2. Incremento de la tasa respiratoria.
  3. Aumento de la tensión muscular.
  4. Aumento de la sudoración.
  5. Dolores de cabeza y/o estómago.
  6. Mareos, náuseas o vómitos.
  7. Sensación de irrealidad.
  8. Boca seca.
  9. Temblores corporales.

Por otro lado, en la pediofobia destacan los síntomas cognitivos que se caracterizan por la elaboración de una serie de pensamientos negativos e irracionales acerca de las muñecas y las capacidades personales para hacerle frente.

Finalmente, para poder hablar de pediofobia es necesario que el temor a las muñecas afecta al comportamiento de la persona. La evitación es un síntoma altamente prevalente que se caracteriza por evitar en todo momento el contacto con el elemento temido.

Causas

La etiología de la pediofobia se caracteriza por no presentar una única causa sino varios factores que pueden retroalimentarse en el desarrollo de la psicopatología.

Entre ellos, el condicionamiento directo, el condicionamiento vicario y el condicionamiento informativo parecen ser especialmente relevantes. No obstante, factores genéticos, rasgos de personalidad y estilos cognitivos también podrían jugar un papel importante.

Tratamiento

En el tratamiento de la pediofobia, la psicoterapia se ha mostrado mucho más eficaz que la farmacoterapia, por lo que se suele aconsejar la realización de sesiones de psicología.

Concretamente, el tratamiento cognitivo conductual presenta tasas de eficacia muy elevadas y es considerada hoy en día como la mejor herramienta terapéutica para superar los temores fóbicos.

Estos tratamientos basan su intervención en la exposición. A través de una planificación gradual y controlada, el terapeuta irá exponiendo al sujeto a sus elementos temidos con el objetivo de que se habitúe a ellos y vaya superando el temor a las muñecas.

Referencias

  1. American Psychiatric Association (1994). Diagnostic and statistical manual of mental disorders. Washington, DC: American Psychiatric Association.
  2. Barlow, D.H. (1988). Anxiety and its disorders: the nature and treatment of anxiety and panic. New York, Guilford.
  1. Caballo, V.(2011) Manual de psicopatologia y trastornos psicológicos. Madrid: Ed. Piramide.
  1. Cramer V, Torgersen S, Kringlen E. Quality of life and anxiety disorders: a population study. J Nerv Ment Dis 2005;193: 196–202.
  1. Depla M, ten Have M, van Balkom A, de Graaf R. Specific fears and phobias in the general population: results from the Netherlands mental health survey and incidence study (NEMESIS). Soc Psychiatry Psychiatr Epidemiol 2008;43:200–208.
COMPARTIR
Graduado en Psicología y Máster en Psicopatología Clínica del Adulto.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here