¿Qué es la Personalidad Tipo A?

La personalidad tipo A (PCTA) es la tendecia de las personas a mostrar ambición, competitividad e implicación laboral, así como impaciencia, urgencia temporal y actitudes hostiles. Estas conductas se observarían sólo en situaciones estresantes o de reto.

Fue propuesta por Friedman y Rosenman en el año 1959, dos cardiólogos que estudiaron la incidencia de los aspectos psicológicos en la enfermedad coronaria.

personalidad tipo a

Dicho patrón es el contrario al patrón de conducta tipo B, que son aquellas personas relajadas, abiertos a emociones, tanto positivas como negativas y con altas capacidades de adaptación.

¿Sientes que te falta tiempo para hacer las cosas?, ¿Eres competitivo en tu trabajo o profesión?, ¿Tienes la agenda llena de cosas que hacer?, ¿Eres perfeccionista?, ¿Te sientes culpable si en algún momento del día estás relajado y sin nada que hacer?

Vivimos en una sociedad que incita a la competitividad, que impulsa a ser mejor que los demás para obtener un puesto de trabajo, para conseguir el primero ese móvil nuevo que acaba de salir, para destacar en tu clase y que te den la mayor nota posible, para que tu jefe no te eche del trabajo por no haber cumplido las 1000000 tareas que te ha enviado… Que incita a la impaciencia, y a sentirte mal si tienes que esperar más de 10 segundos a que se ponga el semáforo en verde, o si tienes que esperar en la cola del supermercado a que te atiendan… Todo esto refuerza la sobrecarga de trabajo de las personas, el estrés diario al que están sometidos, la irritabilidad y el mal humor constante…

Los aspectos que rodean a la personalidad tipo A o patrón de conducta tipo A (PCTA) ha hecho que se hayan realizado muchas investigaciones en base a la relación de éste con los problemas de salud, en concreto las enfermedades cardiovasculares o la hipertensión, con las respuestas ansiógenas situacionales, con el trabajo o con el deporte.

Componentes de la personalidad tipo A

Podemos detectar los siguientes componentes de este patrón de personalidad.

Competitividad y orientación al logro: son personas con un rendimiento superior que los sujetos con PCTB. Sin embargo existen distractores, ya que aunque los tipo A al focalizar la atención en la tarea informan de una menor activación, en realidad están objetivamente realizando un mayor esfuerzo y están más activados. Así rinden más pero a su vez están expuestos durante más tiempo a los estresores.

En cuanto a las estrategias que utilizan para alcanzar el éxito, prefieren trabajar en tareas estresantes de modo solitario, pero en los momentos previos a la tarea prefieren estar en compañía de otros.

Son personas adictas al trabajo y perfeccionistas, buscan impulsivamente el éxito y el logro de todos lo objetivos y metas que se proponen.

Impaciencia y urgencia temporal: son personas que trabajan en un período de tiempo menor, empeorando su tarea si necesitan paciencia y actuar con lentitud. Por ejemplo para estos sujetos el intervalo de 1 minuto pasa más rápido para ellos que para los tipo B.

Estas personas son incapaces de esperar, se muestran molestos ante todo aquello que retrase u obstaculice todo lo que tienen que hacer así como su progreso.

Hostilidad: son personas que reaccionan con mayor agresividad cuando se les molesta o interrumpe mientras están trabajando, al ser más hostiles tienen un menor apoyo social.

Otras características adicionales es que hablan en voz alta, rápida, enfatizan mucho con sus gestos y tienen una alta tensión en los músculos faciales. Parece que siempre tienen prisa y van a toda velocidad a los sitios. Están altamente motivados hacia el logro y orientados hacia el éxito y la ambición,  están siempre en alerta, tienen la sensación constante de estar bajo presión y tienen un alto desafío con la responsabilidad. Aunque se centren mucho en su trabajo y descuiden otras áreas de su vida, suelen tener problemas laborales y matrimoniales así como una alta incongruencia social.

Tienen fobia a perder el tiempo, no les gusta esperar, no les gusta las situaciones impredecibles que le suponen pérdida de su tiempo. Presentan muchos comportamientos nerviosos como estar inquietos, rechinar los dientes o morderse las uñas, mostrándose agitados la mayor parte del tiempo. Son catastrofistas, no pueden dejar de pensar en los fallos cometidos y en el futuro.

En cuanto a los aspectos de salud, el tipo A es menos consciente de la fatiga o el dolor y presenta un mayor control de sí mismo. Por otro lado, prestan menos atención a estímulos molestos e irrelevantes. Además, tienen problemas de insomnio debido a la preocupaciones y pensamientos frustrantes continuos.

En definitiva, se trata de un estilo de vida o de conducta donde participan respuestas conductuales, fisiológicas, cognitivas y emocionales. Es decir, es un concepto que engloba multitud de dimensiones, donde cobran importancia la forma de expresión, las actitudes y emociones, los aspectos motivacionales, las conductas manifiestas y los aspectos cognitivos.

Existen diferencias entre hombres y mujeres, mientras que los hombres tienen unos componentes más altos de ira y hostilidad, las mujeres tienen más ansiedad y depresión.

Instrumentos de evaluación

Para la determinación de este patrón habría que realizar un análisis de factores tanto individuales como ambientales preexistentes. La evaluación de los factores de riesgo o vulnerabilidad y la intervención preventiva se realizaría a nivel individual, y a nivel colectivo veríamos factores inherentes de los cuales dependerían los demás como la edad, sexo, antecedentes, etc, y factores emocionales como la hostilidad y la ira, característicos de este patrón.

A la hora de evaluar psicológicamente a estas personas se pueden utilizar los siguientes instrumentos. Para comenzar, se hace uso de la Entrevista estructurada construída por los propios autores, se trata de un instrumento muy válido y que está claramente asociado al desarrollo de patología cardíaca. También se puede utilizar la Encuesta de actividad de Jenkins (JAS), aunque el punto débil de ésta es que no mide hostilidad.

En cuanto a medidas psicofisiológicas, la presión sistólica y frecuencia cardíaca son los que obtienen resultados consistentes.

La evaluación puede completarse con el análisis de las creencias básicas de la persona y de entorno laboral como la competitividad, la productividad y el miedo al fracaso.

Relación con el trabajo

pcta y trabajo

El trabajo ha cobrado una importancia diferente a lo largo del tiempo, actualmente los conocimientos, creencias, valores y modelos culturales que lo rodean ha influido en la forma de percibirlo que tienen las personas.

Ya no lo ven sólo como un medio para subsistir, sino que es visto como un medio para destacar por encima de otros, como un medio de desestresarse y olvidarse de los problemas, como un medio de evasión de la realidad, o todo lo contrario, como una fuente de estrés y preocupaciones adicionales.

A diferencia de las personas con PCTB, se trata de individuos que ven el trabajo como una obligación y valoran en gran medida el puesto que ocupen en el mismo así como el prestigio y el ascenso que puedan alcanzar en un futuro y por supuesto los ingresos económicos. Una de sus metas principales es ganar un buen sueldo y tener una carga de actividades variadas. Por otro lado, dan mucha menos importancia a las relaciones interpersonales y al trabajo en sí.

Existen aspectos del PCTA que pueden influir positivamente en la vida laboral del individuo, por ejemplo los motivacionales, sin embargo, aquellos relacionados con la hostilidad e impaciencia pueden repercutir negativamente.

En el mundo laboral los sujetos tipo A se manifiestan más debido a que se trata de un entorno donde la presión física y del tiempo es alta, así como la competitividad. Por otro lado, la preocupación por el rendimiento y el deseo de éxito y reconocimiento parece que orienta a que estas personas obtengan mayores logros reales. Y además los perfiles profesionales que ocupan estas personas son los de mayor responsabilidad y estatus más alto.

Otro de los factores es el estrés laboral, y se ha visto que el factor impaciencia-irritabilidad afecta al estrés incrementando el número de síntomas psicológicos y fisiológicos independientemente de los estresores percibidos. Sin embargo, la ambición-energía es activada cuando se cree que existen muchas posibilidades de desarrollo de carrera.

Relación de Patrón de conducta tipo A y enfermedad

ataque al corazón

Existen numerosas investigaciones que ponen de manifiesto la relación del PCTA con los desórdenes clínicos coronarios, sugiriendo que éste es predictor de la enfermedad coronaria e indicando al componente hostilidad como el más perjudicial de este patrón. Las distorsiones cognitivas asociadas a la hostilidad juegan un papel fundamental en la ira y agresividad de estos sujetos y además está asociada a la responsividad fisiológica en conflictos interpersonales y a mayores niveles de estrés interpersonal.

En cuanto a los mecanismos que enlazan el patrón conductual con la enfermedad coronaria, una de las hipótesis que está más extendida consiste en la creencia de que estos sujetos exhiben una hiperreactividad cardiovascular, la hipertensión esencial y neuroendocrina que estimularía la formación de placas de arteriosclerosis.

Muranaka et. al en 1988 sugiere existen diferencias en el balance autonómico de los sujetos. Los sujetos con PCTA están predispuestos a una excesiva reactividad beta-adrenérgica.

En otros estudios se han encontrado una interacción entre el Patrón de conducta tipo A y los antecedentes familiares de enfermedad cardiovascular que puede predecir la magnitud de las respuestas cardiovasculares.

El papel de dichos antecedentes familiares en la hipertensión ha sido muy estudiados y parecen asociarse a varios síntomas. Entre ellos:

  • Mayores elevaciones en la presión sanguínea sistólica (alta) durante una serie de breves estresores de laboratorio.
  • Mayores incrementos en tasa cardíaca y presión sanguínea diastólica (baja) en tareas de evitación de descargas eléctricas.
  • Mayor tasa cardíaca y presión sanguínea diastólica durante tareas aritméticas.
  • Mayor presión sistólica en tareas de formación de conceptos.

Relación de patrón de conducta tipo A y deporte

fútbol americano

El PCTA se ha estudiado especialmente en deportistas competidores. Los agentes psicosociales que tienen mayor influencia en la vida de los jóvenes son los padres, los entrenadores y el grupo de iguales, los cuales cobran especial relevancia durante la adolescencia. Existen investigaciones que han encontrado relación entre las redes de apoyo social del deportista y el grado de estrés percibido por estos últimos.

La práctica deportiva no favorece, por sí misma, la aparición de rasgos de personalidad tipo A, en los deportistas adolescentes, pero la adaptación a las exigencias de la competición deportiva necesita el apoyo del medio psico-social (padres, entrenadores, amigos).

Por otro lado, estar expuesto a un alto grado de estrés está relacionado estrechamente con la posibilidad de aparición de rasgos de comportamiento Tipo A. Esto puede estar relacionado con la mala adapatación en estos sujetos por tener unas habilidades de enfrentamiento inadecuadas, producto de la falta de apoyo a la actividad.

Los deportista con PCTA manifiestan una recuperación más lenta de sus índices psicofisiológicos ante el estrés, pero eso no tiene relación con que estén más predispuestos a sufrir enfermedades coronarias, ya que tienen una muy buen condición física y disfrutan de la experiencia competitiva.

Según algunos autores, el PCTA sólo se asocia con riesgo de alteraciones cardíacas en los casos de un pobre repertorio de afrontamiento. Por otro lado, se ha visto que estos sujetos suelen entrenar con más frecuencia y se encuentran más motivados para entrenar sin ganas.  En cuanto a los padres de éstos son más exigentes y menos positivos en las evaluaciones del rendimiento de sus hijos.

Intervención en el patrón de conducta tipo A

La intervención preventiva tanto del patrón de conducta tipo A como de su influencia en enfermedades coronarias debe incluir pautas que vayan desde los factores de riesgo a los factores emocionales, para generar un mayor bienestar en la persona.

Cada intervención dependerá del análisis individual de cada persona, ya que todas no van a presentar todos ni los mismos aspectos. Pero siempre es necesaria una intervención global para la creación de programas colectivos que incluyan los riesgos de personas y grupos en general.

Se han llegado a conclusiones relacionadas con la necesidad de abordar el estudio de este patrón atendiendo a la multidimensionalidad del mismo, es decir, atendiendo a la competitividad, a la hostilidad y a la impaciencia.

El objetivo principal es la reducción de las estrategias de afrontamiento activo y su sustitución por técnicas que consigan disminuir la tensión y la ansiedad a través de la modificación de los componentes conductuales, cognitivos y fisiológicos.

En cuanto a la competitividad se ha observado como los sujetos que puntúan alto en esta dimensión tienden a utilizar un mecanismo atencional que supondría una menor percepción de los síntomas.

Los sujetos altos en impaciencia-hostilidad muestran mayor ansiedad en los tres niveles de respuesta (cognitivo, fisiológico y motor), en más situaciones y en concreto en aquellas situaciones de evaluación personal y asunción de responsabilidades, situaciones fóbicas y situaciones habituales o cotidianas.

Son personas con un mayor número de pensamientos de preocupación, rumiaciones cognitivas, inseguridad, incapacidad de tomar decisiones, miedo y dificultades de concentración. Además suelen padecer dolores de cabeza, molestias en el estómago, tensión corporal, falta de aire o respiración agitada. A nivel motor se encuentran agitados, y presentan movimientos repetitivos y sin una clara finalidad así como conductas de evitación o conductas excesivas de fumar, comer o beber en exceso.

Las implicaciones de los resultados a nivel de intervención en PCTA, conlleva a tener en cuenta la necesidad de una intervención basada en la prevención del riesgo coronario en estos sujetos. Además, dado que según la situación estimular las respuestas de ansiedad son de diferente modalidad, deberían de utilizarse técnicas cognitivo-conductuales que se ajusten al perfil topográfico y funcional de los sujetos, sin despreciar el papel relevante de la especificidad situacional para generar estados de ansiedad.

La utilización de programas que modifiquen el comportamiento de estas personas es una alternativa eficaz para que lleguen a producirse cambios conductuales y cambios en su estilo de vida, reduciendo de esta manera la probabilidad de que lleguen a desarrollar una enfermedad coronaria.

Conclusiones finales

A lo largo de este artículo habéis podido haceros una idea de qué significa tener un patrón de conducta tipo A, y las ventajas e inconvenientes que lleva asociados en diferentes áreas, tanto dentro del ámbito de la salud, como del trabajo y del deporte.

Aún queda mucho camino que recorrer en cuanto a estrategias interventivas se refiere, pero las investigaciones realizadas hasta el momento animan a realizar intervenciones para distintos perfiles de sujetos tipo A.

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Psicóloga y actual estudiante de máster. Me encanta practicar deporte y conocer lugares nuevos. Disfruto con mi profesión y espero seguir aprendiendo.

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