¿Qué es la Personalidad Tipo C?

La personalidad tipo C constituye un conjunto de actitudes y comportamientos que se suelen dar ante situaciones estresantes, que están relacionados funcionalmente y que se manifiestan por:

  • Estilo de interacción paciente, pasivo, apacible.
  • Actitud poco asertiva, conformista y de extrema cooperación.
  • Control de la expresión de las emociones negativas y su represión.

personalidad tipo c

Las personas están sometidas a situaciones estresantes de manera cotidiana, por ejemplo hablamos de sucesos diarios como el tráfico de todos los días de camino al trabajo o el tener que comer todos los días fuera de casa, y de sucesos vitales como la jubilación, la muerte de un familiar…

La cuestión está en el afrontamiento y el manejo de dichas situaciones, que no se da en igual grado en todas las personas.

Otro aspecto relacionado con este patrón de conducta es el de la supresión emocional. Las emociones influyen en nuestra vida ejerciendo un papel importante en nuestra supervivencia, nos ayudan a comunicarnos con otras personas y expresar lo que sentimos, nos avisan de cuándo algo marcha mal y debemos cambiarlo, nos empujan a luchar por nuestros derechos o a huir cuando existe un peligro.

También nos incitan a perseguir nuestros sueños, a buscar nuestro bienestar, a estar con personas que nos hacen sentir bien o a buscar experiencias que nos reconfortan. Cuando éstas no se expresan y ésto se convierte en un hábito es cuando se producen las consecuencias negativas.

El interés por la relación existente entre variables emocionales, estrés y desarrollo de enfermedades crónicas como el cáncer, ha provocado que se desarrollen diversas líneas de investigación al respecto.

A raíz de todas las investigaciones realizadas en este ámbito, muchos investigadores concluyen que en dicho estilo comportamental están implicadas las siguientes dimensiones:

  • Control o defensibilidad emocional: es decir, el grado en el que un individuo utiliza la razón y la lógica para evitar emociones negativas que pueden aparecer ante relaciones interpersonales.
  • Racionalidad: grado en que la razón y la lógica se utilizan como modo general de enfrentarse al mundo.
  • Expresión emocional: grado en que el sujeto exterioriza las emociones de enfado, ansiedad y depresión.
  • Represión emocional: grado de la inhibición en la expresión de las emociones.
  • Necesidad de armonía: inclinación del individuo a velar por el equilibrio en las relaciones interpersonales.

Características de las personas con personalidad tipo C

Si profundizamos en las características asociadas de estas personas con patrón de conducta tipo C (PCTC) podemos hacer referencia a lo siguiente:

  • Depresión: las investigaciones realizadas de esta variable indican que puede ser un factor adicional en el desarrollo y aparición del cáncer, además se sabe que las personas con mayor grado de depresión tienen una riesgo más alto de morir de cáncer años más tarde.
  • Desamparo y desesperanza: es un buen predictor del desarrollo de cáncer de mama y melanomas, así como de las recaídas a lo largo de dicha enfermedad. Son personas que reaccionan con desamparo e impotencia ante acontecimientos estresantes.
  • Falta de apoyo social: ésta es una de las características que puede contribuir al desarrollo del cáncer. Se ha visto que la pérdida o ausencia de buenas relaciones con los padres puede ser un predictor del cáncer y las personas con mayores recaídas de la enfermedad presentan un mayor número de pérdidas recientes que los que no recaen.

Existen indicios de la relación de esta característica con la baja actividad de linfocitos NK del organismo (células capaces de destruir las células cancerígenas o las células infectadas por virus).

  • Supresión emocional: personas con gran dificultad para expresar emociones de ira, agresividad y otras emociones negativas. Suelen guardarse estas emociones y tratan de ignorarlas y suprimirlas, sin llegar a procesarlas correctamente ni a solucionar el problema.  Sin embargo, expresan emociones positivas en exceso, tales como amor, solidaridad… Suelen ser amables y se preocupan en exceso por agradar.

Las primeras investigaciones buscaron la asociación de este patrón de represión emocional con el cáncer y concluyeron que contribuye en gran medida al pronóstico de los tumores. También se encontraron correlaciones positivas entre dicho patrón de supresión emocional con el diagnóstico de dolor crónico benigno.

La supresión emocional es conceptualizada en este caso como un estilo de afrontamiento que influye en la elección de determinadas estrategias como no molestar a los demás y no implicar a otros en sus propios problemas. En el desarrollo de un estilo cooperativo para evitar conflictos y suprimir emociones y en el uso de la represión.

Causas de la personalidad tipo C

La tendencia a desarrollar un PCTC procede de la interrelación entre factores genéticos y los patrones de interacción familiar que llevan a una persona a aprender a reaccionar ante las dificultades, los acontecimientos estresantes o los traumas, suprimiendo la manifestación de sus necesidades y sentimientos.

Se produce una especie de círculo vicioso.

Presentación1

Cuando la persona se ve desbordada por el estrés que ha ido acumulando a lo largo del tiempo tiende a reaccionar de diversas maneras.

  • Por un lado comienza a cambiar y a desarrollar un estilo más adecuado de afrontamiento de los acontecimientos estresantes.
  • Por otro lado, se ve desbordado y aparecen los sentimientos de desesperanza, desamparo y depresión.
  • O, decide continuar comportándose de la misma manera, incrementándose cada vez más su tensión. E induciendo a la persona a la realización de conductas de riesgo para el cáncer, como por ejemplo el consumo de alcohol y tabaco.

En cuanto a la evitación emocional ésta influye en la evitación de situaciones que producen emociones negativas (por ejemplo, la persona evita entrar en discusiones, evita dar su opinión sobre aspectos conflictivos…), así como en el no afrontamiento de acontecimientos conflictivos.

Un aspecto importante es que dicha evitación puede estar relacionada con una menor tendencia a la detección de síntomas físicos y por tanto a ignorarlos. Así, aunque una persona perciba ciertos síntomas que antes no presentaba, no acude al médico, retrasando la fase de diagnóstico y futuro tratamiento del cáncer.

Atendiendo a los aspectos biológicos relacionados con ésto, observamos una tendencia a la evitación emocional que produce una disminución de la actividad del sistema simpático adreno-medular, lo que parece ir asociado a un funcionamiento más pobre de las células NK, que contribuiría al inicio, progresión o desarrollo del cáncer.

Este estilo de evitación emocional también puede estar enmascarando una depresión caracterizada sobre todo por la presencia de síntomas físicos. Por ejemplo, el enlentecimiento psicomotor y fatiga que pueden asociarse a la disminución de la actividad del sistema nervioso simpático, convirtiendo a estas personas en grupos de mayor riesgo.

Existen otros mecanismos biológicos implicados como los linfocitos T, así como la relación entre el sistema neuroendocrino y el inmunológico (estrés –> depresión del sistema inmunitario), que complica las vías de investigación de la influencia de las variables psicológicas en el inicio, evolución y recurrencia del cáncer.

Patrón de conducta tipo C y cáncer

Ya en el año 162, el médico griego Claudio Galeno plantea la hipótesis de la existencia de un mayor riesgo de desarrollo de cáncer en las mujeres melancólicas. Posteriormente, a principios del siglo XVIII, Gendron plantea que las mujeres ansiosas y deprimidas eran proclives al cáncer.

En los años 30, comenzaron a desarrollarse estudios más específicos en el área a partir del nacimiento de la medicina psicosomática, realizados por Dumbar, Meninger y Alexander. Y con el nacimiento de la psicología de la salud a final de la década de los 70, comenzó a introducirse la psicología en un campo perteneciente exclusivamente a la medicina, en concreto en el ámbito de la oncología.

Es en 1980 cuando los investigadores Morris y Greer plantearon la existencia de un patrón de conducta al que llamaron tipo C y cuyas características son resumidas por Eysenck, argumentando que dichos sujetos son “sumamente cooperativos, pasivos, evitadores de conflicto, supresores de emociones como la ira o la ansiedad, rígidos, que usan la represión como mecanismo de afrontamiento y con una alta predisposición a experimentar desesperanza y depresión”.

En 1982, Grossarth-Maticek, Kanazir, Schmidt y Vetter, H. encontraron que la conducta “racional y antiemocional” era predictiva de un posterior desarrollo de enfermedad cancerosa.

Quizás, una de las aportaciones más relevantes es la realizada por Temoshok en 1987 quien propone un modelo procesual de estilo de afrontamiento y cáncer. El foco de atención se centra en el tipo de respuesta que las personas emiten ante situaciones o acontecimientos vitales estresantes.

Los tres factores psicológicos individuales o combinados propuestos en la progresión del cáncer son:

  • Estilo de afrontamiento tipo C.
  • Expresión emocional.
  • El desamparo y desesperanza.

En definitiva, podría decirse que en relación a la problemática de la personalidad propensa al cáncer se han presentado dos tipos de acercamiento conceptual distintos.

El primero referido al patrón de conducta tipo C (PCTC) como una estrategia de afrontamiento ante situaciones estresantes de carácter crónico, mientras que el segundo lo define como condición premórbida relacionada con el comportamiento y la vulnerabilidad a la enfermedad oncológica.

Investigaciones al respecto concluyen que el PCTC corresponde más a un estilo de afrontamiento que a un tipo de personalidad relacionada con la predisposición a dicha enfermedad. 

Esto queda respaldado en los resultados de las intervenciones psicológicas o psicosociales que se ofrecen actualmente, principalmente realizadas de forma grupal y que son efectivas en la reducción de la sintomatología y morbilidad de trastornos psicológicos asociados al proceso de adaptación o ajuste a la enfermedad, pero no confirman resultados en cuanto al aumento en el tiempo de superviviencia de los pacientes.

PCTC y otras enfermedades crónicas

Como hemos visto hasta ahora, el patrón de conducta tipo C al principio fue propuesto como exclusivo de pacientes diagnosticados de cáncer.

Sin embargo, con el tiempo se ha propuesto su presencia y la influencia de la susceptibilidad a padecer enfermedades crónicas como diabetes, cáncer, enfermedades cardiovasculares y enfermedades autoinmunes como lupus, artritis reumatoide, esclerosis múltiple, esclerosis lateral o asma.

Traue y Pennebaker refieren la existencia de una asociación entre la represión emocional y problemas cardiovasculares, gastrointestinales, endocrinos, cáncer, dolor y asma…

Por su parte Tozzi y Pantaleo encuentran que la represión emocional es una característica de personalidad común en personas que padecen cáncer y otras enfermedades crónicas como la diabetes.

Los resultados de diversos estudios indican que el PCTC no es exclusivo de personas con cáncer, sino que más bien parece ser un patrón de conducta multidimensional característico de personas que padecen una enfermedad crónica.

Por ejemplo, en un estudio realizado con pacientes que padecían cáncer y otros que padecían diabetes, se encontró que el PCTC no es tan homogéneo como se había considerado hasta entonces. Es decir, que no era un patrón exclusivo de personas con cáncer, sino que era característico de personas que padecen un trastorno de salud con carácter de cronicidad, que les compromete de por vida. Además, con respecto a los pacientes sanos también se observaban diferencias.

Los pacientes con cáncer presentan un perfil caracterizado por utilizar la razón y la lógica para evitar las emociones que surgen ante relaciones interpersonales conflictivas o como modo habitual de enfrentarse al mundo. Asimismo, se caracterizan por una inclinación a velar por el equilibrio en las relaciones interpersonales.

Y los pacientes diabéticos, se caracterizaban por una reprimir e inhibir las emociones, por utilizar la razón y la lógica para evitar emociones ante conflictos interpersonales, así como por el equilibrio en las relaciones interpersonales.

En cuanto a aspectos diferenciales, se debe tener en cuenta que los pacientes con cáncer presentan una tendencia a utilizar la razón y la lógica como forma general de enfrentarse al mundo y los pacientes diabéticos tendrían una mayor tendencia a reprimir la expresión de sus emociones.

Por tanto, podemos entender el PCTC como una variable mediadora de la enfermedad crónica como una experiencia estresante. Así, bajo la perspectiva del modelo procesual de estrés, en donde se proponía éste como resultado de una relación particular entre un individuo y un entorno concebido como amenazante, se entiende la enfermedad crónica como una experiencia estresante para el sujeto, en tanto que atenta contra su bienestar.

Por tanto, el PCTC como variable de personalidad mediadora actuaría modulando el procesamiento de la información que el individuo realiza frente a la enfermedad crónica entendida como experiencia estresante.

De esa forma resultan estrategias para afrontar la situación definiéndose un estilo de afrontamiento basado en el control y represión de las emociones, racionalidad, necesidad de armonía y comprensión. Éste determina el ajuste del individuo con la enfermedad crónica y dependiendo de dicho ajuste, la enfermedad crónica será percibida más o menos estresante por el sujeto.

Conclusiones

Actualmente el 50% de la población padece algún trastorno crónico, desde los relativamente benignos como una pérdida parcial de la audición, hasta enfermedades más graves como cáncer y enfermedades cardiovasculares.

Además son alarmantes los datos que indican que en un futuro, la mayoría de las personas desarrollará alguna incapacidad o enfermedad crónica que, a la larga, podría ser la causa de muerte.

Es por ello que hay que tener en cuenta la existencia y actuación de algunas variables implicadas que he ido mencionando a lo largo de este artículo y que, mediante la aplicación de estrategias adaptativas y adecuadas, podemos llegar a modificar y paliar, empezando por ejemplo por expresar  tus emociones, aprender a cuidar de ti y preocuparte por tus necesidades.

Bibliografía

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Psicóloga y actual estudiante de máster. Me encanta practicar deporte y conocer lugares nuevos. Disfruto con mi profesión y espero seguir aprendiendo.

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