Personas Altamente Sensibles: 14 Características de su Personalidad

Las personas altamente sensibles (PAS) se caracterizan porque reaccionan de forma desproporcionada –psicológica y fisiológicamente- ante estímulos que no provocan tal activación en la mayoría de la gente.

Se dice también que poseen hipersensibilidad emocional. En muchas situaciones, se les suele decir que exageran su comportamiento o que son demasiado emotivos.

personas altamente sensibles

Elanie Aron fue la primera autora que escribió sobre este tema, en su libro titulado “The Highly Sensitive Person”, traducido al español como “El don de la Sensibilidad”, publicado en 1996.

Antes de la publicación de este libro, muchas personas no comprendían por qué se sentían diferentes a los demás, por qué reaccionan de forma más emotiva, por qué les afectaban situaciones que para otras personas pasaban desapercibidas.

Hoy en día, a pesar de que un 15-20% de la población presenta este rasgo de personalidad, sigue siendo un tema prácticamente desconocido para muchos.

Si piensas que puedes ser una persona altamente sensible o conoces a alguien que presente estas características, deberías continuar leyendo este artículo.

14 características de las personas altamente sensibles

1-Evitan estímulos fuertes

mujer con fobia

Es frecuente que no soporten estímulos intensos, como ruidos, olores o luces, o que les moleste más que a otras personas.

Esto suele provocar que presenten un bajo rendimiento académico o laboral en situaciones de hiperestimulación, ya que no pueden desatender este tipo de estímulos y tienen dificultades para concentrarse en la tarea.

Por tanto, tienden a buscar zonas tranquilas donde no haya distractores, como bibliotecas.

De igual modo, presentarán mayor activación emocional ante películas de terror, violencia o sufrimiento, por lo que suelen evitarlas.

Otro tipo de estímulos que las personas con alta sensibilidad no toleran son calor, hambre o cafeína.

Esto se da en mayor medida entre niños y ancianos. Se ha descubierto que los adolescentes y las personas de mediana edad intentan buscar un equilibrio entre la tranquilidad y la búsqueda de experiencias.

De este modo, es común encontrar a adolescentes y adultos hipersensibles que a veces salen de fiesta y otras veces se van pronto a la cama, intentando encontrar un hueco para estar solos.

Sin embargo, si una persona era altamente sensible de niño, volverá a presentar estos rasgos de manera acentuada al partir de los 65 años.

2-Se adaptan mal al cambio

Para estas personas, un cambio importante en sus vidas será percibido de una forma mucho más intensa.

Ejemplos de cambios vitales podrían ser finalizar una relación de pareja, ocupar un nuevo puesto de trabajo o un cambio de residencia.

Tanto si los cambios son positivos o negativos, una persona altamente sensible necesitará un mayor tiempo de adaptación, para asimilar la nueva forma de
vida.

3-Tienen miedo a las críticas

glosofobia

Una persona altamente sensible suele conceder mucha importancia a la opinión que pueden tener los demás sobre ellos.

Por tanto, intentarán que su comportamiento se adecúe a las expectativas ajenas, de forma que no reciban críticas.

Aquí también se incluye la opinión de desconocidos, que para la mayoría de personas pasa inadvertida.

Por ejemplo, una persona hipersensible podrá pensar que los demás le observan excesivamente cuando entra en un sitio concurrido, como un restaurante.

Además, también suelen presentar una excesiva autocrítica, siendo ellos mismos los que juzgan su comportamiento de manera negativa.

También tendrán dificultades al mostrar su propia opinión, especialmente cuando no coincide con el punto de vista de los demás.

Esto también se debe al miedo a recibir críticas y experimentar enfrentamientos con los demás, puesto que perciben estas situaciones como muy desagradables.

Esta característica de su personalidad les provoca sentimientos negativos, como preocupación constante, análisis de su comportamiento, baja autoestima, entre otros.

4-Tienen dificultades para tomar decisiones

Este punto tiene relación con el comentado anteriormente, sobre la opinión de los demás.

Al tomar decisiones, nos arriesgamos a equivocarnos, lo que puede suponer que los demás nos juzguen o critiquen.

Debido a este miedo al fracaso y para evitar la desaprobación de los demás, las personas altamente sensibles suelen pensar mucho en las consecuencias de sus decisiones.

De hecho, suelen pedir opinión y consejo en su entorno más cercano, puesto que a veces necesitan que los demás decidan por ellos y asuman la responsabilidad de las consecuencias.

Por tanto, las personas altamente sensibles no suelen ser las adecuadas para ocupar un puesto de trabajo que requiera la toma de decisiones finales.

5-Tienen un mal rendimiento trabajando bajo presión

Como comentamos anteriormente, una persona que presente alta sensibilidad necesitará tiempo suficiente para tomar decisiones, lo que puede ralentizar su ritmo de trabajo.

Para la mayoría de personas, que no son altamente sensibles, trabajar bajo presión del tiempo puede activarles lo suficiente como para evitar distractores y centrarse en las tareas que deben llevar a cabo.

Sin embargo, las personas altamente sensibles presentan una excesiva activación fisiológica, por lo que se sentirán abrumados con mayor facilidad, no podrán pensar con claridad y serán menos productivos.

6-Se sienten incomprendidos

Una persona altamente sensible suele percibir que la mayoría de personas no comparte su forma de percibir el mundo -tanto en circunstancias negativas como en las positivas-.

Centrándonos en las primeras, una persona altamente sensible tiende a magnificar lo negativo de la situación, percibiéndola como insoportable e irreversible.

Sin embargo, una persona que no sea altamente sensible no se dejará llevar por las emociones negativas, de modo que podrá buscar una solución o resignarse ante la situación –en caso de no tener remedio-.

Además, las personas altamente sensibles tienen dificultades para defender sus derechos y pedir lo que necesitan.

Esto suele provocar que se sientan diferentes e incomprendidas, lo cual puede conllevar disputas en el ámbito social –con familiares, amigos, pareja, etc-.

7-Muestran predisposición a la ansiedad o depresión

Todas las características que hemos comentado hasta ahora pueden perjudicar negativamente en el bienestar psicológico de una persona altamente sensible.

Además del estrés diario que presentan, numerosos estudios ponen de manifiesto que tienen una mayor predisposición a desarrollar algunas enfermedades psicológicas como ansiedad o depresión.

La ansiedad que sufren guarda una estrecha relación con los intentos de adaptarse al ritmo de vida de los demás, en vez de aceptarse y dosificar la acción.

Por otro lado, la depresión se debe, en parte, a la dificultad que tienen de olvidar los acontecimientos negativos de su vida.

Hasta ahora hemos mencionado los aspectos negativos. De hecho, en nuestra sociedad parece que ser una persona altamente sensible no tiene ventajas, especialmente para los chicos.

La hipersensibilidad, a pesar de presentarse en igual proporción en chicos y chicas, es experimentada por los primeros como más desagradable.

Esto se debe a que, en nuestra cultura, la sensibilidad es un rasgo atribuido al género femenino. De los chicos, se espera que sean activos, audaces y temerarios.

Por tanto, los chicos tienen inconvenientes añadidos, como falta de comprensión y dificultades para interactuar con miembros del género masculino.

No obstante, ser altamente sensibles también tiene aspectos positivos, algunos de los cuales mencionamos a continuación.

8-Dedican tiempo a cultivar su mundo interior

Hoy en día, estamos demasiado centrados en conseguir logros académicos o profesionales, dejando a un lado la reflexión de nuestras vivencias personales.

Sin embargo, una característica importante de las personas con alta sensibilidad es que también perciben de forma más intensa sus propias emociones y sentimientos, por lo que tienen un rico mundo interior.

Suelen emplear mucho tiempo en la reflexión de sí mismos, por lo que tienen una buena conexión con su parte inconsciente.

Este conocimiento de sí mismos conlleva numerosas ventajas, como la capacidad de reconocer infinitos matices de emociones que otras personas no saben identificar.

9-Disfrutan los momentos de soledad

trastorno de la personalidad por evitación

Hay algunas personas que no soportan estar solas durante un largo intervalo de tiempo. Una persona que no presente las características de hipersensibilidad puede necesitar compañía constantemente.

Sin embargo, una persona altamente sensible sabrá tolerar los momentos de soledad e incluso disfrutarlos.

Además, no tienen problemas al trabajar de forma aislada, o estudiar durante días/semanas seguidas sin salir prácticamente de casa.

Igualmente, suelen practicar deportes que se realizan en solitario, como yoga, correr, montar en bicicleta, etc. Esto demuestra su interés en disfrutar de un momento en soledad de vez en cuando.

De hecho, algunos autores consideran que para una persona altamente sensible, la soledad es tan necesaria como comer o respirar.

10-Muestran empatía hacia los demás

Este punto tiene cierta relación con el anterior, puesto que al conocerse a sí mismos en profundidad, podrán discriminar con exactitud el estado anímico de los demás.

Las personas altamente sensibles saben escuchar, son empáticas y comprensivas.

Si tienes algún conocido con las características que estamos comentando, puedes comprobar que son las primeras en percibir cambios en tu estado de ánimoespecialmente cuando te encuentras mal.

Esto se debe a que tienen la capacidad de darse cuenta de los cambios en tu comportamiento, por lo que no necesitan que te comuniques a través de palabras.

De este modo, estarán a tu lado tanto para ayudarte a superar los malos momentos, como para compartir tu alegría y alegrarse por tus éxitos.

11-Tienen buen trato con la gente

Como ya hemos mencionado, las personas altamente sensibles son empáticas, saben escuchar y ponerse en el lugar del otro.

Esto hace que presenten una compasión especial hacia niños, ancianos, personas enfermas, y todas las personas que necesitan ayuda y protección, en general.

Por tanto, son las personas idóneas para ocupar puestos de trabajo en los que traten de forma directa con la gente –como enfermeros, psicólogos, etc-.

12-Se muestran preocupados por la justicia, animales y el medio ambiente

Además del trato humano que proporcionan a las personas, también se observa que sienten compasión por los animales y la naturaleza.

Este es uno de los aspectos más positivos que presentan, puesto que en la sociedad actual no se presta demasiada atención al medio ambiente y a los animales necesitados.

Por tanto, no es raro que estas personas lleven a cabo puestos de voluntariado en diversas asociaciones, en las que luchan desinteresadamente por la protección animal y ambiental.

13-Saben disfrutar de las pequeñas cosas

Al igual que se comentó anteriormente que estas personas viven más intensamente las experiencias negativas, también saben exprimir cada momento positivo de su vida diaria, que para otras personas suele pasar desapercibido.

Por ejemplo, disfrutarán más que otras personas de una puesta de sol, un abrazo de un ser querido o un café en buena compañía.

De hecho, estas situaciones cotidianas les aportan una alegría y felicidad que pocas personas llegan a experimentar a lo largo de su vida.

14-Aprecian el arte

El hecho de ser una persona altamente sensible implica que tienen una habilidad especial para apreciar el arte, puesto que esta capacidad requiere prestar atención en los detalles, captar matices, etc.

Si tienes algún conocido que presente estas características, sabrás que pueden pasar horas visitando museos, escuchando música o aprendiendo técnicas de fotografía.

Sin duda, éste se puede considerar un don, como muchos autores han señalado, porque pueden apreciar la belleza que para otras personas pasa inadvertida.

Todo lo que hemos expuesto hasta ahora nos aporta una visión más objetiva sobre las características de las personas altamente sensibles.

En la sociedad en la que vivimos, muchas de estas personas siguen percibiendo que el mundo no está hecho para ellas.

Esto se debe a que estamos envueltos en una sobreestimulación constante, en un mundo que nos requiere actuar con rapidez y eficacia en nuestro ámbito personal y profesional, dejando a un lado los aspectos emocionales.

Muchas personas hipersensibles tratan, sin éxito, de adaptarse al entorno en el que les ha tocado vivir, en un mundo en el que la mayoría de personas no son hipersensibles.

Sin embargo, los expertos recomiendan que las personas altamente sensibles aprendan a valorarse y a percibir los aspectos positivos que conlleva esta característica, en vez de intentar cambiar su forma de ver y experimentar el mundo.

Por tanto, todos deberíamos valorar las cualidades de las personas altamente sensibles y copiar de ellos algunos hábitos positivos.

Referencias

  1. E. Aron. The Highly Sensitive Person in Love (1997).
  2. E Aron The highly sensitive person: How to thrive when the world overwhelms you (1996).
  3. Grant Benham. The Highly Sensitive Person: Stress and physical symptom reports Personality and Individual Differences 40 (2006) 1433–1440.
  4. Susanna Tres. El don de la sensibilidad (2006).
  5. T. Zeff The Highly Sensitive Person’s Survival Guide (2004).
COMPARTIR
Licenciada en Psicología y Máster en Terapia de Conducta y Salud

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here