Plan de la Soledad: contexto histórico, contenido y consecuencias

El Plan de la Soledad fue un documento elaborado por el general mexicano Bernardo Reyes en contra del entonces Presidente de la República, Francisco I. Madero. El Plan fue proclamado el 16 de noviembre de 1911, en la localidad estadounidense de San Antonio, Texas.

Bernardo Reyes parecía ser el sucesor natural de Porfirio Díaz después de que este se mantuviera en el poder durante 30 años. Sin embargo, en el último momento, Díaz prefirió presentarse de nuevo a las elecciones, no sin antes ordenar arrestar a su rival más peligroso, Madero, y enviar a Europa a Reyes.

General Bernardo Reyes – Fuentes: http://www.periodicoabc.mx/noticias/bernardo2.jpg [Public domain], via Wikimedia Commons

Ese intento de continuar en la Presidencia provocó el estallido de la Revolución mexicana. Los revolucionarios derrotaron a Díaz y Madero acabó ocupando su puesto. Desde el comienzo de su mandato, Madero se encontró con la oposición de algunos de sus antiguos compañeros revolucionarios y de los partidarios de Díaz, entre ellos Bernardo Reyes.

Aunque Reyes afirmó que iba a competir con Madero democráticamente, más tarde cambió de opinión y se marchó a Estados Unidos. Allí presentó su Plan de la Soledad, desconociendo al Presidente y llamando a su destitución. La falta de apoyos hizo que su intento no tuviera apenas repercusión.

Contexto

La Revolución mexicana estalló con el objetivo principal de acabar con la presidencia de Porfirio Díaz. Este, después de 30 años de mandato, se había vuelto a presentar a las elecciones de 1910, arrestando antes a su máximo rival, Francisco I. Madero.

Madero logró escapar de la cárcel y, junto con otros revolucionarios, promulgó el Plan de San Luís para pedir la dimisión de Díaz y llamar a la rebelión.

El triunfo de la Revolución llevó a Madero a la presidencia, pero, desde el principio, se encontró con la oposición de antiguos partidarios de Díaz y de algunos de los líderes revolucionarios.

Bernardo Reyes

El general Bernardo Reyes se había convertido con los años en la mano derecha de Porfirio Díaz. Siendo gobernador de Nuevo León, Díaz lo visitó para alabar su gestión y le encomendó trasladarse a la capital para reorganizar el ejército.

Bernardo Reyes había ganado gran popularidad por las reformas sociales introducidas en Nueva León, desde las campañas sanitarias hasta la regulación del trabajo social.

Gracias a su eficacia, Reyes estaba considerado como el heredero natural de Díaz. Sin embargo, como había sido habitual durante década, Profirió no tenía intención de dejar el poder.

Una entrevista concedida por Díaz en 1908 al periodista estadounidense James Creelman, pareció anunciar su retirada. En ella, el dictador afirmaba estar dispuesto a convocar elecciones libres y a no presentarse. Reyes y sus partidarios, al igual que le pasó a Madero, creyeron que era su oportunidad.

No obstante, poco antes de las elecciones de 1910, Díaz cambió de opinión. Ordenó arrestar a Madero y envió a Reyes a Europa. La excusa fue una supuesta “comisión militar”, pero los historiadores afirman que se trató de un exilio forzoso.

Presidencia de Madero

La decisión de Porfirio Díaz fue el último motivo para el comienzo de la revolución Mexicana. Madero, que consiguió escapar de la cárcel, promulgó el Plan de San Luís y, junto a Emiliano Zapata, José Clemente Orozco, Pancho Villa y otros revolucionarios, se alzó en armas. En pocos meses, los rebeldes lograron su objetivo y el propio Madero accedió a la presidencia de la República.

Una vez proclamado Presidente, Maduro se encontró con la oposición de los sectores conservadores cercanos a Díaz. Su intento de mantener la estabilidad le llevó a ceder en algunos aspectos, lo que provocó que sus antiguos compañeros revolucionarios se pusieran en su contra.

Sin embargo, su actuación no hizo que los porfiristas los apoyaran. Así, por ejemplo, los hacendados criticaban su falta de contundencia para acabar con la revolución agraria campesina.

Madero, según los historiadores, cometió el error de mantener la estructura del ejército heredada del Porfiriato y los altos cargos militares se posicionaron en su contra.

Entre los dirigentes de estos militares se encontraban el general Félix Díaz y el general Bernardo Reyes, quienes recibían apoyo de los porfirista en el exilio.

Reyes en San Antonio

Los movimientos de Bernardo Reyes fueron, en los meses siguientes, contradictorios. Por una parte, se reunió con Madero para asegurarle que no iba a usar las armas para tratar de destituirlo. El general le prometió que iba a optar por cauces democráticos, presentándose a las siguientes elecciones.

Tras la reunión, Reyes hizo público un manifiesto afirmando que Madero no se había mostrado hostil a su candidatura y sus partidarios comenzaron a trabajar para presentarse a las votaciones.

Sin embargo, poco después, adujo falta de garantías democráticas y partió de nuevo al exilio, esta vez a San Antonio, en los Estados Unidos.

Contenido del plan

Desde San Antonio, Reyes empezó a organizar un levantamiento armado contra Madero. El 16 de septiembre de 1911 proclamó el Plan de la Soledad, en el que, en 16 puntos, desgranaba su posicionamiento contrario al gobierno.

Justificación del Plan

En principio, el Plan de la Soledad era muy similar al de San Luís. Tan solo modificaba algunos aspectos, como el estar dirigido contra Madero en lugar de contra Díaz.

La justificación aportada por Reyes para su levantamiento quedaba reflejada en el primer párrafo del documento:

“La situación anárquica en que hoy se encuentra la República bajo el bastardo poder del ciudadano Francisco I. Madero, lo determina a formular el siguiente plan salvador de la oprobiosa condición en que se halla el país.”

Puntos más importantes

El documento elaborado por Reyes tenía como punto principal su rechazo al gobierno de Madero. Así, el general no reconoció el resultado de las elecciones que llevaron a Madero a la presidencia y a Pino Suárez a la vicepresidencia. Igualmente, rechazaba la legitimidad de todas las autoridades que no quisieran apoyar su plan.

Para sustituir a Madero, el Plan nombraba al propio Bernardo Reyes como presidente provisional, con facultades para hacer la guerra. En el mismo punto, anunciaba que, una vez hubiera derrocado el gobierno, se convocarían nuevas elecciones en el país.

Otro aspecto importante era el reconocimiento del principio de no reelección, una de las principales reclamaciones que aparecían en el Plan de San Luís.

Consecuencias

El Plan de Soledad tuvo un recorrido muy corto. Reyes esperaba encontrar apoyo tanto en México como en los Estados Unidos, pero no logró que casi nadie se adhiriera a su proclamación.

Los estadounidenses empezaron a vigilarlo y le incautaron el dinero y el armamento que poseía. De igual forma, varios de sus partidarios fueron detenidos en varias localidades de EE.UU.

Reyes, no obstante, cruzó la frontera con intención de llevar a cabo sus planes. Sin embargo, la falta de apoyo provocó que se entregara a las autoridades en Linares, Nuevo León, el 25 de diciembre de 1911.

El general fue trasladado a una prisión de Ciudad de México. En el juicio fue condenado a muerte, pero el presidente Madero conmutó la pena, aunque lo mantuvo en prisión.

Decena trágica

Al año siguiente, varios generales contrarios a Madero planearon un golpe para tomar el poder. Como parte de los preparativos, visitaron a Reyes en la cárcel, consiguiendo su apoyo y el de Félix Díaz.

Fue Bernardo Reyes el que aconsejó a los conjurados que contactaran con Huerta para hacerlo partícipe de su rebelión. Sin embargo, Huerta consideró que no era todavía el momento y rechazó la invitación.

Finalmente, el 9 de febrero de 1913 se iniciaría el auténtico golpe de estado contra Madero. La Escuela Militar de Tlalpan y los soldados del cuartel de Tacubaya se levantaron en armas contra el gobierno. Uno de sus primeros movimientos fue liberar a Reyes.

Los sublevados atacaron el Palacio Nacional, pero los defensores lograron rechazarlos. El primero en caer durante el asalto fue Bernardo Reyes, cuyo cadáver fue llevado al interior del Palacio para ser mostrado a Madero.

Unos días después, la sublevación logró su objetivo. Madero y su vicepresidente fueron, primero, depuestos de sus cargos y, después, asesinados por los hombres de Victoriano Huerta.

Referencias

  1. Reyes, Bernardo. Plan de la Soledad – Gral. Bernardo Reyes (16 de noviembre de 1911). Recuperado de tlamatqui.blogspot.com
  2. Chihuahua México. Bernardo Reyes. Obtenido de chihuahuamexico.com
  3. Krauze, Enrique. La hipótesis de Bernardo Reyes. Obtenido de letraslibres.com
  4. The biography. Biography of Bernardo Reyes (1850-1913). Obtenido de thebiography.us
  5. The Editors of Encyclopaedia Britannica. Francisco Madero. Obtenido de britannica.com
  6. Werner, Michael. Concise Encyclopedia of Mexico. Recuperado de books.google.es
  7. Chassen-López, Francie. Decena Trágica – The Ten Tragic Days. Obtenido de uknowledge.uky.edu
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Licenciado en Ciencias de la Información

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