¿Por Qué Me Siento Tan Cansada? 10 Posibles Razones

¿Por qué me siento tan cansada? Es una pregunta que te has podido hacer numerosas veces; la sensación de cansancio o fatiga es una de las situaciones más prevalentes entre las personas.

De hecho, este factor constituye uno de los motivos de consulta médica más frecuente en distintos lugares del mundo. En ciertos momentos, las sensaciones de cansancio pueden ser fácilmente detectables y justificables.

Mujer trabajando se siente cansada. El exceso de trabajo puede ser una de las razones de la sensación ¿por qué me siento tan cansada?

En periodos de elevada actividad y escaso descanso, las personas pueden sentirse más cansadas de lo normal, pero esta sensación resulta fácilmente atribuible al nivel de actividad.

No obstante, las sensaciones de cansancio pueden deberse a muchas causas diversas y, en ocasiones, pueden aparecer en momentos en los que la carencia de descanso no está presente.

En estas situaciones puedes notar que te cansas más rápido de lo normal y que te cuesta seguir tu ritmo de vida. Así mismo, puedes percibir como estás cansada la mayor parte del día independientemente del descanso previo que hayas realizado.

En este sentido, la sensación de cansancio puede deberse tanto a patologías físicas como a afecciones psicológicas, las cuales provocan una alteración del funcionamiento del organismo y originan el síntoma de fatiga.

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¿Por qué me siento tan cansada? 10 posibles razones por las que aparece la fatiga

1- Alteraciones del sueño

Uno de los requisitos básicos que presenta el organismo humano para poder funcionar adecuadamente es la proporción de descanso.

De hecho, si no duermes y descansas adecuadamente, el funcionamiento de tu cuerpo se verá alterado y la sensación de cansancio aparecerá de forma continua.

En estos casos, la fatiga no se debe a ninguna afección física, sino a una disminución de las horas y la calidad de sueño. Ante estas situaciones, el cerebro responde requiriendo más descanso a través de las sensaciones de sueño.

No obstante, a pesar de que la ausencia de descanso puede deberse a una gran variedad de situaciones contextuales, uno de los elementos que más se relaciona con este factor son las alteraciones del sueño.

Trastornos como la apnea del sueño, terrores nocturnos, insomnio o parálisis del sueño pueden afectar directamente al descanso y hacer que te sientas muy cansada durante el día.

Ante este tipo de situaciones, la sensación de fatiga debe tratarse a través de su causa, es decir, interviniendo la alteración del sueño y, de este modo, proporcionando un adecuado descanso al organismo.

2- Hipotiroidismo

La sensación de cansancio crónico y recurrente es uno de los principales síntomas del hipotiroidismo. Esta afección constituye una enfermedad que se produce cuando la glándula tiroides genera una cantidad insuficiente de hormonas responsables de controlar el metabolismo.

Esta alteración hormonal del hipotiroidismo motiva una desregulación del almacenamiento y el gasto de energía del organismo. Por este motivo, a pesar de descansar adecuadamente, la sensación de cansancio puede aparecer con facilidad.

De hecho, el hipotiroidismo resulta una de las causas más comunes de cansancio y astenia. Normalmente, esta patología motiva la aparición de otros síntomas como piel seca, estreñimiento, intolerancia al frío, dolores articulares, niveles altos de colesterol en sangre o incremento de peso.

En estos casos, la sensación de hipotiroidismo resulta permanente y puede aparecer incluso en situaciones prolongadas de reposo. Los dos componentes principales del cansancio asociados al hipotiroidismo son:

  1. Intolerancia a los esfuerzos que motiva a la persona experimentar cansancio incluso tras la realización de actividades de bajo desgaste.
  2. Generación de un cuadro de desánimo, sensación de falta de energía y razonamiento lentificado que aparece incluso con la ausencia de esfuerzo físico y/o mental.
  3. Anemia.

Más allá del sueño y el descanso, el otro elemento principal que necesita el organismo para funcionar adecuadamente es la adquisición de energía a través de la ingesta de alimentos.

En este sentido, la anemia resulta una patología que es causada por la reducción de la concentración de glóbulos rojos en la sangre que se traduce, generalmente, con elevadas sensaciones de fatiga.

En la anemia se genera una reducción de las células responsables de transportar el oxígeno por el cuerpo. Debido a este factor, el organismo carece de energía, hecho que provoca el cansancio.

La sensación de fatiga asociada a la anemia puede detectarse a través de la aparición de otros síntomas referentes a esta afección, tales como: piel pálida, pérdidas de sangre, intolerancia a los esfuerzos moderados o pequeños y aceleración del ritmo cardiaco en reposo.

Más allá de la anemia, la realización de una alimentación inadecuada o insuficiente también puede originar sensaciones de cansancio debido a la falta de energía.

4- Diabetes mellitus

La diabetes mellitus es otra de las afecciones metabólicas que se relacionan fuertemente con las sensaciones de cansancio.

Esta patología es causada por la incapacidad del organismo de transportar la glucosa presente en la sangre hacia el interior de la células. La glucosa resulta una sustancia de vital importancia para generar energía, por lo que cuando no funciona adecuadamente, el nivel de energía tiende a decrecer.

De hecho, sin la glucosa, las células del organismo carecen de su alimentación necesaria, y su funcionamiento decrece. Este factor suele traducirse de forma directa con una mayor propensión al cansancio y a las sensaciones de fatiga.

Los casos de sensación de cansancio excesivo debido a la diabetes mellitus suelen caracterizarse por presentar otros síntomas de la patología. Los principales son:

  1. Sensación excesiva de sed durante todo el día.
  2. Necesidad de orinar excesiva durante todo el día.
  3. Pérdida de peso a pesar de incremento del apetito.

Así mismo, la sensación de cansancio causada por la diabetes mellitus suele hacerse especialmente notoria en niños y personas con sobrepeso.

5- Insuficiencia cardíaca

La insuficiencia cardíaca es una enfermedad que se caracteriza por generar una incapacidad del corazón para bombear la sangre adecuadamente hacía las distintas regiones del organismo.

Esta afección es originada principalmente por una alteración en el corazón, el cual presenta un funcionamiento anormalmente débil que le impide satisfacer la demanda energética que requiere el cuerpo.

Las principales causas de esta enfermedad son el infarto de miocardio, la hipertensión arterial, las enfermedades de las válvulas del corazón y el alcoholismo. Así mismo, entre sus síntomas principales aparece la sensación de cansancio crónico.

La insuficiencia cardíaca puede presentar diversos grados de gravedad y, por lo tanto, distintos síntomas y manifestaciones. De forma general, se sustenta que cuanto más grave es la enfermedad, mayores sensaciones de cansancio experimenta la persona.

Los casos de cansancio debido a insuficiencia cardíaca suelen caracterizarse por la presentación de otras alteraciones, entre los que destacan la hinchazón en las piernas y la falta de aire que empeora cuando se está tumbado.

6- Insuficiencia renal

La insuficiencia renal es una patología que se caracteriza por experimentar una notable pérdida de funcionalidad en los riñones. Estos órganos se encargan, entre otras cosas, de filtrar las toxinas de la sangre y el control de volumen de agua corporal.

La insuficiencia renal crónica puede deberse a un gran número de afecciones. Las más prevalentes son: hipertensión, diabetes mellitus, poliquistosis renal, enfermedades glomerulares, infecciones urinarias de repetición, cálculos renales de repetición y enfermedades de próstata.

Debido a la función de filtración que realizan los riñones, la alteración de su funcionalidad puede repercutir en múltiples actividades fisiológicas.

En este sentido, la insuficiencia renal crónica suele generar síntomas como cuadros de anemia sin causa aparente, pérdida de apetito, hipertensión arterial, hinchazón en las piernas y sensaciones de cansancio recurrentes.

7- Otras enfermedades físicas

Más allá de las comentadas anteriormente, las sensaciones de cansancio pueden estar producidas por una gran variedad de situaciones y patologías físicas. De hecho, la mayoría de alteraciones funcionales del organismo pueden desembocar en manifestaciones de fatiga.

Entre las más prevalentes se encuentran las varices, la insuficiencia venosa de los miembros inferiores, el cáncer, la fibromialgia, las patologías del hígado, las enfermedades autoinmunes, la tuberculosis, la monucleosis, las enfermedades de la glándula suprarrenal y el flujo gastroesofágico.

Así mismo, condiciones no patológicas como el embarazo también suelen relacionarse con una mayor propensión al cansancio y a la fatiga.

8- Síndrome de la fatiga crónica

A pesar de que múltiples afecciones físicas pueden generar sensaciones de cansancio, muchos casos de personas que se notan exageradamente fatigadas no presentan una causa específica.

En este sentido, aparece el síndrome de la fatiga crónica, una enfermedad relativamente desconocida que provoca fatiga persistente y presencia de dificultades cognitivas.

Esta patología se caracteriza principalmente por la ausencia de factores causales. Es decir, la persona con síndrome de fatiga crónica no muestra ninguna alteración en los exámenes físicos y complementarios que pueda explicar las sensaciones de cansancio que experimenta (ni los otros síntomas).

El síndrome puede afectar de manera gradual al sistema inmune, el neurológico, el cardiovascular y el endocrino. Se caracteriza por causar elevadas sensaciones de fatiga, fiebre, intolerancia a la luz, al sonido y sueño poco reparador así como por grandes cambios en la temperatura corporal, cefalea y dolor muscular.

El inicio de esta afección puede resultar súbito, apareciendo de una forma similar a un brote vírico, aunque también puede presentar un inicio insidioso.

Suele ser frecuente que el síndrome de cansancio crónico aparezca tras un periodo de estrés emocional, un accidente con traumatismo o una intoxicación severa. Su curso se caracteriza por ser crónico y progresivo.

Las manifestaciones suelen resultar complicadas de detectar. Las personas con esta afección suelen declarar sentirse como si hubieran contraído “una gripe que nunca se cura”.

La sintomatología es muy variable en cada caso por lo que respecta su grado de severidad y su presentación temporal. Los síntomas puede oscilar desde estados de fatiga prolongados con diversos síntomas de apariencia gripal hasta la experimentación de una multitud de manifestaciones que pueden llegar a afectar a todo el cuerpo.

9- Consumo de medicamento

El uso prolongado y/o excesivo de fármacos también puede reportar, como efecto secundario, la experimentación de sensaciones elevadas de cansancio y fatiga. Los principales son:

Medicamentos para la regulación arterial

Estos medicamentos se consumen para bajar la presión arterial en los vasos sanguíneos. Algunos de estos fármacos son ellisinoprila, el amlodipine, la didroclorotiazida, el furosemida y el metoprolol.

El consumo de estos medicamentos relentecía la acción del corazón, deprime el sistema nervioso central y puede originar sensaciones de cansancio más elevadas de lo normal.

Estatinas y fibratos

Estos fármacos se utilizan para tratar el colesterol alto. Las estatinas más conocidas son la atorvastatina, la simvastatina y la rosuvastatina, y el fibrato más utilizado es el fenofibrate.

Las estatinas eliminan la producción de ciertas células en los músculos, deteniendo su crecimiento. Según ciertos estudios, estos medicamientos también interaccionan con la producción de energía a nivel celular, por lo que su consumo puede causar fatiga.

Inhibidores de la bomba de protones

Estos medicamentos se emplean para tratar el reflujo gastroesofágico y trastorno similares. Los más conocidos con el esomeprazole, el lansoprazole y el pantoprazole.

Cuando se consumen de forma prolongada, estos fármacos pueden reducir el nivel de magnesio en la sangre, causar pérdida de apetito y originar sensaciones de cansancio, fatiga y debilidad.

Benzodiacepinas

Las benzodiacepinas son psicofármacos ansiolíticos que se utilizan principalmente para tratar alteraciones de ansiedad. Los más empleados son el alprazolam, el diazepam, el lorazepam y el clonazepam.

Estos medicamentos disminuyen la actividad de ciertas regiones del sistema nervioso, generando sensaciones de sedación y disminuyendo el nivel de energía del organismo.

Antihistamínicos

Los antihistamínicos son medicamentos que se utilizan para prevenir o intervenir los síntomas de las alergias, así como tratar afecciones como el mareo, las náuseas, los vómitos o la ansiedad.

Estos fármacos suelen generar sedación, sensaciones de cansancio y somnolencia. Así mismo, en algunas ocasiones pueden provocar mareo y debilidad.

10- Estrés y depresión

Finalmente, es preciso tener en cuenta que no sólo las alteraciones físicas pueden provocar sensaciones de cansancio. De hecho, los trastornos psicológicos pueden ser responsables de buena parte de los casos de fatiga.

En este sentido, la depresión y otras alteraciones del estado de ánimo originan, de forma recurrente, sensaciones de cansancio excesivas. Por otro lado, hoy en día está bien documentado que el estrés es uno de los principales factores causales de las sensaciones de fatiga.

Referencias

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Graduado en Psicología y Máster en Psicopatología Clínica del Adulto.

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