
Las propiedades de las cerezas sirven para, entre otras cosas, prevenir el cáncer, reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, de obesidad, inflamación, mejorar la artritis, prevenir el alzhéimer y envejecimiento prematuro o mejorar el sueño.
Su particular sabor y aroma la ha hecho ideal para repostería y cosmetología. Sin embargo, además de su encantador sabor, contiene una gran cantidad de nutrientes bioactivos que ayudan a mejorar la salud y a potenciar el rendimiento físico en el deporte.
Son los frutos de plantas del género Prunus, perteneciente a la familia Rosaceae. Dicho género incluye cientos de especies que se hallan en las regiones templadas del norte, siendo Estados Unidos, Turquía e Irán los mayores productores de esta fruta.
Están compuestas principalmente de azúcares, fibra, proteína, potasio, grasa, vitaminas A, B y C, y pigmentos (β-caroteno, luteína, zeaxantina, antocianina y quercetina), estos últimos de gran interés por su papel como poderosos antioxidantes.
Cada 100 gramos de cereza aportan solamente 63 kcal, gran parte de esta energía es proporcionada principalmente por azúcares, proteínas y una ínfima porción de lípidos, lo que la convierte en una opción rica y nutritiva con bajo índice calórico.
Propiedades de las cerezas para la salud
1. Disminuye riesgo de padecer cáncer
Las cerezas tienen varios componentes que previenen la aparición de algunos tipos de cáncer. Estudios en ratones a los cuales se les indujo cáncer colorectal, demostraron que una dieta con cerezas era capaz de reducir la aparición de tumores.
En laboratorio también se demostró que las antocianinas de las cerezas son capaces de arrestar el ciclo celular en líneas celulares, esto quiere decir que pueden hacer que la proliferación descontrolada de estas células malignas se detenga.
2. Disminuye el riesgo de enfermedades cardiovasculares
Estudios en laboratorio demostraron que la administración de extracto de cereza a ratas a las que se inducía ataques al corazón, tenían menos probabilidades de generar daños cardiovasculares comparados con ratas que no consumieron el extracto.
3. Disminuye la concentración de lípidos en sangre y el riesgo de obesidad
En trabajos de investigación con ratas de laboratorio alimentadas con dietas ricas en lípidos, se observó que los animales que adicionalmente eran tratados con extractos de cereza redujeron sus niveles de lípidos (colesterol y triglicéridos) en sangre.
En otro trabajo se demostró que las antocianinas inhiben la acción de las lipasas en el tracto digestivo. Esta inhibición disminuye la absorción de las grasas en el proceso digestivo.
Adicionalmente, en estudios de laboratorio con adipocitos tratados con antocianinas se ha observado que estas células reducen la acumulación de lípidos.
Asimismo, las dietas con alto contenido en antocianinas aumentaron la cantidad de vitamina E (antioxidante), molécula asociada con la protección de órganos vitales como el hígado, de forma que puede evitar enfermedades como el hígado graso. En conjunto, estos hallazgos indican que las cerezas reducen el riesgo de obesidad.
4. Protege contra la diabetes
El estrés oxidativo genera daño celular, asociado con las principales complicaciones de la diabetes. Antioxidantes como los de las cerezas (antocianinas y quercetinas) tienden a disminuir estos síntomas y ayudan a reducir el riesgo de padecer diabetes.
En estudios de laboratorio se observó que en ratones diabéticos la dieta de cerezas indujo la producción de insulina, lo que se vio reflejado en una disminución de los niveles de glucosa en sangre.
Esta protección contra la diabetes suena contradictoria, ya que, como se mencionó anteriormente, parte de la composición de las cerezas son los carbohidratos. Sin embargo, son de bajo índice glucémico.
Hay que resaltar que los productos en conserva, como cerezas en almíbar, no tendrían los efectos antidiabéticos descritos, ya que contienen mucha más azúcar que no es de bajo índice glucémico.
5. Reduce la inflamación
Un área impórtante en la investigación sobre alimentos tiene que ver con la modulación de la inflamación. La inflamación, con sus síntomas como enrojecimiento, calor, dolor y tumor, es un arma de doble filo. Por un lado, ayuda a controlar infecciones, y por otro, cuando se vuelve crónica acarrea numerosos malestares.
En la comunidad científica es bien conocido que la inflamación crónica es un factor de riesgo para un amplio rango de enfermedades (cáncer, enfermedades cardiovasculares, obesidad o artritis). Lo peor es que para frenar la inflamación se acude a antiinflamatorios sintéticos que a la larga generan otros males.
Se ha demostrado que los componentes de las cerezas inhiben enzimas que inician la inflamación en células como las ciclooxigenasas (COXs). En cultivos celulares se demostró que el extracto de cereza tenía efectos inhibitorios sobre COX1 y COX2 y otros biomarcadores asociados con la inflamación.
6. Ayuda a reducir los síntomas de la artritis
La artritis reumatoide, una enfermedad que afecta a casi el 1% de la población mundial, es una enfermedad que se caracteriza por la inflamación crónica de las articulaciones.
En ratones de laboratorio a los cuales se les indujo artritis, se demostró que el tratamiento con antocianinas logró disminuir la concentración en suero de mediadores inflamatorios como el TNF-α y la prostaglandina E2.
Los investigadores trataron de extrapolar los datos al modelo humano en cuanto a la cantidad de cerezas necesaria para reproducir estos resultados. Determinaron que para una persona de 70 kg sería necesario consumir 2.800 mg de antocianinas al día, lo que equivaldría a 35 tazas de cerezas diarias (demasiada cantidad).
Sin embargo, los científicos fueron más allá en la exploración del efecto de las cerezas en humanos. Probaron en adultos dietas de cerezas de 280 gramos (aproximadamente 2.5 tazas al día) por cuatro semanas, analizando la cantidad de proteína C reactiva (marcador de inflamación) en suero.
Encontraron que los pacientes que habían recibido la dieta de cerezas habían reducido significativamente los niveles de proteína C reactiva, lo que indica que la dieta con cerezas reduce los niveles de inflamación de manera notable.
7. Disminuye la probabilidad de alzhéimer
Se ha demostrado que cultivos de células neuronales expuestos a extractos de cerezas tienen una reducción en la producción de radicales libres (estrés oxidativo), principales agentes de daño en el alzhéimer y en otras enfermedades neurodegenerativas como el párkinson.
Adicionalmente se ha demostrado que en ratas de laboratorio tratadas con antocianinas la memoria a corto plazo mejoró, indicando que las cerezas, además de su efecto protector ante el estrés oxidativo, pueden mejorar la memoria.
8. Mejora el sueño
La melatonina es una molécula necesaria para regular el reloj biológico. Cuando su producción se altera por situaciones como estrés o depresión, se altera la capacidad para dormir.
Estudios de la composición química de la cereza demostraron que la población de cerezas Montmorency (Prunus cerasus) contiene 1.35 µg de melatonina en 100 g de fruta. Aunque los valores para dormir adecuadamente van de 2 a 5 mg de melatonina, el consumo de cerezas más la actividad física podrían ser una excelente combinación para tener adecuados patrones de descanso.
9. Ayuda a disminuir el dolor en los músculos por practicar deporte
El dolor muscular por una actividad física en parte es generado por el estrés oxidativo generado en las células musculares durante el ejercicio. Las cerezas, al tener un alto contenido antioxidante, ayudan a evitar o a recuperarse más rápido de este dolor, aumentando el rendimiento deportivo.
En un estudio con 54 corredores se demostró que el dolor del músculo causado por correr disminuyó significativamente cuando los corredores consumieron jugo de cerezas. El control del experimento fue jugo artificial con la misma concentración de azúcar, colorante rojo 40, ácido cítrico, sal y fosfato de calcio. Los corredores que consumieron el placebo no redujeron el dolor.
Los participantes de este experimento se mostraron tan complacidos por los resultados del jugo de cereza que mencionaron que lo incluirían en su dieta diaria.
10. Ayuda a prevenir el envejecimiento
Parte del envejecimiento se debe a la generación de radicales libres. Estas moléculas, al generarse en el cuerpo, reaccionan contra otras moléculas como el ADN, causando daños en la información celular, lo que provoca que poco a poco los tejidos se deterioren y envejezcan.
Por su gran cantidad de antioxidantes, las cerezas son un gran aliado para retrasar el proceso de envejecimiento.
11. Ayuda a prevenir ataques de gota
La gota es una enfermedad caracterizada por la acumulación de urato monosódico (sal derivada del ácido úrico), principalmente en articulaciones, provocando inflamación con dolor y enrojecimiento intenso en la zona afectada.
El Dr. Yuqing Zhang, profesor de medicina y salud pública en la Universidad de Boston, reclutó 633 pacientes con gota y probó que quienes consumieron cerezas por dos días redujeron en un 35% el riesgo de ataques de gota con respecto a aquellos que no consumieron la fruta.
Adicionalmente, comprobó que la combinación del consumo de cerezas con el tratamiento para reducir el ácido úrico reducían los ataques de gota en un 75%. Concluyó que el consumo de cereza puede ser utilizado como una medida terapéutica en pacientes con gota.
12. Ayuda a mantener una piel saludable
Por su contenido de antioxidantes y vitamina C, la cereza ayuda a contrarrestar los radicales de oxígeno producidos en la piel por la exposición a rayos ultravioleta. La vitamina A contenida en las cerezas es indispensable para la reparación de la piel.
En la actualidad se comercializan productos cosméticos con extractos de cerezas debido a sus propiedades regeneradoras de la piel.
13. Ayuda a mantener la alcalinidad
El jugo de cerezas es alcalino por la presencia de potasio. El consumo de este jugo puede ayudar a mantener el pH alcalino que debe tener la sangre.
14. Ayuda a tener una visión saludable
Por su contenido en vitamina A, las cerezas ayudan a mejorar la agudeza visual, ya que es precursora de la rodopsina, un pigmento encontrado en los bastones de la retina que ayudan a la captación de luz.
Adicionalmente, varias de las enfermedades de los ojos involucran estrés oxidante, en parte porque los ojos son un órgano expuesto al oxígeno. En enfermedades como la maculopatía, se ha demostrado que antioxidantes como las antocianinas encontradas en las cerezas podrían retrasar los síntomas de esta enfermedad.
15. Cabello saludable
Al contener gran cantidad de vitamina C, las cerezas pueden ayudar a fortalecer los folículos del cabello y prevenir el rompimiento de la raíz, además de estimular el crecimiento de nuevos folículos pilosos.
Curiosidades de las cerezas
- La familia de las rosáceas está emparentada con otras frutas populares: fresas, melocotones frambuesas.
- En muchas culturas, las cerezas se han considerado un alimento afrodisiaco.
- La vida productiva de un árbol de cereza son 20 años.
- Los griegos y romanos apreciaron y extendieron el consumo de cerezas por toda Europa
- Es una de las frutas más usadas para adornar postres.
- La cantidad de componentes antioxidantes en las cerezas aumenta a mayor exposición solar.
- A pesar de que las cerezas no contienen más antioxidantes que los arándanos, la producción a nivel mundial de cerezas (2.41 millones de toneladas) es casi 10 veces mayor que la de arándanos (273 mil toneladas), por lo que su disponibilidad es mayor.
Referencias
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