Psicología Positiva: concepto, historia y aplicaciones

La Psicología Positiva es un nuevo enfoque dentro de la psicología que permite estudiar las dimensiones de la persona normal, sin enfermedad y estudiar cuáles son sus virtudes y sus fortalezas. Es el estudio científico del funcionamiento óptimo del ser humano. Y cambia su foco a la salud, el bienestar, el logro y la calidad de vida.

Fue definida por Seligman y Csikscentmihalyhi en el año 2000 como el área de estudio científico de las experiencias de carácter positivo, los rasgos individuales positivos y los programas que ayudan a las personas a mejorar su calidad de vida. Los fundadores de la Psicología Positiva proponen y hacen énfasis en los aspectos positivos del ser humano.

Psicología Positiva

Es una rama de la psicología que aparece hace más de 15 años y que pretende buscar y comprender mediante la investigación científica, aquellos aspectos y procesos que están detrás de las cualidades positivas del ser humano.

Buscan estudiar las fortalezas, las emociones positivas y las virtudes del ser humano y cuáles son sus consecuencias para la vida, aspectos que se han encontrado catapultados por el modelo médico dominante durante años.

Por ejemplo, en un análisis que se realizó para ver el número de publicaciones positivas y negativas (entre 1872 y 2003), se pudo comprobar cómo el estudio de los temas negativos era el doble que el de los positivos.

Los tres pilares básicos de la Psicología Positiva (Seligman, 2009) son los siguientes:

1. Estudio de las emociones positivas (pleasant life)

2. Estudio de fortalezas y virtudes (engaged life)

3. Estudio de instituciones positivas (meaningful life)

Historia de la psicología positiva

El comienzo formal de la Psicología Positiva es bastante reciente, y lo constituye Martin Seligman en una conferencia que realiza para iniciar su periodo de presidente de la American Psychological Association, en el año 1999. Apenas tiene más de una década.

Sin embargo, es cierto que para hablar de sus orígenes podemos remontarnos a mucho tiempo atrás.

Lo bien cierto es que el bienestar sí que ha estado presente a lo largo del tiempo. La Filosofía occidental, por ejemplo, ha intentado siempre analizar las condiciones para alcanzar el bienestar.

Y distintos autores, entre los que podemos destacar a Aristóteles, Spinoza o Schopenhauer han reflexionado acerca de la felicidad.

En la psicología, encontramos también a autores como James, Allport, Rogers o Maslow.

La felicidad y el funcionamiento adecuado y óptimo del ser humano se ha estudiado por ejemplo de la mano de Maslow a través de la autorrealización o de Allport con la madurez psicológica.

La psicología ha comenzado de manera reciente a considerar como un objeto de estudio propio el bienestar subjetivo, las fortalezas de los seres humanos y qué factores hacen a las personas más felices.

Es en el año 2000 cuando aparece escrito, por primera vez, la expresión de “Psicología Positiva” (Positive Psychology), de la mano de Seligman y Csikszentmihalyi, argumentando pues que quizá este sea el inicio más formal.

Todo surge en un encuentro informal que tienen estos dos investigadores durante sus vacaciones y en el que Seligman atiende, mirando a su hija de 5 años, que la psicología siempre ha estado basada en la enfermedad y no se ha preocupado de los aspectos positivos.

Seligman se percata de que la psicología ha estado centrada en la prevención, diagnóstico y tratamiento de la psique humana, basada en el modelo médico reduccionista y dejando de lado las fortalezas humanas.

Durante el siglo XX comienza a cambiarse esta concepción, basándose también en que la salud ya no se considera simplemente ausencia de enfermedad.

Para estar sano y tener salud se necesita no sólo carecer de enfermedad sino poseer un estado completo de bienestar. El enfoque comienza a ser más salutogénico.

Para ello, se necesita estudiar los recursos positivos que tienen las personas y promover las fortalezas de cada uno de nosotros.

Sus autores, Seligman y Csikszentmihalyi la definen como el estudio de carácter científico de las fortalezas humanas, la adopción de perspectivas abiertas centradas en el potencial del ser humano, advirtiendo sus motivaciones y sus características.

Se considera necesaria la disciplina positiva porque en la realidad psicológica se precisa tener en cuenta no sólo los aspectos negativos, sino también los positivos para comprender mejor a las personas clínicamente.

El debate dentro de la Psicología Positiva

Ha surgido un debate acerca de la existencia de la Psicología Positiva como una rama independiente dentro de la psicología que se encargara de analizar cuáles eran los factores positivos del ser humano.

Esta nueva rama sería la encargada de estudiar la felicidad y el bienestar y no centrada en la psicopatología y el déficit.

El debate ha surgido porque algunos investigadores argumentaban que esta área de la psicología no es nada nuevo, ya que la psicología, por definición, también se encarga de estos aspectos.

Sin embargo, otros muchos aportan que el hecho de que no sea algo completamente novedoso, no implica que no se le pueda ofrecer una parcela individual donde ser explorada de manera más profunda y abierta, redescubriendo lo que puede ofrecer.

Lo que bien es cierto es que la psicología se ha centrado, durante muchos años, en estudiar lo patológico y lo que hace a las personas infelices.

Tanto, que el psicólogo continúa siendo, en nuestros días, un profesional al que acudir para tratar los síntomas, la psicopatología y realizar psicoterapia.

La Psicología Positiva pretende:

– Ampliar la visión de la psicología para dejar de centrarse en el daño y en la psicopatología y centrarse en las fortalezas, virtudes y potencialidades de la persona.

– Compartir un lenguaje común acerca de todos los rasgos positivos del ser humano.

– Dotar de rigurosidad científica el estudio positivo del ser humano.

– Promover el bienestar y la plenitud en todos los seres humanos.

– Investigar todo lo que se relaciona con el bienestar subjetivo y psicológico de los individuos.

Y con todo ello, ha conseguido poner encima de la mesa el estudio de nuevas áreas de la psicología que antes se consideraban más irrelevantes.

Los constructos más relevantes de la Psicología Positiva

1. Felicidad

El constructo de la felicidad es uno de los aspectos centrales de la Psicología Positiva. No es un concepto nuevo, dado que la felicidad ha formado parte de las corrientes filosóficas hedónica y eudaimónica.

La perspectiva de la felicidad hedónica se representa por el “bienestar subjetivo”, es decir, el nivel de satisfacción de la persona respecto a su vida, qué nivel de afecto positivo y negativo tiene.

Por otra parte, encontramos la perspectiva eudaimónica, iniciada por Aristóteles, que habla de felicidad como bienestar personal.

2. Bienestar subjetivo

Como hemos dicho dentro del constructo de la felicidad, el bienestar subjetivo nace de la perspectiva hedónica, dado que los autores han encontrado que se encuentra formado por: la satisfacción vital, afecto positivo y afecto negativo.

Son tres entidades diferentes entre ellas, aunque se encuentren relacionadas, por ello se conforma este constructo que engloba las tres.

3. Bienestar personal

Dentro de esta perspectiva se engloban distintos modelos. Uno de los más importantes sería el de Ryff.

Se considera dentro de ese modelo que hay distintos dominios en el desarrollo personal adecuado, que incluyen la autonomía, el control, la aceptación personal, el crecimiento y las relaciones positivas con propósito).

Otros autores, como Ryan y Deci, argumentan que hay dos aspectos: primero el ser humano satisface sus necesidades básicas y después se encuentran las metas congruentes con la propia vida.

Seligman y Peterson, por ejemplo, proponen un modelo que incluye 24 fortalezas, entre las que se incluyen: curiosidad, amor por el aprendizaje, pensamiento crítico, creatividad, perseverancia, honestidad, amor…

4. Las emociones positivas

Otro de los constructos más relevantes son las emociones positivas, como puede ser el amor o el humor, por ejemplo.

Uno de estos ejemplos es el Flow de Csikszentmihalyi (1997), que se trata de un sentimiento de placer o bienestar intrínseco que se experimenta cuando una persona se queda absorta en la tarea que está realizando y pierde la noción temporal.

5. Resiliencia

Otro de los aspectos interesantes dentro de la Psicología Positiva es el funcionamiento óptimo de las personas, así como las variables que se relacionan con ella.

Por ejemplo, desde la psicología tradicional se ha estudiado qué factores conducen a determinadas reacciones patológicas para poder intervenir y prevenir.

Sin embargo, desde este enfoque se centraría en las supervivientes o aquellas que no acaban desarrollando ningún problema, es decir, no presentan ningún trastorno. Hablaríamos de personas resilientes.

La resiliencia podría ser definida como la capacidad que tienen las personas para adaptarse a situaciones traumáticas y salir fortalecidas de la experiencia.

6. Optimismo

El interés por el estudio del optimismo también proviene de Seligman, que propone la Teoría de la Indefensión Aprendida y más tarde se interesa porque el optimismo también pudiera serlo.

El optimismo es la característica psicológica que predispone a las personas a ver y juzgar el futuro de manera más positiva.

El optimismo se considera uno de los constructos más interesantes para promover el bienestar en los individuos.

El optimismo podría actuar como un factor moderador en la salud y el comportamiento de la persona, ya que lo motivaría para las conductas que promueven el cambio.

7. Creatividad

También se ha retomado el estudio de la creatividad desde este enfoque, como la capacidad de producir y crear cosas nuevas, bien sea obras de arte, pensamientos o resolución de problemas novedosos.

Lo interesante es que se descubre la creatividad como algo que puede aprenderse y desarrollarse.

8. Fortalezas

Se trata de las fortalezas de las que dispone cada persona son características psicológicas que se presentan en diferentes situaciones a lo largo del tiempo que tienen consecuencias positivas.

Las fortalezas provocan emociones positivas y son barreras que protegen de la enfermedad.

Otros conceptos estudiados desde la Psicología Positiva incluyen el bienestar, la satisfacción con la vida y la calidad de vida.

¿Cómo se miden los constructos de la Psicología Positiva?

Además, la novedad de la Psicología Positiva radica también en el estudio científico, define y utiliza conceptos novedosos referidos al ámbito de la felicidad.

Además, los operativizan para que puedan ser medidos y se generan instrumentos de medida y diseños experimentales que puedan medir de manera fiable y válida distintos conceptos como el optimismo o el bienestar subjetivo.

Existen instrumentos para medir el nivel de satisfacción con la vida y para medir el afecto positivo y el afecto negativo, todo ello en base a la perspectiva hedónica de la felicidad. Por ejemplo, la Escala PANAS (Watson, Clark y Tellegen, 1988).

Por ejemplo, para medir las virtudes propuestas por Seligman y Peterson, encontramos el Inventario de Fortalezas (VIA, Values in Action), que tiene 240 ítems con 5 respuestas posibles donde se puede valorar qué nivel tiene una persona en cada una de ellas.

Él define 24 fortalezas en seis categorías, que son: sabiduría y conocimiento, valor, humanidad y amor, justifica, templanza y trascendencia.

Para la medida del optimismo, se cuenta con el Test de Orientación Vital (Life Orientation Test – LOT), de Scheier y Carver, donde se evalúan las expectativas respeto al futuro.

Las aplicaciones más relevantes de la Psicología Positiva

La Psicología Positiva abre grandes áreas de investigación y tratamiento, no sólo en el ámbito de la investigación y de la psicoterapia, también afectando a la enseñanza y a la calidad de la vida humana.

Se han probado distintas técnicas, en las que se ha podido observar que son eficaces, a través de estudios experimentales y con cambios significativos en los grupos en los que se ha trabajado desde la Psicología Positiva.

Estas técnicas pretenden aumentar el bienestar y la felicidad de la gente a través del optimismo, la amabilidad, el perdón o la gratitud, por ejemplo.

Se ha intervenido en la psicología clínica, pero también en el campo de la psicología de las organizaciones y en la psicología educativa.

Las distintas investigaciones han logrado concluir que, por ejemplo, identificar las fortalezas se asocia a mayor felicidad y menos síntomas depresivos.

También el optimismo predice los resultados de los proyectos de las personas.

Las fortalezas se asocian también a mejor salud y a mayor rendimiento en los gerentes.

¿Es importante la Psicología Positiva?

La Psicología Positiva es importante dado que se trata de un campo dentro de la psicología que pretende mejorar la calidad de vida de las personas centrándose en los aspectos positivos de los que disponen.

La Psicología Positiva es joven pero dota de rigurosidad científica, con estudios sólidos y cambios positivos en la vida de las personas.

Esta disciplina pretende otorgar nuevos conocimientos acerca del psiquismo humano, para resolver no tanto los problemas del ser humano, sino más bien para alcanzar la calidad de vida sin perder de vista la metodología científica.

Pretende definir qué hace a la vida ser digna de ser vivida, los aspectos que nos llevan a ser felices, a prosperar y a vivir una vida con sentido y plena.

¿Y tú, piensas que la Psicología Positiva es importante?

Referencias

  1. Colegio Oficial de Psicólogos de Cataluña. Coaching Psychology Positive.
  2. Contreras, F. y Esguerra, G. (2006). Psicología positiva: una nueva perspectiva en psicología. Revista Diversitas, 2(2).
  3. Gracia Navarro, E. (2013). Panorámica actual de la Psicología Positiva. Trabajo de Fin de Grado. Univeristat Oberta de Catalunya.
  4. Lupano, M. L. y Castro, A. (2010). Positive Psychology: Analyzing its beginnings. Prensa Médica Latinoamericana.
  5. Mariñelarena-Dondena, L. (2011). Surgimiento y desarrollo de la Psicología Positiva. Análisis desde una historiografía crítica. Psicología, Cultura y Sociedad, 12.
  6. Ortiz, J., Ramos, N., y Vera-Villarroel, P. (2003). Optimismo y salud: estado actual e implicaciones para la Psicología Clínica y de la Salud. Suma Psicológica, 10(1), 119-134.
  7. Padrós Blázquez, F., Martínez Medina, M. P., Gutiérrez-Hernández, C. Y. y Medina Calvillo, M. A. (2010). La psicología positiva. Una joven disciplina científica que tiene como objeto de estudio un viejo tema, la felicidad. Uaricha, Revista de Psicología, 14, 30-40.
  8. Vázquez, C. (2006). La psicología positiva en perspectiva. Papeles del Psicólogo, 27(1), 1-2.
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Licenciada en Psicología, Máster en Psicología Clínica, Máster en Psicología Infantil, Máster en Logopedia. Formación de posgrado en Trastornos de la Conducta Alimentaria, Mindfulness aplicado en la práctica clínica, Trastornos emocionales, Psicología educativa y Tercera edad.Actualmente trabaja en varias clínicas de la ciudad de Valencia, además de formar a padres y educadores en escuelas infantiles.

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